Señoras y señoras:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Agradezco mucho la gran oportunidad y, sobre todo, ésta muy atenta invitación que se me ha formulado para estar en esta Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer 2014.

Me da mucho gusto saludar a don Francisco González, Presidente de esta gran institución.

Al Presidente del Consejo de Administración en nuestro país, a Luis Robles.

A los señores miembros del Consejo de Administración de esta gran institución bancaria.

A los señores consejeros regionales que atienden este evento.

Y a todas y a todos ustedes, a quienes saludo con respeto y con afecto.

Reitero mi agradecimiento por esta invitación.

Es para mí una gran distinción estar entre ustedes y, sobre todo, poder compartir lo que en este, prácticamente un cuarto de Administración, concluyendo el mes de mayo estaremos prácticamente cumpliendo, precisamente, un cuarto al frente del Gobierno de la República, y en el que hemos llevado a cabo varias acciones, impulsado proyectos que se inscriben con toda congruencia en lo que antes de asumir esta responsabilidad postulamos, ya no sólo como candidato, sino mucho antes, en alusión a lo que don Francisco comentaba, en encuentros previos que tuvimos, en foros de orden económico, y ya entonces hablamos de lo que México necesitaba para acelerar su crecimiento y su desarrollo, en beneficio de los mexicanos.

Para hacer realidad este objetivo, mi Administración trabaja para cumplir cinco grandes metas nacionales, y éstas son las que he compartido en otros momentos, pero permítanme enunciarlas brevemente: un México en paz, lograr un México incluyente, construir un México con educación de calidad, un México con responsabilidad global y un México próspero.

Para esta última meta, la de un México próspero, es indispensable detonar un crecimiento económico elevado, sostenido y sustentable.

Tenemos que lograr tasas de crecimiento superiores, ya que de 1980 a la fecha nuestra expansión económica ha sido de apenas 2.4 por ciento en promedio anual. Este débil crecimiento se puede explicar, en buena medida, por la evolución de nuestra productividad, que en ese mismo periodo, de poco más de 30 años, ha disminuido 0.7 por ciento.

A fin de revertir esta situación estructural es necesario lograr mayores niveles de productividad en todas las regiones del país, y en todas sus unidades económicas, especialmente en las micro, pequeñas y medianas empresas, las grandes generadoras del empleo en nuestro país.

Las reformas transformadoras que hemos impulsado en los últimos 18 meses, con el respaldo de las principales fuerzas políticas y, especialmente, de los integrantes del Congreso de la Unión, serán decisivas para elevar la productividad, y con ella, el ritmo de crecimiento de toda nuestra economía.

Vistas individualmente, cada reforma representa una mejora de fondo largamente pospuesta en algún sector clave de nuestra economía.

Y permítame, brevemente, referirme a cada una de ellas.

La Reforma Educativa. En ella se establecen las bases para elevar la calidad de la educación, ese el gran reto y el gran desafío. Es, el cambio, una constante en toda sociedad y, sin duda, está en la formación de capital humano el principal sostén del desarrollo que tenga cualquier Nación.

Y, por eso, hoy el reto mayor que tiene nuestro país en el ámbito educativo es asegurar educación de calidad, para dotar de herramientas suficientes, indispensables y necesarias ante los nuevos desafíos globales, a las nuevas generaciones.

Ese es el punto central de la Reforma Educativa.

Otra, la Reforma de Competencia Económica, que pretende combatir las prácticas monopólicas, asegurando la libre competencia y concurrencia de todos los sectores de la economía.

Otra, la Reforma en Telecomunicaciones. Permitirá que los mexicanos accedan a servicios de mayor calidad, con mayor cobertura y a menores costos, y esto beneficia a los mexicanos en lo individual y, por supuesto, a las micro, pequeñas y medianas empresas generadoras de empleo, para convertirse en empresas mucho más competitivas al ser, precisamente, las telecomunicaciones un insumo fundamental hoy en día.

La Reforma Financiera. En ella se establecen condiciones para incrementar el financiamiento; es decir, que haya más crédito y más barato para los hogares y empresas del país.

Asimismo, la Reforma Hacendaria tiene un objetivo muy claro: elevar la productividad nacional al aumentar la inversión pública en rubros estratégicos, como educación, ciencia y tecnología y, particularmente, infraestructura.

Por su parte, la Reforma Energética, ésta significará el cambio económico más importante de los últimos 50 años, representará, en primer lugar, mayor seguridad en el abasto de energéticos; y, segundo, menores costos a favor de las familias mexicanas y la competitividad de nuestra economía.

En conjunto, estas reformas transformadoras conforman un nuevo andamiaje institucional, que incentivará la competitividad y la formalidad de la economía, elevando la productividad de los mexicanos.

Como saben, estas reformas se han concretado a nivel constitucional y algunas de sus iniciativas de leyes secundarias, aún están siendo analizadas y enriquecidas por los señores Legisladores federales.

Sus beneficios se irán incrementando conforme las autoridades vayamos avanzando en su implementación, y en la medida en que los agentes económicos comiencen a aprovechar las nuevas oportunidades que generan.

Pero tengan la certeza de que con las reformas transformadoras, en los siguientes años, México transitará de un bajo crecimiento inercial, a un crecimiento económico acelerado.

Junto con las reformas, el otro elemento clave para elevar la productividad y crecer en el largo plazo, es el desarrollo de infraestructura.

Hoy, gran parte de la competitividad del crecimiento económico y del bienestar social de los países, está determinado, precisamente, por la cobertura y calidad de sus comunicaciones y transportes; de sus instalaciones hidráulicas y energéticas, así como de su equipamiento urbano.

Por ello, hemos puesto en marcha el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, en él se prevén inversiones de 7.7 billones de pesos, para generar grandes obras y proyectos a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional.

En qué ámbitos.

En Comunicaciones y Transportes, energía, sector hidráulico, salud, desarrollo urbano y vivienda y en el sector turístico.

Como se puede apreciar, el desarrollo de infraestructura es una de las máximas prioridades del gasto público.

Por sus efectos multiplicadores en la economía, el Gobierno de la República ya está invirtiendo de manera acelerada en el desarrollo de infraestructura. Basta señalar que en el primer trimestre de este año, el gasto en inversión física fue 46.5 por ciento superior al mismo periodo del año pasado.

Así como se ha acelerado el ritmo de ejecución de obra pública en el país, también comienza a incrementarse el ritmo de crecimiento de toda la economía.

Las exportaciones totales durante los primeros cuatro meses del año tuvieron crecimiento de 3.7 por ciento respecto al mismo periodo de 2013.

Conforme a datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, durante abril el empleo formal creció 3 por ciento respecto al mismo mes en 2013.

Más relevante aún es que el empleo se incrementó en todos los sectores de la economía, incluyendo el de la construcción.

Al cierre de marzo destaca un crecimiento de 3.4 por ciento de la producción industrial del país en comparación al mismo periodo de 2013.

Y cabe señalar que el componente de manufacturas aumentó de forma anual 6.8 por ciento.

Y finalmente, la inversión extranjera directa captada durante el primer trimestre creció 17 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado.

Esta cifra ilustra de manera clara la confianza que en México está despertando en el mundo por su amplio y profundo proceso de transformación.

Señoras y señores:

Aunque estos indicadores son alentadores, sabemos que aún falta mucho por hacer y ciertamente mucho crecer.

Lo más importante es que México se ha atrevido a cambiar, se atrevió a impulsar transformaciones que le permitirán convertirse en una Nación más próspera.

México hoy es mucho más que una economía estable, es una economía con un amplio potencial para crecer en los años y décadas por venir.

Así lo ven los analistas e inversionistas de todo el mundo, porque México ha arrancado su transformación.

Una transformación que traerá beneficios para todos y que será posible cuando empresarios, autoridades y sociedad, sumemos esfuerzos y vayamos juntos.

Hoy los invito a ustedes, como financieros y empresarios, a que hagan suyo el proceso de transformación que vive nuestro país; los aliento a que conozcan y exploren las múltiples áreas de oportunidad que se están abriendo para todo aquél dispuesto a cambiar y trabajar por México.

Éste, sin duda, es un buen momento para crecer con nuestra nación, siguiendo el lema de BBVA Bancomer: México camina hacia adelante.

Yo le quiero decir a don Francisco González que resultan muy alentadores sus comentarios, la visión que usted nos ha compartido como presidente de esta gran institución financiera global y que motiva, y sin duda alienta el esfuerzo que como gobierno estamos llevando a cabo.

Hoy por la mañana tuve el alto honor que quiero compartirles, de abanderar formalmente a nuestra Selección Nacional, la que habrá de participar allá, en el Mundial Brasil 2014, en unos cuantos días.

Y, sin duda, quiero contagiarles del ánimo que privó en este encuentro, un encuentro pequeño; pero emblemático y grande que es para los mexicanos el advertir el gran potencial que tenemos, en distintos ámbitos: en el económico, en el financiero, en el deportivo.

Pero hoy les quiero contagiar lo que para el Gobierno está en su principal visión y prioridad, el que México y los mexicanos realmente tengamos mayor confianza en nosotros mismos y estemos dispuestos a ser actores protagónicos del cambio y de la transformación de nuestro país para bien del México de hoy y el de las futuras generaciones.

Quiero también aquí dejar testimonio y constancia de gratitud y reconocimiento, en nombre del Gobierno de la República y en nombre de México, a esta institución que no sólo apoya y respalda el crecimiento y desarrollo de los mexicanos, de las micro, pequeñas y medianas empresas, sino que también asume su responsabilidad social, y que han acompañado distintos esfuerzos para apoyar, particularmente a sectores y regiones de mayor rezago social.

Sin ánimo de extenderme, solamente el día de ayer, como muestra basta un botón y aquí se ha hecho alusión a los varios proyectos de orden social que esta institución acompaña y que por ello reconozco y agradezco.

Y el día de ayer estuvimos en una pequeña comunidad del Estado de Guerrero, en donde esta institución apadrinó y apoyó la construcción de la escuela preescolar, primaria y secundaria en una comunidad conocida como La Pintada.

Una comunidad de este estado que en el huracán del año pasado, el efecto del Huracán Manuel, lamentablemente dejó a 71 personas que perdieron ahí su vida, quedaron sepultadas ante el desgajamiento de un cerro, y que el día de ayer compartimos juntos la entrega de la reconstrucción que se ha hecho de esta comunidad.

Muchas gracias a BBVA Bancomer por su responsabilidad y compromiso que tiene con la sociedad mexicana.

Y felicidades a todos por participar en este acto que, sin duda, alienta y motiva el progreso, desarrollo y el amplio horizonte que México tiene por delante.

Muchas felicidades.

Y fui invitado a participar y a hacer la declaratoria de clausura de este evento. Si ustedes me lo permiten, voy a proceder a la misma.

Ante esta gran distinción que hoy se me confiere, hoy 27 de mayo de 2014, me es muy grato declarar clausurada esta Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer, seguro de que sus trabajos y deliberaciones contribuirán a impulsar un crecimiento económico elevado y sostenido para hacer de México lo que todos queremos: una Nación más próspera.

Muchas felicidades y muchas gracias.