Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Es para mí motivo de gran honor, una vez más, encontrarme con quienes forman parte e integran esta Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión.

Quiero saludar a su Presidente, a Edgar Pereda Gómez, a su familia, que le ha acompañado con estas porras de aliento y entusiasmo en su intervención.

Pero quiero saludar a todos quienes están convocados a este encuentro.

Actores del ámbito político.

Representantes de los Poderes de la Unión.

Gobernadores.

El señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Dirigentes de partidos políticos.

Coordinadores parlamentarios.

Legisladoras y legisladores federales que están aquí presentes.

Y del ámbito privado, a quienes son concesionarios y quienes son comunicadores que integran esta cámara.

Quienes son la voz, quienes hacen posible este enlace en el diario acontecer de México, entre gobiernos y sociedad y entre la sociedad misma.

A toda esta gran audiencia, que está integrada por muy distinguidas personalidades, personas muy prestigiadas, quienes el día de hoy han merecido la entrega de este Reconocimiento Antena, que hace esta cámara.

A todos les saludo con especial respeto y con todo mi afecto.

Muchas gracias por la honrosa invitación que el día de hoy me han formulado.

Intentaré, si me lo permiten, ser puntual y breve en mi intervención, antes de que ocurra, como me pasa a veces en familia, que en la mesa los hijos empiezan a tomar sus teléfonos celulares, porque, sin duda, vivimos en una nueva era.

Y a veces los discursos largos invitan más a que la gente empiece, la familia misma, a no poder prescindir del teléfono celular y estar chateando con alguien.

Pero en esta oportunidad quiero apelar a la comprensión de ustedes, me quiero referir al ver este auditorio, al gran entreveramiento generacional que aquí se aprecia.

Aquí están presentes actores, representantes de diferentes generaciones, que han conocido la evolución del México que hoy tenemos.

Y es justamente a eso a lo que me quiero referir.

Primero. Hacer amplio reconocimiento a esta industria, de la Radio y la Televisión, porque ha sido actor fundamental de la evolución, del cambio y del progreso que México ha experimentado.

Son ustedes, actores fundamentales en la construcción del México democrático que hemos venido consolidando como sociedad.

Sin ustedes eso no hubiera sido posible. Ustedes son el enlace permanente y cotidiano entre el sentir social con los distintos gobiernos, en sus diferentes órdenes.

Eso es lo que hace la Industria de la Radio y la Televisión, han contribuido, a lo largo de ocho décadas, a observar y a no ser testigos pasivos, sino testigos activos y actuantes del México que hoy tenemos.

Y, hoy, lo que tengo preparado en mi intervención es, precisamente, poder hacer una breve ilustración del México de antes y no de hace muchos años, de apenas quizá 30 años, 25 o 30 años, y cómo ha evolucionado desde entonces.

No sin antes, permítanme hacer un especial reconocimiento a esta industria por haber apoyado la labor que hizo el Gobierno, a la que convocó el Gobierno de la República y los órdenes de Gobierno, para la alerta ante la presencia inminente de un huracán de enorme magnitud, como fue Patricia.

Patricia realmente era un Huracán que amenazaba con ser verdaderamente destructivo.

Gracias a ustedes, la sociedad mexicana y particularmente en los estados en donde se ceñía la mayor amenaza, lograron estar alertados y ponerse a buen resguardo.

Gracias a ustedes y a la propia participación ciudadana.

Mi reconocimiento personal como Presidente de la República por este aporte tan relevante e importante en la labor de Protección Civil.

Pasando al tema que yo quería contarles, al México que ustedes han visto, al México del que ustedes, repito, han sido parte y han sido parte actuante.

Cómo nació el México, cómo ha evolucionado.

Porque a veces, y lo quiero traer a colación, porque a veces las sociedades no logran valorar en suficiencia el cambio que nuestro país ha experimentado, y quizá, porque parte de esa sociedad no le ha tocado ver, ni ha vivido de cerca otros momentos de mayor convulsión política o social, de mayor convulsión económica, y entonces cuando eso no ha ocurrido,  lejos están a veces de saber apreciar, valorar y reconocer cómo entonces es que México ha cambiado de forma positiva.

Yo que he tenido la oportunidad en el encargo que tengo y en la responsabilidad de estar en distintas latitudes, estrechando la relación de México con el mundo, con quienes tenemos amplia relación, puedo dar aquí testimonio de cómo el mundo aprecia y reconoce los cambios que México ha experimentado en los últimos años.

Y muchas veces, internas y propias de México, así también dan constancia de ello.

Por eso, celebro que muchas de las integrantes de esta Cámara se sumen a esta conciencia social, a realmente lograr proyectar cómo México ha evolucionado.

Y mírenme déjenme poner en referencia cuánto hemos cambiado en apenas quizá 30 años, la evolución social de nuestro país.

Y la quiero referir porque, quizá, es de esa fecha hacia acá, que es entonces cuando yo defino todavía en una etapa de adolescencia, cuál sería mi vocación personal, mi vocación profesional, el gusto que entonces aprecié por la política, siendo estudiante de secundaria, tardíamente, tercero de secundaria, en la preparatoria, en los años 80, en ese entonces, que se ve lejano, apenas 35 años, México tenía casi la mitad de la población que hoy tenemos. Éramos, entonces, 67 millones de habitantes; hoy somos, prácticamente, 121 millones de habitantes.

En ese entonces, en 1980, casi el 50 por ciento de la población de nuestro país vivía en localidades urbanas; hoy viven en localidades urbanas el 77 por ciento, tres de cuatro mexicanos viven en las grandes urbes.

La población económicamente activa también ha cambiado.

Hoy tenemos una población económicamente activa,  es decir, que está en aptitud de trabajar y de ser productiva, que duplica la que entonces teníamos hace 35 años, eran 22 millones, hoy son 53 millones.

La esperanza de vida también ha aumentado; ha aumentado en 35 años en seis, siete años más de la expectativa que había entonces.

Esa que recuerda, seguramente, viendo aquí, al senador Emilio Gamboa, que entonces era Secretario Particular, del entonces Presidente de la República, esa es la distancia que hay del México de entonces.

Y, sin duda, en el ámbito educativo, también cambiamos.

Éramos un país que entonces había hecho esfuerzos por lograr una mayor cobertura, y así había venido ocurriendo.

Sin embargo, los años de estudio que tenía la mayoría de la población, en promedio, sí han cambiado.

En promedio, entonces, eran de 3.4 años de estudio, hoy es de 9.2 años de estudios los que tiene en promedio la población en general.

Cuál ha sido la evolución institucional del México de ese entonces, de los 80, al de ahora.

Hoy tenemos, sin duda, elecciones mucho más transparentes; tenemos órganos electorales, como es el INE, aquí está su presidente, antes IFE, y antes no había una autoridad autónoma, un organismo autónomo, sino que era parte del Gobierno, la representación de los partidos, las que organizaban, entonces, los comicios electorales.

Hoy, hay un país que entonces se atrevió a cambiar, a crear órganos ciudadanos y que, realmente, dieran certeza del curso y del desarrollo de cualquier elección.

Y además, hoy se ha reforzado este fortalecimiento institucional, a través de la Reforma Electoral, que logra ser del instituto, que antes era Federal, a un Instituto Nacional Electoral que, eventualmente, tiene participación en todas las elecciones que se dan en nuestro país.

Hoy, somos un país mucho más plural democráticamente.

Déjenme darles un dato. En 1982, la Cámara de Diputados, los partidos opositores al PRI, partido al que orgullosamente represento y pertenezco, era apenas del 25 por ciento.

Hoy, en contraste, 58 por ciento de la actual Legislatura está en partidos, o son de partidos diferentes del PRI.

Ese es un cambio que nos ha permitido arribar a una apertura y a una mayor diversidad y pluralidad democrática.

Y en estos años, en el año 2000, tuvimos la primera alternancia, después de haber vivido el ejercicio de Gobierno de un partido prácticamente hegemónico, haber transitado a una apertura democrática que permitió el arribo de un partido distinto al que entonces gobernaba.

Y, ahora, se ha dado una segunda transición democrática, en el año 2012.

En términos económicos, verdaderamente son de significarse los cambios que ha habido para, entonces, apreciar cuánto hemos cambiado desde entonces. Nuestra economía ha evolucionado.

Nuestra economía dependía fundamentalmente de las exportaciones que hacíamos de materias primas, especialmente de petróleo y de minería. Ahí se concentraban las exportaciones que México hacía al mundo.

Hoy, México es una de las cinco economías más abiertas al mundo, más del 63 por ciento de la riqueza que como país generamos depende, precisamente, de las exportaciones, en contraste con lo que hacíamos anteriormente, sólo exportábamos petróleo o mayoritariamente petróleo, minería y la contribución de esta exportación era la que generaba la mayor riqueza.

Hoy el 63 por ciento de la riqueza generada en las exportaciones es, y quiero subrayarlo, de manufacturas, de productos de alto valor agregado, distinto de lo que eran las materias primas.

Esto genera un gran contraste del México de hoy, incluso, con economías de la región Latinoamérica, que se sustentan mucho del crecimiento de sus economías en la exportación de materias primas.

Por eso, ante el cambio global, ante la volatilidad financiera que el mundo está experimentando, México está mejor preparado y tiene mayores fortalezas para hacerle frente a este mundo tan volátil y tan convulso, como lo estamos viendo en la economía.

Anteriormente, teníamos una economía prácticamente estatizada, más de mil 500 entidades paraestatales en todos los sectores de la economía.

Hoy, repito, somos una de las cinco economías más abiertas al mundo.

Hace 30 años nuestro comercio con Estados Unidos era de apenas 33 mil millones de dólares; hoy es de 534 mil millones de dólares, esto es 16 veces más. En pocas palabras, intercambiamos un millón de dólares cada minuto.

En 1980 éramos un país, como ya lo compartí, exportadores de materias primas, hoy lo somos, éstas, las materias primas, hoy sólo representan el 20 por ciento de nuestras exportaciones.

Hoy somos un país que nuestra industria, por ejemplo, el sector automotriz, tan emblemático y significativo de nuestro país, produce más vehículos, más para la exportación y más para el mercado interno.

Esto quizá preocupa a quienes transitan por las distintas avenidas porque, sin duda, tendremos que ocuparnos ahora los gobiernos de construir más y mejor infraestructura para dar cabida a más vehículos que el mercado consumidor interno está adquiriendo en nuestro país.

Déjenme ponerlo en contexto, porque sin duda el parque vehicular era un indicador del poder adquisitivo que tenía la sociedad.

En los años, en 1985 había solo 7.4 millones de unidades en el país; hoy tenemos cinco veces más, 36.5 millones de vehículos circulando todos los días.

Y eso creo que las familias lo aprecian en las calles que transitan en nuestras ciudades.

Concluyo con lo siguiente:

Hacia dónde vamos.

Qué es lo que hemos venido impulsando.

México, y este Gobierno, ha decidido sumarse y contribuir, hacer su contribución a la transformación de nuestro país.

A sumarse al legado que han hecho generaciones anteriormente, en este periodo tan corto de tiempo en el que México ha cambiado.

Por eso, logramos concretar un acuerdo, un pacto del que ya hecho referencia en el pasado, en encuentros con ustedes, para lograr 13 reformas estructurales, que nos van a permitir lograr que México se proyecte y crezca mayormente.

Aquí han estado con ustedes los titulares de distintas dependencias Federales, que estoy seguro les han dado diversas cifras y estadísticas de cómo México ha venido cambiando de forma muy particular en estos tres últimos años.

Las reformas estructurales, particularmente las que inciden en la economía, están dando muestras claras de beneficios para la sociedad mexicana.

Las tarifas eléctricas, las tarifas de telefonía celular, de telefonía fija, han bajado y se han reducido.

Hoy estamos construyendo infraestructura para llevar uno de los insumos básicos y más importantes de toda industria, como es el gas natural a todo el país.

Prácticamente al término de esta Administración no habrá entidad o todas las entidades federativas estarán conectadas a la red de gasoductos que corren en la geografía nacional, porque este Gobierno ha hecho una importante y está haciendo una importante inversión para casi duplicar, crecer en 83 por ciento la red de gasoductos que hay en nuestro país.

Hoy tenemos una de las tasas de inflación más bajas que históricamente se hubiesen registrado en esos años a los que hecho referencia, de los 80, que el Senador Gamboa podrá recordar, nuevamente, hubo años que se alcanzaron tasas de inflación de más del 150 por ciento, es decir, se incrementaron los precios básicos en promedio en ese porcentaje.

Y, hoy, el dato que tenemos, que apenas se diera a conocer el día de ayer, la tasa de inflación vuelve acumular un mes, u otra quincena de una baja tasa de inflación, que permitirá arribar, realmente, a la meta trazada de estar por debajo del tres por ciento.

El empleo está creciendo, se han generado más de un millón 760 mil empleos en estos casi primeros tres años de esta Administración, que si se contrastaran con cualquiera otros primeros tres años de las últimas cuatro Administraciones, es la mayor cifra de empleo que se haya generado.

Tenemos mayor turismo, mayor ingreso de divisas. Solamente el número de turistas que había en 2012, que era de poco más de 23 millones, en el año 2014 alcanzó los 29.3 millones.

Y a lo que llevamos acumulado en este año, se aprecia un crecimiento de más del ocho por ciento, seguramente tendremos una cifra superior a los 30 millones de turistas, lo cual reafirmará que México es un destino atractivo para el turismo mundial y que nos ubica en los primeros diez lugares favoritos del mundo.

Dejo aquí las cifras,  para que no empiecen, o a lo mejor ya empezaron con el uso de los celulares. Pero quiero concluir solamente con lo siguiente.

Ésta es la evolución que México ha experimentado en las últimas tres décadas.

Aquí están actores, insisto, que forman parte de este entreveramiento generacional, de las generaciones que han podido apreciar cómo México ha venido evolucionando y transformándose positivamente.

A este Gobierno le ha correspondido y hemos decidido actuar con responsabilidad frente al entorno mundial, frente al entorno de alta volatilidad, de aversión al riesgo, para lograr que México siga siendo un destino confiable, atractivo y lo más importantes, que mantenga su estabilidad económica en beneficio de las familias mexicanas.

Éste es un Gobierno que está aportando y haciendo su contribución para que México siga en la senda de mayor desarrollo, de mayor progreso y de oportunidades para las familias mexicanas.

Y lo digo, no porque sea sólo parte de un discurso, porque lo creo a pie juntillas, es verdaderamente ésta una actuación responsable que el mundo está apreciando y que deseamos que la sociedad misma sea parte activa de creer, de tener fe y confianza en nuestras fortalezas.

Yo agradezco a esta Industria la aportación y contribución que hacen a este importante propósito, de que México se siga consolidando como una gran Nación, a partir de lo que ha logrado; pero, sobre todo, del gran futuro promisorio y esperanzador que se ve en el mediano y largo plazos.

Hago votos porque así sea.

Y muchas gracias a todas y a todos ustedes por ser parte de este esfuerzo colectivo.

Muchas gracias.