Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero agradecer la amable invitación que me ha formulado el Consejo de Banamex para estar una vez más entre ustedes.

Particularmente, al Presidente del Consejo de Administración, a Manuel Medina-Mora.

A los altos directivos de esta empresa.

Al Presidente de la Asociación de Bancos de México y, además, Director General de Banamex.

Y a muy distinguidas personalidades que participan dentro de esta institución financiera como consejeros, como directivos, de todo el país, y que una vez más llevan a cabo este encuentro, esta Reunión Plenaria de Consejeros 2014.

Insisto, agradezco esta invitación y compartir que el tiempo, sin duda, se va muy rápido.

Hace prácticamente dos años que tuve oportunidad de encontrarme con ustedes. Entonces, lo hice en mi carácter de candidato a la Presidencia de la República, y a dos años de distancia lo hago ahora ya como Presidente de México.

Y espacio, éste, para poder compartir con ustedes varios de los avances y logros que hemos tenido, especialmente durante el primer año de gestión de esta Administración.

No sin antes reconocer el trabajo y el compromiso que Banco Nacional de México tiene con nuestro país; y más al escuchar el reporte o el balance de manera muy sintetizada, que su Presidente nos ha compartido, al ser ésta una institución que ha apoyado el crédito, que custodia, como él mismo lo expresara, gran parte o buena parte del ahorro de todos los mexicanos; y, sobre todo, ser una institución que también asume, además de la responsabilidad institucional y financiera que tiene para con México, un compromiso social.

Mi felicitación y mi reconocimiento a este trabajo.

Y permítanme, señores consejeros y directivos de esta institución, compartirles, de manera breve y sintetizada, lo que hemos venido haciendo, especialmente, insisto, durante el 2013.

Ésta, sin duda, además de ello, es una oportunidad de reafirmar el compromiso que tiene invariablemente el Gobierno de la República de mantener cercanía y espacios de diálogo con todos los sectores de la sociedad, como el que ustedes representan y que, sin duda, se han hecho presentes en varios de los cambios y transformaciones que hemos impulsado.

2013 fue un año en el que nos plateamos, como inicio de esta Administración, hacer ajustes al andamiaje jurídico, que permitieran detonar el gran potencial de crecimiento económico que tiene nuestro país.

Es de reconocer que el balance de nuestro país en los últimos 30 años, no era del todo satisfactorio y, sin duda, dejaba o quedaba muy lejos de realmente mostrar al mundo y sobre todo a los mexicanos, el gran potencial de crecimiento que tiene nuestro país y que éste, a su vez, se debe traducir en condiciones de mayor bienestar para todas las familias mexicanas.

Por eso, durante 2013 la prioridad, insisto, de la Administración era lograr la aprobación de reformas transformadoras que advertíamos necesitaba nuestro país.

Para ello definimos una hoja de ruta y objetivos precisos que fueron alcanzados gracias al trabajo corresponsable de las principales fuerzas políticas del país, de los señores legisladores en el Senado de la República y Cámara de Diputados y, por supuesto, del Gobierno de la República.

Hoy la Nación cuenta con un nuevo andamiaje institucional, que advertimos y estamos seguros, permitirá elevar el potencial económico de México.

Por ejemplo, la Reforma Laboral, aprobada durante la transición gubernamental, permitirá un mercado de trabajo más eficiente y flexible, logrando que un mayor número de mujeres y especialmente jóvenes, se incorporen a las actividades productivas formales.

Gracias a la Reforma Constitucional en Materia Educativa, México fortalecerá su capital humano. Al elevar la calidad de la enseñanza, nuestros niños y jóvenes tendrán, en el futuro, mayores oportunidades de éxito laboral y de realización personal.

Por su parte, la Reforma Constitucional en Materia de Competencia Económica, con ella se pretende combatir las prácticas anticompetitivas, asegurando la libre competencia y concurrencia en todos los sectores de la economía.

Relevancia, sin duda, tiene de esta reforma aprobada el que se abre un mayor espacio de oportunidad y participación a la pequeña y mediana empresa, que es al final de cuentas la que genera mayor empleo en nuestro país.

Y al establecer reglas claras, piso parejo para todos los agentes económicos que participen en distintos sectores de la economía, lograremos, insisto, un mayor dinamismo económico y un mayor crecimiento económico.

Con la Reforma Constitucional en Materia de Telecomunicaciones, los mexicanos podremos acceder a mayor cobertura, mejores precios y mayor calidad en los productos y servicios de este sector estratégico de nuestro país y que lo es hoy en todo el mundo.

Otro logro fundamental, y que involucra a este sector que ustedes representan, fue la Reforma Financiera. Con ella se pretende que haya mayor crédito, que sea más barato y en especial lo sea para las pequeñas y medianas empresas de nuestro país, insisto, que son las que generan el mayor empleo en México.

Manteniendo un sistema financiero estable y sólido, esta Reforma, la Financiera, distinta de la Fiscal, permitirá incrementar la competencia y elevar la eficacia de las autoridades, así como fomentar el crédito, a través de la Banca de Desarrollo y de las instituciones privadas. Esto último, al mejorar el régimen de garantías y de resolución de controversias.

Debo hacer aquí un reconocimiento al acompañamiento que en este proceso para impulsar esta Reforma, tuvimos en opiniones y en análisis, el apoyo y respaldo de la Asociación Mexicana de Bancos de México.

Asimismo, gracias al trabajo responsable de los señores legisladores, hoy contamos con una Reforma Hacendaria, que reduce la dependencia del Estado de los ingresos petroleros, al tiempo que aumenta la inversión pública en sectores estratégicos.

Es además, nuestro sistema fiscal, un sistema más justo y transparente. La Reforma fortalece la solidez de las finanzas públicas como un elemento fundamental para asegurar la estabilidad macroeconómica.

Finalmente, la Reforma Energética llevará a nuestro país a un nuevo nivel de desarrollo.

Al implementarse la disponibilidad de energéticos y reducirse sus costos, todos los agentes económicos del país verán incrementar su competitividad.

La Reforma Energética no sólo generará inversiones directas en el sector, sino también, alentará inversiones en otras actividades como las manufacturas, la siderurgia o la química básica, incluyendo la producción de fertilizantes para elevar la productividad del campo mexicano.

Todas estas reformas transformadoras se complementan entre sí y en su conjunto tienen el propósito de elevar y democratizar la productividad de todo el país.

En pocas palabras, significa tener un nuevo andamiaje jurídico que posibilite que el crecimiento y el desarrollo del país se extienda a todo los rincones de la geografía nacional.

Que no sea un espacio único de oportunidad y de privilegio de algunas regiones de México, sino que este andamiaje busca, insisto, democratizar, ampliar y extender los beneficios del desarrollo y del progreso a todas las regiones de nuestro territorio.

Por ello, las reformas elevan las expectativas de crecimiento a mediano y largo plazo de la economía nacional, condición que ya nos distingue entre otras naciones emergentes, como hace un momento, también, lo compartía Manuel Medina.

Además de incrementar nuestras tasas de crecimiento potencial, las reformas transformadoras traerán un mayor beneficio social para reducir los niveles de pobreza y de desigualdad que hay en nuestro país.

En pocas palabras, las reformas no son metas en sí mismas, son instrumentos para elevar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Por ello es tan buena noticia para México y los mexicanos que en tan sólo 13 meses se lograron avances legislativos que por décadas habían sido postergados.

Hay que destacar, además, que este proceso de transformación se llevó a cabo dentro de un marco institucional con plena estabilidad para el país y bajo reglas democráticas.

De esta forma, México ha enviado señales positivas al exterior y hoy ya se ven reflejadas, por ejemplo, en las evaluaciones de las calificadoras más relevantes.

Hace unos días y esto creo que ustedes mejor que nadie lo sabe, Moody’s elevó la calificación crediticia de la deuda soberana de México a la categoría de las A.

Condición que por primera vez en la historia de México alcanzamos y que, por supuesto, de lograr el crecimiento que anhelamos y que esperamos tener, estará mejorando hacia los próximos años.

La propia calificadora explicó que este avance, que este avance se debió a la aprobación de la agenda integral de reformas estructurales, a la clara mejoría en la perspectiva de crecimiento económico, al fortalecimiento de las finanzas públicas, así como al perfil crediticio soberano de México, que hoy es congruente con las economías de mayor solidez y dinamismo en el mundo.

Por su parte, diversos organismos, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, han reconocido el buen momento que vive nuestro país, así como sus fundamentos macroeconómicos.

Por ejemplo, la economía mexicana cuenta con indicadores sólidos de liquidez, es decir, un bajo déficit en cuenta corriente, reservas internacionales en niveles históricos, y una amplia línea de crédito flexible.

Gracias a éstas, entre otras fortalezas, nuestro país se ha distinguido entre las economías emergentes por mantener indicadores financieros estables y un amplio acceso a los mercados financieros mundiales.

Este buen momento nos alienta a redoblar esfuerzos este año de 2014, a fin de continuar con la ruta trazada.

En 2014, el Gobierno de la República trabaja ahora en la implementación eficaz de las reformas transformadoras y en un decidido impulso a la inversión pública.

De manera específica, se están elaborando e impulsando las Leyes Secundarias y nuevos Reglamentos de las Reformas Constitucionales en Materia Energética, de Telecomunicaciones y de Competencia Económica.

En este marco, quiero compartirles que la próxima semana, precisamente, el miércoles, estaré presentando la Iniciativa de Ley Secundaria en Materia de Competencia Económica.

Igualmente, se están elaborando de manera conjunta y con la colaboración de la Asociación de Bancos de México varias, casi 100 disposiciones, circulares y reglas necesarias para aplicar la Reforma Financiera.

De manera paralela, y gracias a los recursos generados por la Reforma Hacendaria, México ahora podrá invertir más en infraestructura.

Esto significa, por sólo compartirles algunos de los proyectos emblemáticos y relevantes que estaremos impulsando este mismo año, en esta materia de infraestructura, por ejemplo:

El Tren Interurbano México-Toluca, el Tren Rápido México-Querétaro, el Tren Transpeninsular en el Sureste del país, la Línea Tres del Tren Eléctrico en la Zona Conurbada de Guadalajara y la ampliación del Metro en Monterrey, por sólo citar algunos ejemplos de importante infraestructura de transporte masivo que el país demanda.

De igual forma, vamos a construir grandes carreteras y autopistas que estaremos iniciando a lo largo de este año; por ejemplo, la que ayer reafirmé el compromiso de llevar a cabo, como lo es Palenque-San Cristóbal que, sin duda, permitirá detonar desarrollo en un estado como Chiapas, que hoy enfrenta condiciones de mayor rezago social.

La ampliación del segundo cuerpo del Arco Norte entre Jilotepec y Atlacomulco, la de Tuxpan-Tampico; la de Barranca Larga-Ventanilla, en el Estado de Oaxaca; o el segundo piso de la Autopista México-Toluca, entre La Marquesa y Lerma. Sólo por citar algunos importantes proyectos de infraestructura carretera.

También, vamos a ampliar y consolidar puertos de clase mundial en México, como el de Guaymas, Lázaro Cárdenas y Veracruz, entre otros.

Por todo ello, estamos convencidos de que 2014 será un buen año para México y para todos los mexicanos.

Las expectativas de crecimiento son positivas y estamos trabajando para aprovecharlas y hacerlas realidad.

Señoras y señores:

México está en movimiento. México avanza por la ruta correcta, por la ruta de la transformación.

Ya hemos dado los primeros pasos para modernizar nuestra economía, ahora lo que sigue es que comencemos a llevar los resultados de las reformas transformadoras a los hogares y familias del país.

Los próximos años serán de gran trabajo para lograr este objetivo que es el más importante: Que el impacto de todas estas reformas transformadoras se traduzca en condiciones de mayor bienestar para las familias mexicanas, para que cada hogar, para que cada familia mexicana sienta de manera directa los beneficios directos de toda esta agenda transformadora que hemos concretado.

Precisamente, ese es el objetivo para 2014: Convertirlo en un año de implementación y de eficacia gubernamental, a fin de elevar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Hoy en México lo tenemos claro: al Gobierno le corresponde transformar y poner al día el andamiaje institucional. Al sector privado le corresponde aprovecharlo, así como emplear su espíritu emprendedor para crear inversiones y mejores empleos.

En esta importante encomienda sé que el país cuenta con el compromiso de Grupo Financiero Banamex y sus distinguidos Consejeros.

Juntos, gobiernos, empresarios y ciudadanos, estamos moviendo y transformando a México, para que sea un país más moderno y productivo, que compita y tenga éxito en el mundo entero.

Agradezco una vez más esta invitación, la oportunidad de compartirles el alcance que tendrán las reformas transformadoras que se han impulsado, cuál es el balance que hoy tenemos de todo lo que se ha logrado durante el año 2013.

Y, sobre todo, expresarles aquí en testimonio, o un testimonio de reconocimiento a la incansable labor y compromiso que tiene esta institución financiera para apuntalar el crecimiento y el desarrollo de nuestro país.

Felicito a esta institución, por lo que hemos escuchado hace un momento, insisto, por su compromiso social, por apoyar la preservación de nuestro medio ambiente, la educación del país y por hacerse presentes cada vez que hemos enfrentado momentos adversos ante eventos climatológicos que han causado desastres en distintas regiones del país.

El reconocimiento del Gobierno de la República a este compromiso y a esta disposición de Banamex para apoyar y respaldar a los mexicanos en esta visión que tiene, de tener y de asumir responsabilidad social frente a todo el país.

Nuevamente, muchas gracias por la oportunidad de estar entre ustedes.

Y deseo que los trabajos que aquí llevan a cabo les permita fortalecer y ampliar la visión que hoy ustedes tienen para que con creatividad, con entusiasmo y con compromiso con su país, sigan siendo parte importante del motor del desarrollo y crecimiento de todo México.

Muchísimas gracias.