Excelentísimo señor David Johnston, Gobernador General de Canadá.

Muy distinguidos miembros de la Delegación Oficial del Gobierno de Canadá y de México.

Señoras y señores:

Agradezco la cálida y generosa bienvenida que nos brinda, con motivo de primera Visita de Estado a Canadá.

Es particularmente emotivo encontrarme en la Citadelle, un recinto emblemático de esta gran Nación y que, por su trascendencia histórica y arquitectónica, ha sido nombrado Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Durante más de siete décadas, canadienses y mexicanos hemos logrado construir una sólida relación bilateral, basada en el respeto, la confianza y la reciprocidad.

Como países, hemos pasado de compartir una misma región geográfica a compartir proyectos.

Las sociedades democráticas, hemos logrado una integración creciente y dinámica.

Nuestras cercanías observan el intenso comercio entre nuestras economías, se aprecia en los flujos de turismo que existen entre ambos países y, también, se vive en los positivos intercambios académicos y laborales.

Confío en que el renovado ánimo que prevalece hoy entre nuestros gobiernos nos permitirá profundizar aún más lazos de entendimiento y amistad.

Canadienses y mexicanos compartimos valores y objetivos de desarrollo; compartimos, además, una misma visión sobre el mundo que queremos.

Aprovechemos nuestras afinidades y coincidencias para fomentar la innovación y la sustentabilidad ambiental, así como para impulsar la integración económica de América del Norte.

México ve en Canadá a un pueblo que ha sabido crecer y desarrollarse con libertad y justicia social; a una sociedad igualitaria, forjada en la cultura del esfuerzo.

México reconoce de Canadá su liderazgo internacional en la protección del medio ambiente y el respeto a los derechos humanos.

Excelentísimo señor Gobernador General:

Iniciar esta Visita de Estado en Quebec tiene un especial significado para la delegación mexicana, aquí convergen diversidad cultural, identidad regional y unidad nacional.

Para miles de personas, especialmente sus migrantes, esta provincia es sinónimo de hospitalidad, de certeza en el presente y esperanza en el futuro.

Aquí existen numerosos hogares que, llevando con orgullo la nacionalidad mexicana, tienen en sus corazones un amor legítimo por esta tierra, que les ha recibido con los brazos abiertos.

Canadá y México somos sociedades multiculturales e incluyentes. Somos dos países plenamente conscientes de nuestras responsabilidades regionales y globales.

Excelentísimo señor David Johnston:

En nombre del pueblo y del Gobierno de México, hago votos por el bienestar de Su Majestad la Reina Isabel II y por la prosperidad de canadienses y mexicanos.