(Interpretación del Portugués al Español)

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Excelentísimos dignatarios.

Señoras y señores:

Agradezco sinceramente por la calurosa hospitalidad con la cual fui recibido, tanto yo, como mi comitiva en ésta que es mi primer Visita Oficial a México.

Vengo en una estrategia de aproximación e intensificación de nuestras relaciones bilaterales que mi Gobierno ha estado desarrollando de forma empeñada conjuntamente con las autoridades mexicanas.

Las relaciones son amplias y diversificadas de acuerdo a lo reflejado en las múltiples oportunidades de cooperación, que hemos visto en nuestro encuentro de hoy de mañana, y con un elevado número de instrumentos firmados en la mañana.

Lo mismo, hoy clausuraré un seminario empresarial que reúne un importante número de empresarios de los dos países, con una particularidad: incidencia en la construcción de energía de las nuevas tecnologías.

Aprovecho esta ocasión para subrayar, con mucha satisfacción, la presencia creciente de empresas portuguesas en México que representa uno de nuestros principales socios en América Latina.

Nuestras empresas tienen excelentes capacidades y un perfeccionado know how que pueden tener un papel importante en la dinámica de modernización y liberalización, que usted ha promocionado.

Lisboa y la Ciudad de México, son capitales distantes geográficamente, pero que cada vez más pueden estar más próximas en términos de diálogo, político, económico y cultural.

Vislumbramos en nuestras relaciones una sociedad natural que comulga los mismos valores y principios civilizatorios y democráticos, compartiendo sociedades abiertas y libres que benefician economías que se han democratizado y se han abierto al mundo.

Somos unos brokers naturales de nuevos mercados, beneficiando la inserción de cada uno de nuestros países en las diversas comunidades políticas y económicas regionales y subregionales.

En ese sentido, tenemos cada uno de nosotros un mercado de mercados por explorar y un mar de oportunidades que no podemos dejar escapar. Desde el Pacífico y Caraíbas, al Atlántico Norte y Sur, al Mediterráneo y a Oceanía.

Estoy seguro de que la plataforma política y económica representada en los países de lengua portuguesa, un mundo isófono que va del Atlántico a Oceanía, pasando por el Índico con más de 250 millones de personas interesará a los empresarios mexicanos, así como también interesa y motiva a los empresarios portugueses.

Portugal, como comenté anteriormente en la conferencia de prensa, no es solamente una puerta de entrada a Europa o al Mediterráneo, en todo caso, es un mercado en su conjunto que representa más de 700 millones de personas.

Este eje se intensificará con las nuevas capacidades de Puerto Sines, entre otros puertos portugueses y el nuevo y ensanchado Canal de Panamá.

También, es una puerta de entrada natural al mercado isófono, constituido por ocho países y abarcando cuatro continentes.

A su vez, México es miembro fundador de la Alianza del Pacífico, organización que aceptó conceder el estatuto de observador a Portugal en el pasado mes de mayo.

Se trata de un bloque que reúne a algunas de las economías más dinámicas de América Latina y que abarca un mercado de 206 millones de personas donde Portugal ha estado ganando presencia.

Podemos en este contexto decir que Portugal y México pueden y deben abrir nuevos rumbos al mundo de nuestras relaciones bilaterales.

Tenemos por delante la oportunidad de establecer una sociedad bilateral de alcance estratégico y global.

Aprovecho esta ocasión, para manifestar mi profunda satisfacción con la Visita Oficial de Su Excelencia a Portugal en el transcurso de 2014. Así como la invitación a Su Excelencia del Presidente de la República.
Se trata de un recorrido muy relevante que cimentará al más alto nivel institucional nuestra estrategia de aproximación y señalará los 150 años del establecimiento de nuestras relaciones diplomáticas entre nuestros dos países.

En esta ocasión, se concretará un programa de actividades de naturaleza económica, cultural o incluso académica para festejar esa conmemoración.

Señor Presidente:

Una vez más le agradezco la amabilidad con la que fui recibido y cómo sucedió todo nuestro encuentro.

Tuvimos la oportunidad para intercambiar impresiones sobre el proceso de reformas que está en curso en nuestros dos países.

A pesar de saber, que cualquiera de ellos se encuentre en circunstancias diferentes a sus ciclos políticos y a su ciclo económico de su inserción geoestratégica regional y global.

La verdad es que tenemos una gran ambición en este proceso de reformas.

Sabemos que ellas son duraderas, siempre que sepan reunir el más amplio consenso posible de nuestras sociedades.

Los felicito por esto. Por la dedicación que han tenido y que han atribuido la importancia de tener una convergencia multipartidaria para los objetivos importantes de las reformas que están emprendiendo.
Sabemos por propia experiencia lo difícil que es renovar y mantener esas condiciones de consenso más ensanchadas. Pero, es un hecho que no busca no le da profundidad y vida a estas reformas que quieren ser realizadas.

El señor Presidente manifestó una inversión muy amplia en estas reformas que se darán en México. De la misma forma, Portugal ha realizado reformas muy importantes.

Podemos decir que fueron precipitadas por los acontecimientos que debido a los problemas financieros y económicos de los últimos cuatro años, pero que están más allá de esa crisis financiera.

Como ya fue connotado y comentado, Portugal estuvo en la vanguardia de problemas más serios y profundos que afectan hoy a muchas de las llamadas economías occidentales y seguramente de las economías europeas.

Quiero decirles a ustedes hoy aquí, que en el mundo en que vivimos global y cada vez más integrado, es necesario tener conciencia de que muchas veces son las naciones que representan los mayores niveles de desarrollo, aquellas que simultáneamente necesitan más ayuda, han necesitado y han requerido a sus socios institucionales.

Europa atraviesa hoy, un periodo de profunda transformación impuesta en gran medida por la necesidad de que países que tienen un rendimiento per cápita muy elevado en el mundo, hayan acumulado, también, deudas muy elevadas.

Son hoy, muchas veces países, que no tienen el mismo nivel de desarrollo y son llamados a contribuir de una forma global para la estabilización financiera y económica de los países más desarrollados.

Es verdad también, que esa diferencia entre los países más desarrollados y aquellos que están en proceso de desarrollo, trabajan bien para responder a los problemas de una forma global que todos hoy estamos enfrentando.

De la misma forma que los países más ricos dentro de la Unión Europea, se solidarizan con su apoyo, incluso, con aquellos que no son tan ticos, pero tienen una profunda preocupación y aceptaron conjuntamente trabajar en el mundo global que hoy vivimos, que no es posible hacerlo y desarrollarlo a costas del desarrollo de otros.

Todos tenemos que ganar cuando nos apoyamos y explotamos las oportunidades que se abren a nuestras economías.

Quien hoy tenga dudas, sobre las grandes ventajas, y el gran acuerdo comercial establecido entre la Unión Europea y México, se vive mejor en Europa y en México, después de la firma de este tratado, y se vive mejor en el mundo, después de la firma de estos tantos acuerdos firmados, que están siendo preparados y trabajados, entre muchos economías y entre las más desarrolladas y las menos desarrolladas, entre lo esencial de aquello que comparten los espacios globales.

Ese es el espíritu que queremos imprimir, también, a la relación entre nuestros dos países, porque tenemos visiones ópticas muy próximas en un mundo multilateral que nos movemos, son grandes las oportunidades que juntan a México y a Portugal, pero no seremos más que dos puntos importantes en el mundo global, donde todos ganaremos, en conjunto, y brindaremos más a otras economías, a las otras culturas, a las otras realidades.

Por eso, señor Presidente, celebro que esta noche, no solamente sea una oportunidad de explorar el proceso estrechamente de las relaciones entre nuestros países, sino también a la posibilidad de que en conjunto podamos acelerar la apertura que la globalización puede traer a todos los países que, con nosotros comparten los espacios regionales y mundiales.

Es por tanto. Yo brindo, para que las relaciones entre nuestros dos países, tengan y lleguen a un alto momento en cuanto a su visita a Portugal, y estimamos que pueda, realmente, suceder lo más rápido posible, pero también, para que nuestros dos países puedan, en conjunto abrir nuevos mundos al mundo tan globalizado como el que ya hoy se nos ofrece y tenemos.

Salud.

Y felicidades a todos.