Primero, gracias al señor, nuestro Dios, por estar aquí, reunidos.

Señor Presidente, Enrique Peña Nieto, Honduras se siente distinguida con su presencia aquí, esta tarde.

De igual manera, con la presencia de su Delegación de Gobierno y los amigos empresarios del agro que, también, Presidente, me han hecho sentir lleno de esperanza el día de hoy, aparte de lo que me han comentado de cómo usted les ha apoyado. Yo creo que ahí tenemos una hoja de ruta muy importante.

Hoy, nos congratulamos de darle la más cordial bienvenida al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto; a su distinguida Delegación.

Un país con quien compartimos una misma visión acerca del desarrollo de nuestros pueblos y de la necesidad de abrir nuevas avenidas de entendimiento, de hermandad y solidaridad entre nuestros países hermanos.

A Honduras y a México nos unen lazos que no pueden ser divididos. Históricamente, hemos sido países hermanos, formamos en parte de una región que enfrenta desafíos semejantes, y aspiramos a conservar nuestras raíces, a forjar nuestro presente con esfuerzo y entrega, y a construir nuestro futuro con esperanza, fe y valentía.

Con el Presidente Peña Nieto, nos proponemos entablar en esta oportunidad un diálogo sincero y profundo acerca de temas que tienen un peso primordial para la vida de México y de Honduras; éstos son: la seguridad, la migración, los derechos humanos, la salud, la energía, el turismo, la agroindustria y el comercio.

En cada uno de estos terrenos, nuestros hermanos mexicanos han dado pasos cualitativos y trascendentales. Conocemos en detalle las reformas emprendidas en México, como particular acento en temas como la educación, las finanzas, la energía y los temas de Hacienda.

Igualmente, valoramos los esfuerzos emprendidos por el Gobierno del Presidente Peña Nieto en torno a grandes temas, como la promoción de la paz, la inclusión y la prosperidad. Forjar, también, una educación de calidad para todos; convertir a México en un actor con responsabilidad global en sintonía con las mejores causas de la humanidad.

Es nuestro interés explorar todas las oportunidades para intercambiar experiencias y ensanchar los espacios de cooperación. Particularmente, en lo que toca a la generación energética y la implantación de un nuevo modelo de salud.

Profundizando en el rubro energético, destacamos que en el campo de la energía hemos emprendido el camino hacia nuestra independencia y fortalecido aquellas iniciativas para invertir nuestra matriz energética.

Estamos poniendo orden en el sector energético. Acabamos de concluir con éxito las negociaciones con dos empresas de generación de energía térmica, por lo cual hemos logrado bajar de manera importante, a precios justos y referenciales del área centroamericana, el tema de la energía.

Tales convenios, harán posible obtener en los cuatro años de mi gestión administrativa, no menos de mil 700 millones de lempiras en ahorro, un hecho sin precedentes en la historia de Honduras.

Hemos comenzando a allanar una ruta hacia la expansión del mercado energético, que incluye el aprovechamiento de todos los elementos de generación limpia o renovable. Para cuyo propósito, ya se ha aprobado la nueva Ley de Industria Eléctrica que liberaliza el mercado, vuelve más incluyente la actividad de generación de potencia y fortalece la empresa estatal de energía eléctrica.

Y espero que a más tardar este fin de semana, esté publicado en el Diario Oficial La Gaceta.

Pero queremos ir más allá, y estudiar la posibilidad de entablar con México convenios de generación de energía a partir del gas, la cual nos permitirá diversificar nuestra oferta energética.

Y en lo que toca al ámbito de salud, nuestra intención es conocer de manera pormenorizada el esquema asistencial que ha adoptado México, y que es concordante con una nueva visión de la seguridad social que queremos para Honduras.

En nuestro país aspiramos a llevar a cabo una revisión completa de nuestro aparato de salud pública a efecto de ampliar la cobertura, elevar la calidad de la atención en nuestra red de hospitales y centros públicos; volver más justo el acceso a tales servicios esenciales.

Nuestra propuesta en este terreno, también está orientada a darle un fuerte empuje a la descentralización del sector sanitario y, de igual forma, impulsar un modelo de atención primaria.

De manera paralela, hemos puesto en marcha acciones orientadas a volver transparentes los mecanismos de adquisición, distribución y abastecimiento de medicinas, con la idea de que ningún funcionario nuevamente ponga sus manos en estos procesos, y que el mismo esté libre de cualquier contubernio entre políticos y sectores de grupos económicos poderosos.

Desde luego, nuestro diálogo con el Presidente Peña Nieto está centrado en otros temas prioritarios para el desarrollo económico de nuestros países, como son: la agroindustria, el comercio y el turismo.

En el renglón de la agroindustria, hemos puesto en marcha programas de palma africana, ganado, caña de azúcar para desarrollar el sector con una inversión inicial de mil 500 millones de lempiras este año; ascendiendo a tres mil y a cuatro mil los posteriores años, en el marco de una estrategia para dinamizar nuestro aparato económico.

No puede ser de otra manera, puesto que la agroindustria representa alrededor del 40 por ciento de nuestro Producto Interno Bruto.

En la actividad comercial, nos hemos trazado como meta duplicar las exportaciones al término de la presente gestión gubernamental, y llevar esa cifra desde los siete mil millones de dólares a los 14 mil millones de dólares.

Desde luego, esta proyección tiene un vínculo directo con la capacidad de nuestro país para incrementar el aprovechamiento de las ventajas que presentan los Tratados de Libre Comercio que hemos suscrito, incluido el que mantenemos vigente los países centroamericanos con nuestro hermano país de México.

De hecho, México es uno de nuestros principales socios en las asignaturas de intercambio comercial y flujo de capital.

México, en el 2013, contribuyó con el 25 por ciento del total de recursos foráneos invertidos en nuestro país, que el año pasado sumaron más de mil millones de dólares.

Quiero recordar al pueblo hondureño que en mi administración concluiremos el corredor logístico que une al Atlántico con el Pacífico, gracias al apoyo de México con la Iniciativa de Mesoamérica. Además, mantiene una presencia activa a través de empresas dedicadas a diversos rubros que se han instalado en nuestro país.

En la cartera de temas que hemos colocado en la agenda de trabajo que estamos desarrollando este día con el Presidente Peña Nieto, nos prometemos, sin embargo, a abordar de manera prioritaria un tema altamente sensible y de interés para ambas naciones; nos referimos al tema migratorio, a lo que viven nuestros compatriotas en su ruta a Estados Unidos y su vinculación con el respeto a sus derechos humanos.

En esta línea, hemos recibido la noticia muy grata de la apertura, de la aprobación a la apertura que hemos pretendido de cuatro consulados en México; en las ciudades de Hermosillo, Acayucan, Tenosique y Saltillo, porque queremos dar una atención de primera a nuestros héroes migrantes.

Y yo debo agradecer también el esfuerzo que el Gobierno mexicano está haciendo, y quiere seguir haciendo en esta materia.

Ambos países hemos llegado a diversos compromisos para atender el problema migratorio desde todas sus aristas, en tanto se trata de un tema complejo que necesita ser entendido de manera integral y conjunta.

Sabemos que cada media hora un joven hondureño emprende el éxodo hacia Estados Unidos, y cada hora emigran un promedio de nueve compatriotas. Estamos trabajando para que eso no suceda.

Por lo que hemos creado los Programas Con Chamba a Vivir Mejor, y además Vive Mejor, para generar oportunidades de empleo a 100 mil hondureños y la atención a las 835 mil familias que viven bajo la línea de la pobreza.

Nos esforzamos por mejorar el entorno social, económico y político del país, para enfrentar el problema de la emigración ilegal. Necesitamos revisar y profundizar los acuerdos a los que hemos llegado con México, en aras de garantizar ese trato humanitario y asegurar ese respeto a los derechos de nuestros compatriotas. Y agradecemos en todo lo que vale el esfuerzo del Gobierno mexicano.

De paso, esperamos revisar nuestra agenda de cooperación en materia de seguridad, un flagelo que abate a nuestros países, dejando una estela de sangre y luto.

Sabemos que el Gobierno mexicano ha intensificado sus acciones para detener el paso de los grupos violentos y fracturar la columna vertebral de bandas que se dedican a esta situación irregular.

En lo que a nosotros toca, hemos empezado a librar una batalla frontal, incesante y decidida contra la violencia criminal. Hemos comenzado a obtener resultados positivos, y esperamos mantener el ritmo.

Sabemos que no va a ser fácil, sabemos que es de mediano y largo plazo, pero estoy seguro que de la mano de Dios y del pueblo hondureño, lo vamos a lograr.

Presidente Peña Nieto:

Permítame felicitarle por haber concretizado el Gran Pacto Nacional por México, y haber impulsado las reformas derivadas del mismo. Es un ejemplo para América Latina y para el mundo.

Expresamos nuestra más sincera voluntad por fortalecer las relaciones bilaterales entre México y Honduras, dos países hermanos cuyos pueblos caminan de la mano hacia mejores estadíos de desarrollo, de inclusión social y de profundización de nuestras democracias.

Bienvenido a Honduras, Presidente.