Al participar en la Sesión con el tema de Economía Global, en el marco de la Cumbre de Líderes del G20, grupo de países cuyas economías representan el 85.8 por ciento del PIB mundial, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto destacó que es un foro único para coordinar políticas que permitan al mundo salir del estancamiento y llevar bienestar a los habitantes.

En el Centro de Convenciones de esta ciudad, señaló que un paso fundamental para lograr este objetivo es comprometerse firmemente a incrementar colectivamente el dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del Grupo de los 20, estimado para 2018.

Este objetivo, continuó, “requiere que nuestras sociedades y gobiernos se atrevan a hacer cambios estructurales para quitar viejos obstáculos que limitan nuestras economías”, y el ejemplo de México demuestra que sí es posible transformarse de fondo.

El Primer Mandatario subrayó que las transformaciones al marco institucional y a la infraestructura del país, son dos aspectos fundamentales del proceso de cambio puesto en marcha.

Indicó que tan importante fue la aprobación legislativa de las once reformas estructurales, como lo es hoy la eficaz instrumentación de las mismas durante sus etapas regulatorias y administrativas; y abundó que actualmente se está trabajando para ponerlas en acción y hacer que se traduzcan en mayor crecimiento económico y beneficios concretos para la población.

En este contexto, enfatizó que de acuerdo a los planteamientos del G20, la Reforma Laboral tiene como uno de sus objetivos principales fomentar la inclusión de la mujer en el mercado de trabajo, a partir de esquemas más flexibles de contratación como el trabajo en casa; el pago por hora; la prohibición de exámenes de embarazo; y penas más altas al hostigamiento y al acoso sexual.

El Presidente Peña Nieto puntualizó que con acciones estructurales como éstas, México respalda el compromiso del G20 de incrementar sustancialmente la participación de las mujeres.

Por otro lado, apuntó que el Gobierno de México coincide con el G20, particularmente con la presidencia australiana, en la importancia de los proyectos de infraestructura como un motor del crecimiento económico. Por ello, agregó, se impulsa un Programa Nacional de Infraestructura que incluye más de 700 obras estratégicas para convertir al país en una plataforma logística internacional.

El Programa, con una inversión histórica mayor a 600 mil millones de dólares, contempla la construcción de más de tres mil kilómetros de autopistas; incrementar de 280 a 500 millones de toneladas la capacidad de los puertos; la construcción de un nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México que, en su etapa máxima, movilizará a 120 millones de pasajeros al año; y una inversión promedio anual superior al ocho por ciento del PIB.

El Titular del Ejecutivo Federal expuso que para desarrollar estos proyectos se utilizan innovadores mecanismos de inversión como asociaciones público-privadas; y la participación de inversionistas institucionales y fondos binacionales como por ejemplo, el de China, de dos mil 400 millones de dólares, administrado por la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial.

Por su parte, el Primer Ministro, Tony Abbott, quien ocupa la Presidencia australiana del G20, destacó que el éxito de las reformas en México fue una preparación y concertación con otros partidos, y sobre todo, que la narrativa fue la correcta.