Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero agradecer la muy honrosa invitación que el señor Presidente del Consejo Nacional Agropecuario me ha formulado, para participar en la declaratoria inaugural de esta 30 Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional Agropecuario.

Y en este acto, saludar al Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; a Gobernadores de distintas entidades del país; a los presidentes y dirigentes de distintos organismos empresariales y de organizaciones, especialmente vinculadas al sector agroalimentario de nuestro país.

Saludar a Senadoras y Senadores de la República; a Diputados Federales; al señor Coordinador Parlamentario del PRD, que está aquí presente; a muy distinguidas personalidades del ámbito público y privado que hoy se congregan en este acto.

De manera muy particular, quiero saludar a los representantes de las empresas galardonadas, premiadas y reconocidas por su esfuerzo, por su modernización y contribución a la generación de alimentos para nuestro país.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

En diciembre pasado, durante su 29 Asamblea General Ordinaria, expresé que la reactivación del campo sería una de las mayores prioridades del Gobierno de la República.

El Presidente de este Consejo, al escuchar su mensaje, así lo ha definido y así hemos coincidido.

Estamos de manera muy coordinada, trabajando desde el ámbito público y privado, precisamente para hacer de este sector uno mucho más sólido, moderno y sobre todo que contribuya de manera relevante a la riqueza que nuestro país genera.

Y que, al hacerlo, permita también que los mexicanos puedan tener a su alcance, a mejores precios, una mayor diversidad de productos para su alimentación.

Lo dije, entonces, convencido de que el desarrollo integral de la agricultura, la pesca y la ganadería es indispensable para superar la pobreza e impulsar a México como una potencia emergente.

Por ello, me comprometí a trabajar al lado de ustedes, para construir juntos el nuevo rostro del campo mexicano. Un campo más justo, productivo, rentable y sustentable, en beneficio de todos los mexicanos.

A prácticamente un año de distancia, puedo decirles que así hemos trabajado.

Hemos sumado esfuerzos para que, siguiendo recomendaciones de distintos organismos internacionales, entre ellos la FAO, haya más alimentos de origen nacional en la mesa de los hogares del país y más productos agroalimentarios de México en el mundo.

Hemos puesto en marcha una política agroalimentaria nacional, cuyo principal objetivo es lograr  una mayor producción de alimentos, a partir de una mayor productividad.

Estamos decididos a aumentar la capacidad productiva de todos los productores del campo, independientemente de su tamaño o de la región donde trabajen.

Y no sólo eso. También queremos respaldarlos en la generación de ingresos a partir de un mayor apoyo para agregarle valor a su producción y facilitar su comercialización en los mercados nacionales e internacionales.

A fin de conciliar mayores ingresos para los productores y mejores precios para los consumidores del país, la clave está en la productividad agroalimentaria.

En este sentido, hemos asumido dos compromisos estructurales:

El primero. Pasar de los subsidios  a los incentivos productivos. Estamos transitando de un enfoque asistencialista, a una visión moderna del campo mexicano.

Y segundo. Estamos implementando políticas públicas diferenciadas, a fin de apoyar con mayor eficacia tanto a los productores de autoconsumo, que laboran en la agricultura de subsistencia, como a quienes se dedican a la agricultura comercial con mayor potencial de crecimiento.

A partir de estos cambios de fondo, podremos lograr metas concretas, como las siguientes:

Aumentar la participación de productos mexicanos en el consumo nacional.

Elevar la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto de nuestro país, agropecuario y pesquero.

Lograr una balanza comercial agroalimentaria superavitaria hacia el final de la Administración.

Y modernizar e incrementar la superficie de riego de nuestro país.

Con el propósito de alcanzar estas metas, la política agroalimentaria del Gobierno de la República contempla las siguientes estrategias para elevar la productividad del campo:

Primera. Respaldo a los pequeños productores.

La fragmentación del campo mexicano en pequeñas parcelas es una realidad que no podemos soslayar o ignorar.

Por ello, trabajamos para que los pequeños y medianos propietarios eleven su producción y mejoren sus ingresos, a partir de una mayor certeza jurídica de la tenencia de la tierra, y esquemas de asociación como los clústers de agronegocios, empresas integradoras o la agricultura por contrato.

Complementariamente, se está transformando el PROCAMPO en el nuevo Proagro Productivo, que entregará apoyos diferenciados y, sobre todo, vinculados a la productividad de nuestro país.

Segunda estrategia. Incrementar la disponibilidad de fertilizantes mexicanos.

Actualmente, y esto quienes producen en el campo lo saben muy bien, sólo 15 por ciento de los fertilizantes que se utilizan en el país son de origen nacional.

Más grave aún es que gran parte de los productores no tienen acceso a ellos por su elevado costo.

Por eso, un objetivo prioritario dentro de la Reforma Energética, que se está discutiendo en el Congreso de la Unión, así como de las inversiones en gasoductos, que ya se están realizando, es detonar proyectos estratégicos para reactivar la producción de fertilizantes en nuestro país.

Tercera estrategia. Facilitar el uso de semillas mejoradas y asegurar la sanidad de los alimentos.

Con este fin, mejoraremos el control sobre el origen y la calidad de las semillas que se utilizan en el campo mexicano.


Queremos que éstas tengan el mayor rendimiento posible, que sean más resistentes a plagas y enfermedades, y cuenten con elevado contenido nutricional.

Igualmente, reforzaremos los servicios de sanidad y calidad agroalimentaria, a fin de elevar su eficacia y la oportunidad de los servicios que presta, en esta materia, la Secretaría del campo de nuestro país.

Tenemos muy presente que productos sanos protegen la salud de los mexicanos y abren mercados a nivel mundial.

Por eso, señor titular de la SAGARPA, Enrique Martínez, es importante que los servicios de sanidad, insisto, que aquí ha recogido un reconocimiento y, sobre todo, la expectativa de que estos servicios, realmente, se presten de manera muy eficiente, de manera puntual y oportuna, para que realmente logremos el objetivo que en este punto nos estamos trazando.

Cuarta estrategia. Incrementar el riego en todo el país.

La productividad de un campo con riego tecnificado es cuatro veces mayor que la de uno de temporal. Por ello, durante esta Administración se están realizando importantes esfuerzos para modernizar e incrementar la superficie de riego en el territorio nacional.

Como ejemplo de ello, justamente hace dos días, en el Estado de Nayarit, anuncié la construcción del Canal Centenario, que aprovechará el afluente del Río Santiago para incrementar en esa entidad 50 mil hectáreas, la superficie de riego que nos hemos propuesto.

Además de un tema de productividad, el riego tecnificado es un asunto de sustentabilidad, ya que actualmente 75 por ciento del agua que se consume en el país es para actividades agropecuarias y de ésta se pierde lamentablemente hasta la mitad.

Quinta estrategia. Mayor crédito y servicios financieros para el campo.

Actualmente menos de 10 por ciento de las unidades productivas del país tiene acceso a crédito. Debido a ello, afrontan serios problemas para modernizarse y elevar su producción.

La Reforma Financiera, que confío sea aprobada en breve, permitirá la actualización de la Banca de Desarrollo del sector agroalimentario para brindar crédito oportuno y a tasas competitivas, así como garantías adecuadas.

De manera complementaria, se incentivará el establecimiento de una Banca especializada regional, de carácter privado y de una bolsa mexicana agroalimentaria de futuros y físicos que el país necesita y demanda.

Igualmente, seguiremos ampliando los esquemas de aseguramiento que hemos puesto en marcha desde el inicio de esta Administración.

Sólo por hacer referencia a lo que se ha trabajado en este primer año: aseguramos, en lo que va de esta Administración, 12.1 millones de hectáreas y casi 10 millones de cabezas de ganado, lo que representan incrementos de 30 por ciento y 40 por ciento en relación con el año anterior, respectivamente.

Sexta estrategia. Sincronizar la oferta y demanda de productos agropecuarios.

En el campo, como el Presidente de este Consejo hace un momento lo refiriera en el claro y preciso diagnóstico que hizo de la condición que tiene nuestro país y de la gran oportunidad que tiene México para realmente ser un gran productor de alimentos para el mercado nacional y para el mundo entero, el campo vive una paradoja, ya que una mayor producción no necesariamente se refleja en mayores ingresos para quienes se dedican a él y tampoco se traduce en precios más bajos para los consumidores finales.

Para resolver este problema es indispensable trabajar en el adecuado funcionamiento de los mercados agropecuarios y tomar medidas para equilibrar la demanda y oferta de alimentos.

En este sentido, se está desarrollando una moderna red nacional de logística agroalimentaria. Y además, la SAGARPA y la Secretaría de Economía están creando un sistema de información, o como ellos le han denominado ya, un tablero de control que permita a productores y autoridades tomar decisiones, a fin de evitar escasez o sobreoferta de algún producto.

Y, finalmente, una séptima estrategia es contar con un moderno marco legal para dinamizar el sector agroalimentario de nuestro país.

Quiero compartirles que el Gobierno de la República está determinado a impulsar el próximo año una gran reforma del agro mexicano.

Con el respaldo de los Legisladores, actualizaremos y simplificaremos las leyes relacionadas con el campo y la industria agroalimentaria.

Queremos poner al día las normas y reglamentos del sector, para incentivar las inversiones, generar más empleos y elevar su productividad.

Con base en el diálogo y la corresponsabilidad entre el Gobierno de la República y las organizaciones campesinas de productores y, desde luego, de emprendedores, como ustedes, construiremos los acuerdos necesarios para la transformación integral del sector rural.

Con su apoyo, elevaremos la productividad.

Queremos que esto incida de manera tangible y, sobre todo, de raíz, en la reducción de la pobreza que lamentablemente se vive en el medio rural, y fortalecer la seguridad alimentaria.

Nuestro esfuerzo deberá significarse por una verdaderamente transformación del agro en todo el país.

He venido señalando de manera reiterada que el esfuerzo y la gestión de este Gobierno es uno que quiere realmente transformar, que quiere modernizar y quiere incidir en los distintos ámbitos de la vida social y económica de nuestro país, para que México pueda despuntar y lograr un mayor crecimiento, a partir de su enorme potencial.

Y en todos los ámbitos hemos venido impulsando reformas transformadoras.

Por eso, este sector, y éste es compromiso del Gobierno de la República  y espero sea compartido por los otros Poderes  de la Unión, particularmente el Legislativo, podamos acompañar este esfuerzo transformador para realmente hacer del campo, de la pesca, de la ganadería, unsector mucho más productivo y, sobre todo, que genere mayor producción, más cantidad de alimentos, una mayor participación en el mercado nacional y, también, en los mercados internacionales.


Ese es el objetivo. Y estoy seguro que en la modernización del andamiaje jurídico que estemos impulsando, lo habremos de lograr.

Señoras y señores:

En el campo mexicano estamos sembrando una nueva semilla de esperanza, compromiso y trabajo corresponsable.

Con la política agroalimentaria que estamos impulsando, estamos claros que todos ganan.

Ganan los agricultores, ganaderos y pescadores, porque podrán elevar su producción y, sin duda, consecuencia de ello, mejorar sus ingresos.

Ganan los emprendedores, porque podrán generar cadenas de alto valor agregado y conquistar nuevos mercados con productos de excelencia.

Ganan los consumidores, porque podrán llevar a su hogar más alimentos de mayor calidad y a mejores precios.

Ganan, también, las regiones y los estados, porque podrán generar nuevas oportunidades de desarrollo en sus territorios. Y, sobre todo, gana México porque se fortalecerá la seguridad alimentaria y la soberanía nacional.

Como Presidente de la República, seguiré siendo un aliado de los productores y emprendedores del campo.

Los logros de los integrantes del Consejo Nacional Agropecuario demuestran que el campo mexicano es capaz de competir y tener éxito en los mercados más exigentes.

Por eso, quiero ante ustedes refrendar lo que desde el inicio de la Administración compartí, precisamente, con el Presidente de este Consejo, que fue, precisamente, el mismo mes de diciembre que tomó las riendas de esta organización empresarial, de esta organización agroalimentaria del país.

Entonces, señalé que tendrían, como ha venido siendo y agradezco el testimonio que aquí ha dado el Presidente de este Consejo, y como sé tendrá muchos más que acrediten que éste es un Gobierno aliado del sector agroalimentario del país, que estamos decididos a impulsar la transformación, la modernización, la innovación y, sobre todo, alcanzar las metas en las que todos coincidimos: tener un campo, un mar, o el desarrollo pesquero y una ganadería mucho más productiva, mucho más fructífera, y que sea el rostro de modernidad, el rostro de cambio y de transformación que México está experimentando.

Hago votos porque los trabajos que lleva a cabo esta Asamblea General Ordinaria, realmente aporten importantes ideas a lo que juntos estaremos trabajando en favor de este sector.

Muchísimas felicidades.

Y si me lo permiten, voy a proceder a la declaratoria de inauguración de esta 30 Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional Agropecuario.

En México, Distrito Federal, hoy, 6 de noviembre de 2013, me es muy grato declarar inaugurada la Trigésima Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional Agropecuario, con la certeza de que sus reflexiones y propuestas contribuirán a construir un campo más justo, productivo, rentable y sustentable para el país; mayores logros en el actividad pesquera y ganadera, y que todo ello sea parte del éxito que queremos lograr juntos en favor de México.

Muchísimas felicidades.