Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal, Secretario de Economía; doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda; licenciado Francisco Guzmán, Jefe de la Oficina de la Presidencia.

Distinguidos miembros del Consejo Mexicano de Negocios, amigas y amigos de los medios de comunicación.

Estimado señor Presidente: 

A nombre del Consejo Mexicano de Negocios, les doy la bienvenida a esta reunión en donde, como todos los años, damos a conocer las inversiones que las empresas del Consejo realizaremos en el año en curso y, en esta ocasión también, los empleos totales con los que esperamos concluir el año.

En 2016, las empresas que conforman el Consejo Mexicano de Negocios realizarán inversiones en el orden de los 33 mil 500 millones de dólares.

Ésta es la mayor cifra de inversión para un año que hayamos anunciado hasta ahora.

Este monto es 22 por ciento mayor al del año pasado en moneda nacional y muestra la convicción y confianza que las empresas del Consejo tenemos en México.

Es interesante poner esta cifra de inversión en contexto para entender su verdadera magnitud.

Por ejemplo, este monto equivale a 3.6 veces la inversión total que será necesaria para construir en su fase inicial el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la obra de infraestructura más importante de esta Administración y una de las más importantes en la historia de México.

La cifra es, también, 18 por ciento mayor a toda la inversión extranjera directa que recibió el país el año pasado.

En cuanto a empleos, el número total de colaboradores que tendremos las empresas del Consejo a finales de 2016 será de un millón 735 mil. Esta cifra casi equivale a los empleos formales que se han creado en los últimos tres años.

Estas cifras, señor Presidente, no son otra cosa que un reflejo de la confianza de las empresas del Consejo en el nuevo rumbo que vemos está tomando el país, derivado de las reformas estructurales que usted y su equipo han impulsado con tanta dedicación durante su Administración.

Pero esa confianza va mucho más allá de los que estamos aquí hoy; todos los mexicanos lo muestran al consumir a tasas que no se veían desde hace cinco años.

Por otro lado, la comunidad internacional también lo está mostrando, al ampliar el Fondo Monetario Internacional la línea de crédito para el país, al ajustar el Banco Mundial al alza la expectativa de crecimiento económico de México para este año y al alcanzar una cifra récord de inversión extranjera directa, el primer trimestre de 2016 de ocho mil millones de dólares.

Y es que vale la pena como mexicanos recordar una realidad de la que poco se habla: México es uno de los pocos países emergentes que no sólo goza de una sólida estabilidad económica, sino que vive un proceso de transformación profundo derivado de las reformas estructurales de los últimos años, cuyos efectos se empiezan a ver.

Por ejemplo, vemos con agrado que la implementación de la Reforma Educativa avanza a pesar de la oposición de algunos grupos radicales del magisterio y que los concursos de plazas docentes, así como las evaluaciones de maestros en servicio se han implementado exitosamente en prácticamente todo el territorio nacional.

Los efectos positivos de otras reformas también son evidentes; los precios tan bajos a los que se ofertó energía eléctrica en la primera subasta del mercado eléctrico mexicano realizada este año ya son una referencia mundial.

Mientras que la caída en el precio de las telecomunicaciones y de las comisiones en el sector financiero, ya se traducen en inversiones para ambos sectores.

Al final, estos efectos representan beneficios para todos los consumidores mexicanos.

En cuanto a la estabilidad económica, hoy por primera vez tenemos una generación de votantes que nunca ha vivido una crisis económica o financiera en México, que no sabe lo que es una disminución abrupta del poder adquisitivo a causa de la inflación, que no ha visto como las pensiones de sus padres o abuelos deja de ser un sustento familiar, porque el dinero deja de valer.

Tener una de las economías con menor volatilidad inflacionaria en el mundo es uno de los mayores logros de las últimas décadas que hay que valorar y también cuidar.

Además, pese a que el crecimiento del PIB se ha mantenido a una tasa promedio modesta de 2 por ciento en los últimos 10 años, nosotros vemos que el país avanza de manera más consistente que en otros mercados en donde también hacemos negocios.

La robustez de nuestro mercado interno se ve reflejada en las altas tasas de crecimiento del consumo.

Las tiendas afiliadas a la ANTAD reportaron ventas acumuladas al mes de abril 11.5 por ciento superiores a las de hace un año a tiendas totales y, al cierre del año se espera alcanzar una tasa de crecimiento anual del 6.9 por ciento, la cifra más alta de los últimos cinco años.

Asimismo, las ventas de automóviles nuevos han tenido tasas de crecimiento cercanas a 20 por ciento durante los últimos 16 meses, algo no visto desde hace 15 años.

Diversas causas explican este crecimiento en el consumo. Por un lado, las remesas se incrementaron durante 2015, en más de mil millones de dólares respecto al año previo, tendencia que ha continuado durante 2016.

Al cierre de este año se espera que las remesas lleguen a 26 mil 365 millones de dólares las mayores en la historia.

Si, además, tomamos en cuenta el efecto de la paridad cambiaria, los ingresos de las familias más necesitadas que reciben ese dinero aumentarán considerablemente.

El crecimiento del crédito es otro factor que ha incidido positivamente en el crecimiento del consumo.

Finalmente, el crecimiento del empleo formal en el último año es otro factor que ha contribuido al consumo y que refleja el dinamismo del mercado interno.

Otros factores que han contribuido a la solidez de la economía nacional es el incremento del turismo y de las exportaciones.

En el primer trimestre de este año nos visitaron cerca de 8.8 millones de turistas, 11 por ciento más que el año pasado, y, además, con una derrama 13 por ciento mayor. De continuar esta tendencia, México podría convertirse en el noveno país más visitado del mundo.

Aunque la tendencia en las exportaciones totales no ha sido positiva en el último año, las exportaciones del sector agropecuario han crecido a una tasa mayor al siete por ciento.

Y, en abril de este año, la tendencia de las exportaciones manufactureras se revirtió creciendo tres por ciento, después de una caída prácticamente constante durante el último año.

En pocas palabras, los mexicanos hemos logrado avances muy importantes que no sólo debemos reconocer, sino defender.

Esto no quiere decir que no existan enormes retos por delante, como lograr una segunda ola de transformación profunda para México, la del fortalecimiento de nuestras instituciones.

Contamos ya con muchas instituciones sólidas, como quedó evidenciado en las elecciones recientes, que transcurrieron en paz y con una muy buena participación ciudadana.

Pero es claro que tenemos un importante camino que recorrer en cuanto al fortalecimiento de las instituciones que garanticen la vigencia de un Estado de Derecho pleno.

Estamos conscientes que esta nueva ola reformadora no se podrá lograr en unos cuantos años, pero esperamos que uno de sus primeros pasos sea la aprobación del Nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, en este periodo extraordinario del Congreso.

Confiamos en que el país se pueda convertir en un ejemplo a seguir, incorporando mecanismos innovadores para detectar corrupción, y dotando de suficientes facultades e independencia a su fiscal anticorrupción, entre otras.

Otro de los primeros pasos que esperamos se pueda lograr con la próxima aprobación de la Reforma del Mando Único, es la profesionalización de las policías a nivel nacional y la mejora en los procesos de investigación criminal de los Ministerios Públicos, cumpliendo con las mejores prácticas internacionales.

Creemos, también, señor Presidente, que éste es un buen momento para marcar un alto a la impunidad. Como sabemos ésta se ha convertido en uno de los principales malestares sociales entre la población.

Señor Presidente:

Hoy, las empresas del Consejo Mexicano de Negocios queremos refrendarle nuestro apoyo para llevar a cabo ambas transformaciones: la económica, que ya está en marcha y que avanza de manera sostenida, y la institucional, que está dando sus primeros pasos.

Además de generar más y mejores empleos y empresas en México, en el Consejo Mexicano de Negocios queremos contribuir a edificar un país más justo, incluyente, transparente y seguro para todos.

Tan sólo el año pasado las 50 empresas del Consejo contribuimos a mejorar la vida de 29 millones de mexicanos a través de nuestras acciones de responsabilidad social en las áreas de educación, salud, nutrición y medio ambiente, además de que como Consejo otorgamos 14 mil becas de educación media y gracias a su apoyo, señor Presidente, hemos podido apoyar con capacitación, vinculación y desarrollo a más de 600 PyMES.

Como ve, señor Presidente, podemos lograr mucho si actuamos de forma conjunta y coordinada empresa y Gobierno, considérenos sus aliados en esa misión por transformar a México.

Muchas gracias.