(Interpretación al Español)

Qué linda noche ha sido.

Quiero expresar la opinión de muchos que están aquí conmigo, de los que están aquí conmigo.

Quiero un aplauso para el personal del Atlantic Council que nos ha brindado una hermosa velada.

El Atlantic Council tiene un incentivo de 11 meses y un regalo de mi gran amigo, el amigo del Atlantic Council, que cree, como nosotros creemos, que ha llegado el momento de reconocer la profunda transformación que ocurrió en América Latina.

Hoy nuestro socio global de comercio que crece más rápidamente es México, más de mil millones de dólares de comercio diario que cruza la frontera Estados Unidos-México.

Estados Unidos es una región. Las Américas son una región de promesa. Es una clase media prospera, ágil, compañías multinacionales y líderes que miran hacia el futuro.

Es la visión del Latin America Center reconoce que hay una nueva América Latina, que es una decisión emocionante a la cartera del Atlantic Council, uno que ha dedicado importantes periodos de tiempo de mi vida a Latinoamérica como voluntario de los Peace Corps, hace 50 años, más o menos, en la República Dominicana, y presidiendo el Subcomité del Hemisferio Occidental, del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Quiero agradecer a Adrienne Arsht por su liderazgo, por su apoyo, y a Fred Kempe; Chuck Hagel, expresidente de nuestro Atlantic Council; a Jon Hunstman, en el Consejo de Asesoría, y también a su personal por entender también este papel clave e importante en las naciones de América Latina, en la función desempeñada en la región del Atlántico.

En los casi 40 años de vida pública, 36 de los cuales en los que trabajó en el Congreso de Estados Unidos, he tenido el privilegio de conocer y trabajar con líderes realmente increíbles del mundo.

Esta noche tenemos con nosotros a muchos que han construido al mundo en el que vivimos.

Como miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, durante 30 años, y como presidente y demócrata principal en este Consejo, he presidido y copresidido las reuniones anuales congresionales bilaterales con el Consejo Mexicano durante 26 años consecutivos.

En estas tres décadas, tuve el privilegio y el placer de trabajar con gente realmente impresionante. Líderes de México, líderes que tenían visión, pasión, que querían asegurarse de que sus pueblos disfruten un futuro más próspero.

Hoy tengo el gran honor de presentar a un hombre, a un líder mexicano, a alguien que ha demostrado visión y pasión, y una voluntad firme de continuar transformando a su país y a poner a su Nación en el camino del crecimiento y la prosperidad durante los próximos años.

El Presidente Enrique Peña Nieto está transformando la Nación, las compañías petroleras de la Nación, abriendo el sector privado por primera vez en 75 años.

Buscando más competencias en el mercado de telecomunicaciones; restructurando las fuerzas policiales de su nación para poder combatir la violencia, que ha provocado tanta tragedia y ha causado tanto daño a su país.

El Presidente Peña Nieto asumió un reto tras otro, desde asumir la Presidencia de su país, hace menos de dos años, tanto el país, México, como el mundo en sí, ha notado a este hombre tan joven y tan increíble.

Bajo el liderazgo de Peña Nieto la industria automotriz de México prospera. Compañías como KIA, BMW, Mercedes Benz y otras están armando nuevas fábricas en México, brindando miles de puestos de trabajo.

La inversión extranjera aumenta; el peso mexicano se fortalece contra el dólar, es la única divisa de América Latina que lo está haciendo.

A todo esto, nadie que ha seguido la carrera del Presidente Peña Nieto debe sentirse sorprendido por su gran éxito, ni tampoco por su voluntad incansable de ser un buen líder fuerte, tomando decisiones durísimas, porque son durísimas las decisiones que enfrenta su Nación.

Es un ingeniero, es un profesor, pero el Presidente Peña Nieto siempre quiso una carrera en el servicio público para su país.

En 2005, lo eligieron de Gobernador del Estado de México, construyó, mejoró cientos de millas de carreteras, 196 hospitales, centros médicos que se construyeron durante su mandato; duplicó las unidades de salud móviles para atender a las personas de áreas remotas en su estado.

Seis años de gobierno, en el cual tuvo un éxito contundente. Por eso no nos sorprendió que el pueblo de México lo eligió Presidente para seguir con sus logros en el escenario multinacional.

A menos de 24 meses, de un mandato de seis años, el Presidente Peña Nieto ha podido reformar, hacer reformas que los expertos de su país y del mundo acuerdan que pondrá a México, a las personas de la Nación en una gran trayectoria de los próximos años.

Presidente Peña Nieto:

Todos aquí, en el Atlantic Council, estamos realmente entusiasmos y emocionados para ver qué otras cosas logrará durante su liderazgo.

Nos entusiasma ver lo que ha hecho hasta el momento, en tan poco tiempo, inclusive estamos más optimistas en cuanto al futuro de México bajo su liderazgo, lo que ha logrado en cuanto a esperanza y optimismo, lo que ha traído a su país, y por su liderazgo, por su ejemplo, por el ejemplo que le da al mundo, el Atlantic Council se siente profundamente orgulloso de presentarle a usted el Premio Global Citizen.

Me permito presentarle a ustedes al Presidente de México, un presidente del futuro del mundo en el que vivimos, al Presidente Peña Nieto.

(ENTREGA DE PREMIO AL LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO, PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS)