Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar a integrantes de la Comisión y del Consejo Nacional Contra las Adicciones.

A la Secretaria de Salud y a don Manuel Mondragón, quien es el Comisionado designado para combatir las adicciones en nuestro país.

Saludar de manera muy respetuosa a los señores Gobernadores de distintas entidades federativas, que participan dentro del Consejo Nacional Contra las Adicciones.

De igual manera, a los funcionarios del Gabinete del Gobierno de la República.

A representantes de distintas organizaciones de la sociedad civil, que se suman a este esfuerzo y a este empeño para combatir las adicciones.

A legisladoras y a los legisladores Federales, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados, que participan en distintas comisiones, precisamente que buscan erradicar las adicciones en nuestro país.

Saludo a la representación de la sociedad aquí presente, especialmente del ámbito de la salud de nuestro país; a titulares de las Secretarías de Salud de distintas entidades de la República Mexicana, y a muy distinguidos invitados a este acto.

Me da mucho gusto saludar a Julio César Chávez, a un muy distinguido mexicano y pugilista, que nos ha llenado de gloria y de orgullo a los mexicanos, y que hoy nos acompaña en este acto.

Y que nos ha compartido su experiencia de vida, y además decidido a participar en este esfuerzo del Gobierno de la República para enseñar, para combatir, a partir de la prevención y de dar más información, especialmente a quienes son sujetos mucho más vulnerables de caer en alguna adicción.

Señoras y señores:

La salud no es sólo la ausencia de enfermedad, sino la plena capacidad de las personas. Por ello, las sociedades del mundo trabajan para que sus habitantes vivan libres de adicciones, que limitan, a final de cuentas, su desarrollo y perjudican su bienestar.

En el Gobierno de la República asumimos con firmeza esta responsabilidad. No queremos que los mexicanos destruyan su vida, ni que los jóvenes trunquen su futuro por consumir sustancias que dañan su salud.

Las adicciones son un terrible mal, con repercusiones negativas a nivel personal, pero también para toda la sociedad.

Las adicciones acaban con los sueños de quienes las padecen y son una fuente de dolor y preocupación para sus familiares y seres queridos.

Para un padre de familia, la mera sospecha de que su hijo consume alguna droga, es una situación angustiante que pocos saben enfrentar adecuadamente.

En las escuelas, en los centros de trabajo y en las colonias, las adicciones dañan la convivencia, la confianza e, incluso, la seguridad de sus integrantes.

Y como país, son un problema de salud pública que afecta a millones de personas en su vida cotidiana.

En México, ésta es la dimensión del desafío.

Uno de cada tres mexicanos, entre 12 y 65 años, consume alcohol con patrones de riesgo. Hay cerca de 17 millones de fumadores activos y más de medio millón de personas son dependientes de alguna droga ilícita.

Éstas son cifras de encuestas que se han realizado para conocer precisamente cuál es el consumo y cuáles son las adicciones que se registran entre la población mexicana.

Yo me permito advertir y sospechar que incluso hay cifras aquí no registradas, incluso mayores, porque no necesariamente una persona encuestada puede afirmar, confirmar o negar, si eventualmente tiene adicción a alguna sustancia.

Además de los costos económicos de las adicciones, que cada vez son mayores, sólo para atender las enfermedades causadas por el tabaquismo, se estima que en México se invierte o se gastan del orden de 61 mil millones de pesos cada año.

Es por ello que instruí a la Secretaría de Salud y a la Comisión Nacional Contra las Adicciones, a elaborar un programa de prevención y atención integral. Y este día se presenta ese documento rector con seis objetivos.

El primero: Reforzar las medidas para evitar el consumo de sustancias adictivas, que alteran el sistema nervioso. La experiencia es contundente: La mejor manera de disminuir la amenaza de las adicciones es a través de la prevención.

Segundo objetivo: Mejorar la cobertura y calidad de los servicios de atención a las personas que requieran tratamientos contra las adicciones.

Aunque hoy en el país se cuenta ya con una red de más de 330 Centros de Atención Primaria a las Adicciones y más de 110 Centros de Integración Juvenil, aún se requiere fortalecer la cobertura de atención.

Debemos asegurarnos de que los tratamientos de rehabilitación estén basados en procedimientos científicos y sean plenamente respetuosos de los derechos humanos de los pacientes.

Tercer objetivo: Fortalecer la formación y especialización de las mujeres y hombres que se dediquen a atender los problemas de adicción.

Cuarto objetivo: Fomentar la investigación científica e innovación tecnológica contra las adicciones. Para mejorar el diseño de las políticas públicas, los modelos de atención y la toma de decisiones en la materia, se impulsará el desarrollo de proyectos de investigación.

Y en este propósito se reforzará la colaboración entre institucionales nacionales e internacionales. Por cierto, agradezco aquí la presencia del Representante de Naciones Unidas, precisamente del área encargada de combatir las adicciones en el mundo.

Muchas gracias por su presencia.

Porque, a final de cuentas, estamos abriendo espacios de participación y de colaboración, ya decía yo: a áreas nacionales e internacionales, a fin de contar con estrategias, basadas en los últimos avances de la ciencia y el diagnóstico actualizado sobre adicciones.

Quinto objetivo: Contar con un marco regulatorio moderno y eficiente en materia de adicciones.

Estoy seguro que los esfuerzos que se estén desplegando, que la colaboración que se tenga de la sociedad civil, de las instituciones educativas del sector público y privado en este esfuerzo colectivo por combatir y erradicar las adicciones en nuestro país, nos permita también redefinir políticas públicas y actualizar nuestro marco normativo.

Que podamos tener un marco normativo mucho más actualizado, moderno y a la altura de los nuevos retos que presenta esta era, en el Siglo XXI.

Y sexto objetivo: Es fortalecer la presencia de México en los foros internacionales, donde se dialoga y discute sobre los últimos modelos de atención a las adicciones.

Esta renovada participación global permitirá que nuestro país comparta sus experiencias y retome prácticas exitosas a nivel mundial.

De esta manera, estaremos actualizados en la investigación de vanguardia, así como en temas de cooperación técnica y financiera.

A partir de estos seis objetivos que aquí he compartido, el Programa de Prevención y Atención Integral de las Adicciones incluye, como hoy lo presenta el Comisionado, aunque no las ha enunciado todas, son 150 líneas de acción para evitar que las drogas destruyan la vida de miles de familias mexicanas.

Cito algunas de ellas, de estas 150 líneas de acción. No se preocupen, solamente habré de compartir cuatro.

Realizar encuestas nacionales de adicciones.

Acercar actividades deportivas y culturales a los jóvenes.

Realizar talleres informativos para padres de familia, porque a final de cuentas es, desde la familia, donde tenemos que educar, informar y prevenir eventualmente las adicciones.

Evaluar y acreditar la calidad de los servicios de tratamiento.

Adicionalmente, he dado indicaciones a la Secretaría de Salud y a su titular para que a través de la Comisión Nacional contra las Adicciones se consigan más espacios públicos libres de humo de tabaco en todo el país.

De igual forma, se trabajará, como aquí ya lo comentó el Comisionado, para extender el programa que ha sido exitoso aquí, en la Ciudad de México, Conduce sin Alcohol, a las principales ciudades de nuestro país, en donde es indispensable la colaboración de las autoridades estatales y municipales.

Yo deseo que los gobernadores, aquí presentes, y sus compañeros o colegas gobernadores, hagan suyo este propósito de hacer suyas las buenas prácticas que han sido exitosas en otras partes, como aquí, en la Ciudad de México, para combatir el consumo de alcohol y, sobre todo, evitar daños para aquellos que eventualmente conducen bajo los influjos del alcohol.

La experiencia ya nos la compartió el señor Comisionado, el Distrito Federal ha permitido, de acuerdo a las mediciones, reducir en 30 por ciento las muertes asociadas al consumo de bebidas alcohólicas.

Señoras y señores:

Ante la creciente amenaza de las adicciones, sociedad y Gobierno debemos seguir uniendo esfuerzos para que nuestros niños y jóvenes tengan un estilo de vida saludable, que les permita crecer y alcanzar sus sueños.

Los padres de familia debemos estar atentos a las necesidades de nuestros hijos, tener información certera para dialogar con ellos, y orientarlos hacia un futuro brillante, libre del consumo de drogas.

En esta gran responsabilidad, las familias de México cuentan con el Gobierno de la República.

Llevar a cabo este encuentro y esta reunión, en este espacio, que es la sede de la Secretaría de Salud, y que la alberga desde hace ya varias décadas, en este bello encuentro que tengo con la representación de la sociedad civil, sin duda, el propósito fundamental, si bien es presentar este programa para combatir las adicciones en nuestro país es, a final de cuentas, comprometer la firme voluntad del Gobierno de la República, de los esfuerzos institucionales y transversales de las distintas dependencias, en pocas palabras, de todo el Gobierno de la República.

Y que esperamos tenga eco en los otros niveles de Gobierno, tanto estatales, como municipales, para hacer un frente común y realmente revertir esta tendencia creciente de mayores adicciones entre nuestra población, especialmente la que es más vulnerable: población adolescente y la población de temprana edad.

Don Manuel Mondragón, quien está al frente de esta Comisión, tiene un encargo puntual: Es, él mismo lo señalaba, ya a su edad, un hombre que ha abrevado y que tiene una gran experiencia acumulada, en años recientes, particularmente en áreas vinculadas a la Seguridad Pública.

Pero ahora está en el empeño y tiene el respaldo del Presidente de la República y de su Gobierno, para que realmente pueda estar en una presencia en todo el territorio nacional, participando, invitando y haciendo que los gobiernos locales hagan suyos estos esfuerzos para prevenir las adicciones en nuestro país, para informar de mejor manera a nuestra niñez, a los padres de familia y sepan cómo hacerle frente a este problema, que es creciente en México y en el mundo.

Es claro que las adicciones, y usted lo ha señalado, no solamente es por sustancias lícitas o ilícitas, y esta barrera de cuando algunas que son lícitas, como el cigarro, el alcohol, y otras, como drogas nocivas son ilícitas, en algún momento se rompe; o cuando alguna sustancia pasa de un cajón a otro.

Al final de cuentas lo que buscamos es que nuestra sociedad esté debidamente informada, sepa de los alcances nocivos del consumo de cada una de estas sustancias. Y en su sano juicio, en su libre albedrío tome la decisión que mejor le convenga. Pero, a final de cuentas, en una sociedad debidamente informada.

Yo deseo que este programa, que este compromiso y esta voluntad firme y decidida por lograr revertir las adicciones, alcance su objetivo, y que México tenga una sociedad cada vez mejor informada, que sea el mejor esfuerzo y la mejor herramienta de combatir las adicciones en México.

Muchísimas gracias.