Muchas gracias.

Muchas gracias a Chiapas por su calidez y por acompañar al Presidente de la República en el inicio de su tercer año de Gobierno.

Déjenme compartir con ustedes algunos comentarios.

Primero, quiero saludar a las autoridades aquí presentes.

Saludo al señor Gobernador, al güero, como ustedes lo conocen, aquí, en Chiapas.

Agradecerle su hospitalidad, su mensaje de bienvenida y, sobre todo, como lo ha venido haciendo, el coordinarse estrechamente con el Gobierno Federal para que podamos apoyar de mejor manera a los habitantes de Chiapas.

Yo le agradezco mucho. Manolo, muchas gracias.

Y sabes, bien lo has señalado, bien lo has afirmado, y yo reitero lo que él ha dicho: Chiapas tiene, en el Gobierno de la República y en su Presidente, a un gran aliado para el desarrollo de este estado.

Saludo a todas las autoridades del Gobierno de la República, del Gobierno del estado, del Gobierno municipal.

Titulares de Poderes.

A las y los legisladores Federales, locales, que están aquí entre nosotros.

A todos los funcionarios del Gobierno, de todos los órdenes, que hoy aquí nos acompañan.

Pero de manera muy especial, de manera particular, quiero saludar con emoción, con cariño y con afecto a las mujeres, jóvenes y hombres de Chiapas.

Gracias, muchas gracias.

Quiero decirles que desde el fondo de mi corazón, y de manera muy sincera, quiero decirles a todas y a todos ustedes: Gracias.

Gracias por estar aquí. Gracias por darme la oportunidad de estrechar las manos de muchas y muchos de ustedes.

Y, en ustedes, saludar a todo el pueblo de Chiapas; saludar a esta gente amable, cálida, cariñosa y afectuosa que hoy nos la da la bienvenida.

Pero, sobre todo, el permitirme iniciar mi tercer año de Gobierno al lado de los habitantes de Chiapas, y desde aquí comprometerme con la Nación entera.

Quiero decirles que en el inicio de este tercer año de Gobierno, a dos años de haber estado al frente de esta Administración, sin duda, se han hecho importantes cosas, entre reformas, acciones, programas que hoy están beneficiando a más y más mexicanos.

Es claro que el esfuerzo que se ha hecho a lo largo de estos dos primeros años, ha tenido un objetivo fundamental: establecer una nueva plataforma, un nuevo marco legal que le depare al país mayor prosperidad, mayor desarrollo y mejores condiciones para todos los mexicanos.

También es cierto que, al tiempo que deben sentirse los mexicanos orgullosos de lo que se ha hecho, también es cierto, que no estamos del todo satisfechos, porque aún falta mucho por hacer.

Es claro que debemos lograr que esas reformas, que primero se planearon, que con el esfuerzo y participación de todas las expresiones políticas, se lograron reformas que llevaban varios años posponiéndose y que hoy se han materializado. Que, insisto, nos han dado una nueva plataforma.

Pero ahora tenemos que lograr lo más importante, porque no sólo se trataba de cambiar la ley, de cambiar la Constitución.

Se trata fundamentalmente de asegurar que las familias mexicanas tengan condiciones de mayor bienestar, tengan mejores ingresos, ganen más por su trabajo, les rinda de mejor manera el ingreso que tienen y vivan en condiciones de mayor dignidad y de mayor desarrollo.

Ese es el gran objetivo y es claro que ese objetivo no está plenamente alcanzado; es claro que nos falta camino por andar. Es muy claro que no podemos sentirnos satisfechos por lo que hemos logrado, porque aún falta que esto se traduzca en condiciones de mayor bienestar para todos los mexicanos.

Y que la gente lo sienta en carne propia, que lo viva y que sea algo tangible para todas las familias.

Estamos en esa ruta.

Tenemos que ser perseverantes, porque partimos de la convicción que de lo que hemos hecho era fundamental para entonces emprender un camino que lleve al país a condiciones de mayor desarrollo.

Y ese camino lo estamos abriendo. Seguiremos trabajando de manera prioritaria en alcanzar el objetivo trazado.

Porque, reitero, no sólo se trataba de cambiar las leyes o de cambiar la Constitución para varios propósitos, sino de asegurarnos que esos cambios impacten y beneficien a todas las familias mexicanas.

Y es por ello, que en lo que va hacia adelante habremos de ser perseverantes y habremos de compartir con la sociedad mexicana cada avance, cada logro y, lo más importante, lo que depare en el resultado que esperamos de lo que hemos venido impulsando.

No sólo han sido reformas. Han sido varias acciones, y aquí se ha dado cuenta de al menos dos que están en el ámbito social, las que están en el tema de vivienda, cómo hoy estamos llegando a más familias, y cómo estamos apoyándoles para que adquieran una vivienda en mejores condiciones, y para que vivan con mayor dignidad, ampliando el programa, los créditos y lo subsidios que se otorgan a quienes menos tienen.

Hoy hemos, también, recogido en voz de la titular de la Secretaría de Desarrollo Social, las varias acciones que están orientadas a impulsar el desarrollo de quienes viven en condiciones de mayor vulnerabilidad.

En cuánto hemos crecido el padrón de beneficiarios de varios de los programas, y de cómo hoy PROSPERA es un programa de la política social del Gobierno de la República, que va más lejos de lo que anteriormente llegaban los programas.

Hoy queremos que los jóvenes que han crecido en el apoyo de PROSPERA, anteriormente Oportunidades, no sólo lo sigan recibiendo, sino que estudien, estudien la universidad y se incorporen al mercado laboral.

Hoy queremos que las familias que están inscritas en el Programa de PROSPERA puedan, también, tener acceso al crédito y a un crédito más barato que les permita emprender cualquier actividad que tengan.

Esa es la ruta que nos hemos trazado en materia de política social, como lo hacemos en otros frentes. Queremos que el país crezca, haya mayor desarrollo, más empleo y, sobre todo, mejores ingresos para las familias mexicanas.

Y reitero: no estamos satisfechos por lo que hemos alcanzado. Sí, por lo que hemos logrado en el cambio estructural, pero ahora hay que ser perseverantes para asegurar que esos beneficios que sabemos vienen de estas reformas, lleguen y beneficien a todas las familias mexicanas.

Quiero compartirles que para mí es motivo de gran satisfacción, y ya lo dije, pero quiero reiterarlo, estar iniciando el tercer año de esta Administración aquí, en Chiapas.

Aquí, en Chiapas, al lado de sus mujeres y de sus hombres, de sus jóvenes, de quienes tienen puesta su mirada y la esperanza en un mejor porvenir.

Y por qué aquí, en Chiapas.

Porque apenas el jueves pasado presenté a los mexicanos todo un plan de acción, que nos permita atender un tema que es sensible para la sociedad mexicana. Un tema en el que tampoco podemos echar campanas al vuelo, ni sentirnos satisfechos, que es el de la seguridad.

Lo ocurrido en Iguala, Guerrero, conocido de todos los mexicanos y ahí, afuera, en el exterior, es claro que marca un antes y un después; es claro que exhibió las vulnerabilidades que tienen, particularmente los gobiernos municipales; es claro que evidenció la debilidad institucional para hacerle frente al crimen organizado, hoy en mayor número y sobre todo con armas y con capacidades de fuerza mayores a las que hubiese tenido en el pasado.

Por eso, el Gobierno de la República, el país entero y sus instituciones, especialmente las encargadas de seguridad, tienen que estar sólidamente preparadas para combatir y hacerle frente al crimen organizado.

Entre las medidas anunciadas, déjenme compartir con ustedes, están también reformas profundas. Pasamos de lo que habíamos venido realizando en materia de seguridad, en materia de prevención, en materia de coordinación, en materia de equipamiento, de uso de mayores capacidades, de inteligencia.

Y me refiero a todos los elementos que permitieran actuar con mayor eficacia, a las instituciones de seguridad, a dar ahora un paso cualitativo, que implicará hacer también reformas, orientadas a construir 32 policías estatales únicas, con mayor capacidad, con mayor fortaleza, con mejor preparación, con mejores niveles de ingreso, para que no haya pretexto de por qué no cumplen en materia de seguridad.

Presenté también, y yo quiero decirles, hoy justamente he enviado al Congreso una iniciativa de reforma Constitucional para lograr este objetivo: la creación de Policías Estatales Únicas.

Pero no sólo eso, sino también de crear mecanismos, dentro de la Constitución, que permitan realmente revisar, ante la sospecha, gobiernos municipales que estén sometidos o que esté involucrado ahí el crimen organizado; que eventualmente se puedan disolver estos municipios y el Gobierno Federal tenga la capacidad de poder ofrecer los servicios municipales cuando, insisto, haya señales o sospecha clara y probada de que hay gobiernos municipales que están cooptados por el crimen organizado.

Ésta es la iniciativa que hoy por la mañana he enviado al Congreso para que sea revisada, sea debatida, sea enriquecida y nos permita cumplir con esta tarea fundamental.

Pero hoy aquí, en Chiapas, quiero referirme a algo que expresé y que compartí con todos los mexicanos apenas el jueves pasado, además de estas reformas que ya he referido con ustedes.

Y me refiero a la necesidad, a la urgente necesidad de impulsar un desarrollo sostenido y equitativo en todas las regiones del país.

Compartí con los mexicanos ese día que, sin duda, el ritmo de desarrollo y de crecimiento en el país es desigual; que no vamos al mismo paso todos los estados y todas las regiones del país. Que hoy tenemos en el Sur del país una región a la que tenemos que acelerar su desarrollo.

Y propuse entonces el poder presentar toda una estrategia integral que nos permita darle una atención prioritaria al Sur del país. Y me refiero a tres entidades, me refiero a Guerrero, me refiero a Oaxaca y me refiero a Chiapas, porque tenemos un gran compromiso en el desarrollo de estos tres estados.

Propuse, entonces, el trabajar con la academia, con investigadores, con el sector privado; el encontrar una propuesta, insisto, de desarrollo integral para todo el Sur del país, que nos permita tener un diagnóstico muy claro de las debilidades que se tienen en estos tres estados y cómo convertimos ello en fortalezas; cómo, a partir de zonas económicas exclusivas, podemos impulsar el desarrollo.

Qué significa esto.

De crear zonas económicas exclusivas que será parte de la propuesta, que sea parte de este proyecto de desarrollo integral, que habremos de abrir y de escuchar a la ciudadanía y a escuchar a los expertos y al sector privado para que haga propuestas concretas, que nos permitan impulsar mayor desarrollo.

Es establecer condiciones especiales, a través de impuestos más bajos, de incentivos fiscales, de mayor crédito al desarrollo de estas tres entidades.

Por qué.

Porque es claro que estos tres estados han venido creciendo a un ritmo distinto que el resto del país.

Mientras que el resto del país está inserto en la globalidad, en el desarrollo, en la apertura, que el país ha tenido en los últimos 20, 25 años; también es cierto que estas tres entidades del país, su nivel de desarrollo ha sido menor.

Y no podemos atender el problema o este frente, este reto social sólo con políticas de contención social, sólo con programas que deriven de la política social o a través de la contención política.

Tenemos que hacer un cambio, un cambio radical; un cambio explícito que posibilite un mayor desarrollo, que venga industria, que haya mayores fuentes de empleos y mayores oportunidades para los habitantes de estas tres entidades.

Eso es justamente lo que presenté el pasado jueves, ante la sociedad mexicana.

Y tengo muy claro que es un reto mayor, que implica hacer cambios de fondo en esta política, en esta tarea, en esta asignatura, en la que, reitero, no estamos satisfechos y tenemos que hacerle frente para lograr mayor bienestar para todas y todos los mexicanos.

Por eso es que si algo quiero celebrar, si algo quiero celebrar y seguramente será elemento de buen augurio para que lo que nos tracemos y logremos concretar y materializar en este año que estamos iniciando, es hacerlo aquí, en Chiapas, con sus mujeres, con sus jóvenes y con sus hombres de trabajo.

Los que procuran su mayor esfuerzo para tener mejores condiciones, pero que hace falta acercarles mayores herramientas para su crecimiento y bienestar.

Y eso es justamente lo que vamos a hacer y lo que nos estamos trazando.

Tenemos que ser perseverantes, tenemos que mantenernos firmes en la ruta que hemos trazado y que estoy convencido le va a dar a todas y a todos mexicanos mejores condiciones de vida.

Por eso, amigas y amigos de Chiapas:

Hoy me da mucho gusto estar aquí, con ustedes; recibir este trato cálido y afectuoso.

Los gritos que venían de varias partes diciendo: Peña te queremos.

Quiero solamente decirles aquí, en el inicio, insisto, de éste mi tercer año de Gobierno, que Enrique Peña, el Presidente de la República, quiere mucho a Chiapas, quiere mucho a las familias aquí presentes, y a todas y a todos que hoy me han recibido con gran calidez.

Y les convoco para que en un clima de gran armonía, de unidad, sigamos procurando desarrollo, paz y armonía para todas y todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.