Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar a las autoridades aquí presentes.

Al señor Gobernador del Estado de Nuevo León, a quien agradezco su hospitalidad, su mensaje de bienvenida; al señor Gobernador de Tamaulipas; a las muy distinguidas personalidades que integran este presídium, entre autoridades del Gobierno de la República, integrantes de las empresas que han trabajado en la construcción de este Gasoducto.

Al dirigente de PEMEX, a quien le agradezco su presencia; a las y los legisladores federales aquí presentes: senadoras de la República, diputados Federales.

Al alcalde de Los Ramones, a quien le agradecemos también su hospitalidad y, sobre todo, a este gran auditorio, conformado por mujeres, hombres, tanto del servicio público como del ámbito privado, que hoy nos acompañan.

Les saludo con el mayor de mis respetos, con gran afecto, pero sobre todo, porque en medio de esta tarde ya, muy fría, aquí se ha sentido la calidez humana con la que reciben al Presidente de la República.

Muchísimas gracias.

Lo aprecio y lo valoro como un gesto amable que hoy Nuevo León tiene para con su Presidente.

Muchísimas gracias.

Gracias. De corazón, muchísimas gracias.

Y quiero agradecer aún más, por la comprensión ante el retraso que hemos tenido en el inicio de este evento, porque como seguramente les fue informado, tuvimos complicaciones por las condiciones climatológicas que no nos permitieron llegar bajo la logística que se había previsto.

Pero gracias por estar aquí, sé que ya con mucho frío, con mucha hambre y procuraré ser muy breve.

Porque hoy lo que estamos inaugurando merece realmente, el estar en este espacio, de apertura, de inauguración de este Gasoducto de Los Ramones, porque quienes me han antecedido en el uso de la palabra, han expuesto con toda claridad el impacto e importancia que tiene esta obra, y que se suma al gran proyecto que el Gobierno de la República se ha trazado para mover y transformar a México.

Nos hemos propuesto realmente y estamos trabajando, ya en el inicio de este tercer año de Administración, para que el país tenga mejores condiciones para impulsar desarrollo, para generar más empleo y, sobre todo, que sean empleos de mayor calidad; es decir, mejor pagados, mejor remunerados.

Y estamos muy claros que estamos colocando los cimientos, desde lo que ha sido el cambio o las modificaciones de orden estructural, de reformas legales en nuestra Constitución y en la Legislación Secundaria, para dar otro piso, para dar otra plataforma, para hacer o construir los escalones que nos permitan arribar a mejores condiciones.

Y también lo estamos haciendo en el desarrollo o materialización de distintos proyectos de infraestructura, porque queremos aprovechar, en beneficio de los mexicanos, la fortaleza que tiene nuestro país.

Somos un país que tiene una ubicación geográfica privilegiada; somos un país predominantemente joven, es decir, nuestra fuerza laboral está compuesta mayoritariamente por jóvenes.

Y para asegurar que estos jóvenes, que la juventud mexicana, tenga espacios de realización personal, hay que crear las condiciones. Y eso no iba a ocurrir si manteníamos la inercia del desarrollo de nuestro país.

La economía venía creciendo, y lo he señalado en distintas ocasiones, a un ritmo insuficiente para detonar más empleos. En promedio, 2.4 por ciento de crecimiento en los últimos 30 años.

Y de seguir en esta línea, seguiríamos no alcanzado el objetivo de detonar desarrollo y generar oportunidades para las y los mexicanos.

Por eso, nos hemos trazado un proyecto muy ambicioso. Lo hemos alcanzado en la parte de reformas estructurales que, insisto, dan una nueva plataforma para el desarrollo del país.

Un desarrollo que va a trascender la gestión gubernamental, que concluye en 2018. Vamos más allá de eso, pero, sin duda, se están colocando los cimientos.

Con la obra que hoy estamos inaugurando, es parte del gran proyecto de infraestructura en materia de gasoductos que este Gobierno está llevando a cabo, y se propone llevar a cabo en los siguientes años.

Porque de esa manera estaremos asegurando que distintas regiones del país tengan acceso a insumos, como el gas natural, fundamental para atraer inversiones productivas.

No hay otra forma, no hay otra manera de lograr que haya inversión nacional y extranjera que genere empleos, si no se cuenta con los insumos básicos y elementales, como es abasto de energía eléctrica y de gas natural.

Aquí se ha dicho ya la trascendencia que tiene esta obra. Es la Fase 1 del Gasoducto Los Ramones, pero sólo este hecho, esta obra permitirá ya incrementar en 45 por ciento la importación que hacemos de gas natural para impactar y, sobre todo, detonar, otras regiones del Estado de Nuevo León, de Tamaulipas, en la ruta que tenemos para llevar más gas natural hacia el centro del país.

El Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 prevé la inversión público-privada en la construcción de 17 gasoductos y un proyecto de suministro de gas natural para Baja California Sur, que ante la contingencia que tuvimos hace algunos meses, nos obliga a asegurar que en Baja California y particularmente en Los Cabos, haya suministro de energía propia, que hoy no se tiene, y que las consecuencias de ello se pudieron apreciar en los daños ocasionados por el Huracán Odile.

El Gasoducto Los Ramones es una de las obras de infraestructura energética de mayor dimensión, con una inversión total, en lo que es esta fase y las otras fases a desarrollarse y a construirse, de dos mil 500 millones de dólares.

En la Fase 1, este gasoducto tiene una longitud de 116 kilómetros, y va desde la frontera en Tamaulipas, aquí, a Los Ramones, en Nuevo León.

La Fase 2 tendrá una extensión aún superior, de 738 kilómetros, e irá de aquí, de Los Ramones, Nuevo León, a los Estados de Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí.

En qué consiste el Plan Nacional de Infraestructura que nos hemos propuesto y que estamos materializando y que tenemos previsto impulsar en los siguientes años, de aquí al término de esta Administración.

En una inversión sin precedente de 228 mil 500 millones de pesos, en la construcción de ocho mil 500 kilómetros de nuevos gasoductos, esto significa que al término de esta Administración alcanzaremos un 75 por ciento más de infraestructura en materia de gasoductos, muy cerca de duplicar la capacidad que hoy tiene instalada nuestro país.

Y esto sin considerar los proyectos que eventualmente, con la participación del sector privado, se puedan dar en los próximos años, lo cual permite, precisamente, y es uno de los frutos de la Reforma Energética, esto generará importantes beneficios para todos los mexicanos.

Hemos asegurado que lograr una disminución en la tarifa de luz eléctrica que pagan las familias mexicanas, que paga la industria del país, será posible a partir de tener acceso a mayor suministro de gas natural.

No quiero hacer una enunciación de los varios proyectos que consideran la concreción de estos ocho mil 500 kilómetros de nuevos gasoductos.

Pero lo que sí quiero dejar con toda claridad ante ustedes, es que esto va a dar un nuevo rostro y una nueva oportunidad a todo el país.

En el testimonio que el sector privado aquí ha dado, a través de Armando Garza, queda muy claro que éste es un Gobierno que escucha; es un Gobierno que norma sus decisiones a partir de recoger el sentir social.

Pero estamos muy claros en el rumbo que debemos trazarnos, en el rumbo que nos hemos fijado para asegurar que el país tenga mejores condiciones para su desarrollo y, en consecuencia, para elevar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Cinco ejes son los que hemos venido impulsando. Cinco ejes marcan la prioridad del Gobierno y uno de ellos es asegurar mayor infraestructura que permita hacer de México un país más incluyente; es decir, que incorpore a más sectores de la sociedad al desarrollo y, también, el que logremos una mayor infraestructura.

Esto es lo que venimos haciendo y en lo que habremos de seguir trabajando, a pie juntillas, apegados al plan, al proyecto de Nación que comprometí ante todos los mexicanos.

Porque estoy seguro, como ustedes, aquí, en Nuevo León, lo ven, lo sienten, hoy lo están palpando, estas obras de infraestructura van a venir a generar más empleos.

Así queremos que otras regiones del país se incorporen al proyecto de Nación y al desarrollo nacional.

Recientemente compartí, y es parte de la infraestructura que estará detonándose en los próximos meses y años en alcance al Plan Nacional de Infraestructura de Gasoductos, que he compartido con ustedes, el llevar gas natural a tres entidades del país que se han rezagado en el desarrollo nacional: Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

De esta manera, no sólo estamos abriendo una nueva oportunidad, una nueva condición para impulsar el desarrollo, sino que realmente queremos aprovechar, en beneficio de los mexicanos, nuestras ventajas competitivas, nuestras fortalezas, ampliarlas y, sobre todo, que ello impacte de manera positiva en la calidad de vida de todas y todos los mexicanos.

Quiero felicitar a Nuevo León, a Tamaulipas y a todos los que han hecho posible el que hoy estemos inaugurando esta obra; esta primera fase de este gran gasoducto.

No obstante el frío que hoy nos alberga, pero que la calidez humana hace posible que realmente sea éste un motivo de celebración y, sobre todo, de estar mostrando en hechos, realidades, que estamos moviendo y transformando a México para elevar la calidad de vida de todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.