Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar, en primer término, a los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República de la Cámara de Diputados, quienes asisten a este evento como invitados especiales.

Y, de manera muy particular, a Enrique Solana Sentíes, Presidente de la CONCANACO-SERVyTUR, a quien le agradezco, una vez más, ésta muy generosa invitación, para acompañarles en esta celebración de los 99 años de haberse conformado esta Confederación de Cámaras.

Saludo a las muy distinguidas y distinguidos integrantes del presídium.

A gobernadores de distintas entidades federativas.

A dirigentes empresariales, encabezados por el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

A la muy distinguida audiencia que está aquí presente, que particularmente representa a las distintas Cámaras que están a lo largo y ancho de la geografía nacional, y que están aquí en esta representación.

A todas y a todos les saludo con respeto, con afecto, siempre en el gran gusto que me da realmente poderles saludar y, a través de ustedes, transmitir un saludo a toda la representación que ustedes hacen de sus agremiados.

A todos los prestadores de servicios, comerciantes que están integrados en esta Confederación de Cámaras, saludarles.

Por favor, transmítales un saludo de respeto y, sobre todo, de saber que en el Gobierno de la República tienen a un aliado realmente de los esfuerzos que encabezan y que hacen todos los días para impulsar proyectos propios, que en mucho contribuyen a nuestro desarrollo nacional.

Les saludo con afecto y con respeto, y agradecimiento por la generosidad y calidez con la que siempre reciben a su amigo, el Presidente de la República.

Aquí veo, en la audiencia, también a los expresidentes de esta Confederación de Cámaras, a dirigentes de partidos políticos, a Legisladores, sin duda, una gran convocatoria.

Y lo primero que quiero compartirles, y a lo que me quiero adherir como Presidente de la República, es al reconocimiento que hacen a quienes el día de hoy han sido galardonados.

A quienes son integrantes de esta Confederación de Cámaras y que, a través de sus empresas, de sus negocios, sin duda, han dejado huella y son constancia o, más bien, testimonio muy fiel de cómo han acompañado el desarrollo nacional, y han resultado sus proyectos empresariales en éxitos, que se vuelven referente para sus demás compañeros de Confederación.

Y me refiero, particularmente, a don Antonio Chedraui, a José Antonio Chapur, a don Pepe y a Juan Francisco Ealy que, encabezando hoy a El Universal, un periódico que prácticamente sólo les lleva un año más de haberse conformado, de haberse creado. Y que ya, en su primer año, entonces dio lugar a que en sus páginas también se proyectara la creación de esta Confederación.

Felicidades a los muy distinguidos empresarios por el galardón que han recibido.

Y permítanme, como Presidente de la República y como Comandante Supremo de la Fueras Armadas, también testimoniar y adherirme de manera muy orgullosa al reconocimiento que ustedes, como Confederación de Cámaras, han hecho a nuestras Fuerzas Armadas: al Ejército mexicano, a la Fuerza Aérea y a la Marina Armada de México.

México se siente plenamente orgulloso de nuestras Fuerzas Armadas, cuyos integrantes, a lo largo y ancho de la geografía nacional, soldados y marinos, y oficiales de nuestras Fuerzas Armadas están invariablemente comprometidos en salvaguardar la seguridad y el patrimonio de la sociedad mexicana; en velar por nuestra soberanía.

En pocas palabras. En cada soldado y en cada marino hay el compromiso patriótico, el compromiso de entrega, más allá de su vida misma, para preservar y cuidar a la sociedad mexicana.

Me adhiero y quiero rendir amplio tributo a este gran reconocimiento que hoy se da a nuestras Fuerzas Armadas.

Permítanme, en este espacio, en el que he escuchado con toda atención, particularmente el mensaje de Enrique Solana, y a quien quiero aprovechar para saludar, también, a las familias que están aquí presentes, de los integrantes de esta Cámara, de quien son galardonados, y del propio Presidente de la Confederación.

Quiero compartirles en dónde está la visión que tiene el Gobierno de la República; que hemos hecho ya, prácticamente a cuatro años de distancia de haber asumido la titularidad en el Ejecutivo Federal.

Y en dónde están, fundamentalmente, hoy, nuestros empeños y nuestra dedicación.

Tres aspectos que son centrales para impulsar la actividad empresarial.

Lo primero de ellos es, este Gobierno ha venido trabajando para preservar nuestros fundamentales macroeconómicos, eso que nos da un entorno propicio para el desarrollo de la actividad empresarial. Nada es más importante y relevante en una economía que cuidar, precisamente, del entorno económico.

Quizá haya aquí nuevas generaciones, que no tengan memoria de otros momentos de nuestra historia, que han pasado por momentos de crisis económica y de dificultad económica.

Hoy podemos decir que hemos preservado estabilidad económica por más de 25 años.

Después de haber pasado por un momento, también, de crisis económica, desde entonces los gobiernos han venido trabajando con sentido de responsabilidad.

Y éste, hoy, el Gobierno de la República, tiene como una de sus mayores prioridades cuidar nuestro entorno económico. Porque es ahí donde está la condición indispensable para favorecer el desarrollo empresarial.

Y es justamente en este contexto que presentamos a consideración del Congreso de la Unión una propuesta de presupuesto, precisamente, cuidadosa, diligente y responsable para cuidar la estabilidad de nuestra economía.

El presupuesto fue aprobado en la madrugada del día de hoy. Y quiero aquí hacer un amplio reconocimiento a la Cámara de Diputados y a los senadores de la República, al haber aprobado también, o siendo copartícipes en la aprobación de la Ley Ingresos, por haber respaldado y apoyado este paquete presupuestal.

Que, sin duda, tiene variables fundamentales que están dedicadas a cuidar de nuestra economía, de nuestra estabilidad económica, de exigir a todos los órdenes de Gobierno una reducción en su gasto y, por primera vez, el poder lograr un superávit primario; es decir, habremos de gastar menos de los ingresos que tendremos. Esto es actuar con responsabilidad.

Y vaya desde aquí mi felicitación y reconocimiento a todos los integrantes del Congreso de la Unión por este paso decisivo y responsable en favor de la economía mexicana.

Y es que, por primera vez, en ocho años, habremos de tener un paquete fiscal con un balance primario superavitario.

Dos. El segundo tema central, el segundo pilar central que está hecho, o que, sin duda, coadyuva de manera importante al desarrollo de la actividad empresarial, tiene que ver con las reformas estructurales que, particularmente, hemos impulsado en el ámbito económico.

Seis reformas estructurales que van desde la Reforma Laboral, en el periodo de transición, la Reforma en Telecomunicación, Reforma Energética, en Competencia Económica; todas estas reformas hoy están permitiendo abrir nuevas brechas, nuevas ventanas de oportunidad, nuevos asideros, por los cuales México habrá de transitar hacia un mayor desarrollo en su actividad económica.

México tenía que romper todo aquello que le estaba limitando el poder crecer a su verdadero potencial, a la capacidad que tiene.

Y esas reformas estructurales gradualmente estarán dejando ver ante la sociedad mexicana distintos beneficios.

Hoy, por ejemplo, en materia de telecomunicaciones ya se aprecian importantes beneficios.

Para ustedes, como empresarios, como prestadores de servicios, comerciantes, hoy aprecian ya algunos de los primeros beneficios que se dejan sentir, particularmente, en esta Reforma de Telecomunicaciones con tarifas en telefonía fija y móvil mucho más baratas.

En la Reforma Energética tenemos ya, como consecuencia, también tarifas eléctricas mucho más reducidas, de aquellas que había hace apenas cuatro años.

De hecho, déjenme decir que para el sector industrial las tarifas que pagaba este sector, había una brecha muy amplia entre las tarifas que pagaban estados de la Unión Americana y las que se pagaban en México, una brecha de más del 84 por ciento.

Hoy esa brecha se ha reducido prácticamente a igualarse. Hoy, incluso, las tarifas eléctricas que tienen precios y una diferenciada estacionalidad en sus precios por razón de los insumos que se necesitan para generar la energía eléctrica, pero, no obstante, esta volatilidad que se observa a lo largo del año en los precios, hoy las tarifas son más baratas.

Ya hay, incluso,       estados de la Unión Americana en donde las tarifas eléctricas, incluso, son más elevadas y más altas de las que hoy ya se pagan en México. Esto es consecuencia, precisamente, de las reformas estructurales.

Y este Gobierno tiene por delante el asegurar la acelerada implementación de nuestras reformas estructurales; de cumplir a cabalidad los tiempos previstos en ley y previstos dentro de la política pública, para asegurarnos que los beneficios de estas reformas cada día se sientan de mejor manera y de manera mucho más tangible entre la sociedad mexicana.

Tener a la sociedad en defensa del alcance de estas reformas, sin duda, depende de los beneficios que observe la propia sociedad.

Por eso, la perseverancia y el empeño del Gobierno de la República por asegurarnos que estas reformas y su implementación alcancen beneficios mayores para la sociedad mexicana.

Y un tercer elemento central: el Estado de Derecho. El Gobierno de la República se ha empeñado también por lograr y avanzar de manera importante en la consolidación de nuestro Estado de Derecho.

No perdamos de vista que, como parte del paquete de reformas estructurales, y más allá de ellas, hemos venido modernizando distintos ordenamientos legales; unos, para ajustarnos a la realidad de hoy y lograr realmente una consolidación de nuestro Estado de Derecho.

Tener un país con la vigencia plena del Estado de Derecho, no sólo pasa por tener buenas leyes, sino pasa porque la sociedad mexicana las asimile, las conozca y las haga suyas y esté dispuesta a respetarlas y asumirlas como tales.

Por eso, hemos modernizado nuestro marco normativo. Hemos impulsado iniciativas que hoy se debaten en el Congreso, en materia de justicia cotidiana; se han impulsado dos importantes sistemas en favor del combate a la corrupción y en favor de la transparencia, como no se tenían antes.

Modelos cuya implementación se está viendo de manera gradual. Y son modelos que, precisamente, están orientados no solo a sancionar, sino sobre todo a prevenir y a cerrar espacios de poca transparencia, de opacidad en el ejercicio de los recursos públicos.

Ese es el modelo que se ha diseñado como parte de las reformas, y que hoy está en etapa de instrumentación.

Por otro lado, debo compartir con ustedes que, sin duda, hoy nuestra economía tiene cifras positivas.

Se escuchan voces que hablan de que pasamos por momentos difíciles en nuestra economía, casi de apuntar y de señalar como una situación de crisis la que viviéramos, cuando es evidente que las cifras que hoy se tienen muestran justamente una realidad distinta.

Hoy nuestra economía tiene bajos niveles de inflación; hoy nuestra economía está generando importante número de empleos. De hecho, estamos alcanzando cifras históricas en la generación de empleos, gracias a nuestros empresarios, gracias a la inversión que está recibiendo nuestro país.

El dinamismo de nuestra economía también se aprecia en las ventas que se están observando en nuestro país.

Y déjenme darles solamente dos datos importantes:

El consumo privado del mes de agosto aumentó 4.4 por ciento en cifras originales, respecto de las que hubo en el año 2015; y además en ventas totales de tiendas departamentales, el crecimiento anual observado en el mes de octubre fue de 11.4 por ciento de crecimiento.

Esto deja ver que está habiendo un mayor dinamismo en nuestra economía y que es ahí donde está una de las principales fortalezas que están generando parte de nuestro crecimiento económico.

En materia de servicios y de promoción turística. Aquí hemos sido testigos de eventos que recientemente se han realizado, particularmente en la Ciudad de México, con un importante impulso y promoción de parte del Gobierno de la República, con inversión del Gobierno de la República, en eventos que han generado una importante derrama económica.

Me refiero a eventos como el Gran Premio de México, de la Fórmula 1, la celebración del Día de Muertos, el partido próximo que habrá de la NFL aquí, en la Ciudad de México.

Cómo hemos venido consolidando nuestros distintos destinos turísticos, gracias a la inversión que hacen empresarios, prestadores de servicios turísticos y que hoy nos han permitido regresar a México como uno de los diez destinos turísticos más importantes.

De hecho, somos el noveno destino turístico a nivel mundial. Esto debe llenarnos de orgullo y de satisfacción.

Quiero concluir mi intervención señalando lo siguiente. Dos aspectos importantes.

Primero. El que tiene que ver con la relación de México con los Estados Unidos, tema que ha ocupado la atención de la sociedad mexicana en los últimos días, a partir de haber conocido el resultado de la elección que tuvo lugar en los Estados Unidos.

Mi Gobierno, el Gobierno de la República, ha establecido con toda claridad su posición, que está el trabajar a partir de un diálogo constructivo y de un respeto mutuo entre los Estados Unidos y México para trabajar en la definición, repito, de una nueva agenda de trabajo, que nos permita impulsar la prosperidad de ambas sociedades.

Estamos claros que vamos a iniciar una nueva etapa, con un nuevo Gobierno electo, pero que cabe hoy, primero, la posición clara y definida del Gobierno de la República para hacer del diálogo una vía para la construcción de acuerdos, de plena disposición para reconocernos entre ambos países, como dos países que importa lo que pasa en el otro, que importa la relación entre ambas naciones, y que la prosperidad en ambas naciones pasa por el buen entendimiento entre México y los Estados Unidos.

El Gobierno de la República, el esfuerzo que habrá de desempeñar y desplegar mi Gobierno, está orientado y decidido a lograr un acuerdo y una visión constructiva que favorezca, repito, al desarrollo y a la prosperidad de nuestras sociedades, tanto en México como en los Estados Unidos.

Y déjenme decirles que me siento muy optimista. Francamente me siento muy optimista, porque realmente podamos avanzar justamente en esta ruta de diálogo y entendimiento.

Y finalmente, dejar con ustedes sembrada una reflexión. Creo que hoy se dice mucho en distintos espacios, en los espacios que afortunadamente forman parte de nuestra democracia como expresiones de la libertad de expresión.

Agradezco lo que Enrique ha referido respecto al respeto que debe haber hacia las instituciones del Estado mexicano.

Como integrantes de la sociedad, no sólo digo como Presidente de la República, como integrante e integrantes de esta sociedad mexicana, creo que debemos sentirnos orgullosos de lo mucho que hemos avanzado en las últimas décadas, en la consolidación y creación de nuevas instituciones, que consolidan nuestra vocación democrática.

Que consolidan esta condición democrática que da espacios a las diferentes posiciones y a la libertad de pensamiento entre los mexicanos.

Pero, también, somos, al final de cuentas, todos corresponsables de invocar aquello que queremos y que deseamos.

Dejemos de lado el pesimismo y optemos por ser positivos y por el optimismo, porque, realmente, es así como en este pensamiento, en esta energía que podamos proyectar, es como estaremos invocando lo que queremos para nuestra Nación.

Ustedes son importantes contribuyentes y forjadores del México que hoy tenemos. Sigamos haciendo una mejor Patria, una mejor Nación. Un espacio de mayores oportunidades para las nuevas generaciones.

Pero depende, realmente, de la buena vibra, de la energía que proyectemos y del México que concibamos en nuestras mentes.

Ese México que está en sus mentes, que está en sus corazones. Todos somos parte desde nuestra forma de pensar, desde en la forma de concebir y lo que llevamos dentro, en lo que habrá de deparar a nuestra Nación.

Yo estoy optimista. Creo en el futuro promisorio de México.

Y creo en el esfuerzo que ustedes realizan, y que hoy reconozco y felicito en estos 99 años de haberse creado la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo.

Gracias por la invitación.

Y felicidades a todas y a todos ustedes.