Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto estar en este evento, acompañado de mi esposa, quien para este evento le fue obsequiada la blusa que lleva.

Una pieza de joyería artesanal que le han entregado artesanos de diferentes partes de nuestro país: de Oaxaca, del Estado de México.

Y, además, aquí, a la Entrega de los Reconocimientos le entregaron algunos otros detalles.

Quiero, junto con ella, saludar a todas y a todos los aquí presentes.

Aquí están funcionarios del Gobierno de la República, por cierto, nuevos Secretarios. El ahora Secretario de Desarrollo Social y el ahora Secretario de Turismo, quienes participan, por primera vez desde esta responsabilidad, en este primer evento público con el Presidente de la República, y con las artesanas y artesanos de México, con la representación de los adultos mayores que hay en todo el país.

Por eso, el día de hoy nos convoca dos motivos, dos motivos importantes.

Primero. Desde aquí hacer un amplio reconocimiento a los adultos mayores de nuestro país.

Y segundo, hacer aquí reconocimiento a las y los artesanos de México, adultos mayores, que han recibido aquí un diploma, un reconocimiento, un estímulo económico.

Pero, lo más importante, el reconocimiento de todos los mexicanos, quienes les estarán viendo a través de los medios de comunicación, y que saben del trabajo y de la entrega que han hecho en cada una de las figuras, en cada uno de los trabajos artesanales que han modelado con sus manos, con su imaginación y con su creatividad; y que hoy queremos testimoniarles amplio reconocimiento.

Por ello, muchas felicidades a todas y a todos quienes han merecido reconocimiento y premio por las obras artesanales que han realizado.

Yo llevo aquí, portando, como lo dijera hace un momento el Secretario de Desarrollo Social, y por eso quizá nos tomó algo de tiempo de llegar, porque me entregaron esta faja, una jícara que significaba, realmente, el mundo, el universo, la buena vibra; me entregaron esta pulsera que también llevo, de Nayarit, ya se me escondió, pero aquí la llevo.

Me entregaron todo lo que ustedes me ven aquí colgando, que son piezas artesanales, pero que son piezas que proyectan mucho de la cultura de las diferentes partes de nuestro país.

No son únicas. Hay muchas, muchas expresiones culturales que recogen la tradición milenaria de la que somos herederos.

Y que nuestros artesanos, hoy, con esa imaginación que tienen, van modelando y van dándole forma a nuevas piezas que proyectan lo que su mente crea, lo que su corazón siente y que tratan de reflejar en cada una de esas piezas que van modelando.

México, sin duda, se siente muy orgulloso de sus artesanas y artesanos, de quienes en cada pieza entregan buena parte o proyectan buena parte de su experiencia y de su propia vida; de quienes a través de cada pieza artesanal deciden realmente darle proyección, también, a la vida que tienen en comunidad.

Y algo muy importante, detrás de cada pieza artesanal está el sustento, también, de muchas familias mexicanas que viven de esta actividad, de la artesanía.

Por eso, y traigo aquí a cuenta algo de lo que nos platicaba el Secretario de Desarrollo Social, quien fuera Secretario de Relaciones Exteriores, efectivamente, no sólo para quienes siendo Jefes de Estado visitaron nuestro país, sino aquellos Jefes de Estado a quienes visitamos en otros países, invariablemente les llevábamos una muestra artesanal, una pieza artesanal que proyecta la riqueza que hay en las artesanías mexicanas.

Y que hoy, me da mucho gusto compartir este espacio de reconocimiento a nuestras artesanas y artesanos, pero especialmente a quienes, siendo adultos mayores, trabajan en esta actividad.

Aquí están no solamente artesanos, sino artesanas y artesanos adultos mayores, porque el día de hoy queremos reconocer su actividad dedicada a la artesanía y, al mismo tiempo, reconocer el trabajo y el legado que han hecho nuestros adultos mayores.

Por eso desde aquí, quiero tributar amplio reconocimiento y felicitación a todas y a todos los adultos mayores del país que el día de hoy estamos celebrando en éste, su día.

Desde aquí, un abrazo fraterno y cálido en nombre de mi esposa y del mío propio.

Quiero compartirles que a mi esposa y a mí nos ha emocionado mucho el arribo a este espacio, en este pequeño recinto, y a lo mejor sin oportunidad de saludar a todas y a todos los presentes, pero sí a muchos de ustedes.

Sin duda, el recoger la gran emoción que les da el que nos encontremos aquí; recoger sus buenas vibras, sus palabras de aliento y de estímulo para que sigamos llevando a México hacia mejores condiciones.

Nuestros adultos mayores, tenemos de ellos, precisamente, el México de hoy. El México al que cada adulto mayor ha aportado lo mejor de sí en diferentes trincheras, para realmente generar espacio o haber generado un espacio de realización personal, pero que al hacerlo, siempre han estado contribuyendo a ir forjando una mejor Nación.

Hoy, tributamos reconocimiento a nuestros adultos mayores y ocasión, también, para compartirles lo que el Gobierno de la República, entre varias acciones, viene haciendo por nuestros adultos mayores.

Una de ellas, en primer lugar, es decir, que hoy tenemos un programa hecho para los adultos mayores, ampliamos la incorporación de quienes anteriormente eran personas de más de 70 años, pudieran ser parte de un programa de apoyo y de ayuda en lo que se denominó 65 y Más; es decir, a partir de los 65 años nuestros adultos mayores están recibiendo un apoyo.

Hoy, hay más de cinco millones de mexicanos adultos mayores que se benefician de este programa, que está inscrito dentro de la política social que lleva a cabo el Gobierno de la República.

Otra acción muy particular que estamos llevando a cabo y específicamente en lugares de mayor pobreza y de pobreza extrema, que forma parte de la política o de las acciones que se llevan dentro de la Cruzada Nacional contra el Hambre, una de esas acciones son los Comedores Comunitarios.

En los Comedores Comunitarios que he tenido oportunidad de visitar en diferentes partes del país, en esos comedores tienen asistencia y, sobre todo, diaria alimentación nuestros adultos mayores.

En estos comedores, 60 mil adultos mayores reciben alimentación todos los días, pero junto a ello tiene la oportunidad también de tener un espacio de convivencia y de encuentro con gente de su propia comunidad.

Una tercera acción es el programa o dentro del Programa PROSPERA, esta evolución que hemos hecho de lo que anteriormente era el Programa Oportunidades y hoy hemos denominado PROSPERA, que es quizá uno de los principales programas de la política social, orientada a apoyar a quienes viven condiciones de mayor rezago.

Pero que queremos romper esta orientación sólo de carácter asistencialista para que realmente, quienes son beneficiarios del Programa PROSPERA, les permita encontrar dentro del apoyo que reciben una forma, también, de incorporarse a una actividad productiva.

Es decir, no quedarse en esa condición que les hace hoy ser sujetos de estos programas, sino que pueden evolucionar; que sus hijos tengan mayores apoyos; que sus hijos no sólo estén en la oportunidad de recibir un apoyo para estudiar, una beca para estudiar la educación básica, la educación de bachillerato; sino, además, hoy les estamos apoyando por primera vez con becas, para que puedan estudiar hasta la universidad.

Y que eso sea la mejor forma de que quienes están hoy dentro de esta política puedan, realmente, dar un paso cualitativo en la calidad de vida que están teniendo.

Una cuarta acción dentro del apoyo a los adultos mayores es la vinculación productiva, y que está a cargo del Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores.

Y lo que buscamos es vincularles a espacios de realización, sea a las actividades culturales, sea a encontrar eventualmente un espacio laboral; sea a encontrar un espacio donde hoy, en esta etapa de su vida, puedan concretar algún proyecto, incluso de orden productivo o, más bien, de carácter productivo, que les permita sentirse agentes protagónicos y de cambio de nuestra sociedad.

Éstas son algunas de las acciones que estamos realizando para apoyar a los adultos mayores.

Y una que, estoy seguro, o varias que estoy seguro, están en la principal preocupación de nuestros adultos mayores.

Si bien nuestros adultos mayores merecen cada día una mayor atención, una mayor conciencia social del cuidado que debemos tener por nuestros adultos mayores, en un testimonio de gratitud y de reconocimiento por lo mucho que nos han dado y nos han legado a nuestras comunidades, a nuestras familias; junto a ello, junto a este reconocimiento que hacemos por nuestros adultos mayores, quizá una de las principales preocupaciones de ellos, como aquí me lo expresaron y manifestaron, es: qué México quieren que tengan sus hijos, sus nietos.

Y hoy ya el Gobierno de la República trabaja para que realmente México sea un mejor escenario y un país que abra mayores espacios para nuestra niñez, para nuestra juventud y para la sociedad presente y futura.

Y dentro de esas acciones está un tema fundamental: el de la educación. De la educación queremos hacer un pilar realmente de cambio y de transformación de nuestra sociedad.

Que permita, realmente, que nuestros niños y jóvenes, sus nietos, sus hijos, reciban una formación de mayor calidad que les prepare mejor para los grandes desafíos que habrán de enfrentar en un mundo cada vez más exigente, y en donde el mercado laboral; es decir, ahí, a donde habrán de trabajar, donde habrán de laborar, demandará mayores capacidades, mayor preparación, para poder realmente ser parte de ese mercado laboral.

Y ésta es parte de la tarea que el Gobierno de la República viene haciendo, el que viene trabajando en este proceso de transformación.

No hay objetivo que perdure, que se labre de un día para otro, como las piezas de artesanía que ustedes construyen. No las hacen de un día para otro. Les toma tiempo, les toma dedicación, les toma empeño.

Pero, al final de cuentas, al final de días de trabajo y de esfuerzo, llegan a configurar estas bellísimas piezas de artesanía que proyectan lo que sienten y lo que su corazón les dicta en su mente y en sus manos que labran estas obras.

Así lo estamos haciendo en el país. Así como lo hacen nuestros artesanos, así como lo han hecho nuestros adultos mayores en etapas de su vida de gran entrega y sacrificio por México.

Hoy, lo estamos haciendo igual, poniendo bases que hagan posible que esta sociedad y las futuras generaciones: sus nietos, sus hijos, realmente encuentren mayores oportunidades en el México que entre todos estamos construyendo.

Ésta no es la tarea solamente de un Gobierno. Es el empeño y el esfuerzo colectivo de toda una sociedad que quiere para sí una mejor Nación, pero que depende, el lograr este objetivo, el que cada uno aporte su entusiasmo, su compromiso, su trabajo diario en favor de este gran objetivo de toda la sociedad mexicana.

Quiero que sepan que el Gobierno de la República, el Presidente de México, tienen en él, nuestros adultos mayores, a un firme aliado, a alguien que será invariablemente solidario con ustedes, porque soy el primero en reconocer su esfuerzo y legado para la sociedad que hoy tenemos, y de la que siguen siendo ustedes parte.

Por eso, los programas que tenemos seguirán siendo dedicados para apoyar particularmente a nuestros adultos mayores y, como aquí me lo pidieron varios de ustedes, a nuestras y nuestros artesanos, quienes trabajan con gran emoción, con entrega, de corazón y con gran imaginación y creatividad a hacer estas bellísimas obras que proyectan la riqueza cultural de nuestro país.

Que todo este esfuerzo, el que ustedes hacen y el que hacemos, nos permita arribar a buen puerto; nos permita arribar al México que todos queremos y que todos soñamos.

Muchísimas gracias, y muchas felicidades.