Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar en este evento al señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal y anfitrión de esta ciudad, de este importante evento.

A los integrantes del Gabinete de Seguridad del Gobierno de la República.

A muy distinguidos miembros del presídium.

Al Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.

A las y los Procuradores y Fiscales de las distintas entidades federativas de nuestro país, que se dan cita en esta Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia.

Saludo a los servidores públicos aquí reunidos, particularmente del ámbito de procuración de justicia.

Aquellos que ya son parte de las instituciones encargadas de procuración de justicia.

Y a aquellas y aquellos que están en etapa de formación y de preparación para incorporarse con mayor profesionalismo, y con una mejor y mayor capacitación a las tareas de procuración de justicia.

Señores representantes de los medios de comunicación:

La justicia, sin duda, es un valor consustancial a una nación democrática. Es, también, una condición indispensable para el progreso armónico de toda sociedad.

La justicia es pilar del orden constitucional; es el sustento básico de la gobernabilidad, de la paz y de la tranquilidad social.

Procurar justicia es un deber fundamental de todo Estado. Exigirla con prontitud y certeza es un derecho fundamental de toda persona.

Esta Conferencia de Procuración de Justicia es un espacio idóneo para intercambiar experiencias y asumir compromisos en favor de la legalidad y la justicia en todo el territorio nacional.

No es ésta la primera vez que tengo oportunidad de encontrarme con todas y todos ustedes, y siempre he deseado que éste sea un espacio precisamente de fortalecer la debida coordinación de esfuerzos institucionales en materia de procuración de justicia; que permita alcanzar este objetivo de asegurar que nuestra sociedad tenga, en estas instituciones de procuración de justicia, un actuar eficiente, un actuar pronto, un actuar rápido, y sobre todo que dé respuesta a sus más apremiantes necesidades de justicia.

Hoy, las instituciones de procuración de justicia enfrentan, desde mi óptica, tres importantes retos:

Primero: sujetar su actuar a los más altos estándares de respeto a los derechos humanos.

Segundo: ser eficaces en una época en la que la sociedad demanda prácticamente resultados de forma muy inmediata.

Y tercero: estar a la altura de la transformación que implica el nuevo Sistema de Justicia Penal.

Éste, sin duda, es un gran reto y en el que no sólo está en las instancias de administración de justicia, es decir, no sólo en jueces, en magistrados, el realmente la aplicación de este nuevo sistema de justicia penal acusatorio oral y adversarial, como se ha denominado.

Sino, particularmente desde la integración de las averiguaciones, ahí ocupa a las instituciones de procuración de justicia realmente actuar con una mayor capacidad de integrar estas averiguaciones.

Por eso la importancia que tiene lo que ha señalado el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, de que realmente haya una mayor capacidad de actuación pericial dentro de las procuradurías de justicia de todo el país, para que realmente dé mayor sustento a lo que se presente, a lo que serán juicios abiertos y orales.

Y éste será un cambio de paradigma, lo hemos señalado en distintos foros. Es un nuevo modelo, distinto del que México había seguido prácticamente por más de cien años.

Por eso, el tiempo de gracia, el tiempo que el Constituyente Permanente diera para su implementación.

Y ahora nos ocupa, y digo: nos ocupa, en términos plurales, al Ejecutivo Federal, en lo que hace a su ámbito de competencia; al Poder Legislativo, para seguir respaldando desde ese ámbito la debida implementación de este nuevo ordenamiento legal, de este nuevo mandato constitucional; y a las áreas de administración de justicia para que estén debidamente preparadas en sus jueces y magistrados, y en sus áreas de trabajo, precisamente para aplicar este nuevo modelo de justica.

Un modelo de justicia que acerca la justicia a la sociedad, que debe hacerla mucho más rápida, más pronta, más eficaz, mucho más transparente, al ser juicios que se habrán de ventilar de forma oral.

Cambiar un modelo significa también establecer una nueva cultura de la legalidad y una nueva cultura en favor de la procuración y administración de justicia.

Y quienes participan de todo este andamiaje, de todo este proceso, de este gran engranaje, instituciones y la sociedad misma, estamos para adoptar este nuevo modelo, que sin duda será en beneficio de la sociedad mexicana.

Hoy, el Gobierno de la República está dedicando también esfuerzos y coordinándose con los gobiernos de las otras entidades federativas, para realmente asegurar que este modelo esté en el debido tránsito de realmente asegurar su debida implementación.

Lo que tenemos muy claro es que nuestra Constitución no admitirá prórroga alguna a la implementación de este sistema de justicia penal.

Hoy, desde el inicio de esta Administración, se han destinado más de 10 mil millones de pesos para hacer realidad el nuevo sistema de justicia penal.

Esto ha significado una inversión 337 por ciento más que la dedicada en el periodo 2008, que fue cuando se aprobó este nuevo modelo de justicia penal, al año 2012, cuando inició la Administración que tengo el alto honor de encabezar.

Hoy, estamos realmente, a partir de hoy, a 304 días para que opere este Sistema de Justicia Penal.

Las entidades federativas han avanzado. Pero el tiempo apremia, el tiempo que resta es corto y esto demanda a todas las instituciones del Estado mexicano y a los Poderes de la Unión, el que realmente cerremos filas, trabajemos de manera coordinada, como lo hemos venido haciendo, pero sin duda demostrando que esta coordinación se acredita en eficacia y en el resultado esperado para que, en junio del próximo año, este modelo entre en plena vigencia.

Las áreas de procuración de justicia, sin duda, tienen ante sí grandes retos.

Tienen la apremiante necesidad, ahora más que nunca, de fortalecer las capacidades de sus fiscalías, de la debida preparación, sobre todo en este sistema de justicia penal, de sus áreas periciales, precisamente para darle sustento debido a sus averiguaciones, y asegurar lo que es el propósito de este nuevo Sistema de Justicia Penal que, como lo he señalado, no es objetivo en sí mismo, es una forma, es una herramienta y un mecanismo de avanzada que el país estará adoptando para asegurar que nuestra sociedad alcance, realmente, la justicia plena, pronta y expedita que mandata nuestra Constitución.

Y en este contexto, como también lo ha referido el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, ante un caso tan relevante y sonado de un multihomicidio, sin duda, los procuradores y fiscales están comprometidos a redoblar esfuerzos, y brindar una atención oportuna y debida a la investigación y detención de eventuales responsables de agresiones, ataques y homicidios en contra de periodistas y defensores de los derechos humanos.

En el ámbito preventivo, he dado instrucciones a la Secretaría de Gobernación para seguir fortaleciendo el mecanismo de protección para personas defensoras de derechos humanos y periodistas.

Ustedes, señores procuradores, señores fiscales, quienes son parte de esta Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, creo que tienen muy claro cuáles son los retos que tienen las instituciones que están a su cargo.

Estamos en un proceso de cambio y de transformación. Lo estamos en distintos ámbitos, a partir de las transformaciones que hemos impulsado, las que han merecido el respaldo y el apoyo de las diferentes fuerzas políticas, las que han merecido el respaldo y aprobación del Constituyente Permanente; y una que, sin duda, se inscribe en el ámbito de procuración y administración de justicia, es un nuevo modelo de justicia penal.

Yo hago votos porque realmente esta Conferencia permita realmente, además de intercambiar experiencias, reconocer cuáles son las deficiencias de cada una de las instituciones que ustedes encabezan, cuáles merecerán atención y, sobre todo, apoyo y respaldo de las otras áreas con quienes hacen correspondencia, y con quienes tienen coordinación.

Y, también, sea un espacio para recoger cuáles serán las formas que nos permitan arribar a buen puerto, al inicio de la plena vigencia de este nuevo modelo de justicia penal.

En el Gobierno de la República encontrarán, invariablemente, todo el respaldo, el apoyo y el deseo de ser corresponsables de este esfuerzo de las instituciones del Estado mexicano.

La Procuraduría General de la República hace suyos sus propios esfuerzos, su tarea propia, para estar a la altura de este reto, en lo que hace a su ámbito competencial.

Y a final de cuentas será ésta la generación, la que ustedes encabezan, en el ámbito de su responsabilidad, la que tenemos quienes estamos en tareas de gobierno, es una generación a la que le toca romper con modelos ya obsoletos, modelos superados, rebasados en distintos ámbitos y estar en la debida implementación de nuevos paradigmas, de nuevos modelos, que aseguren que la sociedad presente y futura tenga mejores condiciones.

Y a ustedes les ocupa una responsabilidad de gran alcance, que es permitir que su actuación, la de las instituciones que ustedes representan, aseguren que la sociedad mexicana tenga acceso a una justicia pronta, a una justicia que respete plenamente, en el actuar de las instituciones del Estado mexicano, los derechos fundamentales y, sobre todo, aseguren justicia cuando así lo demande cualquier ciudadano.

Deseo que tengan éxito en este encuentro y es un gran honor, nuevamente, acompañarles en la inauguración de este evento, de esta Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, haciendo votos por el éxito de la misma.

Muchísimas gracias.

Y voy a proceder, si me lo permiten, a la declaratoria inaugural, motivo por el cual me han formulado la invitación para estar con ustedes, de acompañarles en la declaratoria inaugural, lo cual, reitero, es un alto honor para un servidor.

Y por eso hoy, 19 de agosto de 2015, me es muy grato declarar inaugurada la 33ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, con la certeza de que sus trabajos contribuirán a fortalecer el Estado de Derecho en nuestro país.

Muchas gracias y muchas felicidades.