Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Prometo ser breve, porque sé que ya debe arreciar el hambre entre los asistentes. Sé que desde temprano empezaron hoy su 35ª Asamblea y ofrezco ser lo más breve posible.

Me da mucho gusto saludar a don Pablo Escandón, Presidente del Consejo Directivo de la Fundación Mexicana para la Salud, a quien le agradezco la calidez de su mensaje y, también, los comentarios, observaciones que ha hecho sobre los grandes retos que enfrenta el sector salud de nuestro país.

Yo estoy seguro que a través del diálogo constructivo que tenemos entre las autoridades del sector salud y esta fundación, podremos asumir de forma conjunta soluciones, planteamientos, incluso, cambios de orden estructural, que nos permitan hacerle frente a estos grandes retos.

Saludo aquí a muy distinguidas personalidades del presídium.

A miembros de esta fundación.

A dirigentes de distintos organismos empresariales.

Integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Al señor Rector de nuestra máxima casa de estudios.

Al señor Ministro de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación.

Y a quienes están presentes en este encuentro, a quienes saludo con gran respeto y con afecto, y con el gran honor que me da el poder acompañarles en esta comida.

Señores representantes de los medios de comunicación:

En su libro: Una Guía para la Salud, Mahatma Gandhi señaló, ya que don Pablo citó, también, aquí a alguien, lo haré de igual forma: la verdadera felicidad es imposible sin la verdadera salud.

Y, efectivamente, la salud es el bien más preciado, es la base del desarrollo individual, y es lo que permite que mujeres y hombres puedan crecer, estudiar, trabajar, tener una vida plena, y disfrutarla en compañía de sus seres queridos.

Pero la salud, también, es la base del desarrollo de una sociedad, del desarrollo colectivo; lo mismo de una comunidad, que de toda una nación; incluso, los indicadores de salud reflejan con mayor precisión que el ingreso, la calidad de vida de una sociedad.

En suma, podemos decir que la salud es una condición indispensable para el ejercicio de los demás derechos y libertades.

Y es por eso que, desde 1983, la protección de la salud es un derecho humano reconocido en nuestra Constitución.

Desde entonces, el Estado mexicano trabaja con instituciones y políticas públicas para hacer efectivo este derecho y lograr la cobertura universal en salud.

Gracias al esfuerzo de varias generaciones, los servicios de salud que ofrece el Estado han ido llegando a más mexicanos y cada vez con mayor calidad.

En esta evolución, México ha contado, desde 1985, con el apoyo y talento de los profesionales que integran FUNSALUD, la Fundación Mexicana para a Salud.

En esta 35ª Asamblea General, expreso mi mayor reconocimiento a FUNSALUD, organización que se distingue por su compromiso social, su altruismo y su trabajo en favor de la salud de los mexicanos.

Y en especial reconozco a su presidente emérito, al doctor Guillermo Soberón Acevedo, quien ha sido uno de los pilares de la medicina de nuestro país.

En el último encuentro que tuve ocasión de sostener con ustedes, que ya fue hace casi tres años, en junio de 2013, comenté las cinco estrategias del Plan Nacional de Desarrollo en materia de salud, y hoy permítanme, de manera ejecutiva, compartirles cuál es el avance de los mismos.

Primera estrategia: Avanzar en la construcción de un sistema de salud universal.

A la fecha, el padrón de afiliados al Seguro Popular supera los 57 millones de personas; esto es, cuatro millones  y casi medio más, que al inicio de esta Administración.

Sin embargo, hay que decirlo, afiliar no es suficiente. Se necesita más infraestructura para darle atención médica a millones de mexicanos.

Y por eso, a través de la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE, hemos construido, concluido y modernizado más de 580 unidades hospitalarias y más de dos mil 800 unidades de consulta externa, con una inversión que supera los 34 mil millones de pesos.

La segunda estrategia, es hacer de las acciones de protección, promoción y prevención un eje prioritario para el mejoramiento de la salud.

Aquí hay que decir que a través del PREVENIMSS, el PREVENISSSTE y el Programa de Consulta Segura, del Seguro Popular, promovemos que la población adopte mejores hábitos de salud.

Porque, y aquí retomo algo que el Secretario de Salud el día de ayer dijera en Hidalgo, la salud no empieza en los hospitales, ni en las clínicas; la salud empieza en casa, inicia con los buenos hábitos, y con la forma de cuidar, de cada quien, la salud de sí mismo.

A ello se agregan los esfuerzos que se realizan en las campañas para evitar accidentes y en las Semanas Nacionales de Salud, que promueven la vacunación universal.

Tercera estrategia. Se refiere a mejorar la atención de la salud de la población en situación de vulnerabilidad.

En este rubro destaca el Programa de Unidades Médicas Móviles, que atiende a más de 4.2 millones de personas, que residen en casi 25 mil localidades dispersas.

En lo que toca a la cuarta estrategia: Garantizar el acceso efectivo a servicios de salud de calidad, el IMSS y el ISSSTE están adoptando medidas innovadoras para reducir los tiempos de espera en la atención de emergencias, así como en la programación de cirugías y de consultas de medicina familiar.

Y quinta estrategia: Promover la cooperación internacional en salud.

Quiero compartirles que México impulsó que uno de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, de Naciones Unidas, fuera, precisamente, el de salud y bienestar.

Además, nuestro país trabaja con la Organización Mundial de la Salud en diversos proyectos e iniciativas, incluyendo los esfuerzos para hacer frente al virus del zika.

Gracias a acciones como ésta, hemos tenido resultados alentadores y permítanme mencionar sólo algunos de ellos.

En 2014, se alcanzó una cobertura de vacunación del 97.8 por ciento de niñas y niños de un año de edad, contra sarampión, rubeola y paperas.

Con ello, México cumplió con la meta comprometida en los Objetivos del Desarrollo del Milenio.

Entre 2012 y 2014, también ha bajado la mortalidad infantil 6.1 por ciento, y la mortalidad de menores de cinco años se ha reducido 7 por ciento.

Asimismo, en este periodo, se ha logrado disminuir la razón de muerte materna en 8 por ciento.

Además, de acuerdo con el CONEVAL, en este lapso, 4.5 millones de mexicanos superaron la carencia de acceso a servicios de salud.

A pesar de estos avances, tenemos que continuar trabajando, a fin de lograr la universalización de los servicios de salud con calidad.

Y en este sentido, he dado indicaciones al nuevo titular de la Secretaría de Salud, al doctor Narro, que hoy, desde ayer y hoy nos ha venido acompañando en los eventos que he sostenido de forma pública en esta semana, y hoy está aquí con nosotros.

El primero, identificar, porque así lo he compartido ya con él, identificar con precisión a quienes no cuentan con ningún tipo de cobertura, a partir de la consolidación de los patrones de las diversas instituciones salud y seguridad social.

Dos. Optimizar el uso de la infraestructura disponible, con base en una mejor coordinación entre las instituciones de seguridad social, los servicios estatales de salud, y los que dependen directamente de la Secretaría a su cargo, recogiendo un tanto de lo que ha expuesto hace un momento aquí don Pablo Escandón, en una de las oportunidades que tenemos de lograr esta mejor coordinación y optimización de la infraestructura con la que cuenta el Estado mexicano.

Tres, considerando los acelerados avances de las nuevas tecnologías, deberá revisar las políticas de atención a los principales problemas de salud del país.

Hay que evaluar los resultados alcanzados y plantear los ajustes necesarios para avanzar en su prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.

En este punto, serán de la mayor utilidad las aportaciones y propuestas que pueda aportar FUNSALUD a este objetivo.

Y, cuatro. Le he dado indicaciones al doctor Narro de elaborar y poner en marcha un programa dirigido a mejorar los servicios que ofrecen los gobiernos estatales, en las unidades médicas de primer nivel de atención, articulándolas con la atención hospitalaria y de especialidades.

Señoras y señores:

He escuchado con gran atención el mensaje que hace un momento nos dirigiera don Pablo Escandón, y asumo y recojo muchas de estas cifras, estos diagnósticos de organismos internacionales apuntan para México y para los países del mundo, ante lo que, sin duda, es una realidad.

Hoy la expectativa de vida es mayor, la población eventualmente, alcanza una mayor edad; y ahora están las enfermedades crónico degenerativas que, se asume, es necesario atender y optimizar los recursos con los que cuenta el Estado, y eventualmente buscar la forma de encontrar mejores mecanismos financieros y de apoyo financiero para lograr la debida atención médica a los pacientes que así lo necesiten.

Nos ha tocado una era en la que los avances de la ciencia y la medicina, hoy nos permiten curar más enfermedades y vivir más tiempo.

Tal como se lo dije ahora en la visita a Su Santidad, precisamente, tal cual lo referí, ésta es uno de las condiciones y realidades de la sociedad de nuestra era, y en donde, si bien representa esta condición y esta circunstancia retos y nuevos desafíos, también es cierto que nos da mayores herramientas y mayores oportunidades para hacerle frente a los mismos.

Sin embargo, gozar de una vida plena y duradera, no puede ser, también, hay que decirlo, privilegio de unos cuantos.

En México es un derecho de todos y los gobiernos trabajamos, y me refiero a los de distinto orden, de los distintos niveles, para hacer realidad este mandato constitucional.

Esa es la importancia y el sustento ético de los servicios públicos de salud, corresponde a los gobiernos llevar los beneficios de estos avances a todo aquel que lo necesita.

Lograrlo exige el uso óptimo de los recursos públicos, pero, sobre todo, demanda políticas públicas pertinentes de largo alcance, y políticas públicas como las que FUNSALUD ha impulsado durante más de 30 años.

Por eso, quiero aquí hacer patente y público mi reconocimiento y mi agradecimiento a este compromiso que FUNSALUD tiene con México y con la salud de todos los mexicanos.

Y que FUNSALUD tenga la certeza de que encontrará en el Gobierno de la República, en su Presidente, y en los directores de las distintas entidades públicas, encargadas del sector salud, siempre espacios de diálogo, de apertura y de trabajar de forma conjunta para seguir procurando la salud de todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.