Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da muchísimo gusto estar aquí, en esta gran entidad, en el Estado de Hidalgo. Tierra vecina a mi tierra de la que soy originario, y que eso en la trayectoria política que he tenido, me ha acercado mucho a esta tierra, que hoy me recibe con gran hospitalidad, con espléndida anfitrionía, pero sobre todo, con una gran calidez humana.

Muchísimas gracias por esta recepción.

Quiero saludar a las distintas autoridades aquí hoy presentes, al señor Gobernador del Estado de Hidalgo, a su distinguida esposa.

Saludar a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, por cierto conformado por varias y varios hidalguenses.

El Secretario de Gobernación, que ya vi que ha sido muy aplaudido el día de hoy.

El exgobernador y hoy Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam.

Y a varias mujeres que están aquí presentes, que me acompañan, si no como secretarias, sí al frente de distintas instituciones y dependencias gubernamentales que, como hidalguenses, ponen su capacidad y su talento para servir a toda la Nación.

Muchas gracias a todas las hidalguenses que forman parte del equipo de trabajo: a Laura, Carolina, no quiero omitir a nadie; a Nuvia, a Paula, y espero no haber omitido a alguien.

Pero aquí hay muchas mujeres hidalguenses que forman parte de este esfuerzo del Gobierno de la República.

Quiero saludar a las legisladoras que hoy nos acompañan.

A la Senadora Presidenta de la Comisión de la Mujer del Senado de la República, a Diva, muchas gracias por estar presente, Diva; e igualmente a Rosalba, quien es Diputada y Secretaria de la Comisión en la Cámara de Diputados.

Saludar a todas las mujeres y hombres que integran el Gabinete del Gobierno de la República; a autoridades del gobierno del estado; a los titulares de los poderes de esta entidad; a los distintos servidores públicos del Gobierno Federal, del gobierno del Estado de Hidalgo; a legisladores federales aquí presentes.

Saludo a los Senadores de la República que hoy nos acompañan y a quienes agradezco su presencia, a Omar Fayad y a David. Muchas gracias por acompañarnos.

Y a todas y a todos los servidores públicos aquí presentes, delegados federales, pero sobre todo, de manera muy particular, quiero saludar con enorme respeto, con afecto y con cariño, a todas las mujeres hidalguenses que hoy se dan cita en este evento.

A muchas he tenido la oportunidad de saludarles personalmente, al resto desde aquí, a quienes están en la parte posterior, en la parte más allá, les mando un abrazo muy cálido y muy afectuoso, reconociendo y agradeciendo su presencia en este acto.

Muchísimas gracias.

Hoy, nos convoca el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres, y en el marco de esta celebración estamos entregando, en beneficio de mujeres hidalguenses, este Centro de Justicia.

Un centro de justicia que se ha construido con la coordinación de esfuerzos del gobierno del estado, del Gobierno Federal, que se suma a los varios esfuerzos que de manera particular realiza el gobierno del Estado de Hidalgo, precisamente, como aquí se ha señalado, para apoyar a las mujeres hidalguenses.

Pero como lo hace aquí el Gobernador, en Hidalgo, en el Gobierno Federal venimos trabajando, precisamente, para erradicar la violencia contra las mujeres, y sobre todo generar mayores espacios para la atención específica a las necesidades de las mujeres.

Venimos trabajando en la construcción de ciudades para la mujer, una que habremos de construir justamente en Tepeji del Río, aquí, en Hidalgo, que prestará distintos servicios a las mujeres hidalguenses, y otros más, como en el Estado de Michoacán, en el Estado de Guerrero, donde estamos trabajando para construir Ciudades para la Mujer.

Al mismo tiempo, son ya, con este Centro de Justicia, el número 16 que ponemos al servicio de las mujeres de todo el país, y particularmente de las mujeres de las entidades en donde hoy ya operan estos Centros de Justicia, con la proyección que hemos hecho para que en todas las entidades del país operen Centros de Justicia especialmente dedicados para la mujer, en los que se encuentra, particularmente, atención psicológica, atención a la salud de las mujeres y, sobre todo, asistencia legal a las mujeres que sufren de maltrato por cualquier causa.

Porque lo que no podemos permitirnos como país, en este Siglo XXI, es que sigamos teniendo frentes abiertos de violencia contra la mujer, que se da especialmente en el orden familiar, que se da en otros espacios.

Por eso, nuestra lucha permanente y constante del Gobierno de la República, y la convocatoria que hemos hecho a todos los órdenes de Gobierno, sea estatal, sea municipal, para que hagamos un frente común para erradicar aquellas prácticas que más lastiman la dignidad y la condición de mujer.

Cuando hablamos de feminicidios, de trata de personas, esto es algo que no podemos tolerar y permitir.

Es claro el frente que tenemos común, que es luchar contra todas las prácticas, contra todas las conductas que derivan en violencia contra la mujer.

Queremos proyectarnos como una sociedad moderna, como una sociedad que viene modelando un país, precisamente, que depare a las familias, a las juventudes, condiciones de mayor desarrollo y de mayor prosperidad.

Pero lo que no podemos permitir para alcanzar este objetivo, es la condición de violencia, y menos cuando se trata de violencia contra la mujer.

Por eso, en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, dejamos muy claro el compromiso de erradicar la violencia contra la mujer. En la presentación de este Plan, tuvimos la presencia de representación de organismos internacionales.

Y hoy agradezco la presencia de representantes de organismos internacionales de la ONU y de otros que están, precisamente, en este empeño internacional de combatir la violencia contra la mujer, en el que claramente definimos el compromiso del Gobierno para erradicar la violencia, para buscar la equidad de género y para abrir mayores oportunidades de participación a la mujer.

Todas las Secretarías del Gobierno de la República, en lo que es un plan transversal, que no es otra cosa sino el compromiso de todo el Gobierno, no sólo de algunas dependencias gubernamentales, de todo el Gobierno para que a su interior tengan planes de acción y políticas públicas propias, diseñadas específicamente para dar atención a la mujer.

Ya el Secretario de Gobernación hacía enunciación de varias de estas acciones, de las que están dentro de su ámbito de acción, como las hay dentro de la Procuraduría General de la República, en la propia Secretaría de Turismo.

Vale la pena señalar y permítanme hacer un paréntesis, que hoy están aquí presentes las mujeres que me acompañan en el Gabinete del Gobierno de la República: la Secretaria de Turismo, la Secretaria de Desarrollo Social y la Secretaria de Salud, que son parte de este esfuerzo.

Pero todas las dependencias, y no sólo de las que son titulares las mujeres que aquí he referido, y que agradezco su presencia, todas las dependencias tienen por obligación y por compromiso, como lo señalé en la presentación del Plan Nacional de Desarrollo, tener acciones definidas y propias dirigidas a la mujer.

Lo mismo desde el ámbito financiero, en donde hemos definido mecanismos para acercar el crédito a la mujer, para favorecerle con proyectos productivos que les permitan tener ingresos propios.

Porque hay que aceptar que en una sociedad como la nuestra, moderna, debe generar espacios de desarrollo propio, individual, igual a mujeres que a hombres.

Que debemos propiciar que las mujeres tengan derecho a su realización plena, en todo aquello que deseen emprender, sea como profesionistas, como madres, como amas de casa, cualquiera que sea su espacio de realización, de trabajo, sea, también, un espacio para poder generar ingresos propios y tener su desarrollo individual, su desarrollo personal.

Eso es lo que viene haciendo el Gobierno de la República.

Y aquí quiero destacar algo que Elvia, de manera contundente, nos compartió, un testimonio de vida personal, en la que no sólo a ella, sino a su madre, fueron víctimas, precisamente, de la violencia.

Pero aquí nos compartió, en algo de lo que expresó de manera muy acertada y muy puntual, es claro que éste es un reto y un compromiso de todos: de Gobierno y de sociedad, porque si realmente queremos erradicar la violencia contra las mujeres, si queremos lograr y propiciar condiciones de equidad a la participación de la mujer en nuestra vida en sociedad, esto es algo que tenemos que lograr entre todos.

Esto no se impone desde el Gobierno. El Gobierno realiza y se compromete a distintas acciones, pero lo más importante, como ella lo dijera, es la concientización que debe haber en toda la sociedad.

Para que en el seno de cada familia, de cada hogar, realmente se eviten ejemplos de violencia y de maltrato, especialmente para quienes tienen mayor vulnerabilidad, y en este caso, hablando de las mujeres.

Esto es algo que no podemos permitir. Esta concientización de lo que hoy nos convoca, que es la erradicación de la violencia contra la mujer, nos debe convocar a los gobiernos y a la sociedad en su conjunto.

Debemos ser parte de un gran esfuerzo colectivo, el de toda una nación, precisamente para asegurar condiciones de armonía, de paz y de tranquilidad entre nuestra sociedad.

Yo quiero reconocer la participación de las mujeres, porque no se entendería el avance que tenemos como país, sin la participación de las mujeres.

En cada hogar, en cada escuela, en cualquier espacio de actividad social, de quehacer público está, invariablemente la participación y la promoción y respaldo de las mujeres de México.

Ahí están las mujeres comprometidas, precisamente para lograr mejores entornos familiares y en sus comunidades, y lo que no podemos o no pueden tener en correspondencia, es maltrato o violencia contra la mujer.

Por eso, yo desde aquí hago un amplio reconocimiento a la gran labor que realizan las mujeres de México; a la que ustedes, mujeres hidalguenses, que hoy nos reciben, vienen realizando en favor de su comunidad y en favor de todo el Estado de Hidalgo, a la tarea que les compromete, precisamente para lograr que sus familias tengan mejores condiciones.

Y el Gobierno seguirá haciendo su parte, seguirá propiciando espacios de mayor participación de la mujer.

No puedo omitir aquí, por cierto, dentro de las reformas que se han impulsado, la de carácter político-electoral que aquí, sí, por ley, obliga a los partidos políticos para que postulen, dentro de sus candidaturas, a 50 por ciento de mujeres, para abrirles mayores espacios de participación y de empoderamiento a las mujeres de México.

He venido citando distintas acciones, pero lo más importante, lo más importante es que sigamos trabajando, sociedad y Gobierno, en lo que todos buscamos: un clima de armonía social, un clima que nos permita darle impulso a todo aquello que favorezca tener mejores condiciones para el desarrollo de toda la sociedad; a las tareas que concretamente nos ocupan erradicar la violencia contra la mujer y abrirles mayores espacios de participación.

Yo me atrevería a decir que está en las mujeres, así como lo vienen haciendo, trabajando en favor del desarrollo de sus comunidades y de sus propias familias, el ser guardianes; el ser guardianes y velar por la tranquilidad, por la armonía y por erradicar todo tipo de violencia que atente contra el desarrollo y la prosperidad de sus hogares y de sus comunidades.

Tarea que, sin duda, las mujeres acometen todos los días en su diario actuar.

Mi reconocimiento y mi felicitación por ello.

Gracias.

De verdad que agradezco la calidez con la que hoy me han recibido.

Lamento no tener oportunidad amplia de poder saludar a todas las mujeres aquí presentes, pero que seguirán abriendo espacios.

Tenía tiempo de no venir a Hidalgo, señor Gobernador. Y hoy me da mucho gusto regresar, en el marco de esta celebración que el mundo hace para erradicar la violencia contra la mujer.

Pero déjenme decirles hoy, a las mujeres hidalguenses, a los hombres aquí presentes, que el Presidente de la República, a propósito de inaugurar este Centro de Justicia, a propósito de visitar hoy el Estado de Hidalgo, es un buen día para hacer una breve enunciación de los varios compromisos que mi Gobierno tiene y en los que estamos trabajando para detonar desarrollo en favor del Estado de Hidalgo. Y eso lo sabe muy bien el señor Gobernador.

Son varias obras que ya hemos inaugurado: la Presa de El Yathé, proyectos de rehabilitación, de imagen urbana, entre otros. Pero hay varios otros proyectos de mayor alcance, que es importante hoy señalar.

Está una obra de una gran inversión, que es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco, que está en construcción y que sin duda va a favorecer a los sistemas de riego que tiene el Estado de Hidalgo, y de igual forma al tratamiento de las aguas residuales que derivan de la zona metropolitana más grande del país.

Está el Sistema de Agua Potable Los Hules II, que implica una importante inversión; el Sistema Integral de Agua Potable, en El Platanar; y varios proyectos de saneamiento y de abastecimiento de agua potable a distintas comunidades.

Yo quisiera enfatizar, particularmente obras dedicadas a la salud, a la salud de las mujeres y de los hombres hidalguenses.

A la salud de todos los hidalguenses.

Entre los proyectos están varias obras que están en proceso y que quiero enunciar:

La terminación del Banco de Sangre de Hidalgo aquí, en Pachuca; la terminación y equipamiento del Hospital de Tulancingo; la terminación y equipamiento del Centro Oncológico de la región de Tula, que vamos a inaugurar prácticamente en los siguientes meses.

La terminación y equipamiento del Hospital General de Metztitlán; la terminación y equipamiento, ésta es una obra de enorme relevancia, porque, sin duda, permitirá dar una atención regional a la salud de los hidalguenses, que es la terminación, quizá lo más costoso, el equipamiento del Hospital de Especialidades de Pachuca, que está prácticamente edificado y que vamos a concluir.

Y algunas otras obras, como la terminación del encauzamiento y vialidad del río de las avenidas, en el tramo La Paz hasta el Libramiento Boulevard Las Torres, una obra de varios miles de millones de pesos, pero que, sin duda, va a permitir elevar la calidad de vida de los hidalguenses.

Y, finalmente, esta obra que ya he referido.

Yo a ustedes. Yo también les quiero y les quiero mucho.

Les quiero porque me acompañan en esta tarea, en esta labor y en este compromiso que he asumido frente a todos los mexicanos, de mover a México, pero para llevarlo a mejores condiciones, para que tengamos un país que aproveche todo lo que hemos venido construyendo entre todos.

Éste no es un trabajo personal ni individual, sino es el esfuerzo colectivo, el esfuerzo de todo un Gobierno; el esfuerzo plural de las distintas expresiones políticas; el esfuerzo y empeño de toda una sociedad decidida a cambiar y a transformarse para mejorar su entorno y abrir mayores oportunidades de desarrollo, de prosperidad y de realización plena para todas y todos los mexicanos.

Ese es el compromiso y en éste estamos empeñando y estamos trabajando.

Concluyo dejando aquí un testimonio de gratitud a los hidalguenses; de gratitud a todas las mujeres de Hidalgo, que hoy me reciben con gran calidez.

Y que sepan, como lo he dicho ya, que el Presidente de la República sigue y seguirá trabajando con todo su empeño, con toda su capacidad, acompañado de varias y varios hidalguenses en este propósito, para llevar a México a mejores condiciones.

Muchísimas gracias.