Nuevamente, muy buenas tardes.

Me da mucho gusto saludar aquí a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, pero sobre todo, a quienes, como ya lo señalé, han decidido convertirse en mexicanos y han tenido espacio de radicar aquí ya por algún tiempo.

Hemos escuchado las anécdotas personales de Panagiota y de Hady, que nos han compartido cómo en algún momento de su vida decidieron hacerse mexicanos.

Quizá en un origen amoroso, otros en un origen profesional, pero cualquiera que sea la razón o lo que haya motivado la decisión que ustedes han tomado, yo les felicito ampliamente.

Como Presidente de la República, insisto, es para mí un motivo de gran honor y distinción entregar esta Carta de Naturalización que les acredita como mexicanos, con derechos plenos como ciudadanos de este país y que ustedes habrán de ejercer y les habrán de permitir llevar a cabo todas sus actividades profesionales y familiares que decidan realizar.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

A lo largo de su historia, México se ha distinguido en el mundo por ser un país solidario, noble y generoso.

Somos una Nación fraterna que abandera y defiende las mejores causas de la humanidad.

Somos un país de paz y armonioso, y que siempre procuramos, en un clima de gran solidaridad y espíritu de cooperación, ir modelando el México que todos queremos.

Honrando esta tradición entre la comunidad internacional, el Gobierno de la República está comprometido a hacer de México un país con mayor responsabilidad global.

Hemos redoblado esfuerzos para incrementar nuestra presencia internacional y fortalecer nuestros lazos de amistad y cooperación.

Con esta visión hemos proyectado a México en el mundo y al mismo tiempo hemos logrado que el mundo quiera estar en México.

Hemos estrechado relaciones en diversas latitudes y en todos los Continentes.

En México reconocemos que en la unión entre países está el camino para lograr el desarrollo compartido e incluyente que deseamos para el mundo.

Los mexicanos entendemos que la clave para acelerar el desarrollo de la humanidad está en nuestra capacidad para compartir con los demás países lo mejor de nosotros.

Al compartir experiencias de políticas públicas, proyectos económicos y posiciones conjuntas, que llevamos a distintos foros multilaterales, nos enriquecemos como sociedad global.

Pero, sin duda, lo que más enriquece a nuestras naciones es la movilidad de personas, desde los flujos turísticos, los intercambios estudiantiles, las misiones empresariales y la migración permanente.

Por esta razón, México siempre ha recibido con los brazos abiertos a los visitantes extranjeros y, especialmente, a quienes han decidido hacer de esta Nación su nuevo hogar.

Hoy, en esta emotiva ceremonia, el Estado mexicano los recibe formalmente como mujeres y hombres mexicanos.

Y como Presidente de México, les doy la más cordial bienvenida a ésta, que es su nueva Patria.

Siéntanse orgullosos de pertenecer a un país con una historia emblemática, pero más importante aún, desde hoy forman parte de un país con un presente renovado y que está en proceso de transformación, como hace un momento Panagiota así lo expresó.

Siéntanse orgullosos de pertenecer a un país rico en cultura y tradiciones.

Siéntanse libres de compartir su cultura y tradiciones con ésta, su nueva Nación.

México es una Nación diversa y plural, que se enriquece con las aportaciones individuales y colectivas de sus integrantes.

Siéntanse orgullosos de pertenecer a un país que está en constante movimiento, que avanza con paso firme en la construcción de un mejor porvenir para ésta y las futuras generaciones.

Sin duda, asumir la nacionalidad mexicana es un episodio trascendente en la vida de cada uno de ustedes y en la de sus familias.

Varios de ustedes salieron de sus países de origen en la búsqueda de un mejor porvenir. El hecho de que hoy estén aquí por voluntad propia significa que lo han encontrado.

Ahora, ya como mexicanos, tienen ante ustedes la posibilidad de seguir escribiendo nuevas páginas en su historia personal, profesional y familiar.

México es su casa, así como hace un momento Hady expresara y compartiera su casa con el Presidente de la República, pero al hacerlo, en alguna forma proyectó lo que es el espíritu de solidaridad y de fraternidad que tenemos todos los mexicanos, al hacer de nuestra casa, la casa de un vecino, de un amigo, de un ser querido.

Y México es hoy la casa de todos ustedes.

Por eso, es ahora nuestra responsabilidad común, nuestra misión colectiva, lo que hagamos de México, que es la casa de todos. Está en ustedes y en todos los mexicanos que, al igual que ustedes, tenemos responsabilidad en ir modelando, insisto, el país que todos queremos.

Quienes me antecedieron en el uso de la palabra, no sólo han elegido a México como su hogar, sino que contribuyen a hacer de él un mejor país.

Con el talento, determinación y disposición en el trabajo que ustedes han traído a esta tierra, también crecemos y ganamos todos como país.

En correspondencia al país que hoy los recibe, México espera de ustedes su lealtad, que eduquen a sus hijos como buenos ciudadanos, como mujeres y hombres de bien e inculquen en ellos el amor por esta Patria noble y generosa.

Recuerden que ser mexicano se demuestra no sólo con un documento, sino con la actitud y compromiso permanentes.

Queridas y queridos mexicanos, todos:

En la presente Administración cuatro mil 502 mujeres y hombres, de más de 90 nacionalidades, han obtenido su carta de naturalización. A cada uno de ellos los hemos recibido con afecto y cordialidad.

Al ser mexicanos de pleno derecho recibirán todos los derechos de la ley y la protección de sus instituciones.

Ahora les corresponde honrar este privilegio, cumpliendo las responsabilidades y obligaciones que tenemos todos los ciudadanos.

El futuro de México está en nuestras manos, depende de lo que todos los mexicanos estemos dispuestos a hacer por ésta, nuestra gran casa.

Y la mejor forma de honrar a nuestro país es realizando nuestras actividades diarias con entrega, compromiso y dedicación.

Por ello, nuevamente les quiero desear el mayor de los éxitos y sobre todo plena felicidad en su nueva vida como mexicanas y como mexicanos.

Muchas gracias.