TERCER INFORME DE GOBIERNO

Palacio Nacional; 2 de septiembre de 2015.

SEÑORAS Y SEÑORES, MUY BUENAS TARDES A TODAS Y TODOS USTEDES.

SEÑOR PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS;

SEÑOR PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA DE LA CÁMARA DE SENADORES;

SEÑOR PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN;

SEÑORAS Y SEÑORES INTEGRANTES DEL GABINETE LEGAL Y AMPLIADO DEL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA;

MUY APRECIADOS SEÑORES GOBERNADORES;

SEÑOR JEFE DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL;

SEÑORA Y SEÑORES GOBERNADORES ELECTOS;

TITULARES DE LOS ÓRGANOS CONSTITUCIONALES AUTÓNOMOS;

SEÑORES COORDINADORES PARLAMENTARIOS;

SEÑORAS Y SEÑORES LEGISLADORES;

SEÑORAS Y SEÑORES INTEGRANTES DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN;

MUY RESPETADOS SEÑORES DIRIGENTES DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE NUESTRO PAÍS;

SEÑORAS Y SEÑORES EMBAJADORES Y HONORABLE CUERPO DIPLOMÁTICO ACREDITADO EN MÉXICO;

MUY DISTINGUIDOS INTEGRANTES DE LAS FUERZAS ARMADAS DE NUESTRO PAÍS;

SEÑORES REPRESENTANTES DE LA SOCIEDAD CIVIL;

DIRIGENTES DE ORGANIZACIONES LABORALES, CAMPESINAS Y EMPRESARIALES;

SEÑORAS Y SEÑORES RECTORES Y DIRECTORES DE INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR;

MUY RESPETADOS ACADÉMICOS, CIENTÍFICOS, ARTISTAS Y DEPORTISTAS;

SEÑORES REPRESENTANTES DE IGLESIAS Y ASOCIACIONES RELIGIOSAS;

SEÑORAS Y SEÑORES SERVIDORES PÚBLICOS;

AGRADEZCO ESPECIALMENTE LA PRESENCIA DE MI ESPOSA ANGÉLICA Y DE NUESTROS HIJOS. GRACIAS POR SU APOYO, SOLIDARIDAD Y POR SU AMOR INCONDICIONAL;

MUCHAS GRACIAS A MI MADRE, A MIS HERMANOS Y FAMILIARES QUE EL DÍA DE HOY ME ACOMPAÑAN;

SEÑORES REPRESENTANTES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN;

MEXICANOS:

En cumplimiento a lo establecido en el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el día de ayer, primero de septiembre, envié al Congreso de la Unión, el informe escrito sobre el estado que guarda la Administración Pública Federal.

En este marco, deseo el mayor de los éxitos a las y los legisladores de la 63 Legislatura, con quienes trabajaré para concretar acuerdos y leyes en favor de los mexicanos. Reconozco en esa soberanía, la pluralidad que representa y su compromiso con el país.

Esta nueva Legislatura fue electa el pasado 7 de junio, en una jornada electoral participativa, que transcurrió en orden y normalidad democrática.

En estos comicios concurrentes, se eligieron más de 2 mil representantes populares, bajo nuevas reglas y la conducción de nuevas autoridades electorales.

Desde aquí, expreso mi mayor reconocimiento a los integrantes del Instituto Nacional Electoral, de los Organismos Públicos Locales Electorales, y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, por asegurar los principios de certeza, legalidad e imparcialidad en estas elecciones. Gracias a su trabajo, en México la democracia avanza.

Hoy me dirijo a los mexicanos, para informarles las principales acciones del Gobierno de la República, durante la primera mitad de mi gestión.

Antes de ello, quiero compartir con ustedes, algunas reflexiones sobre lo que está pasando en el país.

Quiero hablarles, de lo que nos molesta y perturba como sociedad, de lo que nos afecta y preocupa como mexicanos.

El último año, ha sido difícil para México.

Nuestro país se vio profundamente lastimado por una serie de casos y sucesos lamentables.

Los hechos ocurridos en Iguala o la fuga de un penal de alta seguridad, nos recuerdan situaciones de violencia, crimen o debilidad del Estado de Derecho.

Señalamientos de conflictos de interés ─que incluso involucraron al Titular del Ejecutivo─; así como denuncias de corrupción en los órdenes municipal, estatal y federal ─y en algunos casos en el ámbito privado─, han generado molestia e indignación en la sociedad mexicana.

Estas situaciones, son muy distintas entre sí, pero todas lastiman el ánimo de los mexicanos y la confianza ciudadana en las instituciones.

A este ambiente, se suma ahora la preocupación de las familias, por el futuro de la economía.

Hoy los mexicanos escuchan en los medios de comunicación, que bajan los precios del petróleo y sube el dólar. Y si bien esta situación responde a fenómenos del exterior, temen que su economía pueda verse afectada.

Es decir, hoy México enfrenta una situación de desconfianza en lo interno, y de incertidumbre en lo externo, por la economía internacional.

¿Qué vamos a hacer como país ante los retos y dificultades que enfrenta México? Nuestra respuesta, es contundente: vamos a enfrentar los desafíos, con claridad de rumbo y absoluta determinación.

Vamos a ir hacia adelante, comprometidos con la ley, con la justicia, con el respeto a los Derechos Humanos y la integridad en el servicio público.

Vamos a seguir transformando a México, con las nuevas instituciones de transparencia y combate a la corrupción.

Frente al complejo entorno global, México seguirá distinguiéndose por su compromiso inquebrantable con la estabilidad macroeconómica y la disciplina en las finanzas públicas.

Vamos a seguir moviendo a México, implementando las reformas transformadoras.

Vamos a refrendarle al mundo, que somos un país responsable, en el que se puede confiar, creer y crecer. Vamos a seguir siendo un país atractivo para las inversiones y así poder generar más empleo.

Ésta es la mejor forma de proteger la economía de las familias mexicanas, de impulsar el mercado interno y de seguir generando oportunidades de desarrollo para todos, especialmente para nuestros jóvenes.

Debo insistir, vamos a responder con visión de Estado, con claridad de rumbo y compromiso con los mexicanos.

Vamos a demostrarnos nuevamente, a nosotros mismos, que somos una nación con proyecto y con futuro.

Así lo hemos hecho, en los primeros tres años de esta administración.

Recordemos nuestra situación en 2012.

Había agravios y una gran polarización. Llevábamos 15 años de parálisis legislativa en temas fundamentales.

Todos sabíamos, que se debían hacer reformas estructurales, pero no había modo de concretarlas.

Es verdad, teníamos una economía abierta y habíamos vivido una importante transición democrática, pero el desarrollo del país seguía estando muy por debajo de su potencial.

Enfrentábamos una serie de obstáculos que impedían el avance nacional.

Teníamos instituciones que era necesario renovar, para ajustarlas a una nación cada vez más democrática e integrada al mundo.

Era necesario emprender un profundo proceso de cambio estructural. Y la única forma de lograrlo, era construyendo confianza entre los diversos actores políticos, a partir del diálogo y los acuerdos esenciales.

Ésa es la trascendencia histórica del Pacto por México que concretamos apenas en el segundo día de esta administración. Ese pacto nacional nos permitió instrumentar el mayor proceso reformador de varias décadas.

Son reformas que amplían los derechos de las personas, como la Reforma Educativa; la nueva Ley de Amparo; y el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Son reformas que fortalecen nuestro régimen institucional, como la Reforma Político-Electoral; la de Transparencia; la Reforma Anticorrupción; y la de Disciplina Financiera en los Gobiernos Locales.

Y son reformas que permitirán acelerar nuestro crecimiento económico; que fortalecen la productividad y competitividad de nuestra economía, como la Laboral ─aprobada en la transición─; la Financiera; la de Competencia Económica; la de Telecomunicaciones; la Hacendaria; y, por supuesto, la Energética.

De hecho, en lo que va de esta administración, se han aprobado 90 reformas a 51 artículos constitucionales.

En total, son 13 reformas estructurales, que constituyen una nueva plataforma para el crecimiento y el desarrollo sostenido de nuestro país.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ─la OCDE─, México es el mayor reformador de los últimos dos años, entre las 34 economías que integran ese organismo.

Por eso hoy podemos decir, con orgullo, que México se mueve hacia adelante.

Juntos, estamos avanzando hacia las grandes metas nacionales que nos trazamos.

México en Paz

Desde el primer día de esta administración, nos propusimos construir un México en Paz. Esto significa, por una parte, disminuir la violencia y recuperar la tranquilidad de las familias mexicanas en todas las regiones del país.

Y, además, realizar cambios de fondo en el funcionamiento de nuestras instituciones y en la vida de las comunidades, a fin de alcanzar una seguridad duradera.

Para hacer frente a la delincuencia, el primer acuerdo fue trabajar en equipo, más allá de filiaciones políticas u órdenes de gobierno.

Así, unimos esfuerzos con las entidades federativas. A partir de 5 regiones operativas, se coordinan estrategias y se comparte información con mejores sistemas de inteligencia.

Hoy, es un hecho que la violencia está disminuyendo en México.

Como ha informado el INEGI, en 2014 el número de homicidios fue 24.3% menor al de 2012, y 27.7% inferior al de 2011.

De esta forma, la Tasa de Homicidios por cada 100 mil habitantes se ha reducido, de 22.1 en 2012, a 16.4 en 2014.

En diversas regiones, la tranquilidad está volviendo gradualmente a las calles y localidades.

En este mismo periodo, el número de homicidios en las entidades fronterizas del norte se redujo 41.6%.

En estos dos años, 8 estados del país lograron disminuir los homicidios en más de 40%.

Sobresalen Nuevo León, con una baja de 69.8%; Durango, con 63.6%; o Coahuila, en donde se redujeron 62%.

La mayoría de los delitos de alto impacto también ha disminuido en la primera mitad de la administración.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2014, la Tasa de Incidencia Delictiva Total del Fuero Común, por cada 100 mil habitantes, fue de mil 328, la segunda más baja en los últimos 17 años.

Entre 2012 y 2014, el Robo se redujo 13.6%, y las denuncias por Extorsión decrecieron 20.7%.

En el caso del secuestro, éste aumentó entre 2012 y 2013, lo que nos llevó a establecer la Estrategia Nacional Antisecuestro. Con ella, en los primeros siete meses de 2015, las denuncias por secuestro han bajado 30.1%, respecto al mismo periodo de 2014.

Es importante referir que la incidencia de este delito, ya se encuentra por debajo del nivel de 2012.

Además, gracias al trabajo conjunto de las dependencias del Gabinete de Seguridad, 92 de los 122 delincuentes más peligrosos, ya no son una amenaza para la sociedad mexicana.

Y que no haya duda: el Estado Mexicano está haciendo uso de todas sus capacidades, para localizar y llevar ante la justicia, a quienes están evadidos de ella.

Para este Gobierno, combatir al crimen va más allá de solamente detener a los líderes de las organizaciones delictivas.

Estamos desarticulando sus estructuras operativas y capacidades financieras; y al mismo tiempo, hemos emprendido modificaciones de fondo para prevenir la incidencia delictiva y fortalecer las instituciones de seguridad y de justicia.

Para atender las causas del delito, hemos puesto en marcha un esfuerzo nacional de prevención social de la violencia y la delincuencia.

En los municipios de más de 100 mil habitantes, donde operan estos esfuerzos de prevención, los homicidios se han reducido 35%; esto es, 4 veces lo que han disminuido en otros municipios, en donde aún no se aplica este programa.

Hoy, México tiene nuevas áreas especializadas de seguridad y procuración de justicia.

Destaca la creación de la Agencia de Investigación Criminal, dentro de la Procuraduría General de la República, y la Gendarmería, que seguirá creciendo y consolidándose.

También hemos sumado esfuerzos con las entidades federativas para concretar la transformación del Sistema de Justicia Penal en tiempo y forma, como lo mandata la Constitución.

Hoy, el Sistema de Justicia Penal opera ya en 25 entidades de manera parcial y en 6 de forma total.

En el ámbito federal, este nuevo sistema ya opera en 8 estados y se estima que, al final del año, esté funcionando en 14.

México tiene un compromiso ineludible con los Derechos Humanos y el respaldo a las víctimas de la violencia.

Por ello, pusimos en marcha un Programa Nacional de Derechos Humanos, que coloca a la persona en el centro de todas nuestras políticas y acciones.

Con esta visión, trabajamos muy de cerca con la sociedad civil, representada en el Consejo Ciudadano para la Implementación de la Reforma Constitucional de Derechos Humanos, atendiendo sus propuestas y observaciones.

Además, en esta administración, todas las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos han sido aceptadas y se avanza en su cumplimiento.

Por otra parte, a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, estamos trabajando para garantizar a niñas y mujeres, una vida libre de cualquier tipo de maltrato o agresión.

Ello ha incluido la construcción o fortalecimiento de 22 Centros de Justicia para la Mujer en 17 entidades federativas, en los que más de 100 mil mujeres han recibido apoyo integral.

A su vez, el Gobierno de la República está trabajando con organismos internacionales para fortalecer el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

El compromiso de México con los Derechos Humanos, también se refleja en una política migratoria integral, respetuosa de la dignidad de las personas.

En la Frontera Norte, gracias al Programa Somos Mexicanos, nuestros paisanos ahora ya pueden regresar a nuestro país en condiciones dignas y seguras. Desde su creación, ha respaldado a más de 210 mil connacionales.

Por su parte, en la Estrategia Integral de Atención a la Frontera Sur, se están mejorando las condiciones de seguridad y desarrollo para esa región del país.

En lo que va de la administración, se han expedido más de 270 mil Tarjetas de Visitante Regional y de Visitante Trabajador Fronterizo para ciudadanos de Guatemala y Belice.

Eso ha permitido tener un ingreso de personas controlado y en orden; con respeto a la dignidad humana. Con medidas como ésta, estamos evitando los tratos indignos y degradantes, la trata de personas y los abusos a los migrantes en nuestro país.

Hace poco más de un año, enfrentamos una emergencia por el dramático incremento en el número de migrantes menores no acompañados.

México y el mundo estaban consternados por esta situación y gracias al fortalecimiento de las medidas de protección a la infancia, pudimos superar con éxito esta situación, brindando atención a 12 mil menores.

Hoy México también está mejor preparado para enfrentar contingencias, por fenómenos naturales.

Se trabaja en tres ejes: la coordinación de esfuerzos; la prevención para evitar riesgos y salvar vidas; y la atención oportuna a quienes han sufrido las consecuencias de estos fenómenos.

El Gobierno de la República puso en operación el Plan Mx, que articula y coordina las acciones de protección civil de las dependencias y entidades federales.

Este plan se concibió, a partir de la exitosa experiencia de coordinación entre autoridades y sociedad, durante la atención brindada a la población de Baja California Sur, tras los efectos del huracán Odile.

En aquel escenario de devastación, la adecuada coordinación permitió una rápida y eficaz recuperación de la normalidad.

Además, se estableció el Sistema Nacional de Alertas y se ha fortalecido el Servicio Meteorológico Nacional, con el propósito de que la población cuente con información oportuna ante situaciones de riesgo.

En los momentos de mayor dificultad, cuando ha sido necesario hacer frente a la fuerza de la naturaleza ─por huracanes, sismos, inundaciones o incendios forestales─ los mexicanos hemos contado, invariablemente, con el respaldo de nuestras Fuerzas Armadas.

En campañas de reforestación; de salud y vacunación; en la Cruzada Nacional Contra el Hambre o en los esfuerzos contra las adicciones; los mexicanos apreciamos la solidaridad y el compromiso social, de los soldados, marinos y pilotos de nuestra Nación.

El Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, también han sido fundamentales para brindar protección y seguridad a la sociedad.

Los mexicanos tenemos en nuestras Fuerzas Armadas, instituciones profesionales, disciplinadas y en capacitación permanente; comprometidas con los Derechos Humanos, las instituciones democráticas y el desarrollo nacional.

Por estas razones, nuestras Fuerzas Armadas son símbolo de identidad y unidad nacional.

Son mujeres y hombres leales, patriotas, que pasan largas jornadas fuera de su hogar, para cumplir con sus misiones, en las que incluso, ponen en riesgo su vida, al proteger la de los demás.

Somos una sociedad que aprecia y reconoce la entrega, valentía, pasión y compromiso de nuestros soldados y marinos.

Por eso, desde aquí, expreso mi más amplio agradecimiento a todos los integrantes de las Fuerzas Armadas, por sus invaluables aportaciones a la Nación.

Igualmente, reconozco la entrega, la responsabilidad y el profesionalismo, de los elementos de la Procuraduría General de la República, de la Policía Federal, y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, cuyas acciones han sido decisivas para reducir la violencia e ir recuperando la tranquilidad de las familias mexicanas.

México Incluyente

Uno de los retos más grandes de gobernar nuestro país, es superar las diferencias sociales y acortar las brechas de desarrollo entre regiones.

Mientras algunas zonas y estados avanzan y prosperan, otros continúan rezagados.

Para combatir esa desigualdad, en la primera mitad de este gobierno, logramos las reformas necesarias para impulsar la economía, porque sólo con mejores empleos y salarios, es posible dejar atrás la pobreza y superar la inequidad.

Al mismo tiempo, estamos transformando la política social para focalizar sus acciones hacia quienes más lo necesitan; evolucionando de una política meramente asistencialista, a otra que combate la pobreza a partir de un impulso a la productividad.

Hoy, México respalda con decisión a quienes viven en condiciones de mayor pobreza.

La Cruzada Nacional Contra el Hambre ─que busca asegurar la alimentación de las personas de menor ingreso─ se está extendiendo a todos los municipios del país.

Ya beneficia a 4.5 millones de personas con diferentes acciones, incluyendo la operación de más de 7 mil 800 comedores comunitarios, que brindan alimentos a niños, adultos mayores y mujeres embarazadas o en lactancia.

La Cruzada Nacional Contra el Hambre ha demostrado ser una estrategia efectiva para combatir la pobreza extrema y el hambre.

Así lo confirma el CONEVAL, en su Informe de Resultados Intermedios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

De acuerdo con su análisis, de 2013 a 2015, se redujeron todas las carencias sociales entre los beneficiarios de la Cruzada incluidos en este estudio.

El 57.5% de ellos, superó la carencia alimentaria, mientras que las personas con carencia por acceso a los servicios de salud se redujeron a menos de una tercera parte, pasando de casi 33% a sólo 9.2%.

Durante esta administración, se han fortalecido y transformado los programas sociales.

LICONSA amplió su cobertura al campo, contando hoy con mil 600 lecherías más, mientras que DICONSA incrementó ─en mil 900─ el número de tiendas.
Con la Tarjeta de Apoyo Alimentario SIN HAMBRE, más de 731 mil familias pueden adquirir 19 productos básicos a precio especial, en estos establecimientos.

Como me comprometí hace un año, OPORTUNIDADES evolucionó y se convirtió en el Programa de Inclusión Social PROSPERA, que ahora respalda a 6.1 millones de familias.

Entre sus mejoras, destacan: nuevos suplementos alimenticios; becas a jóvenes para Educación Superior; así como acceso a oportunidades productivas que mejoran el ingreso familiar.

Gracias a acciones como éstas, la Medición de la Pobreza en México en 2014, del CONEVAL, reportó que ─no obstante el adverso contexto internacional─ 100 mil mexicanos superaron la Pobreza Extrema.

En 20 entidades federativas, hay menos personas en pobreza extrema, destacando el caso de Guerrero, donde el número de personas en condiciones de pobreza extrema disminuyó 22.7%.

A pesar de estos avances, reconozco que según esta misma Medición de CONEVAL, de 2012 a 2014 el número total de mexicanos en condiciones de Pobreza, aumentó en 2 millones de personas.

Esta situación nos obliga a redoblar esfuerzos, a seguir dirigiendo la política social a quienes más lo necesitan y así acreditar, en la siguiente evaluación, que estamos reduciendo la pobreza.
México respalda el esfuerzo diario de las mujeres que contribuyen al progreso de sus familias, su comunidad y su país.

Los hijos de 5.7 millones de mujeres están protegidos con el Seguro de Vida para Jefas de Familia.

Se instaló la Red para la Atención y Desarrollo de las Mujeres ─integrada por 24 Casas de la Mujer Indígena y 200 Centros de Desarrollo para las Mujeres–.

La Banca de Desarrollo ha canalizado recursos por 29 mil 700 millones de pesos a las mujeres emprendedoras, a través de 2.8 millones de créditos.

Además, gracias a la Reforma Político-Electoral, por primera vez en la historia del país, la mitad de las candidaturas a diputaciones fueron para mujeres. Con este cambio, hoy 42% de la Cámara de Diputados está integrada por legisladoras.

Una proporción muy similar de mujeres, se puede apreciar en la conformación de los congresos locales que se renovaron este año.

México es una nación orgullosamente pluricultural y multiétnica, que promueve el desarrollo y la calidad de vida de los pueblos originarios.

A través de PROSPERA y de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, se respalda a 1.5 millones de familias indígenas.

Se apoya a más de 75 mil niñas, niños y jóvenes indígenas, con alimentación y hospedaje, para que continúen sus estudios.

Asimismo, se han respaldado más de 14 mil proyectos productivos, en favor de 186 mil indígenas.

En un acto de elemental justicia, se ha brindado defensa jurídica a este sector de la población, apoyando la libertad de más de 200 mujeres indígenas.

Nuestro país valora el esfuerzo de sus adultos mayores, quienes han dedicado toda una vida de trabajo, al progreso de México.

Por eso decidimos ampliar y facilitar el acceso al Programa Pensión para Adultos Mayores, reduciendo la edad de incorporación, de 70 a 65 años.
Actualmente, se beneficia a 5.5 millones de adultos mayores, es decir, 2.5 millones más que en 2012.

Con acciones como ésta, de acuerdo con el CONEVAL, de 2012 a 2014, disminuyó en 1.7 millones el número de personas con carencia por Acceso a la Seguridad Social.

En México se promueve la NO discriminación y la protección de los derechos de las personas con discapacidad, así como de quienes viven con la condición del espectro autista.

A la fecha, más de 5 mil 400 planteles de Educación Básica han sido adecuados para facilitar la integración de los niños con discapacidad al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Tan sólo este último año, se han rescatado 950 espacios públicos, haciéndolos más accesibles para las personas con discapacidad y adultos mayores.

Además, 391 centros de trabajo han sido reconocidos por sus políticas laborales incluyentes, en beneficio de casi 23 mil personas.

En lo que va de la administración, más de 33 mil personas con discapacidad, encontraron empleo, gracias a acciones de vinculación laboral.

Mención especial merece la promulgación de la Ley General para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista.

México está comprometido con el desarrollo y la salud de su niñez.

En 2014, se logró una cobertura de vacunación contra sarampión, rubéola o parotiditis de 97.8%, en niños de un año de edad. En 2012, esta cobertura era apenas de 86.8%.

Se han aplicado 5.5 millones de vacunas contra el Virus del Papiloma Humano, protegiendo a más del 90% de las niñas de 11 años, de una de las principales causas de cáncer cérvico-uterino.

Estamos trabajando para que más mexicanos tengan acceso a servicios públicos de salud, en más y mejores hospitales y unidades médicas.

El padrón de afiliados al Seguro Popular supera los 57 millones; esto es, 4.4 millones más que al inicio de la administración.

Se han construido, concluido o modernizado, más de 500 unidades hospitalarias y más de 2 mil 500 de consulta externa.

Para proteger la salud de la mujer, se han realizado más de 23.8 millones de análisis para detectar oportunamente el cáncer.

De acuerdo con cifras preliminares del Sector Salud, de 2012 a 2014, se redujo 3.5% la Tasa de mortalidad por cáncer de mama y en 7.6% la de mortalidad por cáncer cérvico-uterino.

Se han fortalecido las medidas para que más mexicanos tengan acceso a los medicamentos que requieren.

En los últimos años, las instituciones del sector salud del Gobierno de la República y de algunas entidades federativas, se han unido para hacer una sola compra de medicamentos y material de curación.

Estas compras consolidadas han incrementado la transparencia y permitido ahorros por 8 mil 300 millones de pesos. Y lo más importante, es que mejoran el abasto de medicinas en favor de los mexicanos.

Con innovadoras estrategias preventivas, protegemos la salud de los mexicanos.

Hoy, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y las adicciones, son amenazas para la salud de la población, que debemos afrontar con decisión.

Ello nos obliga a coordinar esfuerzos entre autoridades, sector privado e instituciones sociales.

Con este propósito, hemos puesto en marcha la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, así como la Estrategia Esfuerzo Nacional Frente a las Adicciones.

Ambos esfuerzos buscan mejorar el bienestar de los mexicanos y crear una verdadera cultura de la prevención entre la sociedad, y muy especialmente entre nuestras niñas, niños y jóvenes.

El Gobierno de la República trabaja para que los mexicanos puedan ejercer plenamente todos sus derechos, incluyendo el de disfrutar de una vida digna y decorosa.

Para ello, lanzamos una nueva Política Nacional de Vivienda, que transformó el modelo de construcción habitacional en el país.

El objetivo es que las viviendas cuenten con la ubicación, el tamaño y los servicios públicos necesarios, para la sana convivencia y el adecuado desarrollo de sus habitantes.

En lo que va de la administración, según datos del Registro Único de Vivienda, esta nueva política ha permitido la construcción de 868 mil 500 viviendas en todo el país.

Es clara la recuperación del sector. En 2013, se construyeron 304 mil 900 viviendas, mientras que en 2014, se edificaron 413 mil 800; esto es, un incremento de 35.7%.

Hoy, 81.3% de la oferta de vivienda nueva está cerca de fuentes de empleo y servicios, mientras que en 2012 sólo lo estaba el 50%.

Con la Nueva Política Nacional de Vivienda, 2.9 millones de familias se han beneficiado con financiamientos y subsidios para adquirir una casa nueva o usada, o incluso para mejorarla.

El conjunto de estas acciones en favor de la alimentación, el ingreso, la salud y la vivienda; lo mismo que para la atención de los grupos vulnerables, contribuyen a elevar la calidad de vida de los mexicanos y a generar condiciones de mayor equidad e inclusión.

México con Educación de Calidad

En un mundo más integrado y competido, cada vez es más importante que los niños y jóvenes cuenten con una Educación de Calidad.

Ése es, precisamente, el objetivo de la Reforma Educativa: dar a cada niño y joven de México, las herramientas que les permitan escribir su propia historia de éxito.

Hoy, nuestro compromiso es implementar ésta, la más trascendente de todas las reformas que hemos concretado.

Trabajaremos hasta que la Reforma Educativa sea una realidad, en todo el territorio nacional.

Uno de los mayores desafíos, fue liberar a la educación pública en Oaxaca, de los intereses particulares que la mantenían cautiva desde hace décadas.

Por eso, en un esfuerzo conjunto con el gobierno del estado, se tomaron las medidas necesarias para transformar el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, recuperando así la rectoría de la educación en esa entidad.

Con responsabilidad y firmeza, el Estado mexicano está superando los obstáculos y bloqueos que impedían brindar una Educación de Calidad en Oaxaca.

Por nuestros niños, por nuestros jóvenes, en Oaxaca ─y en todo México─ se aplicará la ley.

No habrá marcha atrás: a pesar de las dificultades, la Reforma Educativa llegará hasta el último rincón y escuela del país.

En la aplicación de esta Reforma, estamos trabajando de la mano con el magisterio. Las maestras y maestros de México son y serán, los protagonistas de la transformación educativa.

Con ellos, seguiremos haciendo equipo; escuchándolos y dialogando.

Por eso, desde aquí les reitero que la evaluación NO es una medida que afecte a los maestros; es un instrumento para apoyarlos a mejorar y a que les vaya mejor.

Su finalidad es poder seleccionar y reconocer a los mejores maestros, a través de concursos, con reglas claras, objetivas y transparentes.

La evaluación también es útil para identificar ─con mayor precisión─ las áreas de oportunidad de cada maestro y ofrecerle una capacitación permanente.

Hoy, con la aplicación de la Reforma Educativa, miles de personas han manifestado su aspiración de ser maestros. A la fecha, 332 mil han participado en los concursos de Ingreso.

Igualmente, 46 mil 500 maestros en activo han participado en los Concursos de Promoción a cargos de dirección, supervisión y asesoría técnica. Saben que ahora los ascensos dependen ─exclusivamente─ de su propio esfuerzo y mérito.
Lo que viene en los próximos meses, son los procesos de Evaluación del Desempeño, que permitirán detectar sus necesidades de actualización y capacitación.

Que quede claro: no vamos a dejar solos a los maestros. Nuestro compromiso es acompañarlos con la capacitación que requieran, y apoyarlos siempre en su desarrollo profesional docente.

Hoy las evaluaciones también ofrecen a los maestros la oportunidad de elevar su ingreso, a partir de su desempeño.

Por su apertura al cambio y deseos de mejorar, desde aquí hago un amplio reconocimiento a las maestras y maestros de México. Gracias, muchas gracias, por ser el corazón de este gran movimiento, en favor de la niñez y juventud mexicana.
De manera especial, reconozco al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y a sus agremiados, por hacer suya la Reforma Educativa, que habrá de transformar el futuro del país. Juntos vamos a seguir trabajando en favor de la educación pública, laica, gratuita y, ahora, también de calidad.

Asimismo, hago un público reconocimiento al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, por poner todo su profesionalismo y experiencia, en el diseño de las valoraciones docentes y estudiantiles.

Con pleno respeto a su autonomía constitucional, el Gobierno de la República seguirá trabajando con los consejeros del INEE, para que las evaluaciones sean de calidad y tomen en cuenta el contexto regional y sociocultural.

Si bien las evaluaciones son un componente fundamental de la Reforma Educativa; la Reforma es mucho más amplia.

Para incrementar la calidad de la educación, la Reforma sitúa a la escuela, en el centro del Sistema Educativo Nacional.

Si antes la escuela estaba al servicio del Sistema; ahora, todo el Sistema está al servicio de la escuela.

Con el nuevo Programa de la Reforma Educativa, se han canalizado más de 7 mil 500 millones de pesos a 20 mil escuelas, donde sus maestros, padres de familia y alumnos, han definido el destino de los recursos en cada plantel.

De igual manera, al cierre de 2015, el Programa Escuelas Dignas habrá mejorado las instalaciones de 15 mil 800 planteles; un tercio de ellos, en comunidades indígenas.

Por su parte, el número de Escuelas de Tiempo Completo se ha más que triplicado en esta administración ─de 6 mil 708 subió a 23 mil 182─. Y en más de la mitad de ellas, se brinda alimentación a sus alumnos.

Hoy estamos enfrentando con decisión, el reto de la alfabetización digital. Se han entregado casi un millón de laptops y tabletas a niños y maestros de 5º año de primaria.

Asimismo, se han conectado más de 48 mil 200 centros escolares y de investigación a internet, en el marco del programa México Conectado.

En Educación Básica, se entregaron 5.2 millones de becas durante el ciclo escolar pasado.

Para transparentar y ordenar el gasto educativo, el pago de la nómina se ha centralizado con éxito; ahora, el pago de 1.8 millones de plazas de maestros lo lleva a cabo el Gobierno de la República.

En Educación Media Superior, se atiende a 5 millones de estudiantes; con ello, la cobertura se ha incrementado 8.6 puntos porcentuales en esta administración, alcanzando 74.5%. Hoy, la mitad de los jóvenes inscritos en instituciones públicas de este nivel, cuenta con una beca.

En Educación Superior, la cobertura subió a 34.1%; es decir, hay 270 mil alumnos más, que se están preparando para ser profesionistas.

En materia de ciencia, tecnología e innovación, el Gobierno de la República ha dado un impulso sin precedente.

El Gasto en Investigación Científica y Desarrollo Experimental ─público y privado─ ha crecido 32.7%, en términos reales, respecto al que había en 2012.

La inversión pública en estos rubros, está alcanzando un máximo histórico este año: 87 mil 399 millones de pesos.

Gracias a estos recursos, el número de integrantes del Sistema Nacional de Investigadores ha crecido en más de 4 mil 700 y, con el nuevo Programa de Cátedras de CONACYT, 800 jóvenes investigadores ahora tienen una plaza.

También se está ampliando el acceso de la población a la cultura. En el último año, se realizaron más de 734 mil actividades artísticas y culturales, destacando las exposiciones de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci en el Palacio de Bellas Artes.

Tan sólo los museos y zonas arqueológicas, fueron visitados por 26.3 millones de personas, un millón más que el año pasado.

A través de plataformas digitales, se ha ampliado el acceso de la población a los bienes culturales.

También estamos impulsando un México donde más personas practiquen algún deporte; y en donde nuestros deportistas cada vez tengan más éxito en competencias internacionales.

En lo que va de la administración, se han apoyado con recursos federales más de 850 proyectos de infraestructura deportiva estatal y municipal.

Y recientemente, México destacó en los Juegos Panamericanos de Toronto y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Veracruz. En ambas competencias, nuestros deportistas obtuvieron 427 medallas, mientras que nuestra representación de deportistas con discapacidad en los juegos de Toronto, obtuvo 113 preseas.

A todos nuestros deportistas ─varios aquí presentes─ mi mayor reconocimiento, por poner en alto el nombre de México.

México con Responsabilidad Global

México ha desplegado una política exterior sustentada en cuatro pilares: fortalecer su presencia internacional; ampliar la cooperación para el desarrollo; promover el valor del país en el mundo; y velar por los intereses de nuestra nación en el extranjero.

Con los Estados Unidos ─vecino con el que compartimos más de 3 mil kilómetros de fronteras y nuestro principal socio comercial─ hemos transformado sustancialmente nuestra relación bilateral.

De tener una agenda enfocada casi exclusivamente en cuestiones de seguridad, hoy México y Estados Unidos tienen una relación dinámica y multitemática, con avances e iniciativas en muy diversos frentes, especialmente en los ámbitos económico, energético y académico.
Esta nueva etapa en nuestra relación se aprecia en medidas concretas en favor de una mayor integración y competitividad económica a nivel regional.

Con visión estratégica, hemos impulsado acuerdos de servicios aéreos, aduanas y pre-inspección de carga, así como innovadores proyectos energéticos, incluyendo la ampliación de los gasoductos binacionales, una mayor interconexión eléctrica y más recientemente, el intercambio de hidrocarburos.

Igualmente, estamos desarrollando proyectos conjuntos de infraestructura fronteriza, como el Puente Ferroviario Internacional Matamoros-Brownsville ─el primero en su tipo en los últimos 100 años─ o el cruce peatonal aeroportuario Tijuana-San Diego.

Gracias a una mayor cooperación educativa internacional, cada vez hay más apoyos para que los jóvenes mexicanos estudien en el extranjero.

Por ejemplo, en el Programa Proyecta 100,000, en 2014, más de 30 mil 900 mexicanos estudiaron en Estados Unidos, el doble que el año previo.

Los mexicanos somos orgullosamente latinoamericanos. Por convicción y corazón, hemos trabajado para estar más cerca de nuestros hermanos de América Latina y el Caribe.

Actualmente, tenemos una amplia gama de proyectos de cooperación bilateral y regional, incluyendo la construcción de infraestructura carretera, la ampliación de la conectividad y la edificación de infraestructura hospitalaria en Centroamérica.
Además, se fortalece el Sistema de Interconexión Eléctrica con esa región y se elaboran estudios técnicos para construir un gasoducto, de México a los países centroamericanos.

México también ha estrechado la cooperación y diálogo político con las naciones caribeñas.

En diciembre de 2014, fuimos sede de la Vigésimo-cuarta Cumbre Iberoamericana, en la que 22 países de habla hispana y portuguesa acordaron acciones para la educación, la salud y la innovación.

El primero de julio, entró en vigor el Tratado de Libre Comercio con Panamá, una de las economías de Centroamérica que más ha crecido en los últimos años.

Hacia al sur, hemos profundizado nuestra relación económica, cultural y diplomática con los países de la Alianza del Pacífico.

Colombia, Chile, Perú y México hemos acordado liberar el 92% de nuestro comercio ─sujeto a ratificación legislativa─ y desde enero de 2015, la Bolsa Mexicana de Valores forma parte del Mercado Integrado Latinoamericano.

La llegada de turistas a México de los países de la Alianza creció 67%, de 2012 a 2014.

En estos tres años, México también ha construido una relación más cercana con las principales economías del Continente Europeo.

Con la Unión Europea ─la mayor economía del mundo─ estamos modernizando nuestro Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación, incluyendo la actualización de nuestro marco comercial.

Con España, Francia, Italia, Portugal, el Reino Unido y Turquía, se fortaleció el diálogo político y empresarial de alto nivel. Además, intensificamos acciones de cooperación académica, cultural, científica y tecnológica.

Este año, recibimos a los Reyes de España en México. Con esta Visita de Estado ─la primera que realizan al continente Americano─, se abrieron nuevas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas; se acordó impulsar el idioma español; y se fortalecieron los intercambios académicos.

2015 ha sido un año muy relevante para la relación entre México y el Reino Unido. Se realizó la Visita de Estado ─donde se alcanzaron 16 acuerdos─, y actualmente se celebra el Año Dual entre ambas naciones.

México también ha estado presente en Italia, país en el que participamos en la Expo Milán, dedicada al tema de la alimentación.

En materia de política exterior, también destaca la reconstrucción y relanzamiento de nuestra relación bilateral con Francia.

Nuestra cercanía y afecto mutuos se reflejaron en Visitas de Estado recíprocas, en las que se alcanzaron 112 acuerdos bilaterales.

Además, en un gesto sin precedente, México fue distinguido como invitado especial en la celebración del Día Nacional de Francia, fecha en la que desfiló en París un contingente representativo de nuestras Fuerzas Armadas y de la nueva División de Gendarmería.

Por otro lado, en Asia-Pacífico, México participa activa y propositivamente en las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico.

Se trata de un acuerdo de libre comercio de nueva generación, tanto por su alcance ─con 12 países que generan el 38% del PIB mundial─ como por los ámbitos que promueve, entre otros, la propiedad intelectual, el cuidado del medio ambiente y la protección de los derechos laborales.

Igualmente, intensificamos el diálogo bilateral con China, Corea del Sur y Japón, abriendo nuevas oportunidades de cooperación, comercio e inversión.

Empresas automotrices de Asia, como Honda, Kia, Mazda, Nissan y Toyota, han realizado o anunciado inversiones en México, por más de 6 mil 500 millones de dólares.

Con China, construimos un Fondo Binacional de Inversión, por hasta 2 mil 400 millones de dólares para desarrollar proyectos en México.

Igualmente, establecimos una estrategia para fortalecer nuestra presencia en África y Medio Oriente, abriendo embajadas en Jordania, Qatar y Ghana.

Con una intensa actividad en foros multilaterales y regionales, México se consolida como un actor con responsabilidad global.

La muestra más clara y contundente de este compromiso, es la histórica decisión de participar en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU ─en labores de carácter humanitario─.

Con esta determinación, México ha dado un paso trascendente para enriquecer su tradición diplomática.

Por su liderazgo en las negociaciones y la adopción del Tratado sobre el Comercio de Armas, México fue sede de su Primera Conferencia de los Estados Partes.

Como país, también asumimos la Copresidencia de la Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo, así como la Presidencia de la Alianza para el Gobierno Abierto, que promueve esquemas de transparencia gubernamental y la cooperación con la sociedad civil.

Igualmente, el Gobierno de la República ha fortalecido sus acciones de protección y asistencia a los mexicanos en el exterior.

En Estados Unidos, la Red Consular modernizó sus servicios y redujo hasta en un 80% los tiempos de espera.

Gracias al nuevo Sistema de Impresión de Actas de Nacimiento, 90 mil mexicanos en el exterior, pudieron obtener una copia certificada de este documento, sin tener que viajar a su lugar de origen.

Con acciones como éstas, en 3 años México ha logrado reposicionarse en el mundo, como una nación confiable, atractiva y comprometida con las mejores causas de la humanidad.

México Próspero

La mejor, y quizá la única manera, de elevar la calidad de vida de millones de personas ─de sociedades enteras─, es a partir del desarrollo institucional y el crecimiento económico sostenido.

Para incrementar los ingresos y el bienestar de las familias, es necesaria una economía sólida, dinámica, más productiva e incluyente.

Por eso, las prioridades de política económica se resumen en dos objetivos: estabilidad y crecimiento.
Es innegable que hoy a nivel global, se vive una situación compleja, marcada por un menor crecimiento de las principales economías; una consecuente caída en los precios de las materias primas ─como el petróleo─; y una alta volatilidad en los mercados financieros.

Incluso las naciones más estables ─como México─, se han visto afectadas por estos fenómenos globales.

Lo que sucede es que ahora, el capital internacional se está volviendo más caro y escaso. Además, nuestro país ─como productor de petróleo─ ha tenido una fuerte caída en sus ingresos públicos.

A partir de estos fenómenos en el mundo, hoy las finanzas públicas enfrentan un reto relevante. Por un lado, se incrementan las tasas de interés ─lo que eleva el costo de nuestra deuda pública─ y, por el otro, han caído los ingresos petroleros.
Ante estas desafiantes circunstancias, México tenía tres opciones para enfrentar el faltante de ingresos públicos.

La primera sería subir los impuestos. Esta opción no la vamos a tomar. Para crear empleos, las empresas y las familias necesitan tener certidumbre tributaria.

Y honrando mi palabra con los mexicanos, no propondré nuevos impuestos ni incrementos a los existentes; esto por supuesto significa, que no habrá IVA ni a medicinas ni a alimentos.

La segunda opción para enfrentar la caída en los ingresos públicos, sería simplemente endeudar al país.

Por supuesto, esta alternativa tampoco la vamos a tomar.
Ante la escasez y encarecimiento del capital, no es tiempo para incrementar nuestros requerimientos financieros.

Por el contrario, es momento de abonar a la credibilidad y a la confianza en la conducción de la hacienda pública.

Por lo tanto, ante la reducción de los ingresos petroleros, no vamos ni a aumentar impuestos, ni a endeudar al país; le toca al Gobierno apretarse el cinturón. Es decir, el Gobierno tiene que gastar menos y gastar mejor.

En consecuencia, en enero de este año, instruí un ajuste preventivo al gasto del Gobierno en 2015, e iniciamos la elaboración del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, revisando cada programa y cada partida, para hacerlo más eficiente.
Es de destacarse que, gracias a la Reforma Hacendaria, hemos podido enfrentar de mejor manera el impacto en la caída de los ingresos petroleros sobre nuestras finanzas públicas.

Recordemos que la Reforma Hacendaria tuvo cuatro objetivos, que hoy se están cumpliendo:

PRIMERO: incrementar la recaudación tributaria.

Gracias al compromiso de millones de mexicanos responsables ─contribuyentes cumplidos y solidarios con el desarrollo de nuestro país─, en 2014, los Ingresos Tributarios crecieron en 186 mil millones de pesos.

Más aún, gracias a este esfuerzo ciudadano ─que valoro y reconozco─, en el primer semestre de 2015, los Ingresos Tributarios alcanzaron un nuevo máximo histórico de 13.6% del PIB. Esto es, 5.2 puntos porcentuales más que en 2012.

El SEGUNDO OBJETIVO de la Reforma Hacendaria era despetrolizar las finanzas públicas. Y así está ocurriendo.

En el primer semestre de 2015, los Ingresos Petroleros sólo representaron 18.6% de los Ingresos Públicos Totales.

Este porcentaje contrasta con el casi 40% que había en el año 2012.

Cabe destacar que, en beneficio de las familias mexicanas, gracias a la Reforma Hacendaria, se acabaron los llamados gasolinazos. Hoy el precio de la gasolina ya no sube cada mes.

El TERCER OBJETIVO de esta reforma es ampliar la base tributaria.

Hoy, en México hay más de 49.6 millones de contribuyentes. Es decir, 11.2 millones más que al inicio de diciembre de 2012. Esto es, un incremento de 29.2%.

En pocas palabras, hay más mexicanos aportando al desarrollo colectivo de la Nación.

Y el CUARTO OBJETIVO de la Reforma Hacendaria ─junto con la Reforma Laboral─ es reducir la informalidad de nuestra economía.

En el marco de la Estrategia Crezcamos Juntos, 4.4 millones de pequeños contribuyentes, ahora forman parte del Régimen de Incorporación Fiscal.

Con éstas y otras medidas en favor de la formalidad, no sólo se ha contenido la tendencia creciente de la Tasa de Informalidad Laboral; incluso ha bajado 1.6 puntos porcentuales en lo que va de esta administración, de acuerdo con el INEGI.

La estabilidad también se verá fortalecida con la entrada en vigor de la Reforma en Materia de Disciplina Financiera para las Entidades Federativas y Municipios.

Este ordenamiento ─al que me comprometí el primer día de mi gestión─ permitirá que en el ámbito local, también haya una administración más eficiente y transparente de los recursos públicos, se evite el sobreendeudamiento y se maneje de manera más responsable el crédito en los estados y municipios.

El mes pasado, envié a la Cámara de Diputados la iniciativa de legislación reglamentaria, para instrumentar esta reforma transformadora.

Mantener la Estabilidad Macroeconómica, es indispensable para proteger el ingreso de las familias mexicanas, pero NO es suficiente.

Para que a los mexicanos les vaya mejor y puedan ganar más por su trabajo, es de vital importancia crecer y para ello, es necesario elevar y democratizar la productividad.

En ese sentido, las otras 5 reformas económicas ─la Laboral; la Financiera; la de Competencia Económica; la de Telecomunicaciones; y la Energética─ son clave para impulsar la productividad de la economía en su conjunto.

Según la OCDE, “cada una de estas reformas es de gran alcance y aborda los principales retos en sus respectivos sectores”.

Más importante aún, es que ya comienzan a ofrecer beneficios tangibles a las familias y empresas mexicanas.

Con la Reforma Laboral, por ejemplo, está creciendo el empleo formal y siguen mejorando las condiciones del mercado laboral.

En julio, la Tasa de Desocupación se ubicó en 4.7% de la Población Económicamente Activa. Se trata del nivel de desempleo más bajo para un mes de julio, desde 2008.

Más de mil 800 contratos colectivos de trabajo, ahora incluyen cláusulas de bonos de productividad.

Son ya 3.6 millones de mexicanos los que han encontrado trabajo, gracias al Servicio Nacional de Empleo, y van 22 meses consecutivos sin huelgas de carácter federal.

Con la Reforma Financiera, nos comprometimos a que hubiera más crédito y más barato; y lo estamos cumpliendo.

El financiamiento interno del sector privado aumentó, de 25.7% del PIB en 2012, a 30.6% a junio de 2015.

Las tasas de interés se han ido reduciendo. En créditos personales, de diciembre de 2013 a junio de 2015, la tasa promedio bajó 10.8 puntos porcentuales.

Más de 19 mil 300 familias han podido mejorar las condiciones de sus créditos hipotecarios, en la banca comercial.

Por su parte, la Banca de Desarrollo recuperó su misión social, para impulsar a diversos sectores de la economía.

En 2014, el saldo de crédito directo e impulsado por la Banca de Desarrollo alcanzó 1.2 millones de millones de pesos, 31.3% más, que al cierre de 2012.

40 mil emprendedores menores de 30 años ─la gran mayoría sin historial crediticio─ se han inscrito al Programa Crédito Joven, para financiar su proyecto de negocio. Con este nuevo programa, México se la juega con los jóvenes.

Con la Reforma de Telecomunicaciones, nos comprometimos a generar ahorros para las familias y las empresas, y también estamos cumpliendo.

Según datos de INEGI, desde julio de 2014 ─cuando entró en vigor la ley secundaria de la Reforma─, a la fecha, el costo del servicio telefónico local fijo ha bajado 4.2%.

El costo de la telefonía móvil se ha reducido 12.4% y el de larga distancia internacional disminuyó 40.7%.

Además, este año se eliminó el cobro de larga distancia nacional. Ahora, todas las llamadas dentro del país, cuestan lo mismo que una llamada local.

Con la Reforma de Telecomunicaciones, también nos comprometimos a conectar mejor a México.
Ahora, los mexicanos ─especialmente los jóvenes─ cuentan con más de 65 mil espacios públicos, que ofrecen Internet de Alta Velocidad de manera gratuita.

De 2012 a 2014, prácticamente se duplicó el acceso a internet inalámbrico de alta velocidad, llegando a 43 suscriptores por cada 100 habitantes.

Para recibir la señal de televisión digital, se entregaron 5.3 millones de pantallas planas, a igual número de familias.

A partir de una mayor competencia y apertura en el sector de las telecomunicaciones, cada vez más empresas, nacionales y extranjeras, están invirtiendo en México.

En el último año, se han realizado y anunciado inversiones en este sector por más de 15 mil millones de dólares, es decir, más de 250 mil millones de pesos.

La Reforma Energética ─el cambio económico más importante en décadas─ sigue avanzando.

Para Petróleos Mexicanos, los últimos 12 meses han sido los de mayor transformación en su historia.

PEMEX dejó de ser una paraestatal, para convertirse en una Empresa Productiva del Estado.

Su estructura se ha modernizado y se están mejorando sus procesos, consolidando eficiencias operativas y ahorros.

PEMEX ya está utilizando los nuevos instrumentos que le otorgó la Reforma Energética. Ahora, para expandir sus operaciones, puede asociarse con inversionistas privados ─tanto nacionales como extranjeros─ que le aportarán capital y tecnología.

Las alianzas con el sector privado también han permitido el inicio de operaciones de seis nuevos gasoductos, incrementando en más de mil 100 kilómetros la red nacional de transporte de gas natural.

Paralelamente, ya está en marcha la “Ronda Uno”, que en su primera convocatoria, adjudicó dos contratos de exploración y extracción en aguas someras.

Lo anterior se realizó bajo los más altos estándares de transparencia.

La “Ronda Uno” continúa, ahora con licitaciones en aguas someras, campos terrestres y aguas profundas.

Con la Reforma Energética, hoy México tiene un camino para explorar y producir más hidrocarburos, sin comprometer recursos públicos que podrán ser invertidos en otras necesidades del país.

Por otra parte ─también como consecuencia de la Reforma Energética─ se está creando el Mercado Eléctrico Mayorista, para que nuevas empresas, además de la CFE, comiencen a generar y vender energía eléctrica. Esto permitirá que se reduzcan aún más las tarifas.

Precisamente, uno de los propósitos fundamentales de la Reforma Energética, es generar ahorros para las familias y empresas de México.

A partir de acciones para elevar su eficiencia y un uso de combustibles de menor costo para generar energía eléctrica, la CFE ha podido reducir las tarifas eléctricas.

Para los hogares de bajo consumo ─que cada año subía 4%─, en 2015 la tarifa bajó 2%, respecto a diciembre de 2014.

Si se comparan las tarifas eléctricas de este mes de septiembre, respecto a las de hace un año, éstas han bajado hasta 8% para los hogares de alto consumo; hasta 18% para los comercios; y hasta 30% para la industria.

Todo esto, es en beneficio de la economía de las familias mexicanas y de la competitividad de nuestras empresas e industrias.

Con grandes obras y proyectos de infraestructura, México también se está consolidando como una plataforma productiva de alcance global.

En lo que va de la administración, se han construido y modernizado 17 mil kilómetros de carreteras, autopistas y caminos rurales; incluyendo 17 autopistas, con una extensión total superior a los mil kilómetros.

El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, es un proyecto estratégico que está en marcha. Ya se dieron a conocer las bases para que, en el primer semestre de 2016, se liciten las obras de la infraestructura principal.

Este magno proyecto de infraestructura traerá grandes beneficios para todos los mexicanos. Además de mejorar las condiciones de seguridad para el transporte aéreo, le dará un mayor impulso a nuestra economía, a la generación de empleo y al posicionamiento de México como una plataforma logística continental.

Este aeropuerto ─indispensable para el desarrollo─ habrá de concluirse más allá de mi administración. Pero es responsabilidad de mi gobierno, arrancar y avanzar con decisión en beneficio del proyecto que queremos concretar para todos los mexicanos.

Con más y mejor infraestructura hidráulica, estamos mejorando la calidad de vida de las familias mexicanas.

Se han realizado más de 3 mil 200 obras y proyectos hidráulicos, incorporando a 2.8 millones nuevos usuarios al servicio de agua potable.
Con mil 600 obras y acciones, se atendió a 2.9 millones de nuevos usuarios del servicio de alcantarillado, alcanzando una cobertura total de 91%.

Igualmente, se han construido, rehabilitado y puesto en operación 81 plantas potabilizadoras, 259 plantas tratadoras y 141 presas.

El sector agropecuario se ha consolidado como uno de los más dinámicos del país, en los últimos años.

De acuerdo con cifras del INEGI, el Sector Primario creció 3.2% en 2014; y en el primer semestre de 2015, se aceleró su crecimiento en 4.5% a tasa anual.

Igualmente, el año pasado las exportaciones agropecuarias y pesqueras superaron los 12 mil 100 millones de dólares; es decir, fueron 11.6% mayores a las que había en 2012.
Hoy, el campo mexicano tiene mejores instrumentos para ser más productivo, al contar con nuevos programas, mayor tecnificación del riego y mecanización de la tierra, así como más crédito y a menores tasas.

PROCAMPO evolucionó y se transformó en PROAGRO Productivo. Este nuevo programa incentiva a 2.3 millones de productores.

Al concluir 2015, se habrán tecnificado con riego 417 mil hectáreas.

Se ha apoyado la adquisición de más de 6 mil 500 tractores, para igual número de productores.

En los primeros siete meses de 2015, la Financiera Nacional de Desarrollo y FIRA colocaron más de 125 mil 200 millones de pesos, en créditos para el sector agropecuario y rural; esto es 25.4% superior, a lo otorgado en igual periodo de 2012.

Como fuentes generadoras de empleo e innovación, los emprendedores y las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas del país, cuentan con un renovado respaldo del Gobierno de la República.

De enero de 2013 a julio de 2015, a través del Instituto Nacional del Emprendedor ─creado en esta administración─ se han destinado más de 9 mil 800 millones de pesos, para el impulso de 575 mil MIPYMES, (micro, pequeñas y medianas empresas), y de más de 932 mil emprendedores.

Hoy, México se está consolidando como una de las principales potencias turísticas del mundo, al regresar al grupo de los 10 países que más turistas reciben.

En 2014, se logró un récord histórico: 29.3 millones de turistas internacionales llegaron a nuestro país; 25.4% más que en 2012.

La tendencia continúa en 2015. En el primer semestre, llegaron 7.6% más turistas que en el mismo periodo de 2014.

Igualmente, el ingreso de divisas por visitantes internacionales registró cifras históricas en 2014. En total, superaron los 16 mil 200 millones de dólares; esto es, 27.2% más que en 2012.

En pocas palabras, el turismo está generando más ingresos para las familias y empresas prestadoras de servicios turísticos.

Para mantener este ritmo de crecimiento, es indispensable preservar nuestro capital social y natural.

Por ello, México impulsa un crecimiento económico verde y sustentable.

Se han reforestado más de 405 mil hectáreas, en todo el territorio nacional, y otorgado apoyos para acciones de cultivo forestal, en 565 mil hectáreas.

Comprometido con los esfuerzos para mitigar los efectos del cambio climático, rumbo a la COP21, México fue el primer país en desarrollo, en presentar sus compromisos de reducción de emisiones.
Asimismo, hemos puesto en marcha innovadoras medidas de protección ambiental, destacando la Estrategia Integral para la Recuperación de la Vaquita Marina y la Totoaba.

A partir de las grandes transformaciones que están en marcha, nuestra nación se ha reposicionado como uno de los mejores destinos para las inversiones globales.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, ubica a México, como el 9° país más atractivo y confiable del mundo, para la Inversión Extranjera Directa, en los próximos años.

En los primeros 2 años y medio de esta administración, se han recibido más de 82 mil 700 MDD de Inversión Extranjera Directa.

Para dimensionarlo, este monto de inversión es 38% superior a los datos comparables del mismo periodo de la administración pasada.

Con reformas transformadoras, grandes proyectos de infraestructura, políticas públicas en favor de la productividad e inversiones generadoras de empleo, la economía mexicana avanza.

Durante el primer semestre de 2015, el Producto Interno Bruto creció a una tasa anual de 2.4%.

Excluyendo las actividades más vinculadas con el sector petrolero, este incremento es de 3.2%.

Si bien este crecimiento es superior al de varias economías emergentes, aún no es el que queremos para el país.
Sin embargo, sí es de destacar, que esta aceleración de nuestra economía se debe ─en gran medida─ al dinamismo del mercado interno; principalmente, a partir de un mayor consumo de las familias mexicanas.

En los primeros 5 meses de este año, el Consumo Privado creció 3.1%, respecto al mismo periodo de 2014.

Aquí sobresale el crecimiento, de 4.2% anual, en el Consumo de Bienes Producidos en el País.

De igual forma, en su comparación anual, las Ventas al por Menor en junio, crecieron 5.4%, mientras que las Ventas al por Mayor aumentaron 11.8%.

Congruente con lo anterior, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, reportó que en julio, sus ventas crecieron 6.8% a tasa anual.
Además, en los primeros 8 meses de este año, se han vendido 832 mil vehículos en el mercado nacional. Esta cifra ─además de histórica─ es 34% superior a los vehículos vendidos, en el mismo periodo de 2012.

¿Qué ha hecho posible este aumento en el consumo? Por un lado, una mayor estabilidad de precios, y por el otro, el crecimiento del empleo formal.

De acuerdo con INEGI, en julio, la Inflación Anual fue de 2.74%, la tasa de inflación más baja para un mes de julio, desde hace 45 años. Esto es un beneficio directo para los bolsillos de los mexicanos.
Expreso aquí, mi mayor reconocimiento al gobernador y a la Junta de Gobierno del Banco de México, por su eficaz labor para preservar el poder adquisitivo de nuestra moneda.
Por su parte, datos del IMSS refieren que, ese mismo mes, el Empleo Formal creció a una tasa anual de 4.4%.
Con ello, en lo que va de la administración, se han creado un millón 424 mil puestos de trabajo formales. Es la cifra más alta para la primera mitad de las últimas cuatro administraciones federales.

El dinamismo del mercado interno también se ve reflejado en otros indicadores de la actividad económica: en el primer semestre, la Construcción creció 3.6%; y el Comercio, 4.5%; además, en los primeros 5 meses, la Inversión Fija Bruta creció 4.7%, respecto al mismo periodo del año anterior.

Todos estos datos confirman que, ante la debilidad de la economía internacional, ha sido la fortaleza de nuestro mercado interno, el principal motor del crecimiento económico del país.

Los resultados obtenidos en cada una de estas 5 grandes metas nacionales, confirman que nuestro país avanza con firmeza, por la ruta de la transformación.

Lo referido en este Informe, ha sido posible, gracias al esfuerzo y compromiso de todos.

En México hemos roto ataduras que nos frenaban. Nos hemos atrevido a cambiar y a movernos hacia adelante, con claridad de rumbo.

A la mitad de una administración, NO es momento para empezar de cero, ni de improvisar o actuar a partir de ocurrencias.

Es ocasión para realizar un balance, hacer ajustes y reforzar todo lo que está dando resultados.

En los próximos tres años, seguiremos avanzando hacia el logro de las grandes metas nacionales, las que nos propusimos desde el primer día de este gobierno.

Continuaremos trabajando con decisión, en la ruta establecida en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.

Habremos de perseverar en la implementación ─completa y efectiva─ de las reformas transformadoras que hemos concretado.

En este proceso, seguirán siendo prioridad, las medidas de beneficio directo para las familias mexicanas.

Igualmente, concluiremos las grandes obras de infraestructura que tenemos proyectadas o que ya están en construcción, a lo largo y ancho del territorio nacional.

En pocas palabras, continuaremos edificando sobre las bases que hemos cimentado en la primera mitad de esta administración.

Perseverar en estos esfuerzos, nace de un principio elemental de responsabilidad y de congruencia.

Ya hemos transformado la Constitución y las leyes; ya hemos transformado las instituciones y las políticas. Lo que sigue ahora, es transformar positivamente la vida diaria de millones de mexicanos.

Cambiar las situaciones cotidianas de inseguridad, injusticia y corrupción; de falta de oportunidades, pobreza y desigualdad; es justamente lo que me mueve a trabajar por México.

Como Presidente de la República, tengo la gran oportunidad de recorrer nuestro país y de maravillarme con nuestra diversidad.

Es una experiencia única, que me confirma lo grande que es el pueblo de México; lo generosa que es el alma mexicana.

En cada reunión de trabajo, en cada comunidad que he visitado ─incluso en las zonas más alejadas y rezagadas─, ahí he tenido el privilegio de conocer a mujeres y hombres; a niños y jóvenes, de una enorme calidad humana.

México, hoy lo tengo más claro que nunca, es la fusión de millones de historias personales. Historias de lucha, pero, sobre todo, México es una Nación que está escribiendo una historia de superación todos los días.

Por eso hoy, frente a los mexicanos, renuevo mi compromiso de impulsar ese deseo nacional, de ser mejores cada día; de NO conformarnos con lo logrado, sino de aspirar a llegar más lejos.

Ése es el espíritu; ése es el ánimo que guiará la segunda mitad de mi mandato.

Sin apartarnos del camino trazado; los tiempos que vienen nos exigen tomar nuevas medidas, para hacer frente a los grandes desafíos nacionales.

Hoy, desde Palacio Nacional, les informo a los mexicanos, 10 medidas que habremos de llevar a cabo durante los siguientes días y meses:

PRIMERA. Impulsaremos leyes indispensables para fortalecer el Estado de Derecho.
Trabajaremos con la 63 Legislatura del Congreso de la Unión, con el propósito de concretar diversos ordenamientos legales para combatir la impunidad y proteger los Derechos Humanos.

Me refiero a:

-La legislación secundaria que ponga en marcha el Sistema Nacional Anticorrupción.
-Las leyes complementarias del nuevo Sistema de Justicia Penal, incluyendo la Ley Nacional de Ejecución de Sentencias y la Ley Nacional de Justicia para Adolescentes.

-Leyes en favor de los Derechos Humanos, como son: la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Tortura; y la de Desaparición Forzada de Personas; así como
-Las reformas constitucionales para fortalecer las instituciones de seguridad pública locales y redefinir el sistema de competencias en materia penal.

SEGUNDA MEDIDA. Trabajaremos con el objetivo de concretar un Acuerdo Nacional para la Justicia Cotidiana.

Me refiero a aquella justicia que en los ámbitos civil, laboral, mercantil o administrativo se da. Es decir, la justicia del día a día, la que exige el trabajador al que no le pagan su salario; el comerciante que no puede cobrar una deuda; o la viuda que no recibe su pensión.

Con el propósito de mejorar esta justicia cotidiana, convoco a los Poderes de la Unión, Gobernadores, Presidentes de Tribunales Superiores de Justicia y representantes de centros académicos, colegios y barras de abogados, para iniciar los Diálogos por la Justicia, conforme a la recomendación del Centro de Investigación y Docencia Económicas.
El objetivo de este espacio de encuentro y reflexión, es que el país cuente con un paquete de iniciativas de reforma y de políticas públicas, para hacer de la Justicia Cotidiana, un derecho efectivo.

Este Pacto por la Justicia en México, será la mejor manera de honrar el Centenario de nuestra Constitución, de 2017.

TERCERA MEDIDA. Impulsaremos el desarrollo de las regiones con mayor rezago, para combatir la pobreza y la desigualdad.

Digámoslo con toda claridad: muchos “Méxicos” conviven juntos. Mientras que algunas regiones triunfan en la economía mundial, con crecientes índices de ingreso, desarrollo y bienestar; hay otras que están rezagadas, viviendo aún en condiciones de retraso y marginación.

Este contraste es más evidente, si comparamos los estados de la Frontera Norte y los del Bajío, con las entidades del Sur del país.

Como nación, no podemos permitir que sigan existiendo estas brechas sociales.

Se requiere de un cambio en el modelo de desarrollo. No es suficiente con una política social centrada en mitigar la pobreza, se necesita una estrategia más proactiva, enfocada a elevar la productividad, crear más empleo y generar riqueza.

Por esa razón, este mes enviaré al Congreso de la Unión, la Iniciativa de Ley Federal de Zonas Económicas Especiales.

Las Zonas Económicas Especiales son áreas en las que se ofrece un marco regulatorio e incentivos especiales, para atraer empresas y generar empleos de calidad. Son un instrumento de desarrollo que se ha utilizado con éxito en diversas partes del mundo y que México, hasta ahora, no se había atrevido a implementar.

Si queremos resultados distintos, tenemos que ser audaces y recorrer nuevos caminos. Las Zonas Económicas Especiales serán eso: una nueva oportunidad para las regiones más rezagadas.

CUARTA MEDIDA. Apoyaremos las actividades productivas de las zonas rurales de mayor marginación.

La pobreza y las carencias sociales son más intensas en el ámbito rural. Estas condiciones son particularmente difíciles para los pequeños productores, que en muchos casos, viven del autoconsumo o con un ingreso de subsistencia.

Para hacer frente a esta situación y atender los desequilibrios regionales, he dado indicaciones de incluir, en el proyecto de Presupuesto de Egresos 2016, un nuevo Programa de Apoyo a Pequeños Productores.

Con él, buscaremos democratizar y elevar la productividad de las pequeñas unidades de producción, así como promover su asociación, para que logren una mayor escala y rentabilidad.

QUINTA MEDIDA. Pondremos en marcha, la mayor renovación de infraestructura educativa, en las últimas décadas.
Como lo dije, las escuelas deben estar en el centro del Sistema Educativo Nacional.

La educación de calidad que queremos para nuestros niños y jóvenes, requiere que los planteles y salones de clases se encuentren en condiciones dignas; que tengan luz, agua, baños, mobiliario escolar, lo mismo que pisos, muros y techos firmes.

Ante la magnitud del reto, los recursos fiscales invertidos hasta el momento, han resultado insuficientes.

Por eso, hoy anuncio la próxima emisión de Bonos de Infraestructura Educativa, en la Bolsa Mexicana de Valores, con los que habremos de respaldar y ampliar los alcances del Programa de la Reforma Educativa.

Se trata de un innovador instrumento de ingeniería financiera, que permitirá multiplicar, en los próximos tres años, los recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples, de las entidades federativas que se sumen a este programa.

Con el apoyo de los gobiernos y la confianza de los inversionistas, será posible canalizar a las escuelas de México recursos adicionales, del orden de 50 mil millones de pesos, de aquí hacia el año 2018.

Estos recursos, junto con los presupuestados, serán la mayor inversión que haya hecho México, para dignificar las escuelas públicas de nuestro país.

SEXTA MEDIDA. Fortaleceremos la capacidad de los niños y jóvenes de México, para competir y triunfar en un mundo cada vez más integrado.

Con este propósito, también he ordenado incluir en el proyecto de Presupuesto de Egresos 2016, un Programa Nacional de Inglés, para alumnos de Educación Básica.

El inglés es hoy una herramienta indispensable, para que las nuevas generaciones puedan acceder a mayores oportunidades educativas y laborales a lo largo de su vida.

SÉPTIMA MEDIDA. Daremos un renovado impulso a la cultura de nuestro país.

Es convicción de este Gobierno que todos los mexicanos tengan acceso a la cultura y, al mismo tiempo, puedan crear y expresarse a través del arte.

México debe tener una institución de Estado que esté a la altura de este desafío.
Por ello, en breve presentaré una Iniciativa para crear la Secretaría de Cultura.

Esta decisión es resultado del análisis del presupuesto de Base Cero y de la metodología que hemos empleado.

Lejos de implicar un mayor gasto, permitirá optimizar y dar mayor relevancia a la inversión que se realiza en cultura.

Con esta decisión, hoy el Gobierno de la República confirma que la cultura es una prioridad nacional para impulsar el bienestar y el desarrollo integral de los mexicanos.

OCTAVA MEDIDA. Mantendremos la estabilidad macroeconómica para proteger el bienestar de las familias mexicanas.
Frente al actual entorno económico internacional, el Gobierno de la República está determinado a mantener la disciplina en las finanzas públicas.

Para ello, el próximo 8 de septiembre, enviaré al Congreso de la Unión una propuesta de Paquete Económico responsable y realista.

En particular, el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2016 estará centrado en el bienestar de los mexicanos, es decir, será sensible a las prioridades de la población y estará focalizado en la atención de los grupos más vulnerables.

Para cumplir con estos propósitos, tendrán prioridad:

-Los programas de combate a la pobreza;

-La seguridad pública.

-El financiamiento a las universidades públicas y el fortalecimiento del desarrollo científico y tecnológico; así como

-Los programas de impulso al crecimiento económico;

Asimismo, el Gasto de Inversión dará prioridad a los proyectos que ya están en curso y a aquellos que acrediten un mayor impacto social y económico.

NOVENA MEDIDA. A partir de la confianza que hoy tiene el mundo en México, vamos a acelerar el desarrollo de la infraestructura nacional.

Con esta visión, México desarrollará innovadores instrumentos financieros que nos permitan captar mayores flujos de capital ─de forma ágil, eficaz y transparente─ y dirigirlos a proyectos de infraestructura, incluyendo el sector energético.

El primer instrumento de inversión se llamará FIBRA E. Con él, los inversionistas participarán en proyectos en materia energética y de infraestructura; en condiciones similares a las que ofrecen las FIBRAS inmobiliarias, que han sido muy exitosas en los últimos años.

Y el segundo instrumento, serán los Certificados de Proyectos de Inversión. Éstos permitirán a los fondos de pensiones, aseguradoras y otros inversionistas institucionales ─nacionales y extranjeros─ invertir en una amplia gama de proyectos, en todos los sectores de la economía.

De manera complementaria, para detonar una mayor inversión del sector privado, a partir de 2016 se impulsarán más proyectos de infraestructura en la modalidad de Asociación Público-Privada.

De esta manera, México se pondrá nuevamente a la vanguardia, en el diseño de instrumentos financieros que alienten el crecimiento económico y la generación de empleos.

Finalmente, DÉCIMA MEDIDA. El Gobierno de la República se compromete con la austeridad presupuestal.

Frente al actual entorno económico, aquí lo reitero, al Gobierno de la República le toca apretarse el cinturón.

Vamos a hacer más con menos; invertiremos los recursos públicos en lo sustantivo, en lo que sirve mayormente a los mexicanos.

En este marco, anuncio que la propuesta de Presupuesto de Egresos 2016 tendrá estrictas medidas de austeridad.

Los titulares de las dependencias y entidades del Gobierno de la República deberán generar ahorros e invertir mejor los recursos.

El compromiso es disminuir los gastos administrativos y operativos, y aumentar la inversión en el bienestar y progreso de los mexicanos.

Estas 10 medidas tienen objetivos claros. Me refiero a fortalecer el Estado de Derecho; impulsar el crecimiento económico; y combatir la desigualdad. Justamente éstas serán las prioridades que tendremos, para la segunda mitad de esta administración.

MEXICANAS Y MEXICANOS:

Hoy el mundo aún no termina de superar los efectos económicos y sociales, derivados de las graves crisis financieras de 2008; sin duda unas de las peores en décadas.

La desigualdad social ha aumentado en la mayoría de las naciones; el crecimiento económico no ha recuperado su dinamismo previo; y tampoco han bajado las tasas de desempleo a los niveles anteriores a la crisis.

Esta situación se vuelve todavía más compleja, por los acelerados avances tecnológicos, que están alterando dramáticamente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos.

Hay frustración y pesimismo; desencanto y malestar social en Europa, en Asia y en América; en prácticamente todos los continentes.

Los medios digitales y las redes sociales reflejan estos sentimientos de preocupación y enojo; manifiestan que las cosas no funcionan y dan voz a una exigencia generalizada de cambio ─de cambio inmediato─.
En todas las naciones surgen dudas y se enfrentan dilemas sobre cuál es el mejor camino a seguir.

En este ambiente de incertidumbre, el riesgo es que en su afán de encontrar salidas rápidas, las sociedades opten por salidas falsas.

Me refiero al riesgo de creer que la intolerancia, la demagogia o el populismo, son verdaderas soluciones.

Esto no es nuevo. Es una amenaza recurrente que ha acechado a las naciones en el pasado.

Hay ejemplos en la historia, en donde los sentimientos de inconformidad tras crisis económicas globales, facilitaron el surgimiento de doctrinas contrarias a la tolerancia y a los Derechos Humanos.

En esos episodios, la insatisfacción social fue tal, que nubló la mente, desplazó a la razón y a la propia ciudadanía; permitiendo el ascenso de gobiernos que ofrecían supuestas soluciones mágicas.

Sin embargo, esos mismos gobiernos, lejos de llevar a sus sociedades hacia mejores condiciones de vida, alentaron el encono y la discordia; destruyeron sus instituciones y socavaron los derechos y libertades de su población.

De manera abierta o velada, la demagogia y el populismo erosionan la confianza de la población; alientan su insatisfacción; y fomentan el odio en contra de instituciones o comunidades enteras.

Donde se impone la intolerancia, la demagogia o el populismo, las naciones, lejos de alcanzar el cambio anhelado, encuentran división o retroceso.

Los cambios positivos y duraderos de toda sociedad; se logran por la vía de la responsabilidad, de la institucionalidad, de la estabilidad económica, del respeto a los demás y de la voluntad de construir sobre lo que ya se ha avanzado.

Esa es mi responsabilidad, como Presidente de la República.

Mi responsabilidad como Presidente de la República es avanzar sin dividir; reformar sin excluir; transformar sin destruir.

Esa es mi responsabilidad desde 2012, cuando México votó por un proyecto de cambio con rumbo; un cambio de fondo, a través de las instituciones.

Eso es lo que hemos hecho como país, en estos 3 años: enfrentar rezagos ancestrales, vencer resistencias, superar inercias y transformar instituciones.

Nos comprometimos a hacer reformas estructurales y hoy ya se están implementando.

Nos comprometimos a modernizar las políticas públicas y así lo hemos hecho.

Nos comprometimos a desarrollar infraestructura a lo largo del país, y la estamos construyendo.

Hoy, puedo decir ─de frente a la Nación─ que estamos cumpliendo con el proyecto de cambio con rumbo, al que me comprometí.

Sin duda, enfrentamos viejos y nuevos problemas. Para superarlos, lejos de retroceder, debemos seguir adelante, hay que continuar por la ruta que nos hemos trazado.

Es un principio elemental de responsabilidad democrática, perseverar en el proyecto de nación por el que votaron los mexicanos.

Vamos a seguir por esa ruta –que es difícil y compleja–, pero que es la única que nos permitirá brindar desarrollo a nuestra gente; a nuestro México, que tanto queremos.

Hoy tenemos cimientos más sólidos para enfrentar la coyuntura internacional, y sobre todo, para edificar una nación más próspera e incluyente.

Si hace 3 años era importante que el país NO diera un salto al vacío, hoy es esencial que México NO claudique en su proceso transformador.

A partir de lo avanzado en esta primera mitad, y de las lecciones aprendidas, habremos de profundizar y consolidar los cambios, y que éstos, se traduzcan en mayor calidad de vida para los mexicanos.

Es un hecho que la economía mundial habrá de mejorar, y cuando llegue ese momento, México será de las naciones con mejores condiciones para crecer aceleradamente.

México se perfila ya como una de las 10 economías más grandes del mundo. Lo que esto nos dice a los mexicanos de hoy, es que nuestro país tiene todo para ser una potencia en los siguientes años.
México está destinado a ser una de las naciones más prósperas, de mayor bienestar para su gente y motivo de inspiración para el mundo.

Como Presidente de la República, estoy decidido a poner mi mayor pasión, dedicación y empeño, para que así sea.

Con esta convicción, entramos a esta segunda mitad, con muchas ganas y más fuerza.