Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Excelentísima señora Park Guen-hye, Presidenta de la República de Corea.

Señores titulares y representantes de los Poderes del Estado.

De la Cámara de Diputados.

Y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Muy distinguida comitiva del Gobierno de Corea, que nos visita y acompañan en esta comida.

Señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Señores Gobernadores.

Señores representantes de la sociedad mexicana.

Empresarias y empresarios de Corea y de México, que están aquí presentes entre nosotros.

Distinguidos representantes del Servicio Diplomático de ambos países, que también están presentes.

Señores representantes de los medios de comunicación:

México recibe, en la persona de la Presidenta Park Geun-hye, a la noble Nación coreana, un pueblo al que nos unen entrañables lazos de amistad y solidaridad, de cooperación y trabajo conjunto.

Nuestros lazos fraternos se remontan al inicio del Siglo XX, cuando México recibió, con los brazos abiertos, a más de mil trabajadores coreanos que venían en busca de un mejor destino.

Desde entonces, la comunidad coreana en nuestro país nos ha compartido su idioma, su gastronomía, su deporte nacional y sus avances en diversos campos de conocimiento.

Si bien mantenemos relaciones diplomáticas desde 1962, lo cierto es que nuestra mayor cercanía se ha dado en los últimos 15 años; especialmente, gracias a la entrada en vigor de la Asociación Estratégica para la Prosperidad Compartida, en 2005.

Las cifras son elocuentes. En el año 2000, nuestro comercio total fue de cuatro mil millones de dólares; en 2015, éste prácticamente fue de 17 mil 500 millones de dólares, mientras que su inversión anual en México se ha multiplicado por 24, en el mismo periodo.

Gracias a este dinamismo, actualmente la República de Corea es el sexto socio comercial de México y nuestra segunda fuente de inversiones procedentes de Asia.

Son más de mil 700 empresas de origen coreano las que contribuyen a la generación de empleos, al desarrollo regional, al avance tecnológico, a la productividad y, sobre todo, a la creación de valor en México.

Reconocemos la contribución de estas coinversiones. Seguiremos promoviendo su participación, en complemento a las capacidades nacionales en materia de manufactura, servicios, investigación y desarrollo tecnológico.

Del mismo modo, el turismo está creciendo a ritmo acelerado. En 2015, recibimos más de 90 mil visitantes coreanos vía aérea, es decir, el doble que en 2012.

Los sólidos vínculos bilaterales de nuestra asociación estratégica, así como las coincidencias en el ámbito multilateral, se reflejan en nuestra Agenda Global.

Este espíritu ha animado la conformación del espacio MIKTA, integrado por naciones en ascenso; Australia, Indonesia, Turquía y, por supuesto, Corea y México.

Excelentísima Presidenta.

Los mexicanos valoramos y reconocemos la tenacidad y empeño de la República de Corea, al convertirse, en menos de tres décadas, en una de las economías más modernas, dinámicas y desarrolladas.

Su Administración, Presidenta Park, está renovando la vigencia de ese exitoso modelo de desarrollo y confiamos en que su Gobierno, al impulsar la nueva era de esperanza, será recordado como el segundo milagro del Río Han.

Reconocemos su liderazgo en el impulso de reformas estructurales y de políticas públicas para promover la nueva economía creativa; así como en el respaldo al talento de jóvenes emprendedores.

La República de Corea y México seguirán trabajando en estrecha asociación para afrontar con éxito los desafíos y aprovechar las oportunidades de nuestro tiempo.Estoy seguro de que los vínculos entre nuestros países y la amistad que une a coreanos y mexicanos seguirán fortaleciendo en beneficio mutuo y, sobre todo, en el afán de construir un mejor futuro para todos.

Quiero invitar a todos los presentes para que hagamos un brindis en honor de nuestros muy distinguidos invitados.

Quisiera brindar, en primer lugar, por el bienestar personal de la Presidenta Park, por el bienestar del pueblo coreano; por el éxito en la relación fraterna y de hermandad que estamos consolidando, y que todo ello sea para bien y progreso de nuestras sociedades.

Salud.