Señor Presidente de los Estados Unidos de América.

Señor Secretario General de las Naciones Unidas.

Señores Jefes de Estado y de Gobierno.

Distinguidas y distinguidos delegados.

Señoras y señores:

Con la Reunión de Alto Nivel para Atender a los Grandes Movimientos de Refugiados y Migrantes, y esta Cumbre de Líderes sobre Refugiados, las naciones del mundo decimos no a la indiferencia.

Agradezco al Presidente Barack Obama esta iniciativa, que es una gran oportunidad para que la comunidad internacional asuma nuevos compromisos en favor de los refugiados del mundo.

Para México es motivo de orgullo copresidir esta importante Cumbre en favor de una de las mejores causas de la humanidad.

Este esfuerzo se suma a la Conferencia de Londres, apoyando a Siria y a la región, que nos unió en torno a una de las crisis humanitarias más graves en las últimas décadas.

En aquel encuentro, México comprometió un apoyo económico que en esta ocasión habremos de incrementar

Quiero aprovechar este espacio para llamar la atención sobre otra región del mundo donde también hay una grave situación.

En Centroamérica, la violencia generada por el crimen organizado, lo mismo que las sequías por el cambio climático, están desplazando a comunidades enteras, obligando a miles de personas a abandonar sus países.

Entre 2012 y 2016, el flujo de migración centroamericano a México se ha incrementado 286 por ciento. Más de 400 mil personas cruzan la frontera Sur de nuestro país cada año.

En su gran mayoría, estos migrantes cruzan por territorio mexicano rumbo a Estados Unidos, pero muchos deciden solicitar refugio y quedarse en México.

A raíz de ello, en los últimos tres años hemos recibido casi 12 mil solicitudes de refugio. Tan sólo en los primeros ocho meses de este año, hemos tenido cinco mil solicitudes; cuatro veces las que recibimos en todo 2013.

Ante esta situación, México está impulsando siete acciones concretas.

Uno. Fortalecer el diálogo con autoridades de países de la región centroamericana, así como con Estados Unidos y Canadá, para actuar de manera corresponsable.

Dos. Promover la inclusión socioeconómica de quienes son reconocidos como refugiados.

Tres. Fortalecer los procedimientos de elegibilidad, con base en estándares internacionales.

Cuatro. Reforzar la presencia de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados en aquellos sitios donde se registran mayor número de solicitudes. Por eso, incrementaremos en 80 por ciento el personal de la Comisión en los próximos meses.

Cinco. Impulsar alternativas para evitar la detención administrativa de los solicitantes de refugio, en particular de niñas y niños. Trabajamos para que ningún menor de 11 años se encuentre alojado en una estación migratoria.

Seis. Campañas informativas para difundir el derecho a solicitar refugio, con el apoyo de ACNUR y organizaciones de la sociedad civil.

Siete. La aplicación de protocolos que identifiquen las necesidades de protección internacional para niñas, niños y adolescentes no acompañados o separados.

Son acciones para brindar un trato más digno y humano a migrantes y refugiados Las comparto con el deseo de que sean referencias útiles para otras naciones.

México hace un llamado a la comunidad internacional a ser solidarios con los refugiados y procurar su integración a las comunidades de destino.

Asumamos este desafío y actuemos de forma corresponsable.

Muchas gracias.