(Interpretación al Español)

Gracias.

Es un gran honor haber sido invitado por usted, señor Presidente.

Un gran, gran honor.

Gracias.

Tuvimos una conversación muy sustancial, directa y constructiva; fue un intercambio de ideas lo que tuvimos durante un buen tiempo.

Yo fui muy directo al presentar mis puntos de vista sobre los impactos del comercio actual, de las políticas migratorias en Estados Unidos.

Como ustedes saben, yo amo a Estados Unidos, muchísimo y queremos asegurarnos que las personas de Estados Unidos estén bien protegidas.

Usted, igualmente expresó sus sentimientos y su amor por México.

Estados Unidos y México comparten una frontera de dos mil millas, un comercio anual de medio billón de dólares y también un millón de cruces legales todos los días en nuestra frontera.

Nosotros nos vemos entonces con este amor por la democracia, un amor por nuestros pueblos y las contribuciones de millones de México-americanos en Estados Unidos.

Y yo tengo un tremendo sentimiento para los México-americanos, no solamente en términos de amistad, sino también en términos de los números tan tremendos que empleo en Estados Unidos y se trata de personas realmente impresionantes, impresionantes.

Tengo también muchos amigos, tantos amigos que vienen a México y también en México; me siento muy orgulloso de decir cuántas personas yo empleo.

Y los mexicanos de primera, segunda y tercera generación en Estados Unidos van más allá del reproche; se trata de personas espectaculares y trabajadoras.

Tengo un gran respeto por ellos y sus fuertes valores de familia, fe y comunidad.

Todos compartimos un interés común, en mantener a nuestro hemisferio seguro, próspero y libre.

Nadie gana, en ninguno de los dos países, cuando los contrabandistas de seres humanos y los narcotraficantes convierten en presas a personas inocentes, cuando los cárteles cometen actos de violencia, cuando hay flujos ilegales de armas y efectivo de Estados Unidos hacia México, o cuando los migrantes de Centroamérica hacen este peligroso camino, y es muy, muy peligroso, y vienen hacia México o los Estados Unidos sin autorización legal.

Compartí mi fuerte postura sobre el TLCAN, que ha sido de mayor beneficio para México de lo que ha sido para Estados Unidos, que debe ser mejorado para poder asegurarnos que los trabajadores, y esto es muy importante, en ambos países, salgan beneficiados de un comercio justo y recíproco.

Expresé todo esto a Estados Unidos, y de Estados Unidos también dije que debemos tomar acción para detener esta tremenda salida de empleos de nuestro país, esto es algo que está sucediendo todos los días; está empeorando, empeorando y empeorando, y tenemos que detenerlo.

La prosperidad y la felicidad de nuestros países aumentará si trabajamos conjuntamente en las siguientes cinco metas compartidas:

Número uno. Poner fin a la inmigración ilegal, no solamente entre nuestros dos países, sino incluyendo la inmigración ilegal de centro y sudamericanos, así como de otras regiones que impactan la seguridad y las finanzas, tanto en México como en Estados Unidos.

Esto es un desastre humanitario; los caminos peligrosos utilizados por pandillas y cárteles, y los peligros físicos extremos que deben ser resueltos, deben ser resueltos rápidamente.

No es justo para las personas, en ninguna parte en el mundo, podríamos decir ciertamente no es justo para el pueblo de México ni tampoco para el pueblo de los Estados Unidos.

Número dos. Tener una frontera segura es un derecho soberano y es mutuamente benéfico.

Reconocemos y respetamos el derecho de cualquiera de los dos países de construir una barrera física o un muro en cualquiera de sus fronteras para detener el movimiento ilegal de personas, drogas y armas.

La cooperación para lograr este objetivo compartido, y será un objetivo compartido para la seguridad de todos los ciudadanos, es primordial, tanto para Estados Unidos como para México.

Número tres. Desmantelamiento de los cárteles de la droga y poner fin al flujo de drogas, armas y fondos ilegales que cruzan nuestras fronteras.

Esto solamente se puede hacer con cooperación, inteligencia y compartiendo también la inteligencia y operativos conjuntos entre nuestros países. Es la única manera en que esto va a suceder.

Mejorar el TLCAN. Número cuatro.

El TLCAN es un acuerdo de 22 años, que tiene que ser actualizado para reflejar la actualidad.

Hay muchas mejoras que se pueden hacer, que harían que tanto México como Estados Unidos sean más fuertes y conserven la industria en nuestro hemisferio. Tenemos una tremenda competencia de China y de todo el mundo, tenemos que conservarlo en nuestro hemisferio.

Los trabajadores en ambos países necesitan aumentos salariales desesperadamente. En los Estados Unidos han pasado 18 años, 18 años en que los salarios han caído. Mejorar los estándares salariales y las condiciones de trabajo crearán mejores resultados para todos los trabajadores en particular; hay mucho valor que se puede crear para ambos países trabajando bellamente juntos.

Y estoy seguro de que esto sucederá.

Número cinco. Conservar la riqueza manufacturera en nuestro hemisferio. Cuando los empleos salen de México, los Estados Unidos o Centro América y se van a otros países, incrementa la pobreza y la presión en los servicios sociales, así como la presión en la migración transfronteriza; una presión tremenda. 

El vínculo entre nuestros dos países es profundo y sincero, y nuestros países se benefician de una relación cercana, estrecha y honesta entre nuestros Gobiernos.

Se trata de un México fuerte, próspero y vibrante; éste está en el mejor interés de Estados Unidos y conservará y ayudará a conservar durante mucho, mucho tiempo, a América unida.

Nuestros países trabajarán conjuntamente para el bien mutuo y, más importante, para el bien mutuo de nuestros pueblos.

Señor Presidente.

Quiero agradecerle. Ha sido uno honor tremendo y le llamo a usted, mi amigo.

Muchas gracias.