Nuevamente, muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar a José Ángel Gurría Treviño, Secretario General de la OCDE, que además es un distinguido mexicano, que enorgullece a México que sea él quien tenga bajo su conducción en la Secretaría General a la OCDE y que desde este espacio esté realmente apoyando el desarrollo o apoyando con referentes importantes el desarrollo de nuestro país, al ser México miembro de esta Organización Mundial.

Quiero saludar con gran respeto la presencia de los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Y saludar con gran afecto y respeto a todos los integrantes de esta Red Parlamentaria Global de la OCDE, que hoy visita nuestro país.

Les extiendo la más cordial de las bienvenidas.

Deseo que los trabajos que están realizando en nuestro país, tanto hoy como mañana, sean muy productivos y permitan compartir, como aquí se ha referido ya, las experiencias de éxito que cada país tiene y que contribuyen al desarrollo y prosperidad de las sociedades de cada uno de los países que ustedes representan.

Como habrán podido apreciar, el día de hoy ha sido particularmente especial para México, porque sólo, creo yo, se ha hablado o de manera muy relevante y, sin duda, no ha estado ausente en ningún espacio de discusión o de diálogo o de convivencia, el futbol.

Porque hoy México logró pasar a la siguiente etapa calificatoria.

Les agradezco este reconocimiento como lo hago yo también para todos los países cuyos legisladores, varios aquí presentes y representan a varias naciones que ya también han logrado este objetivo.

Hoy esto nos ha llenado a los mexicanos de una gran emoción, que embarga yo creo a todo el pueblo de México.

Y al escuchar al señor Diputado don Pablo Lorenzini, yo creo que además algunos de esta mesa, los ha dejado usted doblemente emocionados, con estas especulaciones de no saber qué pasa en política, pero que se sube, se baja y se escala hacia otras posiciones.

Ya lo apuntó alguno de la mesa y seguramente usted nos dejó todavía más emocionados, algunos de los que están en torno a esta mesa.

A todos, insisto, les doy la más cordial bienvenida.

Me congratulo que México sea sede de este encuentro, de esta Red Global de Parlamentarios de la OCDE y sean bienvenidos.

Desde la antigua Grecia se ha dicho que el cambio, y lo sabemos todos, es una constante en la historia.

Sin embargo, es innegable que el cambio se ha acelerado con la creciente generación de conocimiento, las tecnologías de la información y la comunicación; la competencia y el comercio global; lo mismo que con la integración de cadenas productivas de alto valor.

Esta dinámica obliga a las Naciones a adaptarse a nuevas circunstancias, no sólo para superar sus históricos desafíos, como la pobreza o la desigualdad, sino para hacer frente a nuevas exigencias y desafiantes retos.

Así lo entendimos en México, luego de tres décadas, con un bajo crecimiento inercial, como aquí ya se ha expuesto, en voz del titular de la Secretaría de Hacienda, de 2.4 por ciento promedio anual, era momento de emprender cambios de fondo, reformas transformadoras.

Y con esta visión, hace 18 meses se firmó el Pacto por México, al que ha hecho ya referencia el Diputado Eloy Cantú.

Con ello, inició una nueva etapa para el desarrollo de nuestro país.

En ese Acuerdo Nacional, las principales fuerzas políticas de México y el Gobierno de la República, establecimos una amplia agenda de cambios profundos, que por años se habían pospuesto.

Permítanme compartirles, de manera casi enunciativa, porque estoy seguro que los trabajos que están llevando a cabo ya les han hecho referencia a cuáles son esas reformas y cambios que México ha llevado a cabo.

Las Reformas se pueden enmarcar en tres vertientes.

La primera: El fortalecimiento de nuestra economía, con base en una mayor productividad y competitividad.

La Reforma Laboral, aprobada durante la transición gubernamental, flexibiliza el mercado de trabajo.

Con la Reforma en Competencia Económica nivelamos la cancha para todos los agentes económicos.

Por su parte, con la Reforma en Telecomunicaciones se abrirá este sector de la economía, se generará mayor competencia y habrá de lograrse una mayor cobertura de servicios en esta área.

Con la Reforma Financiera, que es distinta de la Reforma Fiscal, se establecen nuevas condiciones para incrementar el financiamiento e impulsar la actividad productiva, especialmente en beneficio de las pequeñas y medianas empresas.

Con la Reforma Hacendaria podremos elevar la inversión pública en rubros estratégicos, como infraestructura, educación, salud, ciencia y tecnología.

De hecho, hemos anunciado ya y está en curso un Programa Nacional de Infraestructura que prevé una inversión de más de siete billones de pesos; es decir, del orden de 440 mil millones de euros.

Mientras que la Reforma Energética, una, sin duda, de las más importantes y trascendentes que se han logrado en esta agenda transformadora, permitirá mayor seguridad en el abasto de energéticos y a menores costos a favor de la competitividad y, sobre todo, de la economía de las familias mexicanas.

Otra vertiente es el fortalecimiento de nuestro régimen institucional, la Reforma Político Electoral permitirá pasar de la transición a la consolidación de nuestra democracia.

En tanto que la Reforma de Transparencia, fomenta la rendición de cuentas en todos los poderes y órdenes de gobierno.

Y, finalmente, una tercera vertiente, la ampliación de los derechos.

La Reforma Educativa, con ella habremos de elevar la calidad de la enseñanza y con ello fortaleceremos nuestro capital humano y nuestra capacidad innovadora.

Asimismo, se trabaja para instituir ya desde el Congreso una pensión universal para los adultos mayores de 65 años, así como un seguro de desempleo para aquellos que pierdan su empleo y estén dentro de la formalidad.

En suma, las reformas transformadoras conforman un nuevo andamiaje jurídico e institucional, que modernizará la economía y abrirá nuevas oportunidades para que más mexicanos puedan escribir sus propias historias de éxito.

En este importante proceso de transformación México ha tenido, en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, un firme y cercano aliado.

Desde la transición gubernamental, como aquí ya lo ha referido el propio Secretario General, hemos profundizado nuestro diálogo y relación con este organismo, precisamente a través de su Secretario General, quien es un distinguido y apreciado mexicano, José Ángel Gurría, a quien le quiero testimoniar nuestro reconocimiento institucional por todo el apoyo que da a nuestro país desde la Secretaría General de la OCDE.

El trabajo de sus investigadores y expertos en políticas públicas permitieron al Gobierno de México tomar mejores decisiones, con base en estudios recientes y en prácticas internacionales exitosas.

Por los resultados obtenidos, decidimos ampliar la colaboración, a través de un acuerdo marco de cooperación, que suscribimos al inicio de este año.

Con él, la OCDE coadyuva al análisis y valoración de las reformas estructurales logradas y apoya en el diseño de políticas públicas.

Además, la OCDE y México colaboran de manera estrecha en distintos espacios multilaterales: G-8, en donde México participó como invitado; el G-20; el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, APEC, o la Alianza del Pacífico para contribuir a la construcción de sociedades más justas y prósperas.

Y con este espíritu constructivo, México hoy se complace de ser anfitrión de esta Tercera Reunión de la Red Parlamentaria Global de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Estoy seguro de que este encuentro le dará una perspectiva más amplia sobre el favorable momento político, económico y social que está viviendo nuestro país.

Muy distinguidas y distinguidos parlamentarios:

Gracias al trabajo responsable y al compromiso de las y los Senadores y Diputados con su país, México se está atreviendo a cambiar y, con ello, iniciará una nueva fase de crecimiento acelerado sostenido y sustentable.

Confío en que el espíritu reformador que ha distinguido al Poder Legislativo durante los últimos 18 meses continúe y se fortalezca para llevar adelante las leyes secundarias que aún están pendientes.

En unidad, seguiremos demostrando al mundo que México se está transformando y que en ese proceso sus Legisladores cumplen con su responsabilidad a cabalidad.

Reitero mi felicitación a los integrantes de esta Red Parlamentaria Global de la OCDE.

Les reitero mi más amplia y cordial bienvenida a nuestro país, que deseo sientan a México su casa y que, además, los trabajos que están llevando a cabo, insisto, resulten altamente fructíferos, productivos y todo ello contribuya al desarrollo y prosperidad de nuestras sociedades.

Sean bienvenidos.

Y yo celebro tener la oportunidad de saludar a esta representación de manera personal, en esta Residencia Oficial de Los Pinos.

Muchísimas gracias.