Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludarles en este evento, después de haber escuchado la participación de los titulares de las distintas instituciones de la Banca de Desarrollo del Estado mexicano, al Secretario de Hacienda y Crédito Público como cabeza de este sector.

De tener la presencia aquí de distintos actores de los Presidentes de los organismos cupulares del sector empresarial, a quienes les agradezco su presencia.

A Gerardo Gutiérrez Candiani.

A Javier Arrigunaga, Presidente de la Asociación de Bancos de nuestro país.

A distintos dirigentes de organizaciones empresariales, muy interesadas, muy ocupadas, muy dedicadas, precisamente a buscar que, tanto la Banca Comercial como la Banca de Desarrollo puedan financiar proyectos para el desarrollo y crecimiento económico de nuestro país.

De igual forma quiero saludar a Legisladores que amablemente están aquí presentes, que participan desde el Congreso en los esfuerzos que el Gobierno viene dedicando, precisamente a este propósito, de que realmente la Banca de Desarrollo sea un importante motor del crecimiento económico de nuestro país.

Saludo, también, en este evento a dirigentes de distintas organizaciones sociales que hoy nos acompañan.

A miembros del Gabinete del Gobierno de la República que participan dentro de esta tarea y a quienes me da mucho gusto saludar.

A los señores representantes de los medios de comunicación.

Y analistas económicos que, seguro estoy, los datos que han conocido el día de hoy, les permitirá tener una visión mucho más clara de lo que se ha logrado en estos primeros seis meses de la gestión de esta Administración.

Al estar hoy aquí con ustedes, me hace recordar las varias participaciones que en el pasado tuve como candidato, ya como Presidente electo, pero sobre todo, en las que entonces, antes incluso de ser candidato, pero cuando ya estábamos participando en aquel proceso definitorio de quién sería candidato y demás.

De haber participado con varios de ustedes en distintos foros y donde un tema muy importante que entonces abordamos, fueron dos particularmente y que hoy en congruencia con lo que entonces ya postulaba, lo que yo tenía por clara convicción.

Hoy, estamos, precisamente, dando cuentas a seis meses de la Administración de qué hemos hecho en una de estas áreas.

Me refiero, en primer lugar, haber dicho entonces como lo es, que México es un país con una solidez macroeconómica, con instituciones financieras sólidas que han sido palanca del desarrollo económico del país, pero que lamentablemente como aquí ya también se ha expresado, no prestan en demasía, o en la capacidad, o en el potencial que tienen para impulsar mayor desarrollo y crecimiento económico.

Y para eso, ustedes lo saben, es que se preparó todo un paquete, una iniciativa que incluye distintas reformas a distintos ordenamientos legales para inducir mayor crédito, para lograr, de aprobarse este paquete de reformas; que realmente la banca comercial preste más y más barato, que haya mayor competencia dentro de este sector, pero también que haya un mayor nivel de crédito.

Y es claro que frente a lo que ocurre en otros países, nuestro nivel de crédito es bajo en comparación con el Producto Interno Bruto. Y también es claro que es el crédito la palanca fundamental para alentar y motivar el desarrollo económico.

La otra vertiente que entonces compartía, era que la banca de desarrollo retomara su papel de ser una palanca, por igual que lo es la banca comercial, ésta, la banca del Estado mexicano, un importante promotor del crédito.

Que a donde no llega el crédito de la banca comercial por razones diversas, la banca de desarrollo, la banca del Estado mexicano, fuera capaz de incentivar y de otorgar crédito, precisamente para alentar la capacidad emprendedora y creativa de los mexicanos.

Y lo que hoy estamos haciendo en este acto es dar cuentas, precisamente en congruencia con esta visión, de lo que la banca de desarrollo ha venido haciendo en estos primeros seis meses de gestión, qué tiene hacia adelante, trazado, y qué nos proponemos hacer a partir de este gran instrumento del Estado mexicano para apalancar el crecimiento económico.

A partir de una óptica muy clara y también, reiteradamente señalada por un servidor en distintos espacios y foros, que he compartido con varios ustedes, si no es que con prácticamente todos.

El crecimiento económico será la ruta que asegure que México puede entrar a estadios de mayor progreso, de mayor desarrollo, y será la mejor forma de combatir la pobreza y la desigualdad que distingue no sólo a México, sino a varios países de América Latina.

Déjenme hacer puntual referencia a los temas que hoy quiero abordar con respecto a la Banca de Desarrollo, partiendo de algo claro: el financiamiento es un instrumento indispensable para liberar el potencial económico de nuestro país.

Estamos decididos a convertir el crédito responsable en un motor de progreso y bienestar para los mexicanos.

Con esta visión de lo que es la Banca de Desarrollo se asumen mandatos sociales explícitos, como el de promover el ahorro y la inclusión financiera de los mexicanos que menos tienen; fomentar la innovación y el desarrollo tecnológicos e incorporar perspectiva de género, que son algunas de las características que están consideradas dentro de la iniciativa presentada para la Reforma Financiera.

En materia de Banca de Desarrollo déjenme precisar que en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 quedó plasmada la decisión de transformar las instituciones financieras del Estado mexicano en una palanca real de crecimiento económico y en una fuente eficaz de productividad.

Hasta ahora, la Banca de Desarrollo parecía haberse enfocado exclusivamente a mantener y preservar su capital, cumpliendo así con parte de su mandato de ley, pero olvidando su razón de ser, que es precisamente apoyar a los sectores productivos, aquellos que no tienen acceso al crédito de la Banca comercial.

Y esto lo tenemos muy claro y, en consecuencia, tiene que cambiar. La Banca de Desarrollo debe ser, como su nombre lo indica, factor de desarrollo, debe llenar los espacios que el mercado no atiende y que son socialmente necesarios.

Un lineamiento central de la nueva política pública para la Banca de Desarrollo es garantizar que sus préstamos tengan el mayor impacto posible en la economía. Estamos fortaleciendo sus capacidades técnicas, organizacionales y de gestión, para que desarrollen productos innovadores y de amplia aceptación.

Las instituciones crediticias del Estado deben utilizar su capital para inducir el crédito en todo el sistema. Así lo estamos haciendo ya, como lo hemos ya conocido y escuchado en voz de los titulares de las instituciones de la Banca de Desarrollo del Estado mexicano.

Incluso, debo decirlo, esto se viene haciendo antes o desde antes de que sea eventualmente aprobado el paquete de reformas o de iniciativas presentadas dentro de esta Reforma Financiera.

Desde ahora, estamos trabajando ya en esa dirección, con los medios e instrumentos legales con los que actualmente cuenta el Estado. El gran objetivo es poner el financiamiento al alcance de quienes no pueden obtenerlo de la Banca privada, pequeños, medianos empresarios, exportadores de baja escala, agroindustriales, productores agropecuarios, entre otros.

También, se busca financiar aquellas obras de infraestructura que detonen el desarrollo equilibrado de las regiones, que eleven su competitividad local y que generen más empleos.

Otro nuevo lineamiento de la Banca de Desarrollo, es que no debe competir con la Banca comercial, sino complementar e incentivar el esfuerzo del sector privado en el objetivo de cubrir a más mexicanos con servicios financieros de alta calidad.

Como lo han expuesto aquí los señores Directores de las instituciones financieras, ya se está trabajando en dar más y mejores servicios financieros para la población. Sin embargo, estamos conscientes de que tenemos que ir más allá.

Y en este acto, aquí, frente a ustedes, que conocen perfectamente bien del sistema financiero, que están interactuando cotidianamente con él, quiero instruir al Secretario de Hacienda y Crédito Público, a los titulares de las distintas instituciones de la Banca de Desarrollo del Estado mexicano, a partir de las cifras que aquí han dado, a que logremos una meta ambiciosa, pero realmente viable, a partir de las cifras que ustedes han compartido frente a esta audiencia.

Y que tiene que ver con el nivel de crédito que debemos observar y materializar en este año 2013, y que permita ser una importante palanca para el crecimiento económico, que es, insisto, una de las prioridades para este Gobierno en el objetivo de alcanzar el México próspero que todos queremos.

A partir de las cifras que ustedes han dado, a partir de lo que han ya observado, veo viable que alcancemos el otorgamiento de crédito directo e inducido de un billón de pesos para el año 2013. Esto es un millón de millones de pesos, otorgados e inducidos por la Banca de Desarrollo del Estado mexicano y como una importante palanca para el desarrollo y crecimiento económico nacional.

Parece una cifra ambiciosa, pero es viable. Ustedes han dado cifras que ya denotan importantes avances con respecto al nivel de crédito, directo e inducido, que se habían otorgado en años anteriores. Alcanzar esta cifra de un billón de pesos para este año 2013 significaría un crecimiento real del 10 por ciento; es decir, tres veces el ritmo de crecimiento que, suponemos y estimamos, tendrá la economía este año.

Y esto significa, son buenas noticias, porque, sin duda, favorecerá a alcanzar este objetivo de lograr un crecimiento mayor y sostenido en los próximos años.

Con esta medida, la Banca de Desarrollo será, en los hechos, un gran motor del crecimiento económico.

Con esta acción, estamos poniendo la solidez de las instituciones financieras del Estado al servicio de la Nación.

Señoras y señores:

Los beneficios de la Reforma Financiera tendrán, sin duda, un impacto muy positivo en las instituciones de Banca de Desarrollo, pero también es cierto que podemos avanzar significativamente ya, desde ahora, como lo estamos haciendo.

Quienes encabezan estos organismos, tienen indicaciones precisas de impulsar el crédito y, con ello, acelerar la democratización de la productividad.

Estamos abriendo ya la llave del crédito responsable para que México transite por la ruta de la prosperidad.

Con responsabilidad y firme decisión, vamos a usar el poder transformador del crédito en beneficio del desarrollo nacional.

Con más y mejor financiamiento, vamos a mover a México y vamos a lograr la transformación del país, como todos lo queremos y todos lo anhelamos.

Yo hago votos y deseo porque realmente se cumpla con esta meta que aquí he instruido al Secretario de Hacienda y a los señores titulares de estas instituciones.

Y al final de cuentas, lo importante es que todo esto es medible y todo esto será evaluado por la sociedad.

Yo agradezco a todas y a todos ustedes su presencia en este acto.

La razón de ello es que ustedes conozcan de la visión que el Gobierno de la República tiene trazada y el mandato que está confiriendo a la Banca de Desarrollo, a la Banca del Estado mexicano, para impulsar el crecimiento económico, y pudieran ser ustedes, también, testigos y, sobre todo, conocer la opinión pública de los avances que se tienen a seis meses del inicio de esta gestión.

Muchas gracias.

Que tengan muy buen día a todos.