Señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Señor Almirante Secretario de Marina.

Señor Gobernador del Estado de México.

Muy apreciados integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Señores titulares de los Poderes del Estado de México.

Me da mucho gusto saludar, aquí, a los señores generales, almirantes, jefes, capitanes, oficiales y tropa, particularmente al señor Director General de Industria Militar, Genaro Lozano Espinosa, a quien saludo con respeto.

Y de igual manera, a quienes ha sido directores de Industria Militar que están aquí presentes.

Muy distinguidas y distinguidos invitados a este evento conmemorativo de los 100 Años de la Industria Militar.

Señores representantes de los medios de comunicación.

El primer adjetivo de nuestro Ejército fue el de Constitucionalista, porque el pueblo lo formó para hacer respetar las instituciones y las leyes de la República.

El origen de nuestro Ejército es popular. Nació en 1913, encabezado por Venustiano Carranza, para restablecer el Estado de Derecho en nuestro país.

En 2013 tuvimos el honor de celebrar el Centenario de nuestro Ejército, y ahora, en 2016, seguimos conmemorando las proezas de nuestras Fuerzas Armadas, con el 50 Aniversario del Plan DN-III-E y el Centenario de la Creación de la Industria Militar.

El General revolucionario Francisco L. Urquizo escribió que Venustiano Carranza procuraba tener un abastecimiento seguro de armas y municiones producidas en el país, debido a que en ese momento los extranjeros influían en la Revolución Mexicana, al otorgar o negar armamento a los distintos grupos en conflicto.

Por eso, el 16 de octubre de 1916, el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista creó el Departamento de Establecimientos Fabriles y Aprovisionamientos Militares.  Así, señalaba el General Urquizo, se adquirió maquinaria para instalar una fábrica de armas portátiles y otra de municiones, y también se adquirió maquinaria para la fabricación de proyectiles de artillería.

Desde entonces, esta industria se ha preparado con los mejores ingenieros y técnicos, para fabricar los elementos necesarios para las misiones de nuestras Fuerzas Armadas, como son garantizar la soberanía nacional, así como la seguridad y la paz interior.

Por todo ello, muchas felicidades a nuestras Fuerzas Armadas, en este Centenario de la Industria Militar.

En la actual Administración hemos fortalecido a nuestra industria militar. Entre 2012 y 2016, el presupuesto se ha incrementado en más del 36 por ciento, que refleja la convicción del Gobierno de la República de invertir en innovación, ciencia y desarrollo tecnológico, para detonar el progreso de nuestro país.

Este esfuerzo nos encamina para que en 2018 la totalidad de tropa de las unidades operativas porte los fusiles FX-05, de fabricación mexicana. Equipados con estas armas, nuestras tropas realizarán sus labores de seguridad y vigilancia en todo el territorio nacional.

En 2011 y 2014 se inició el diseño y la fabricación de diferentes vehículos blindados todo terreno para realizar no sólo labores militares, sino también de apoyo a la población civil que habita en zonas alejadas.

Además, se creó la Subdirección General de Industria Aeronáutica Militar, que ha permitido desarrollar el Proyecto Azteca, que incluye un avión prototipo y un lote experimental de aviones biplaza para el entrenamiento en vuelo.

Con este proyecto, se fortalecerá la capacitación de los integrantes de la Fuerza Aérea Mexicana.

Es importante mencionar que en varias de las iniciativas de la Industria Militar se cuenta con el talento y respaldo de instituciones de desarrollo de ciencia y tecnología, como el CONACyT, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana.

Para dimensionar el poder la innovación, basta señalar que muchos inventos que han revolucionado al mundo, tuvieron su origen en la industria militar y después se expandieron con fines civiles. Y sólo por dar ejemplo de ello, está el caso del radar o incluso del Internet.

Es también un orgullo saber que gran parte de los técnicos de nuestra industria militar se formaron en las diversas carreras y especialidades del Sistema Educativo Militar.

Felicito a la Dirección de Investigación y Desarrollo de la Industria Militar, porque a partir de este año forma parte del Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas del CONACyT.

Esto nos habla de la importancia de la vinculación entre nuestros centros de investigación y desarrollo, y la industria en sentido amplio. Una industria que se está desarrollando, como lo muestra el crecimiento real de 9.3 por ciento en las manufacturas durante los primeros cuatro años de esta Administración, comparado con el 0.6 por ciento del mismo periodo del Gobierno anterior.

Por eso, además de estar orgullosos de nuestro Sistema Educativo Militar, también lo estamos del fortalecimiento de las Universidades Politécnicas y Tecnológicas. Son ya 173 centros que ofrecen preparación, en sintonía con los requerimientos de la industria nacional.

Estas universidades cuentan con una matrícula de más de 330 mil alumnos. Son alumnos que desempeñarán un papel crucial en el progreso de nuestro país, porque habrán de convertirse en ingenieros y tecnólogos, en busca de soluciones innovadoras a los retos de la industria y de la sociedad mexicana.

Nuevamente, mi reconocimiento institucional y mis mayores felicitaciones a todos los integrantes de nuestro Ejército, por ser ejemplo de técnica y creatividad, de capacidad y preparación.

Pero más allá de estos atributos, los integrantes de nuestro Ejército son símbolo de lealtad y valentía, de patriotismo y de paz. En cada uno de ustedes anidan las virtudes que hacen grande a nuestra Nación.

Son un Ejército preparado en lo técnico y equipado con valores éticos. Ustedes dan ejemplo a todos los mexicanos de amor a la Patria, en su diaria actuar. Por eso, reconozco, una vez más, a todos los integrantes de la sociedad mexicana que han cerrado filas con nuestro Ejército, dando muestras de humanidad y solidaridad con nuestras Fuerzas Armadas ante cualquier embate, ataque, al que se han visto sometidos elementos de nuestras Fuerzas Armadas.

Señores generales, jefes, oficiales y tropa.

Señoras y señores:

Hace 100 años, en 1916, se comenzaba a delinear un México de instituciones.

Ese año nació, orgullosamente, nuestra Industria Militar. Además, el Primer Jefe, Venustiano Carranza, convocó a un Congreso Constituyente, por cuyo conducto la Nación entera expresara de manera indubitable su soberana voluntad.

De ese Congreso habría de surgir la Constitución que hoy nos rige y que celebraremos el próximo año en su primer Centenario. Reconocemos la visión de Venustiano Carranza para convertir la Revolución en instituciones, que impulsan el desarrollo y el bienestar de México.

El ejemplo de Carranza ha sido una de nuestras guías en la actual Administración.

Hemos trabajado para reforzar las leyes e instituciones, de cara a los retos que México enfrenta en el Siglo XXI.

A su vez, nuestras Fuerzas Armadas han sido garantes para que esas mismas leyes e instituciones sean respetadas, para que la soberanía nacional y el Estado de Derecho se sigan consolidando, y para que los mexicanos seamos los únicos dueños de nuestro destino.

Felicidades a todos los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, por este Centenario de la Creación de la Industria Militar.

Muchísimas gracias.