Muchísimas gracias.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar a los Excelentísimos Cónsules Honorarios que representan a México en distintos países y en donde cumplen con esta importante labor.

Al mismo tiempo, saludo a los Excelentísimos Embajadores del Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país que nos acompañan en este desayuno, ya algo tarde, que más bien parece almuerzo, pero ahora explicaré por qué.

Gracias también a la presencia de los señores Gobernadores, de Campeche y del Estado de México. Entidades que serán visitadas y con actividades para los Cónsules que están entre nosotros.

Por qué estamos iniciando tarde.

Porque he tenido la oportunidad de estrechar la mano y saludar personalmente a nuestros Cónsules, a quienes representan de manera honorífica a nuestro país en distintos países hermanos y con quienes tenemos relación.

Y que cumplen con esta importante misión de representar a México.

Y nos ha tomado más tiempo del programado saludarles, agradecerles esta importante labor que llevan a cabo y darles la más cordial bienvenida a nuestro país.

Y deseando que esta visita, este encuentro que estamos llevando a cabo, sea fructífero y les permita tomar un mejor conocimiento de lo que estamos haciendo en nuestro país.

Para empezar.

Seguramente han ustedes observado que de lo que más se habla hoy, en México, es de futbol y no podría ser de otra manera.

Estamos, desde aquí, siendo solidarios con nuestra Selección Nacional.

Que le deseamos mucho éxito, le deseamos que le vaya muy bien.

Hoy se enfrenta, además, al país sede y anfitrión de la Copa Mundial.

Y que le hemos deseado éxito en la organización y desarrollo de este evento.

Pero en el futbol, habremos de encontrarnos. Y desde aquí, desde cualquier espacio, desde cualquier actividad en la que cada mexicano se desempeñe, estamos apoyando a nuestra Selección; y hoy en este partido de futbol le deseamos éxito, y que le vaya muy bien.

México tiene esperanza y tiene confianza en su Selección Nacional.

Es un honor recibir en Palacio Nacional a quienes con generosidad y cariño, son voz e imagen de México en el mundo.

Durante mis visitas de trabajo al extranjero, he tenido la oportunidad de convivir con algunos de ustedes, de verlos representar con orgullo y entusiasmo a nuestro gran país.

Y en esta ocasión, les expreso a todos los Cónsules Honorarios mi más amplio reconocimiento, por su desinteresada labor de velar por los derechos y prioridades de los mexicanos, y promover la presencia y cultura de nuestra Nación.

Con sus buenas relaciones, también contribuyen a elevar las inversiones, el comercio y el turismo, fomentando así el crecimiento económico y la calidad de vida de nuestra población.

Ustedes son mujeres y hombres de prestigio, que con su diaria actividad le dan prestigio a México.

Como Presidente de la República siempre será un gusto convivir con personas que aman a nuestro país, que conocen y aprecian su historia, su cultura y su gente; en especial, valoro su labor por mostrar al mundo las fortalezas y oportunidades que esta Nación ofrece, así como los cambios que estamos llevando a cabo para liberar todo nuestro potencial.

Hoy podemos afirmar con convicción que México es un país en transformación. Es una Nación que está cambiando para iniciar una nueva etapa en su desarrollo.

Y esto ha sido posible gracias al respaldo de las principales fuerzas políticas y al trabajo corresponsable de los Legisladores que, gracias a ello, hemos impulsado reformas decisivas que abren oportunidades inéditas para impulsar el crecimiento y desarrollo de nuestro país.

Este proceso transformador se enmarca en tres vertientes. No quiero tomar demasiado tiempo para explicar cada una de las reformas que se han alcanzado en corto tiempo, pero que, sin duda, de gran alcance.

Sé que han tenido encuentros con algunos Secretarios del Gobierno de la República que, estoy seguro, ya les han participado y les han comentado a mayor profundidad, cuáles son estas reformas que se han llevado a cabo en estos poco más de 18 meses de gestión de esta Administración.

Pero éstas se enmarcan en tres tipos de reformas, las que fortalecen nuestra economía con base en una mayor productividad y competitividad.

Ahí está una Reforma Laboral para flexibilizar el mercado.

Una Reforma en Competencia Económica, para generar un terreno parejo para todos los actores y agentes económicos.

Una Reforma en Telecomunicaciones, para abrir este sector de la economía y generar mayor competencia y lograr cobertura de servicios en todo el país.

Una Reforma Financiera, especialmente para lograr que llegue más crédito a los sectores que más lo necesitan y que generan más empleo en México: las pequeñas, las medianas empresas y las familias. Que el crédito sea más barato y más accesible a todos los mexicanos.

Una Reforma Hacendaria que fortalece la productividad del país al elevar la inversión pública en rubros estratégicos, como educación, ciencia y tecnología, salud y muy especialmente infraestructura.

Finalmente, la Reforma Energética. Uno de los cambios más importantes de las últimas cinco décadas. Con ella este importante sector se abre a la inversión privada, la tecnología y la competencia.

Ello se traducirá en mayor seguridad en el abasto de energéticos y en menores costos, mejorando la economía de las familias mexicanas y la competitividad de las empresas instaladas en el país.

En la segunda vertiente de las reformas está el fortalecimiento a nuestro régimen institucional.

La Reforma Política permitirá pasar de la transición a la consolidación de la democracia en México.

En tanto que la Reforma en Transparencia fomentará la rendición de cuentas en todos los poderes y órdenes de Gobierno.

Y, finalmente, una tercera vertiente, la ampliación de derechos.

Ahí está una Reforma Educativa que establece el derecho de nuestros niños y jóvenes a una educación de calidad, al tiempo que otorga a los docentes el derecho a capacitarse y actualizarse, antes de ser evaluados.

Con la Reforma en Materia de Telecomunicaciones se amplía la libertad de expresión, así como los derechos a la información y de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, las TIC, incluyendo el derecho a la Banda Ancha e Internet.

Por su parte, la Reforma Político-Electoral fomenta la equidad de género y contribuye a que las mujeres ejerzan su derecho a ser electas, al establecer que el 50 por ciento de las candidaturas al Congreso sean para mujeres.

Asimismo, se trabaja para instituir una pensión universal para adultos de más de 65 años y un seguro de desempleo para los trabajadores formales.

Aunado a todo ello, hemos puesto en marcha un programa nacional de infraestructura con una inversión histórica de 7.7 billones de pesos, equivalentes a 440 mil millones de euros o 590 mil millones de dólares.

Las inversiones están orientadas a comunicaciones y transportes, a energía, al sector hidráulico, a salud, a desarrollo urbano y vivienda y turismo.

Todas estas reformas transformadoras e inversiones en infraestructura serán una plataforma sólida para que México logre un crecimiento acelerado, sostenido y sustentable en los siguientes años.

Muy apreciados, distinguidos y queridos Cónsules Honorarios de México en distintos países del mundo:

México se está preparando para ser un activo protagonista de la economía global. Está decidido a mejorar sus condiciones internas y a posicionarse como un atractivo destino para las inversiones, el comercio y el turismo.

Éste es el mensaje de transformación que les pido respetuosamente lleven de regreso a casa y lo difundan en sus ciudades y países.

Compartan con el mundo que México es un país que hace frente a sus retos con determinación, que se está atreviendo a cambiar y que en esos cambios hay grandes oportunidades para crecer juntos.

México es un país democrático, es la segunda economía de América Latina y cuenta con una gran estabilidad macroeconómica. Tiene una ubicación geográfica estratégica, tratados de libre comercio con 45 naciones y un creciente liderazgo en manufacturas avanzadas de alta tecnología.

Pero, sobre todo, México es un país de gente joven, talentosa, creativa y trabajadora. Mujeres y hombres decididos a construir su propio destino.

Eso es México.

Esa es la nación que ustedes han hecho suya y que han decidido representar en todos los continentes.

Tengan la certeza de que su talento y prestigio, su trabajo y entusiasmo son claves para contribuir desde el exterior al desarrollo de nuestro país.

México les expresa nuestra gratitud, nuestro mayor reconocimiento a su diaria labor.

Les desea éxito en todas las actividades que llevan a cabo, pero una muy importante, la de representar dignamente a nuestra Nación en sus países de origen.

Sean bienvenidos a México.

Disfruten de su estancia en esta que también es su casa, la suya.

Y deseo que realmente tengan feliz y placentera estancia en nuestro país y que este encuentro sea productivo y les permita llevar un mensaje de aliento y de transformación que México está llevando a cabo.

Muchas gracias.

Y buen provecho a todos.