Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar a todo el Cuerpo Diplomático Acreditado en nuestro país, particularmente al Nuncio Apostólico en México, quien es el Decano del Cuerpo Diplomático, ocho años Su Excelencia ya, en México.

Me da mucho gusto saludarle.

Y de igual manera al Secretario General del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina que, precisamente, a ello dio marco el Tratado celebrado en Tlatelolco para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina.

Saludo y agradezco la presencia del señor Ministro Arturo Zaldívar, representante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Del señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a quien agradezco su presencia.

Los señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República que están aquí presentes.

Y a las y los Embajadores representantes de países hermanos acreditados en nuestro país.

De igual manera, representantes, integrantes del Cuerpo Diplomático.

Y a representantes de organismos internacionales que se dan cita en este encuentro.

Saludo y agradezco la presencia de los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Hace 48 años, México lideró uno de los esfuerzos más nobles e importantes para liberar a América Latina y el Caribe de la amenaza nuclear.

Me refiero a la intensa y larga negociación del Tratado de Tlatelolco, lograr los consensos necesarios para hacer realidad este acuerdo exigió un verdadero cambio de mentalidad entre los líderes de aquella época, porque al suscribir el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe, los países de la región rechazamos la falsa creencia de que las armas nucleares eran la mejor medida de protección.

Para garantizar la paz y la seguridad internacionales, elegimos el diálogo y la cooperación, en lugar de los misiles.

La historia nos ha dado la razón, pero aún debemos luchar para proscribir las armas nucleares.

Nuestra vocación pacifista sigue vigente en la política exterior mexicana, el deseo de construir un mundo de fraternidad está aquí presente.

En esta reunión con el Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país, en la que recordamos un aniversario más del Tratado de Tlatelolco, ustedes, señoras y señores Embajadores y Cónsules, son representantes de naciones amigas y aliadas de México.

Desde que están aquí, han atestiguado los esfuerzos de una Nación decidida a romper paradigmas, y eliminar los obstáculos que limitan el desarrollo de su gente.

Hace poco más de dos años, México inició un amplio proceso transformador, como el que no había tenido el país en varias décadas. Se han hecho cambios de fondo a la Constitución, a las leyes y a nuestras instituciones para aprovechar el verdadero potencial de nuestra Nación.

Con esta voluntad de cambio, desde el arranque de esta Administración, en diciembre de 2012, estamos trabajando hacia el logro de cinco grandes metas nacionales.

Hoy quiero compartirles, en muy grandes rasgos, cómo vamos en cada una de ellas. Sé que deben de tener ya un poco de hambre.

Quiero apelar a su comprensión porque no pretendo rendir un informe, pero, también, quiero dar justa dimensión a las grandes metas, a los objetivos para que la coyuntura no nos aparte de darle atención a cómo vamos, qué avance llevamos y hacia dónde nos dirigimos.

La primera meta trazada fue construir un México en paz. Y en este rubro, el principal objetivo es reducir la violencia y recuperar la tranquilidad de las familias mexicanas.

De acuerdo con los últimos datos, el número de averiguaciones por homicidios dolosos ocurridos en 2014 fue 28 por ciento menor al de 2012. Esto significa seis mil homicidios menos. Y en ese lapso, 23 de las 32 entidades federativas lograron, o han logrado reducir este indicador de violencia.

A pesar del trabajo decidido de las Fuerzas Federales y de la detención de los principales integrantes del crimen organizado, aún persisten condiciones de inseguridad, lamentablemente, y violencia, en zonas específicas de algunos estados, como es el caso de Guerrero, Michoacán o Tamaulipas.

El caso de Iguala, que nos conmovió a los mexicanos, ocurrió, precisamente, en dos municipios del Estado de Guerrero.

Quiero hacer ocasión propicia para agradecer el apoyo que recibimos de varias naciones aquí representadas, y de organizaciones internacionales de derechos humanos con las que México coopera.

Valoramos profundamente el gesto de solidaridad que mostraron hacia nuestro país.

El país, México, tiene un compromiso indeclinable con la protección y el respeto a los derechos humanos, que se refleja en importantes cambios legislativos. Permítanme enunciar algunos de ellos.

La Nueva Ley de Amparo, que protege a las personas frente a la autoridad; el Código Nacional de Procedimientos Penales, que establece las mismas reglas para los juicios penales en todo el país; y la Ley General de Víctimas, con estándares internacionales en favor de sus derechos.

Y en este marco, reitero la condena de México ante el uso desproporcionado de la fuerza letal, por parte de miembros de la policía del Condado de Pasco, en el Estado de Washington, en Estados Unidos, en contra de un mexicano, de Antonio Zambrano Montes.

Le he dado indicaciones al Secretario de Relaciones Exteriores, para que apoye a su familia, para que su familia sienta el respaldo y el apoyo del Gobierno de México, que no se sienta sola y que se dé un puntual seguimiento a la investigación de este hecho tan lamentable y tan indignante.

México seguirá velando por los intereses y derechos de sus connacionales, no importando en qué parte del mundo se encuentren.

En un Estado democrático, la apertura, la transparencia y la rendición de cuentas deben ser parte cotidiana del servicio público.

Con este objetivo, en el país impulsamos una reforma constitucional en materia de transparencia, ya aprobada, que establece todo un sistema nacional para garantizar el derecho de acceso a la información pública.

Como parte de la Reforma Política, se ha creado una Fiscalía Anticorrupción y actualmente el Congreso discute el Sistema Nacional Anticorrupción, ante lo que el Gobierno de la República ha expresado su más amplio respaldo.

Además, recientemente, presenté una serie de acciones ejecutivas para prevenir la corrupción y evitar los conflictos de interés.

Dentro de ellas, destaca la obligación de los servidores públicos Federales de presentar una Declaración de Posibles Conflictos de Interés, conforme a las mejores prácticas que tiene diseñada la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE. Estas acciones ejecutivas establecen un nuevo estándar ético para los servidores públicos.

La segunda meta nacional que nos hemos trazado, es lograr un México incluyente, donde logremos combatir con mayor eficacia la pobreza y la desigualdad y aquí destaca, sin duda, la Cruzada Nacional contra el Hambre, en la que debo referir, participan 19 dependencias de manera coordinada y en la que se tienen 90 programas sociales.

Esta Cruzada Nacional contra el Hambre ya beneficia a 4.2 millones de mexicanos en más de mil municipios, que anteriormente enfrentaban esta lamentable carencia, la de no tener asegurada su diaria alimentación.

De igual manera, se redujo la edad para contar con una pensión, de 70 a 65 años, y gracias a esta medida, en lo que va de la Administración casi tres millones de adultos, dos millones 900 mil, mayores de 65 años, han comenzado a recibir un apoyo, llegando con ello a un total ya, hoy en día, de 5.7 millones de beneficiarios.

Otro cambio importante contra la pobreza, fue la transformación del anterior Programa de Oportunidades, que era sin duda el programa social más importante, y lo sigue siendo, del Gobierno de la República, hoy denominado PROSPERA.

Esta evolución permite a los hijos de familias inscritas, contar con becas para estudiar una carrera universitaria, y además que los beneficiarios tengan salidas productivas, es decir, que puedan superar la pobreza a partir de su propio esfuerzo y, sobre todo, de acercarles mecanismos, herramientas e instrumentos necesarios para que cada uno de ellos pueda emprender una actividad productiva y además de plena realización.

La tercera meta nacional es construir un México con educación de calidad. Gracias a la Reforma Educativa se están transformando gradualmente las condiciones de la enseñanza que reciben nuestros niños.

El programa denominado, además, Reforma Educativa, beneficia a más de un millón 200 mil alumnos que asisten a más de 20 mil escuelas, se les ha dedicado recursos para que la comunidad escolar pueda dedicarlos o destinarlos a aquellas necesidades más apremiantes que tenga cada escuela.

Otro programa, el de Escuelas Dignas, es a través de él que se han rehabilitado seis mil, o más de seis mil 700 planteles, que ahora ya cuentan con luz, agua, sanitarios e instalaciones mucho más dignas y decorosas.

Se ha logrado también que casi un millón de niños en escuelas públicas, de quinto y sexto grados, cuenten con equipos de cómputo portátiles, y además, hoy en día, 3.4 millones de alumnos de educación básica en más de 23 mil Escuelas de Tiempo Completo reciben más horas de clases para desarrollar sus habilidades.

Para que nuestros alumnos cuenten con los mejores maestros, los estamos evaluando y seleccionando a los más aptos.

Déjenme darles un dato que es revelador de este esfuerzo que nacionalmente se está realizando: de 165 mil 800 aspirantes que han realizado su examen para incorporarse al sistema educativo, solamente 63 mil resultaron elegibles y de ellos, 23 mil han cubierto los requisitos para obtener una plaza vacante de maestro.

Todas estas medidas, se irán reflejando en un mayor aprovechamiento académico de nuestros niños y jóvenes, asegurándoles un mejor futuro.

Seguiremos trabajando para que la Reforma Educativa sea una realidad plena en todo el territorio nacional.

Cuarta meta. Impulsar un México próspero y, en este rubro, el diagnóstico que teníamos como país era muy claro, nuestro país llevaba 30 años creciendo a un ritmo insuficiente, se necesitaban cambios de fondo para elevar y democratizar la productividad en los distintos sectores económicos y regiones de México.

Y con este propósito se impulsaron y se lograron seis importantes reformas: la Laboral, la Hacendaria, la de Competencia Económica, la Financiera, la de Telecomunicaciones y, por supuesto, la Energética.

La combinación de estas reformas, nuevas políticas públicas, inversiones del Gobierno y la participación activa y comprometida del sector privado, ya están mejorando la dinámica económica de nuestro país.

Y déjenme citar solo algunos ejemplos:

En 2014 se generaron más de 714 mil 500 empleos formales, este incremento es 54 por ciento superior al registrado en 2013. De hecho, el año 2014 históricamente ha sido uno de los mejores años en cuanto a la generación de empleos que ha habido en nuestro país.

En enero de este año continúa la creación de empleos; se generaron 60 mil o casi 60 mil puestos de trabajo formales, esto es tres veces más o casi tres veces más que los generados en enero del año 2014, en el que sólo se generaron en aquel mes 22 mil empleos.

Consistente con ello, en el último trimestre de 2014, la tasa de desempleo se redujo a 4.38 por ciento, ésta ha sido la tasa más baja desde 2008.

Similarmente, se ha reducido la Tasa de Informalidad Laboral que era de 59.6 por ciento, y ahora está en 57.9 por ciento.

En distintos sectores se registra una mayor actividad económica.

La producción industrial en el sector de la construcción ha estado creciendo a tasas superiores al cuatro por ciento en los últimos meses.

La producción de autos el año pasado creció 9.8 por ciento con respecto al año anterior.

El número de turistas internacionales, ésta es una buena noticia para nuestro país en cuanto al número de turistas que han visitado nuestro país, el año pasado fue significativamente mayor a la cifra que se tenía anteriormente, pasó del 2013 que visitaron nuestro país 24.2 millones, a 29.1 millones en 2014. Esto ha significado un incremento en el número de turistas a nuestro país de 20.5 por ciento.

Otro dato a destacar es que en enero de 2015 la inflación fue la más baja para un inicio de año en más de cuatro décadas. En cuatro décadas es la primera vez que en el mes de enero no hay inflación; no sólo eso, sino que se redujo la tasa de inflación, y en gran medida esto fue posible por la reducción en las tarifas eléctricas y en la eliminación del cobro de larga distancia nacional, que son beneficios que derivan de las reformas estructurales.

Y finalmente en enero se aprecia, también, un mayor consumo en el mercado interno. El reporte que ANTAD dio a conocer recientemente, muestra que las ventas en las tiendas departamentales y de autoservicios crecieron 5.5 por ciento, respecto al mismo mes del año pasado.

Para que continúe la evolución positiva de la economía, lo más importante e indispensable es asegurar la estabilidad macroeconómica del país.

Ante la caída de los precios internacionales del petróleo, la volatilidad de los mercados financieros globales, y la desaceleración económica en diversas regiones del mundo, hemos decidido reducir el gasto gubernamental como medida preventiva.

Con esta decisión, México y su Gobierno reafirma su compromiso con el manejo responsable de las finanzas públicas y el desarrollo de largo plazo para el país. Porque, en pocas palabras, cuidar la estabilidad macroeconómica, es cuidar la economía de las familias mexicanas.

Y finalmente, y con ello concluyo para que puedan ustedes comer, la quinta meta, que es la que se refiere al ámbito en el que ustedes están involucrados, y es consolidar a México como un actor con responsabilidad global.

Nuestro país ha sido un actor comprometido con las mejores causas de la humanidad, el Tratado de Tlatelolco de 1967 es, sin duda, testimonio de ello y congruente con esta tradición en esta Administración hemos decidido asumir un papel más activo en el concierto de las naciones.

México ha determinado participar en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, realizando labores de índole humanitaria en beneficio de la población civil del planeta.

Además, en los últimos dos años el país ha tenido una intensa agenda internacional para ampliar sus relaciones económicas, políticas y culturales en todos los continentes.

Qué mejor ejemplo que este encuentro, en el que reafirmamos nuestros lazos de amistad, de entendimiento y de confianza con las naciones que ustedes representan.

Señoras y señores.

Muy distinguidos diplomáticos:

México, como lo pueden apreciar ustedes en este recuento, y agradezco, de verdad, la comprensión al tiempo que me han dispensado para tal propósito, México se está transformando y está en movimiento.

Como toda Nación, es innegable que enfrenta grandes retos. Lo importante es hacerles frente con determinación, con apertura al cambio y plena disposición para mejorar todo lo que se tenga que mejorar.

Si algo caracteriza al México de hoy, es su capacidad para transformarse y adecuar sus leyes e instituciones a las nuevas realidades y desafíos.

Nuestra evolución democrática hoy nos permite superar cualquier dificultad que se nos presente como sociedad dentro de los cauces institucionales.

Con claridad de rumbo, México es capaz de atender lo urgente sin extraviarse en la coyuntura, ni descuidar el proyecto de Nación que buscamos y queremos para el bienestar de todas las familias mexicanas.

Les agradezco mucho la atención y es para mí un gran placer poder departir con ustedes en este encuentro con toda la representación diplomática acreditada en México.

Muchas gracias.