Muchísimas gracias.


Muy buenos días a todas y a todos ustedes.


Quiero saludar al señor Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.


A la Presidenta de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.


A los integrantes de esta Comisión de Atención a Víctimas.


Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.


Al señor Gobernador del Estado de Coahuila.


A los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República que tienen incidencia directa en este tema que hoy nos ocupa, que es la Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República.


Al Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.


Y, también, saludar a la representación de otros órdenes de Gobierno, no sólo del orden Federal, sino, también, de los otros Poderes.


A los Presidentes de las Comisiones de Justicia, tanto en el Senado de la República, como en la Cámara de Diputados.


Al Presidente de la Conferencia de Congresos Locales, que está aquí presente.


Y de la Conferencia de Comisiones de Derechos Humanos de todo el país.


Y, como lo he señalado, a los integrantes de esta Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, que están aquí presentes, y que además ha sido ya debidamente instalada.


Y que el día de hoy damos paso, primero, a un mandato de ley, que es, precisamente, la instalación de este Sistema Nacional de Atención a Víctimas. Y en el que se acredita, de manera muy puntual con la presencia de todas y de todos ustedes, la participación del Estado mexicano, de los distintos Poderes del orden Federal, de los órdenes estatales, precisamente, para dar atención a las víctimas de nuestro país.


Como lo hemos señalado de manera reiterada, el Gobierno de la República tiene un compromiso indeclinable con las víctimas del delito y con quienes han padecido, lamentablemente, violaciones a sus derechos humanos.


Congruente con ello, como aquí lo ha expuesto ya hace un momento el Secretario de Gobernación, una de las primeras decisiones que asumí como Presidente de la República fue publicar la Ley General de Víctimas.


Como ustedes lo saben, se trata de un ordenamiento de vanguardia, porque un ordenamiento, como tal, lo hay en muy pocos países, y en la región prácticamente en ninguna.


Somos de los primeros países, como lo fuimos a inicios del Siglo XX, en establecer garantías sociales para nuestro país y ser de los primeros países en asumir este compromiso por parte del Estado mexicano en esta asignatura, la de atención a víctimas del delito.


Somos también uno de los primeros países que establece un ordenamiento legal para garantizar la protección del Estado mexicano a las víctimas del delito.


Para alcanzar estos objetivos, la legislación mandata la instrumentación de un nuevo Sistema Nacional de Atención a Víctimas, que precisamente el día de hoy ha quedado debidamente instalado y formalizado, de acuerdo a lo que mandata la ley.


Un elemento central de este sistema es la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, que se erige como órgano vigilante y de control de ley.


En octubre pasado, después de un proceso de selección público, abierto y minucioso, los siete Comisionados, aquí presentes, rindieron protesta ante el Senado de la República.


Para dar viabilidad y fortaleza institucional a esta nueva Comisión Ejecutiva se realizaron modificaciones jurídicas, de esta manera, hace justamente una semana, se publicó el decreto que transforma la Procuraduría Social de Atención a Víctimas del Delito, PROVÍCTIMA, en la nueva Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.


Y como lo ha señalado la Presidenta de esta Comisión Ejecutiva, se han dado ya los primeros pasos, precisamente, para esta transición, en lo que era anteriormente PROVÍCTIMA, a ser parte ahora de esta Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, con los recursos materiales, humanos, financieros, que darán mayor respaldo y fortaleza a esta Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.


A partir de ahora, la Comisión Ejecutiva es un organismo descentralizado de la Administración Pública Federal, con autonomía técnica y de gestión, así como con personalidad jurídica y patrimonio propio; es decir, cuenta con recursos humanos, materiales y financieros necesarios para cumplir con sus atribuciones.


La creación de la Comisión Ejecutiva es un paso fundamental para aplicar la Ley General de Víctimas.


Al estar plenamente operativa esta Comisión Ejecutiva, hoy ha quedado, como ya lo he señalado, instalado este Sistema Nacional de Atención a Víctimas.


De esta manera nace, el día de hoy, legalmente la instancia rectora del Estado mexicano encargada de definir y aplicar la política pública de apoyo a víctimas.


Su función será determinante en el diseño de programas y acciones más eficaces, así como en la mejora de los esquemas de coordinación entre los tres órdenes de Gobierno y las organizaciones de la sociedad civil.


Su objetivo es claro, y aquí me permito solamente enunciar algunos de los objetivos que mandata la propia Ley General de Víctimas:


Que las víctimas puedan ser tratadas por las autoridades de manera respetuosa, sensible, pero, sobre todo, humana.


Recibir asistencia, atención y protección del Estado, salvaguardando su integridad física y psicológica.


Tener acceso a la reparación integral del daño que padecieron.


Conocer la verdad sobre el delito que sufrieron.


Y ser informados con precisión del proceso penal contra sus agresores.


Como órgano operativo, el nuevo Sistema Nacional de Atención a Víctimas, la Comisión Ejecutiva deberá centrar sus esfuerzos en tres acciones esenciales:


Primera. Construir el Registro Nacional de Víctimas. Este registro, que será alimentado por las Comisiones Ejecutivas Estatales, facilitará el acceso de las víctimas a la ayuda prevista en  la Ley.


Segunda acción. Definir las reglas de operación del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral.


Y tercera. Determinar las medidas de asesoría jurídica que los tres órdenes de Gobierno brindarán a las víctimas.


De esta forma, los afectados tendrán el respaldo de profesionales del derecho, que los defiendan legalmente y protejan en sus intereses.


A partir de ahora, el siguiente paso es agilizar la instalación de las Comisiones Ejecutivas Estatales, compromiso que aquí se ha hecho en voz del Presidente de la Comisión de Justicia de la Conferencia Nacional de Gobernadores; y armonizar las legislaciones locales con lo establecido en la Ley General de Víctimas.


Estoy seguro que los señores Gobernadores, el señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal,  en el compromiso que también aquí públicamente ha asumido él para lo que hace al Gobierno de nuestra capital, y los legisladores locales, darán celeridad a este proceso, porque la causa de las víctimas nos convoca y compromete a todos.


En este mismo sentido, exhorto respetuosamente a la Comisión Ejecutiva a realizar una amplia consulta ciudadana para elaborar el Programa Integral de Atención a Víctimas, retomando las mejores propuestas e ideas de especialistas y actores de la sociedad civil.


Con la creación de la Comisión Ejecutiva y la instalación el día de hoy del Sistema Nacional de Atención a Víctimas y la elaboración del Programa Integral de Atención a Víctimas, México, sin duda, estará a la vanguardia internacional en esta asignatura.


Pero lo más importante: El Estado podrá responder adecuadamente a las legítimas demandas de quienes sufrieron a causa del delito o de una violación a sus derechos humanos.


Señoras y señores:


La dignidad de una Nación también se expresa en la calidad de la atención y el trato institucional que reciben las víctimas de la violencia.


Somos conscientes de que aún tenemos camino por recorrer en materia de derechos humanos, pero estoy convencido de que estamos avanzando en la ruta correcta.


Refrendo el compromiso del Gobierno de la República para ejercer un Gobierno abierto, sensible y cercano a las víctimas, que escuche y atienda sus demandas.


Hacer justicia no sólo implica que los culpables reciban el castigo y la sanción que la ley prevé y merece, sino, también, reivindicar los derechos de las víctimas.


En esta misión colectiva, los poderes públicos, los tres Órdenes de Gobierno y la ciudadanía en general, debemos trabajar de manera conjunta, armonizada y, sobre todo, en este compromiso que hoy se establece en la ley que, sin duda, mandata para el Estado mexicano y, para la sociedad en general, dar atención oportuna y adecuada a las víctimas que lamentablemente han sido sujetas de algún delito o de la falta a los derechos humanos.


Yo quiero agradecer la presencia de todas y todos ustedes.


Éste es un paso formal que hoy estamos dando, conforme a lo que mandata la propia Ley General de Víctimas, pero estoy convencido que el hecho de que estemos en este evento, simple, pero protocolario y formal, y que acredita la presencia de Poderes y de órdenes de Gobierno que estamos comprometidos con esta causa.


Estoy convencido de que el compromiso que todas y todos hemos, el día de hoy, hecho en esta instalación del Sistema Nacional de Atención a Víctimas, nos permitirá avanzar en esta tarea que hoy es el del Estado mexicano y, también, de la sociedad en su conjunto.


Deseo éxito a las tareas que aquí nos hemos comprometido.


Muchísimas gracias y muchas felicidades.