Excelentísima señora Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile.

Distinguidos integrantes de la Comitiva Oficial que le acompaña.

Señoras y señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Distinguidos miembros del Cuerpo Diplomático Acreditado en México.

Señoras y señores:

Chile y México hemos construido una relación entrañable, fraterna y solidaria, que trasciende el tiempo y la distancia. Aunque se encuentran en ambos extremos de América Latina, nuestros países  han sabido estar cerca en momentos decisivos. Se han acompañado en la lucha por la libertad, la justicia y la democracia.

Del Río Bravo a Cabo de Hornos, nuestros pueblos se han apoyado mutuamente para hacer frente a la adversidad o a la tragedia. Por estas razones, es un elevado honor dar la más cordial bienvenida a México a la Presidenta de la República de Chile. Nuestro país la recibe con los brazos abiertos.

Esta Visita de Estado es de especial simbolismo. Porque se realiza en el marco del 25 aniversario de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre nuestros países. Los lazos entre Chile  y México son firmes y permanentes; se sustentan en profundas afinidades y grandes similitudes en su desarrollo.

En la etapa precolombina, los mayas elaboraban calendarios precisos a partir de la observación de los astros, mientras que los atacameños poseían ya conocimientos avanzados sobre las constelaciones.

En 1810, México y Chile, con unos días de diferencia, iniciaron sus procesos de Independencia. Encabezados por los libertadores Miguel Hidalgo y Bernardo O´Higgins, respectivamente. Además, nuestros pueblos han escrito una historia solidaria y fraterna, como pocas en América Latina.

En el México post-revolucionario vino aquí Gabriela Mistral, para colaborar en el gran proyecto educativo de José Vasconcelos. Trabajaron juntos para alfabetizar y llevar la aritmética, la historia y la cultura a todos los rincones de nuestro país.

En honor a esta poetisa universal, quien recibió el Premio Nobel de Literatura hace 70 años, hoy prácticamente mil escuelas mexicanas llevan su nombre.

También vivió en México el gran poeta chileno Pablo Neruda, quien fue Cónsul en nuestro país. Aquí escribió Canto General, una de sus obras más emblemáticas.

Del mismo modo, nuestro escritor Carlos Fuentes dio sus primeros pasos literarios en Chile. Allí publicó su primer texto: Estampas Mexicanas, a los 12 años de edad, cuando su padre ejercía un cargo diplomático.

Al igual que la literatura, el muralismo ha sido un puente de encuentro entre Chile y México.

En 1940, el Gobierno de México respaldó la construcción de una escuela en la Ciudad de Chillán, como gesto de solidaridad tras el terremoto de 1939.

En la biblioteca de ese plantel, David Alfaro Siqueiros realizó diversos murales, en los que plasmó las luchas de nuestros países por su Independencia y a favor del progreso.

Inspirados en esas obras, grandes pintores chilenos, como Gregorio de la Fuente, Julio Escámez y Pedro Olmos hicieron suyo el muralismo para representar la realidad y evolución chilena.

Los chilenos siempre han contado con el respaldo y fraternidad de los mexicanos en su lucha por la libertad y la democracia.

Frente al Golpe de Estado, abrimos nuestras puertas a las mujeres y hombres del exilio chileno, quienes hicieron de México su segunda patria.

Miles de chilenos encontraron en nuestras universidades instituciones, empresas y organizaciones culturales un espacio para su desarrollo académico y profesional.

Sobre la base de nuestra entrañable amistad y gran cercanía, chilenos y mexicanos hemos consolidado una relación de grandes oportunidades en lo político, económico y social.

Esta vinculación privilegiada, se expresa en el Tratado de Libre Comercio vigente desde 1999 y en el Acuerdo de Asociación Estratégica, que desde hace nueve años ha profundizado nuestra relación bilateral.

Gracias al diálogo de alto nivel que mantenemos, estamos construyendo juntos un futuro de prosperidad y bienestar compartidos.

Al lado de Colombia y Perú, nuestras naciones han conformado la Alianza del Pacífico, un innovador mecanismo de integración regional profunda.

Estoy seguro de que su presencia en México, señora Presidenta, y los importantes acuerdos que habremos de concretar este día, inaugurarán una nueva y más fructífera etapa para ambos países.

Excelentísima Presidenta de Chile:

Gabriela Mistral sostuvo, y cito textualmente: Decir amistad, es decir entendimiento cabal, confianza rápida y larga memoria. Es decir, fidelidad.

Si algo caracteriza la relación entre chilenos y mexicanos, es precisamente la empatía, el compromiso y la lealtad.

Honrando esa tradición, hoy, nuevamente, les doy más calurosa bienvenida a usted, a la Delegación Oficial que le acompaña, que México le recibe con los brazos abiertos y desea que esta fructífera visita a nuestro país realmente le haga sentir en su casa.

Sean usted, y ustedes, bienvenidos.

Muchas gracias.