Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto regresar a ésta, mi tierra, al Estado de México.

Pero muy especialmente aquí, a Acambay, en donde están mis raíces y en donde están las raíces familiares.

Como la maestra Evangelina lo ha dicho: soy un hijo orgullosamente, señor Gobernador, del Estado de México, que hoy, desde la más alta magistratura y responsabilidad que puede tener un político, sirve a toda la Nación.

Y hoy me complace y me da enorme gusto encontrarme entre mis paisanos del Norte del Estado de México.

Muchas gracias por su hospitalidad.

Quiero saludar y agradecer la hospitalidad, su invariable posición y respaldo, y solidaridad, y comunión de esfuerzos al señor Gobernador del Estado de México, quien, como lo he señalado en cada de una de mis visitas a esta tierra, aquí hay dos gobiernos que se suman, que se multiplican en esfuerzos, que invierten de manera conjunta, como en esta obra que hoy estamos entregando, para beneficiar, de manera muy particular, aquí, a los mexiquenses.

Por ello, señor Gobernador, en ésta, que es nuestra casa común, me da mucho regresar al Estado de México. Y le agradezco nuevamente su generoso mensaje y hospitalidad.

Al tiempo, señor Gobernador, que saludo a los otros poderes, a sus titulares, del Legislativo, del Poder Judicial.

Al Comandante de la 22 Zona Militar aquí, en el Estado de México.

A muy distinguidas personalidades del Gobierno de la República, del gobierno del Estado de México, de los gobiernos municipales.

Al Presidente Municipal de Acambay, y Presidentes municipales de los municipios que están aquí representados.

A muy distinguidos invitados.

Pero, especialmente, quiero hoy saludar con gran afecto, con cariño y, sobre todo, con el recuerdo imperecedero de la gratitud que guardo para con esta tierra, a las mujeres, a los jóvenes y a los hombres del Norte del Estado de México.

Es cierto que éste es un evento que nos convoca para hacer entrega de importantes obras que, aquí ya se ha señalado, el beneficio que tendrá para toda la Región Norte del Estado de México, especialmente para los municipios aquí representados.

Pero, para su servidor, tiene un valor adicional, porque hoy, a inicios de año, me encuentro justamente con la gente.

Yo recordaba que hace 12 años, así de rápido se va el tiempo, pero hace 12 años, y aquí está Jesús Alcántara, que era mi compañero de fórmula, recordará entonces que hace 12 años recorríamos los municipios que están hoy aquí representados o casi todos los aquí representados: Acambay, Atlacomulco, Aculco, Timilpan, que eran parte y Temascalcingo, que son los cinco municipios que eran el Distrito 13, al cual aspiraba a representar en aquel entonces en el Congreso Local del Estado de México.

Señor Gobernador, seguramente usted estaba haciendo la misma campaña allá, en Ecatepec, para llegar a ser Presidente Municipal.

Y miren lo que ocurre a 12 años de distancia: usted es Gobernador y yo soy Presidente de la República.

Gracias a la confianza mayoritaria de los habitantes del Estado de México y del país que nos dan esta gran oportunidad, este privilegio de vida y nos confían esta responsabilidad.

Por eso venimos trabajando, maestra, no obstante no estar aquí físicamente, quiero decirle que invariablemente hay ojos y hay corazón volteando hacia la tierra, como usted lo apuntaba en su mensaje. Siempre volteamos a la tierra que nos ha dado la oportunidad de servir hoy a todos los mexicanos.

Y hoy entregamos esta importante obra de telecomunicaciones o, más bien, de comunicaciones que, como ha compartido el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, es una obra que se suma a un importante proyecto carretero, que desde entonces anhelaba yo, creo que tiene décadas, varias décadas ya, 20, 30 años, en las que se aspiraba a tener una mejor comunicación entre Atlacomulco, entre Toluca, capital del estado, Atlacomulco y hasta Palmillas, para conectarse a la Autopista México-Querétaro.

Tomó varios años, y hace justamente un año tuve el gran honor de encontrarme nuevamente aquí, en el norte del estado para entregar esta obra de casi 70 kilómetros en una autopista de cuatro carriles, que va desde Atlacomulco hasta Palmillas.

Y fue entonces que ahí me recordaron lo que era una obra inconclusa y que no se había logrado terminar, que era el Libramiento de Acambay.

Y por qué era importante.

Porque las familias de Acambay, y especialmente de la cabecera municipal, saben muy bien del riesgo que significaba estar en la pendiente de la llegada de la autopista o de la carretera que venía de Palmillas, y no obstante la ampliación que se hizo de este gran eje carretero, era un riesgo permanente por la pendiente que tiene la llegada a Acambay, de este bellísimo punto, de vista que se tiene del Valle de Los Espejos de esta región de Acambay, pero era un riesgo cotidiano.

Todos los días, porque es una carretera de gran flujo vehicular y especialmente de tráfico pesado, venían los camiones y varios accidentes se tuvieron aquí, en la cabecera municipal, cuando tráileres o camiones de carga pesada terminaban por impactarse en algún punto de la cabecera municipal por perder los frenos y no tener como parar estos vehículos pesados.

De ahí la importancia, y siempre la demanda que había de los habitantes de Acambay porque se construyera este libramiento.

Y hoy aquí se entrega, seguramente el Secretario de Educación, que también hace memoria, aunque no tan lejana de 12 años, pero hace apenas del 2009 al 2012 fue su Diputado Federal, como lo es hoy Miguel Sámano, pero era Diputado Federal, precisamente, representando a esta tierra, recordarán que esta era una obra muy demandada, el Libramiento de Acambay, que no sólo impacta el Municipio de Acambay, sino a todos los municipios de esta región.

Déjenme decirles y ustedes lo saben, porque han visto cómo se ha transformado esta región del norte del Estado de México, que hoy tiene mejor comunicación, más carreteras y más autopistas.

Yo recuerdo esta región que transitaba de manera muy frecuente, no sólo siendo diputado, sino desde antes, en mi infancia, y lejos se veían las carreteras y autopistas que hoy circulan por esta región del norte del estado y las que vienen además.

La ampliación que hemos comprometido y que estamos trabajando conjuntamente con el gobierno del estado de lo que es el eje carretero y la Autopista Atlacomulco-Toluca, Atlacomulco-Atizapán, para conectar en otra nueva autopista la Zona Metropolitana del Valle de México con esta región del norte del Estado de México.

Y, además de la autopista y ampliación que estamos haciendo del eje carretero que va de Toluca, capital, Estado de México, a la Ciudad de México.

Todas estas obras son mejores vías de comunicación, pero que se traducen en progreso y desarrollo para las regiones que se impacta. Y por qué.

Porque permiten un tránsito de las personas mucho más ágil y seguro, porque permite el traslado de mercancías también de manera más ágil a menores costos y de manera más segura, porque permite que esta región, que buena parte de su población se dedica a la actividad agrícola, pueda transportar sus productos y sus cosechas por mejores carreteras para su debida comercialización.

El rostro que hoy tiene el norte del Estado de México es muy distinto del que apenas tenía hace un par de décadas, hace 20 años.

Y esto viene a refrendar el compromiso que tiene el Gobierno de la República, el gobierno que tengo el alto honor de encabezar, para seguir trabajando y para seguir sumando esfuerzos con los gobiernos estatales, como lo hacemos aquí, en el Estado de México, para hacer más obras de comunicaciones, más infraestructura y que depare mayores beneficios para su población.

Ustedes han escuchado hablar de las reformas estructurales, y varios se preguntan: Y eso a mí en qué me beneficia, qué tiene para mí de bueno o de beneficio las reformas estructurales.

Obras como las que hoy estamos inaugurando, son derivadas precisamente de una Reforma Hacendaria, que hizo posible que los gobiernos contaran con mayores recursos.

Se trató de una reforma para cobrar mayores impuestos a quienes más ingresos tienen, no para perjudicar a quienes tenían los niveles de ingreso más bajos o medios. Y este sector de la población prácticamente se mantuvo en iguales condiciones.

Pero sí para aquellos, en un sistema progresivo, es decir, de mayor recaudación a quien más gana, a quien más ingresos tiene, para posibilitar que los gobiernos tuvieran mayor capacidad para hacer obras.

El haber logrado esto, hoy posibilita que estén en proceso en todo el país más de cuatro mil 600 obras de comunicaciones, que tienen que ver con ampliación y modernización de carreteras, con nuevas autopistas, en el proyecto que tenemos de hacer 46 nuevas autopistas con más de tres mil nuevos kilómetros, que están en curso de realización en todo el país.

La modernización, de igual manera, de casi cuatro mil kilómetros de carreteras federales en todo el territorio nacional, aunado a carreteras o a caminos rurales, a puertos, que son parte de la gran obra de comunicaciones que estamos haciendo en todo el país, con una inversión que no tiene precedente.

A esto se suman los beneficios que las reformas tienen en otros aspectos.

Por ejemplo, la Reforma de Telecomunicaciones permitirá que en los hogares de menores recursos, de menores ingresos, puedan tener acceso a una televisión digital gratuita, para poder cerrar la brecha y que el país entero se incorpore a la era digital, y que en esa era les permita tener acceso a mejores servicios de televisión, de telefonía y de Internet, que es un recurso indispensable hoy en día para lograr calidad de vida y mejor oportunidad de desarrollo personal, y a las empresas y negocios de todos los mexicanos.

Gracias a la Reforma de Telecomunicaciones, y aquí ustedes lo sienten y lo palpan en sus bolsillos, se deja de cobrar la larga distancia. No más cobro a la larga distancia. Todas las llamadas que ustedes realicen, hoy, son llamadas locales.

Y algo, o dos aspectos más que este mismo año he señalado y lo seguiré haciendo para que no se olvide y se tenga muy presente, porque luego las buenas cosas se olvidan fácilmente, las obras y acciones que tienen impacto positivo en la población, a veces, se olvidan fácilmente.

Pero qué otros beneficios tenemos este año, de 2015, que deriven de las reformas estructurales.

Por primera vez, el costo o la tarifa de luz eléctrica se reduce, y se irá reduciendo gradualmente, pero ya este año hay una reducción en las tarifas de los hogares, de los negocios y de las grandes empresas, que eso genera o permite generar mayores oportunidades para todos los mexicanos.

Y algo que estoy seguro, ustedes lo aprecian y lo valoran, y más la gente del campo, se acabaron los gasolinazos.

No más alza al precio de la gasolina, del diésel que consumen sus tractores, para muchos de ustedes, o del gas que tienen en sus hogares, sino que, a partir de enero, no más incrementos durante el año, que anteriormente ocurrían mes a mes, y que impactaba en la economía de las familias mexicanas. Se acabaron, y esto va en beneficio de las economías de las familias mexicanas.

Amigas y amigos del Estado de México:

Junto a esta obra que hoy inauguramos y que entregamos, y que en un momento más, señor Gobernador, vamos a recorrer de manera, usted confíe en mí, iré al volante y tenga certeza.

Ya la recorrí esta parte hace muchos años, no por esta obra que vamos a entregar o que estamos entregando, pero más o menos me sé muy bien las carreteras de esta región del Norte del estado, que recordará, Chucho, yo manejaba en aquel entonces.

Quiero, además, decirles que junto a esta obra, hoy entregamos también la Universidad Politécnica de Atlacomulco, que se suma al esfuerzo que realiza el Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Educación, para ampliar nuestra cobertura, sobre todo, en los niveles medio superior; es decir, en el nivel preparatoria y en el nivel superior.

Que todo esto forma parte del esfuerzo, más bien, del beneficio que tiene la Reforma Educativa.

Otra de las grandes reformas, la Reforma Educativa, que está diseñada para que haya calidad en la educación.

Y ustedes, padres de familia, estoy seguro que están viendo varios de ustedes, y gradualmente lo verán prácticamente en todas las escuelas del país, que sus hijos están teniendo maestros mejor preparados, que pasan por exámenes de admisión, que están sujetos a una evaluación permanente, y a una evaluación sobre su desempeño.

Pero que, además, estamos dedicando recursos para mejorar las escuelas, para llevarles una computadora ahora, una tableta, que les permita conectarse a Internet, y sea éste un medio para acceder a más información que complemente su proceso educativo y de formación personal.

Esto es lo que estamos haciendo, y lo que hoy estamos inaugurando, y me da mucho gusto que el Norte del estado se beneficie con esta Universidad Politécnica de Atlacomulco.

Y más tarde, ahí mismo, en Atlacomulco, señor Gobernador, estaremos inaugurando y entregando un almacén granelero para varios miles de toneladas que DICONSA almacenará y distribuirá desde este punto que vamos a inaugurar.

Éstas son buenas noticias para el Norte del Estado de México, para el Estado de México.

Pero lo más importante, es un gran honor, un enorme gusto y una gran satisfacción, el hoy encontrarme con mis paisanos, no sólo del Estado de México, sino, especialmente, de donde tengo mis raíces, en Acambay y en Atlacomulco, y en toda esta Región Norte del Estado de México, que me ha hecho suyo y que hoy me permite estar al frente de esta importante responsabilidad.

Concluyo. San Felipe del Progreso. Ya vi que de San Felipe se vino mucha gente. De San Felipe, de Acambay, de Aculco, de Temascalcingo, de Atlacomulco.

A todas y a todos quiero dejarles un saludo muy afectuoso, porque hoy este encuentro no sólo es para entregar obras y compartir lo que se viene haciendo en el país, sino me da la oportunidad de encontrarme con muchos amigos, con muchas mujeres, hombres, jóvenes, que vi en el pasado; con quienes me acompañaron en otras responsabilidades, con quienes me acompañaron en distintos momentos de mi trayectoria política.

Aquí me he encontrado con mujeres, con hombres que me han acompañado, que han sido compañeros, que fueron hospitalarios en otros momentos, como lo son el día de hoy.

A todas y a todos les dejo aquí un saludo fraterno, cordial, con enorme cariño, para con esta gente que me ha hecho suyo, y que hoy me permite saludarle con gran emoción.

Gracias, al Estado de México.

Y gracias al Norte y a su gente.

Muchas gracias.