Excelentísimo señor Joachim Gauck, Presidente de la República Federal de Alemania.

Muy distinguidos integrantes de la Comitiva del Gobierno alemán.

Saludo a la delegación que me acompaña y al cuerpo acreditado del orden diplomático aquí, en Alemania.

Me da mucho gusto saludar en este espacio a muy distinguidos mexicanos que tienen presencia en Alemania, como son los casos de Elisa Carrillo, Raúl Rojas y Javier Hernández, El Chicharito.

Muy distinguidos invitados.

Señores representantes de los medios de comunicación:

En primer lugar, quiero agradecer la hospitalidad del Presidente de la República Federal de Alemania, el Excelentísimo señor Joachim Gauck.

A mi esposa y a mí, lo mismo que a la Comitiva Oficial que nos acompaña, nos ha hecho sentir en casa.

Muchas gracias.

Los mexicanos apreciamos las invaluables aportaciones de la cultura alemana a la humanidad.

Los creadores, filósofos y científicos nacidos en este país han enriquecido el conocimiento y las más diversas expresiones artísticas y culturales del mundo.

Asimismo, reconocemos en Alemania a un actor que ejerce un sólido liderazgo en los ámbitos europeo y global, en temas que a todos nos concierne: como la estabilidad y el crecimiento económico mundial, la lucha contra el terrorismo, el combate al cambio climático o la búsqueda de respuestas ordenadas y humanistas al fenómeno migratorio.

Desde hace más de dos siglos, incluso antes de la conformación constitucional de nuestros estados, alemanes y mexicanos han ido escribiendo una rica historia de amistad y entendimiento.

Desde la visita del sabio naturalista Alexander von Humboldt a suelo mexicano, los vínculos entre nuestras sociedades se han multiplicado y fortalecido.

En la actualidad, la presencia alemana es clara en la vida cotidiana del país. La encontramos en medicinas elaboradas por Bayer o Merck; se observa en las vialidades, donde transitan automóviles, camiones y autobuses: Volkswagen, BMW o Mercedes Benz; lo mismo que en ropa deportiva de Adidas o Puma, por mencionar sólo algunos ejemplos.

Quiero destacar al Instituto Goethe, que enseña a muchos jóvenes mexicanos el idioma y los valores de este gran país, lo mismo que al Colegio Alemán, de gran tradición por la elevada calidad de su enseñanza.

Nuestros intercambios económicos, también son significativos.

Con un comercio total superior a los 15 mil 750 millones de euros, Alemania es nuestro primer socio comercial de la Unión Europea, y nuestro sexto inversionista mundial.

Por todos estos vínculos, los Gobiernos de Alemania y México decidimos poner en marcha, en junio de 2015, una Comisión Binacional que nos acerque aún más.

Este mecanismo institucional, al que llamamos Alianza para el Futuro, busca identificar áreas pertinentes de cooperación, a partir de una visión de largo plazo.

Para México es un honor ser el primer país latinoamericano en tener una comisión binacional con Alemania. Sus alcances son prometedores.

Destaco también la instrumentación del modelo alemán de educación dual, que amplía las oportunidades de los jóvenes al ofrecerles simultáneamente estudios y una fuente de empleo; lo mismo que los proyectos en materia de infraestructura y energías limpias.

La renovada cercanía entre nuestros países también se refleja en el inicio de las actividades del Año Dual Alemania-México, que permitirá, a nuestras sociedades, conocerse mejor.

Nuestra amistad y nuestros intercambios se basan en valores compartidos y en la determinación de asumir la responsabilidad global que corresponde a cada nación.

Con ese propósito, hemos mantenido una eficaz y estrecha cooperación, tanto en la Organización de las Naciones Unidas, como en el G20, que presidirá Alemania en el 2017.

Estoy seguro de que la capacidad y el liderazgo de Alemania permitirán alcanzar grandes resultados en este foro, que reúne a las principales economías del mundo.

Señoras y señores:

Esta Visita de Estado confirma el dinamismo, la dimensión y profundidad de nuestra relación bilateral.

Yo estoy convencido de que Alemania y México seguiremos sumando esfuerzos con responsabilidad y visión de futuro para construir un mundo a la altura de la dignidad humana.

Recordemos las palabras del filósofo alemán Max Weber: El hombre no habría alcanzado lo posible de no haber intentado una y otra vez lo imposible.

Con la confianza en nuestra voluntad, capacidad y disposición, a Alemania y a México nos toca contribuir en la construcción de un mundo mejor para todos.

Quisiera invitar a los asistentes para hacer un brindis en honor del Excelentísimo señor Presidente Joachim Gauck.

Brindo por el bienestar de los pueblos alemán y México, y por el fortalecimiento de los lazos que nos unen.