Excelentísimo Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, señor Enrique Peña Nieto.

Distinguidas Delegaciones de México y Chile.

Honorable Cuerpo Diplomático.

Comunidad chilena residente.

Señoras y señores:

Estimado Presidente Peña Nieto, agradezco la bienvenida tan cariñosa y calurosa que nos han brindado usted, su Gobierno, el pueblo mexicano, a mí y a la Comitiva que me acompaña.

Tal como usted decía, estamos en un país hermano que nos recibe como a los hermanos que somos y como además de hermanos somos amigos, lo que experimentamos hoy, es algo muy parecido a un reencuentro familiar.

El abrazo de dos cercanos para quienes la historia compartida es estímulo para construir un futuro común.

Venimos a celebrar los 25 años del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y Chile, pero, sobre todo, tal como nos decía el Presidente Peña Nieto, venimos a darle un nuevo impulso a una relación estratégica que para nosotros es muy importante.

Venimos a trabajar, venimos a reafirmar la coincidencia de criterios y pareceres en temas de desarrollo, de gobernanza mundial y en la Agenda de Integración de América Latina.

México y Chile retomaron su histórica amistad hace ya un cuarto de siglo, después de un periodo muy oscuro de nuestra historia.

Un periodo en el que aprendimos dolorosamente que nada ni nadie está por sobre los derechos humanos, que éstos son universales y previos a cualquier razón de Estado.

Un periodo en el que experimentamos la solidaridad abierta y generosa de México, que recibió aquí a miles de chilenos y chilenas que huían de la violencia y la persecución. Una solidaridad que ha quedado grabada en el alma de nuestra Patria y que no dejaremos nunca de agradecer.

Hoy, cuando América Latina afronta nuevos y complejos desafíos, estas lecciones de la historia son una guía para navegar entre las tormentas y las oportunidades, por cierto, que ha puesto en nuestra ruta el Siglo XXI.

Hoy, los países latinoamericanos debemos hablar con una voz común y apoyarnos mutuamente para avanzar en un gran espacio compartido de libertades, de democracia, de inclusión  social y de progreso económico.

Y Chile sabe que cuenta con México en la búsqueda de nuevas soluciones para los viejos problemas y que podemos trabajar unidos, mano a mano, como los viejos amigos que somos. Tenemos la certeza que esta visita va a ser un fiel reflejo de aquello y que volveremos a nuestro país satisfechos y, por cierto, con nuevas tareas y nuevos compromisos.

Así que agradezco nuevamente la bienvenida, sus gentiles palabras, estimado Presidente.

Tenemos una agenda muy importante, muy fructífera, grandes acuerdos seguirán revitalizando y profundizando nuestra amistad, nuestra cooperación y sé que nuestro encuentro y las actividades de esta gira no harán sino fortalecer la relación entre dos países para beneficio de nuestros pueblos,  que buscan y merecen sociedades más inclusivas, más seguras y más justas.

Y sí, Presidente, nos sentimos como en casa.

Muchas gracias.