Muchísimas gracias, y es un gusto estar aquí, en Hamburgo.

Agradecer la hospitalidad del Alcalde de esta ciudad, el señor Olaf Scholz.

De igual manera, al Presidente del Parlamento de Hamburgo.

De la Delegación Oficial.

De empresarios que están presentes en este acto, de Alemania.

Y, de manera particular, quiero destacar la presencia de dirigentes empresariales de México, que acompañan esta Delegación.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:  

Es un gusto encontrarme en Hamburgo, cuna de nuestras relaciones comerciales, porque hay que tener presente que fue en 1829, en esta ciudad, donde se estableció el primer Consulado Mexicano en Europa.

Agradezco las atenciones y hospitalidad que se dispensa a la Delegación Oficial y empresarial que visita Alemania, en el contexto de esta Visita de Estado a esta Nación.

Agradezco, también, la oportunidad de reunirme con distinguidos miembros de la Asociación Empresarial para América Latina, importante agrupación que este año celebra un siglo de actividades.

Que hoy estemos aquí reunidos, confirma el interés de alemanes y mexicanos por estrechar nuestros vínculos de amistad y fortalecer nuestras relaciones económicas.

Desde hace varios años, los intercambios económicos entre nuestros países han ido en aumento.

En 2015, nuestro comercio bilateral superó los 15 mil 750 millones de euros; esto es 21 por ciento más del nivel de comercio que tuvimos en el año 2014. Con ello, Alemania es actualmente nuestro quinto socio comercial en el mundo.

En cuanto a sus inversiones en México, también hay avances relevantes, que consolidan a Alemania como nuestro sexto inversionista a nivel mundial.

En los últimos 16 años, la Inversión Extranjera Directa acumulada, de origen alemán, superó los nueve mil 100 millones de euros.

Gracias a la confianza de empresarios como ustedes, en mi país operan mil  800 empresas, que además generan 120 mil empleos en México.

Por su parte, México es una de las naciones latinoamericanas con mayor inversión en Alemania, mediante importantes empresas que cada vez han ido incrementando su actividad productiva.

El objetivo ahora es incrementar estos intercambios económicos.

Hoy, México ofrece múltiples ventajas para las inversiones productivas.

Y permítanme compartir sólo algunos de los aspectos que, sin duda, nos dan una alta competitividad como país y que queremos proyectar, y que el empresariado alemán conozca a plenitud.

Para la Delegación Empresarial de México, que me acompaña, ya lo sabe, ya la conoce, la han escuchado en distintos foros y han sido parte además de este esfuerzo por transformar a México, justamente, proceso en el que estamos y en donde hoy se ven signos muy positivos de este proceso transformador.

Cuáles son estas ventajas o fortalezas competitivas que México tiene que ofrecer.

En primer lugar, es una plataforma productiva de alcance global. Tiene una privilegiada ubicación geográfica, somos el puente natural entre América del Norte y América Latina; somos un puente, también, entre la región de Europa y la región de Asia-Pacífico.

Además, somos el 14º territorio más grande a nivel mundial. Tenemos una gran biodiversidad y una creciente infraestructura logística.

Para dar justa dimensión a lo que es el territorio de México, si lográramos colocar un mapa de nuestro país, de México sobre el territorio de Europa, prácticamente la distancia de frontera a frontera, de Sur a Norte de nuestro territorio, sería aproximadamente la distancia que hay entre Grecia e Irlanda, o la misma que hay entre España y Moscú.

Ese es el vasto territorio que comprende la geografía de México.

México es un país, además, estable y confiable, tanto en el ámbito político e institucional, como en el orden macroeconómico.

Es un país en el que nos hemos empeñado en preservar los fundamentos macroeconómicos de nuestro país, para asegurar la plena estabilidad económica.

Somos, además, una democracia que se está consolidando.

Tenemos más de 80 años de estabilidad política e instituciones en constante evolución.

En lo económico, tenemos un firme compromiso con las finanzas públicas sanas. La política monetaria es autónoma. Tenemos un banco central que así la determina.

La inflación se encuentra en niveles históricamente bajos; nuestro tipo de cambio es flexible y nuestro sistema bancario, además, es robusto.

Tercera ventaja. México cuenta con un gran capital humano.

Nuestra población del orden 121 millones de personas, es la décimo primera más grande del mundo y, además, una de las más jóvenes. El promedio de edad en nuestro país es de 27 años.

Cada año se gradúan más de 100 mil ingenieros y tecnólogos que, por su preparación, se incorporan, o se pueden incorporan, precisamente, a la actividad productiva y a desarrollar actividades de alto valor agregado.

Cuarta ventaja. México es una economía abierta y competitiva.

Nuestra economía es la décimo quinta más grande a nivel global, y hoy somos la principal fuente de expansión de la economía latinoamericana.

En 2015 nuestra economía creció 2.5 por ciento, consolidándose como la décimo cuarta economía que más creció de los 34 países que integran la OCDE. Y se estima que este año crecerá entre 2.6 y 3.6 por ciento.

Somos una economía abierta al mundo. Somos de los países de mayor apertura comercial con el mundo. Tenemos celebrados 11 Tratados de Libre Comercio, que nos dan acceso preferencial a un mercado de más de mil 100 millones de personas.

La Organización Mundial de Comercio nos ha posicionado en un mejor lugar del 2014 al 2015, como un país eminentemente exportador.

De hecho, nuestras exportaciones de manufactura representan el 66 por ciento de todas las exportaciones que se hacen en Latinoamérica.

Asimismo, destaca nuestra integración productiva con Estados Unidos, uno de los principales motores de la economía global.

Todos estos factores hacen de México un lugar idóneo para el desarrollo de negocios y actividades productivas.

Sin embargo, la principal oportunidad que hoy ofrece México es su proceso de transformación.México está cambiando positivamente, a partir de un inédito acuerdo político, que iniciamos hace tres años, o poco más de tres años, renovamos nuestro andamiaje legal e institucional, y esto está permitiendo que se libere el potencial que tiene nuestra nación.

Se emprendieron con un amplio consenso de las principales fuerzas políticas de México, importantes reformas estructurales: en el ámbito económico, en el ámbito social y en el ámbito de los derechos para nuestra sociedad.

Dentro de las reformas estructurales de carácter económico, estamos construyendo un entorno propicio para los negocios, para el aumento de la productividad y de la competitividad.

Este entorno de transformación se complementa con una política económica en favor de la estabilidad macro, del desarrollo de infraestructura y la implementación de políticas públicas, que impulsa el Gobierno de la República, de nueva generación.

En suma. México ofrece importantes ventajas y fortalezas para las empresas alemanas y de todo el mundo.

De igual forma, en mi Gobierno respaldamos la internacionalización de las empresas mexicanas, incluyendo y poniendo especial acento en las pequeñas y medianas empresas; queremos que sean más competitivas e innovadoras, y que formen parte de las cadenas globales de valor.

Por el volumen de su economía y el reconocido prestigio de su industria, Alemania es un lugar idóneo para que las empresas mexicanas forjen alianzas exitosas.

Sobre todo, vemos oportunidades para las empresas que participan en industrias avanzadas, como la automotriz, la aeroespacial o la electrónica, o en sectores estratégicos de infraestructura, telecomunicaciones o energía.

En esa dirección, ambos Gobiernos estamos comprometidos a facilitar las sinergias productivas entre empresas alemanas y entre empresas mexicanas.

Estamos fortaleciendo el desarrollo de actividades empresariales, como foros de negocios, misiones, ferias y seminarios internacionales, como el Bilateral Business Summit México-Alemania, que se llevará a cabo en Ante el complejo escenario financiero internacional, Alemania y México se distinguen en el mundo por ser economías estables y en crecimiento.

A partir de estas afinidades, surgen oportunidades inéditas para los empresarios de ambas naciones.

Confío en que esta Visita de Estado sea apenas la punta de lanza de un creciente intercambio económico, comercial y cultural.

He tenido la oportunidad de dialogar hace un momento, previo a esta reunión, con el señor Alcalde, de compartirle justamente lo que está pasando hoy en México, y que aquí he expresado, este proceso de transformación, en el que, a partir de los cambios estructurales, se abren importantes ventanas de oportunidad para atraer más inversiones productivas hacia México.

Hay empresas alemanas de presencia global que cada día están invirtiendo más en México, que son el reflejo y testimonio fiel de las condiciones de estabilidad y de oportunidad que México ofrece a empresas nacionales y empresas extranjeras.

Estamos claros que a los gobiernos nos corresponde ser grandes facilitadores, realmente, de la inversión y del desarrollo del que son motor quienes son nuestros emprendedores.

A los gobiernos les toca poner los pilares, los cimientos, para el desarrollo de nuestras naciones, pero son al final de cuentas nuestros emprendedores, nuestros empresarios, quienes son el motor principal del desarrollo económico de nuestras naciones.

Por ello, es que aprecio y agradezco esta oportunidad de estar hoy aquí, en este importante puerto de  Hamburgo, que además es una de las puertas de enlace que tiene nuestro país, particularmente a través de los puertos de Veracruz y de Altamira.

Pero, además, que nos dispensa en esta Visita de Estado, esta espléndida anfitrionía cargada de calidez, de oportunidad, de compartirles lo que está pasando en México y, sobre todo, de gozar de  la belleza de este esplendoroso lugar en el que nos ubicamos y de esta muy bella ciudad.

Nuevamente, muchas gracias por su atención y muchas gracias por su hospitalidad a las autoridades de Hamburgo.

Gracias.