Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de México:

Muchas gracias por su hospitalidad.

 Señora Gobernadora.

Señores Gobernadores.

Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Señor Gobernador del Estado de Oaxaca, quien asume, en este acto, la estafeta de encabezar los esfuerzos de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Señores servidores públicos aquí presentes de los distintos órdenes de Gobierno.

Saludo con afecto a las y los legisladores federales, locales, presidentes municipales y servidores públicos, que hoy están presentes, en esta 50 Reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

En primer lugar, yo quisiera decirles que es doblemente emotivo para un servidor encontrarme en este acto.

Lo es, en primer lugar, porque como representante y Titular del Ejecutivo Federal, como representante del Gobierno de la República, en este acto, como lo ha sido en otros a los que he sido convocado, de los encuentros que ha llevado a cabo la Conferencia Nacional de Gobernadores, es ocasión de reiterar la invariable disposición y apertura que hay del Gobierno de la República, para hacer frente común con los distintos gobiernos locales, ante los distintos retos, desafíos y problemas que hay, de forma diferenciada, en las distintas entidades y regiones de nuestro país.

Que el Gobierno de la República, sin mirar y sin hacer distingos al origen partidario que tenga cada gobierno, siempre ha estado resuelto a sumarse, a cerrar filas y a mostrar y a acreditar disposición para trabajar unidos, repito, y en frente común ante los distintos retos y ante las distintas problemáticas que vive nuestro país.

Es ésta una ocasión de reiterar esta plena y amplia disposición que hay del Gobierno de la República para seguir haciendo equipo con los gobiernos de las distintas entidades federativas de nuestro país.

El segundo motivo, de hacer emotivo para un servidor este encuentro, es encontrarme aquí, en la capital de mi estado natal, del Estado de México.

Y que, sin duda, al regresar hoy a Toluca, capital del Estado de México, ha sido francamente en un marco alegre. He tenido la oportunidad de saludar, allá afuera, en la calle, a mucha de la gente que viene transitando y que tuve ocasión de saludar.

Como hoy lo hago con este espléndido auditorio de maestras, maestros, servidores públicos aquí presentes.

Gracias. Gracias por su hospitalidad y, particularmente, señor Gobernador del Estado de México.

Muchas gracias. Yo también quiero a todo este estado y a todo México, y ustedes lo saben.

Pero muchas gracias, señor Gobernador, por además, esta oportunidad, no sólo de estar en este encuentro, sino de haber acompañado al Gobernador del estado en la entrega de esta obra, que es la reconstrucción del Teatro Morelos.

Este espléndido lugar, que es un ícono realmente de la arquitectura de la capital del Estado de México; un espacio de encuentro diverso, del arte, de la cultura, de la actividad política.

Y hoy poder entregar, junto con el Gobernador del Estado, esta magnífica obra. Auténticamente, aunque no pareciera, pero se ha incrementado el tamaño de este espacio.

Me decía el Gobernador que, prácticamente, dos mil, casi dos mil 600 lugares, de los dos mil que anteriormente tenía, pero que además acerca al auditorio al escenario en el que hoy nos encontramos.

Felicidades, señor Gobernador, por esta magnífica obra que hoy entrega en beneficio de los habitantes del estado, como un espacio de encuentro, como en el que hoy nos encontramos.

Déjenme, también, compartirles que en el invierno Toluca es muy frío. Y no lo es por su gente. Su gente es cálida, es amable, y es de una extraordinaria anfitriona.

Es fría por su clima, y nos lo ha dejado sentir, también, señor Gobernador. No ha sido la excepción. Toluca nos ha recibido con calidez, pero con el clima frío del invierno que le distingue.

Pero es en este escenario en el que tiene lugar esta 50 Reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Y les quiero felicitar a la Gobernadora, a los Gobernadores, al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, porque efectivamente es la primera vez que registra este encuentro la asistencia de todos.

Aquí están los dos órdenes de Gobierno: el Federal y el estatal.

El que está convocado a cerrar filas ante los distintos problemas que vive la Nación.

Pero sobre todo, en este espacio de diálogo, de acercamiento y de encuentro que hay, entre quienes son pares en sus distintas entidades, en el diálogo que mantienen con diferentes instancias del Gobierno, con organismos autónomos o con entidades públicas, como es el caso hoy de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, en donde se ha signado este acuerdo para trabajar en favor de las víctimas, y en donde hoy los gobiernos de los estados asumen también su propio compromiso.

Éste es el espacio que permite hoy articular de mejor manera nuestro Federalismo. El ser un espacio de organización política, en donde confluyen el orden Federal, junto con los órdenes locales, y para lograr la suma de esfuerzos, que eso es lo que ha procurado y privilegiado el Gobierno de la República, que nos permita realmente avanzar en la construcción del, país que día a día se viene edificando y en el que hemos puesto la mira.

En ese país que nunca se agotará el esfuerzo para hacer de México una mejor Nación.

Es un trabajo constante y permanente, pero hoy, para quienes tenemos responsabilidad pública, tenemos la oportunidad y el gran privilegio que la vida nos da de cumplirle a México, trabajando en equipo, cerrando filas y haciendo, como lo he dicho, de forma reiterada, frente común, como es el que nos convoca esta Conferencia Nacional de Gobernadores.

He escuchado a los Gobernadores que me han antecedido en el uso de la palabra y asumo como propios, varios de los posicionamientos que aquí, hoy han tenido.

Primero. Reconozco los compromisos que los gobiernos estatales asumen frente a distintas tareas: la de cuidar nuestro entorno, nuestro medio ambiente. Tema que está en la agenda de los gobiernos de hoy, que se comprometen no sólo para cuidar nuestra Nación, para cuidar el medio ambiente para las presentes generaciones.

Sino ya en la responsabilidad que tenemos, en pleno Siglo XXI, para dejarle a las futuras generaciones un mundo sustentable, un mejor mundo y un mejor mundo, donde realmente puedan hacer viables sus proyectos de futuro.

De que eso ocurra, depende el que desde hoy trabajemos, todos, en esta responsabilidad.

Como lo han dicho quienes me han antecedido, repito, en el uso de la palabra, hay distintas tareas.

Y sólo me gustaría poner acento en varios de los temas que ustedes abordaron, en algunos de manera muy especial.

Primer lugar. Quisiera referirme al compromiso que ustedes han hecho, a esta tarea y a esta bandera que han enarbolado, posicionamiento político que de forma unánime han asumido como Conferencia Nacional de Gobernadores, de respaldar el Mando Único de Policía Estatal en las 32 entidades federativas.

Hace más de un año presenté al Congreso una iniciativa para este propósito. Y hace más de un año que, desde entonces a la fecha, no hemos logrado avanzar en la consolidación de este modelo.

La Conferencia Nacional de Gobernadores se ha pronunciado porque así ocurra. El Gobierno de la República también, porque entendemos que más de mil 800 corporaciones policiacas que hay en el país, sin suficiente capacitación, preparación, equipamiento, no pueden ser la mejor manera de hacerle frente al crimen organizado o, más bien, organizaciones delictivas que hoy actúan de forma mucho más sofisticada, que tienen mayores capacidades financieras y de equiparse; y el Estado mexicano tiene que hacer lo propio y superar esas capacidades.

Por eso, la iniciativa de consolidar 32 cuerpos o corporaciones policiacas mejor capacitadas, preparadas, organizadas, articuladas que realmente le den mayor robustez a la capacidad que tiene el Estado mexicano.

La iniciativa está presentada y el llamado respetuoso, como ha sido la constante de diálogo entre Poderes del Estado, el llamado respetuoso al Congreso, para que, ante esta iniciativa, ante el posicionamiento de las autoridades locales, de los Gobernadores de las entidades federativas, del Gobierno de la Ciudad de México, puedan avanzar en este proyecto, se enriquezca.

No significa que tenga que aprobarse en sus términos, pero que se debata ya, porque no podemos permanecer por más tiempo pasivos y a la espera de que pase el tiempo, y no se resuelva este tema que, sin duda, dará mayor solidez al Estado mexicano para hacerle frente a lo que es el gran reto de todos: combatir la inseguridad y darle a las familias mexicanas mayor tranquilidad y paz en sus hogares y en las calles de nuestras ciudades.

El otro tema que quiero brevemente abordar es el de justicia penal.

Éste ha sido un proceso largo para quienes no estén tan actualizados en el tema, pero ha sido una reforma que rompió con un antiguo paradigma de cómo administrar la justicia penal en nuestro país, de un modelo que llevaba más de 100 años, para hacerla más expedita, mucho más transparente, mucho más abierta y a los ojos de todos, de cómo se dicta justicia.

Este modelo de justicia penal acusatorio quedó enmarcado en nuestra Constitución y otorgó un periodo de gracia, un periodo para instrumentarse, de ocho años, tiempo que se agota ya, en junio de este año.

Para entonces, en todas las entidades federativas y en el ámbito Federal éste será el sistema que se esté aplicando.

A la fecha, 74 por ciento de la población ya tiene acceso a este sistema: 22 entidades federativa, en ellas ya opera de manera efectiva. Pero nos falta acelerar el paso.

Gobernadora.

Gobernadores.

Jefe de Gobierno de la Ciudad de México:

Para quienes todavía tienen tarea que hacer en esta asignatura, mi llamado también respetuoso a acelerar el paso. Porque hay algo que es claro y que hemos señalado también con toda puntualidad: la entrada en vigor de este sistema, no admitirá prórroga alguna.

Es indeclinable el compromiso que tiene el Estado mexicano para que, a partir de junio, este sistema sea el que aplique en todas las entidades federativas.

Apuro y les convoco de manera respetuosa para que aceleremos el paso en donde haya mayor rezago y éste sea el modelo que realmente entre, en beneficio y en favor de la justicia penal, en todas las entidades federativas del país.

Tercer tema, que no quiero dejar de abordar: el sistema penitenciario nacional.

Ya tuve ocasión de reunirme con los señores Gobernadores, o con quienes forman la Conferencia Nacional de Gobernadores: la Gobernadora, Gobernadores, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, para compartir, sin duda, lo que es una tarea de los gobiernos locales y del Gobierno de la República, en lo que hace a su ámbito de acción, que es vigilar y modernizar nuestro sistema penitenciario.

Es quizá una de estas asignaturas que no siempre está en las prioridades, porque sin duda son muchos los temas y muchos los retos que en cada entidad se tienen.

Y éste es quizá el que no ocupe un lugar de prioridad. Pero no por ello debe dejar de atenderse.

Sólo recordarles, señores integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores, que en la Conferencia o en la Reunión de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, del año pasado, se tomaron acuerdos puntuales, a los que hoy no quisiera extenderme en cuáles fueron ellos, pero, entre otros, consolidar el Registro Nacional de Información Penitenciaria y varias tareas específicas a llevar a cabo, para que aceleremos el paso, para que asuman su compromiso y su responsabilidad frente a este tema, y evitemos que en los centros penitenciarios tengamos problemas, como los que se han vivido, no sólo recientes, sino en otros momentos, y tenemos que también consolidar este sistema, como parte del modelo de procuración y administración de justicia que tiene el Estado mexicano.

Finalmente, y con ello concluyo. Quiero, por un lado, felicitar al señor Gobernador del Estado de México, quien ha cumplido con creces y gran satisfacción su tarea como Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

No habré de hacer recuento de los logros, de lo que le tocó encabezar en representación de sus iguales, pero creo que el video por sí mismo proyecta lo mucho que se hizo durante el tiempo que él encabezó la Conferencia Nacional de Gobernadores. Siete meses, más del tiempo que eventualmente asumen los presidentes, se extendió un poquito más.

Pero, señor Gobernador, de manera muy sincera, de corazón y genuina: muchas felicidades.

Debe sentirse muy satisfecho por los logros que, en representación de sus compañeros Gobernadores, llevó a cabo al frente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Y, al mismo tiempo, quiero felicitar y desearle el mayor de los éxitos, al señor Gobernador del Estado de Oaxaca, a Gabino Cué.

Coincido con su mensaje, coincido con las tareas que están pendientes, para avanzar y en la que quiero decirle, como lo dije al inicio de mi intervención: contará siempre con toda la disposición y apertura del Gobierno de la República.

Tengo claro, como creo que lo tenemos todos, que ésta es una tarea de Gobierno, que asumimos todos, y de darle respuesta a las necesidades que hay entre la población. Distintas, de diferente tamaño, distintos retos, condiciones complejas, pero que sin duda, el que  asumamos la solución y la forma de atender estos temas, de forma conjunta y en equipo, con claridad de rumbo y con una mística de hacer trabajo en equipo, será mucho más fácil realmente arribar a las soluciones que espera la sociedad.

Cuente usted, señor Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, con el compromiso y la disposición del Gobierno de la República y hago votos y deseo que tenga el mayor de los éxitos en esta responsabilidad.

Muchas felicidades, señor Gobernador.

Finalmente.

Muchas gracias al Estado de México.

Muchas gracias a la ciudad capital.

Muchas gracias a toda esta concurrencia que hoy me permite estar entre mis paisanos, entre mis amigos de ayer, de hoy y de siempre.

Muchas gracias.

Dicho lo anterior, ahora sí voy a proceder a la Declaratoria de Clausura, señor Gobernador, que es parte de la tarea que gentilmente ustedes me confieren

Hoy, 29 de febrero de 2016, declaro formalmente clausurada la 50ª Reunión Ordinaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores, haciendo votos porque los acuerdos aquí alcanzados, se traduzcan en beneficios concretos para la población, para la sociedad de las entidades federativas que ustedes representan.

En pocas palabras, que sea para beneficio de todo México.

Muchas felicidades.