• Ningún mexicano está condenado a ser pobre por el hecho de haber nacido en la pobreza, subrayó.
  • La Estrategia parte de la convicción de que es posible disminuir las carencias e incrementar la igualdad, aseveró.
  • Es el principal instrumento de cambio para que más ciudadanos se alimenten mejor, tengan acceso a servicios de salud, habiten mejores viviendas, cuenten con servicios básicos como agua, drenaje y electricidad, abandonen el rezago educativo, obtengan los beneficios de la seguridad social y puedan adquirir los alimentos de la canasta básica a precios estables, afirmó.
  • Ofreció una conferencia de prensa conjunta con el Secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña.

En conferencia de prensa conjunta, el Secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña, y el Coordinador General de Comunicación Social de la Presidencia y Vocero del Gobierno de la República, Eduardo Sánchez Hernández, detallaron las acciones y objetivos que conforman la Estrategia Nacional de Inclusión que lleva a cabo el Gobierno de la República.

En la Residencia Oficial de Los Pinos, el Vocero Eduardo Sánchez subrayó que esta Estrategia “es, sin lugar a dudas, el esfuerzo más amplio, ambicioso, integral y transparente que se haya emprendido en México para abatir la pobreza”.

Destacó que este mecanismo “parte de la convicción de que disminuir las carencias e incrementar la igualdad, desde luego, es posible. Es posible también que ningún mexicano esté condenado a ser pobre por el hecho de haber nacido en una familia en pobreza”.

Enfatizó que el Presidente Enrique Peña Nieto reconoció, desde el inicio de su Administración, el reto del país en materia de pobreza, por lo que desde el primer momento instruyó la puesta en marcha de una Cruzada para enfrentar su expresión más lacerante: el hambre.

Señaló que sobre el cimiento de esta Cruzada se incorporaron nuevos esfuerzos que conforman hoy la Estrategia Nacional de Inclusión.

Eduardo Sánchez expuso que para instrumentar la misma, se ha establecido una coordinación estrecha de dependencias del Gobierno de la República con las autoridades de las 32 entidades federativas y los municipios, así como con empresas y organizaciones de la sociedad civil”.

Añadió que la Estrategia Nacional de Inclusión “es el principal instrumento de cambio para que más ciudadanos se alimenten mejor, tengan acceso a servicios de salud, habiten mejores viviendas, cuenten con servicios básicos como agua, drenaje y electricidad, abandonen el rezago educativo, obtengan los beneficios de la seguridad social y puedan adquirir los alimentos de la canasta básica a precios estables”.

Indicó que a través de este mecanismo se ordenan las acciones de los sectores público, privado y social, en torno a métodos, criterios y ocho objetivos compartidos para este año que son:

Primero: que 2.2 millones de mexicanos salgan del rezago educativo. “El propósito es que más niños ingresen a cursar la educación preescolar y más adultos terminen su educación básica o secundaria este año”.

Segundo: que 21.2 millones de personas se incorporen al Seguro Popular y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para proteger la salud y el patrimonio de las familias más vulnerables, así como a los estudiantes de educación pública.

Tercero: que mediante un empleo formal, más personas cuenten con seguridad social. Refirió que en lo que va del sexenio se han registrado casi dos millones de nuevos empleos en el Instituto Mexicano del Seguro Social, la cifra más alta de la historia de México.

Cuarto: que las familias tengan acceso a viviendas con muros, pisos y techos firmes, y que cuenten con espacio suficiente para evitar el hacinamiento. Añadió que “mediante más de 700 mil acciones de vivienda en los últimos dos años, se han generado mejores condiciones de bienestar para casi cuatro millones de mexicanos”.

Quinto: “que además de mejores materiales y espacios, las viviendas cuenten con servicios básicos como agua, drenaje o electricidad”. Resaltó que cinco millones de personas viven mejor hoy, gracias a las acciones realizadas para dotar de estos servicios a las comunidades más rezagadas.

Sexto: que los mexicanos más pobres se alimenten mejor. Puntualizó que “millones de beneficiarios de programas sociales, especialmente niños, mujeres embarazadas o en lactancia, y desde luego adultos mayores, reciben apoyos que contribuyen a su alimentación sana, variada y suficiente”.

Séptimo: que haya abasto suficiente y estabilidad de precios de los alimentos que integran la canasta básica. Destacó que al día de hoy el costo de la canasta alimentaria se ubica al mismo nivel que en diciembre del año pasado.

Y octavo: que más ciudadanos conozcan y ejerzan sus derechos sociales. Mencionó que desde finales de los años noventa, los estudiantes de educación media y superior tenían derecho a afiliarse al Seguro Social, sin embargo, no lo sabían. “El Presidente instruyó hacer realidad este derecho, por lo que el IMSS emprendió un esfuerzo inédito de afiliación”. Eduardo Sánchez aseguró que la próxima semana se alcanzará la cifra de cinco millones de estudiantes debidamente registrados.