Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas las mujeres de Jalisco que están aquí, reunidas.

Muchas gracias a los jóvenes, a los hombres, que hoy me permiten saludarles y encontrarme con todas y con todos ustedes.

Saludo a todas las autoridades aquí presentes.

Señor Gobernador del estado de Jalisco:

Muchas gracias por su hospitalidad.

Al tiempo que saludo a todas las autoridades estatales; a las autoridades del Gobierno de la República; del gobierno municipal; a todas las autoridades, delegados federales.

Pero especialmente, saludo la presencia de todas las mujeres, jóvenes y hombres trabajadores del estado de Jalisco.

Déjenme, y procuraré ser muy breve. Ser muy breve, porque sé que ya es tarde, que varias tienen que ir a recoger a sus niños a la escuela, y que nos ha tomado casi una hora el que yo pueda saludarles.

He podido saludar a muchas y a muchos de ustedes. Me he podido acercar y he tenido el privilegio de estrechar la mano de muchas y muchos de ustedes.

Gracias por su hospitalidad y gracias por la calidez que tienen hoy para con su amigo, el Presidente de la República.

Nada, y lo he señalado de manera reiterada y en varios espacios, nada es más alentador, más motivante, que recoger el saludo fraterno, la calidez de la gente a la que servimos. Porque ahí nos motiva, nos alienta a reforzar el paso para cumplir con las metas que nos hemos trazado para México.

Hoy, nos convoca el cierre de este mes dedicado a la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Aquí, hace casi tres años, el 30 de marzo aquí, en Guadalajara, inicié mi recorrido por todo el territorio nacional para recoger el apoyo mayoritario que me llevara a la Presidencia de la República.

Aquí, en Guadalajara, inicié mi campaña. Aquí arrancamos.

Y ahí, precisamente, apunté la necesidad de combatir, como una prioridad para el Gobierno, la pobreza, la marginación y, sobre todo, tener el valor de reconocer que lamentablemente en nuestro país, hay millones de mexicanos, cerca de siete millones de mexicanos que lamentablemente pasan por carencia alimentaria, tienen hambre y no tienen asegurado su diario sustento, su diaria alimentación.

De ahí la necesidad de hacer toda una Cruzada, dentro de la política social del Gobierno, para que realmente atendiéramos de manera específica las regiones, los municipios más apartados, para llegar a la población que lamentablemente enfrenta pobreza alimentaria.

No sólo están en condición de pobreza, sino que a veces no tienen ni siquiera los mínimos satisfactores, la alimentación cotidiana que les permita gozar de plena salud y encontrarse bien.

Por eso, esta Cruzada la hemos llevado a cabo durante dos años.

Nos ha permitido llegar ya a más de cuatro millones de mexicanos, a través de distintos programas; a través de PROSPERA, que ha crecido de manera significativa, que hoy atiende a más familias, pero sobre todo, que no sólo tiene hoy por propósito llevar asistencia a las familias que lo necesitan, sino asegurarnos que esas familias, que los beneficiarios del programa PROSPERA, puedan incorporarse a alguna actividad productiva.

Que sus hijos no sólo estudien la preparatoria, sino que reciban becas para poder estudiar hasta la universidad y puedan, a partir de ello, obtener un mejor ingreso y un mejor empleo.

Hemos ampliado el Programa de Adultos Mayores; son más de cinco millones de personas que reciben este apoyo, adultos mayores de 65 años, que están recibiendo un apoyo.

Hemos extendido la red de lecherías LICONSA y de tiendas DICONSA para llevar beneficios y, sobre todo, alimentación y nutrientes a las familias que carecen de estos mínimos satisfactores.

En síntesis. Hemos constituido un esfuerzo conjunto de varias dependencias gubernamentales del sector salud, del sector educación, de la propia Secretaría de Desarrollo Social y de varias otras más, para atender a la población que lo necesita, a la población que vive en condiciones de mayor marginación e insisto, sobre todo, padecen hambre. Y estamos avanzando.

Hoy son menos mexicanos los que pasan por esta condición, los que viven en carencia alimentaria. Son más los mexicanos que hoy tienen el apoyo y el beneficio, y sobre todo en la diaria alimentación a través de estos apoyos, a través de los comedores comunitarios; y muy particularmente, a través de la participación de la sociedad que, organizada, participa de este esfuerzo para combatir el hambre en nuestro país.

Es importante decir que el propósito de esta Cruzada, insisto, es combatir el hambre en nuestro país.

Quizá para muchos no tenga mayor significado, porque aquellos que tienen asegurada su diaria alimentación, esto no tenga un alcance mayor o tenga poca relevancia.

Pero para aquellos que no tienen qué comer todos los días, el poder tener un comedor comunitario, donde hacer sus alimentos, el poder estar inscrito en algunos de los programas sociales, sí hace una gran diferencia.

Y eso es lo que queremos, que esas familias, que las personas o las regiones más apartadas de nuestro territorio tengan el respaldo, el apoyo, la asistencia del Gobierno de la República, de los gobiernos de los estados, y aquí reconozco la participación de la sociedad civil organizada, que con distintos programas, sumada esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, están permitiendo favorecer a nuestra población objetivo.

Que todo ello sea para bien de México y, sobre todo, para elevar la calidad de vida y el bienestar de las familias mexicanas.

Segundo aspecto que quiero compartir con ustedes.

Hoy me encuentro aquí, en Jalisco, en donde, insisto, hace casi tres años empezábamos apenas campaña por todo el país para llegar a esta alta responsabilidad.

Aquí, en Guadalajara, inicié mi campaña. Y hoy me da mucho gusto regresar a Jalisco, constatar que hay un esfuerzo conjunto entre el Gobierno Federal y el gobierno del estado para atender distintas necesidades de esta entidad.

Yo quiero refrendar mi compromiso que tengo para cumplir cabalmente los varios compromisos que hice en el Estado de Jalisco. Estamos trabajando en distintos frentes.

Aquí recogí la necesidad de mejorar la infraestructura carretera. Me plantearon allá, la Carretera 200, que es parte del compromiso que tenemos con los jaliscienses.

También el Libramiento Sur de Guadalajara. Y una obra muy importante para la Zona Metropolitana de Jalisco, que es la construcción de la Línea 3 del Tren Eléctrico de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Estos, entre otros proyectos, son compromisos que habré de honrar, en los que ya estamos trabajando; que no son promesas vanas, que son realidades que se vienen construyendo y que a su debido tiempo estaré aquí, con los jaliscienses, para hacerles entrega formal de las obras y de las acciones que he comprometido para impulsar desarrollo y progreso del Estado de Jalisco.

Un tercer aspecto, casi último, que quiero compartir con ustedes:

Agradecerles su hospitalidad. Agradecer la participación de muchas y muchos de ustedes, que participan dentro de esta Cruzada Nacional contra el Hambre, que no sólo ha permitido crear Comedores Comunitarios, sino Comités Comunitarios en cada comunidad, donde participan mujeres y hombres para definir cuáles son los temas o los asuntos de los que quieren tener una mayor atención de parte del Gobierno; que están evaluando la atención a esas peticiones y que están interactuando y, sobre todo, convirtiéndose en interlocutores entre la sociedad y el Gobierno de la República.

Gracias a todos los Comités Comunitarios por su participación en este esfuerzo.

Y cuarto tema, y con ello concluyo. Con este tema quiero concluir, porque es un asunto de coyuntura.

Llegué a Guadalajara el día de ayer, en donde sostuve un encuentro con un grupo de empresarios del Estado de Jalisco. Posteriormente, concedí algunas entrevistas a distintos medios locales para que sean estos medios, junto con los aquí presentes, quienes nos permitan transmitir a la sociedad lo que venimos haciendo.

Pero hoy quiero compartirles algo que me ocurrió por la madrugada aquí, en Guadalajara.

Cerca de las cuatro de la mañana me habló el Secretario de Gobernación. Y la verdad, cuando vi en mi teléfono celular la llamada del Secretario de Gobernación, evidentemente me pregunté: Y ahora qué pasó.

Qué paso a esta hora que el Secretario de Gobernación me llama. Y fue para darme una buena noticia.

Yo le dije que si a esa hora tuviera que despertarme por el motivo que me hablaba, podía hacerlo las veces que quisiera, que era para darme una buena noticia.

A esa hora o minutos antes, habían detenido, en el Estado de Michoacán, a uno de los delincuentes más buscados, a Servando Gómez, mejor conocido La Tuta, que venía siendo buscado desde hacía ya tiempo.

Y por ello, hoy aquí, en medio de esta representación de la sociedad jalisciense, quiero hacer amplio reconocimiento a las fuerzas de seguridad de nuestro país, a las fuerzas militares que forman parte de las instituciones de seguridad pública, a nuestras Fuerzas Armadas, tanto Ejército mexicano como Marina; a los elementos de la Procuraduría General de la República, a la Policía Federal del Gobierno de la República y al CISEN.

Son instituciones del Estado mexicano que trabajan en una estrecha y amplia coordinación, y cuyos esfuerzos han permitido la detención de delincuentes de alta peligrosidad.

Por ello, desde aquí, mi testimonio de reconocimiento, en nombre de la sociedad mexicana por haber detenido a un delincuente tan buscado y que había generado un ambiente de zozobra y de enorme delincuencia en el Estado de Michoacán y en esa región.

Gracias por la aprehensión de La Tuta.

La sociedad mexicana se los reconoce y se los aprecia. Y en ello queda constancia del permanente compromiso que hay del Gobierno de la República y de sus instituciones, especialmente encargadas de la seguridad pública por seguir trabajando para lograr el México en paz y de seguridad que queremos para toda la sociedad mexicana.

Estamos avanzando, estamos respondiendo, estamos teniendo importantes aprehensiones de los objetivos más importantes, de los delincuentes más buscados, de los delincuentes de mayor peligrosidad que han sido arrestados y que hoy están enfrentando procesos. Pero sobre todo, seguimos trabajando para lograr el México de paz que queremos para todo México.

Por ello, me da mucho gusto compartir desde aquí, desde Guadalajara o, más bien, desde Zapopan, desde esta zona metropolitana de Guadalajara, esta buena noticia para todo México.

Amigas y amigos de Jalisco:

Finalmente, y con ello concluyo.

Les quiero dejar aquí, un saludo fraterno, muy cálido, de agradecimiento por su presencia; pero, sobre todo, de reconocimiento por acompañar a su amigo, el Presidente de la República, en esta tarea de servir a México, y de hacer una mejor Nación.

Muchísimas gracias.

Felicidades.