Señoras y señores:
 
            Muy buenos días a todas y a todos ustedes.
 
            Agradezco esta nueva invitación, ahora en mi carácter de Presidente, a este Foro sobre Seguridad y Justicia, que gentilmente y con gran interés y con enorme compromiso, Alejandro Martí y otras organizaciones de la sociedad civil involucradas e interesadas, y en apoyo y respaldo por la seguridad y la justicia de nuestro país, han venido realizando desde hace cinco años.
 
            Por eso, saludo al Presidente de esta organización, Alejandro Martí.
 
A don Ernesto Canales.
 
            A miembros, presidentes de otras organizaciones que participan de este esfuerzo.
 
            A los funcionarios del Gabinete del Gobierno de la República que, también, como parte y comprometida de esta tarea están aquí presentes.
 
            A los señores Embajadores de Estados Unidos.
 
            A la Embajadora de Canadá.
 
            Y a distinguidas personalidades del ámbito académico, intelectual, de distintas organizaciones de la sociedad civil que están involucradas en esta tarea.
 
            Señoras y señores:
 
            Muy buenos días.
 
            Permítanme antes de dar inicio al mensaje que quiero dedicar en este espacio, expresar mi solidaridad con las personas, con los deudos de que quienes lamentablemente en un accidente, fallecieron hoy por la mañana.
 
Creo que los medios de comunicación han dado cuenta de este lamentable accidente ocurrido en la Carretera México-Pachuca, hoy por la mañana, muy temprano, y que según el último informe que tengo, fallecieron 19 personas, 35 resultaron lesionadas, en un saldo muy lamentable y que desde aquí expresamos nuestra solidaridad para con los deudos.
 
            Las autoridades locales del Estado de México están ya participando en las investigaciones correspondientes. He instruido a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, a la Secretaría de Gobernación, para que a través de Protección Civil coadyuven y participen de los esfuerzos para las investigaciones correspondientes.
 
Pero, sobre todo, también para revisar las condiciones donde se encuentra esta vialidad Federal y donde los derechos de vía, hay construcciones, para que puedan desarrollarse trabajos en un futuro próximo que permitan darle a esta zona condiciones de mayor seguridad.
 
            En tanto, vaya para con los deudos nuestras expresiones de mayor solidaridad y respaldo para con ellos.
 
            Señoras y señores:
 
            Agradezco la invitación de la Red Nacional a favor de los Juicios Orales y el Debido Proceso, para participar nuevamente en este Quinto Foro, y como lo ha expresado ya su Presidente, he tenido la fortuna y privilegio de participar en él, en distintos espacios, y bajo distintas condiciones.
 
            Sin duda, uno de los reclamos más sentidos de la sociedad mexicana es, indiscutiblemente, contar con tribunales expeditos, profesionales y confiables que den plena certeza sobre la aplicación de la ley.
 
            Por ello, expreso a todos ustedes mi reconocimiento por su decidida participación en la transformación institucional de nuestro sistema de procuración y administración de justicia.
 
            Es un gusto estar nuevamente aquí con ustedes. Y déjenme compartir con ustedes lo siguiente. En el encuentro pasado afirmé categóricamente que el Estado tiene la obligación irrenunciable, insustituible e intransferible de brindar seguridad a todos los mexicanos. Y así lo he comprometido en el ejercicio de mi mandato como Presidente de México.
 
            También señalé que para lograr ese fin era indispensable contar con la contribución y respaldo de la sociedad civil. La paz, la seguridad y la justicia que exigen los habitantes del país, sólo pueden garantizarse con instituciones y leyes eficaces bajo el escrutinio ciudadano.
 
            Por eso, una de las primeras decisiones del Gobierno de la República fue poner en marcha la nueva política de Estado por la seguridad y la justicia de los mexicanos.
 
            Es una visión integral, que pone al individuo y a su familia en el centro de las decisiones y las estrategias de seguridad. Esta política consta de seis líneas de acción, que ustedes ya conocen, y que sólo me permitiré enunciar.
 
            La primera es planeación. Estamos alineando los programas, esfuerzos, acciones y presupuestos con que cuenta con el Estado para construir un México de paz, y lograr una sensible y significativa reducción de la violencia, que se vive en nuestro país, especialmente en algunas partes de su geografía.
 
            La planeación nos ha permitido definir responsabilidades precisas entre los distintos órdenes de Gobierno.
 
            Segunda acción: Prevención. Uno de los principales cambios de la política de seguridad fue la decisión de atender, no sólo los efectos de la criminalidad, sino, también, las causas estructurales.
 
            Para revertir las condiciones que fomentan el delito, se creó el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, y se instaló su respectiva comisión intersecretarial.
 
            Tercera línea de acción: Protección y respeto a los derechos humanos. Aquí el compromiso del Gobierno es muy claro, es asegurar que la actuación de la autoridad salvaguarde, en todo momento, los derechos fundamentales de las personas.
 
            Hoy contamos con dos nuevos instrumentos para lograr la Ley General de Víctimas y la Ley de Amparo, ambas recientemente publicadas.
 
            Asimismo, dentro de la Secretaría de Gobernación se creó un área específica para instrumentar la Reforma Constitucional en Derechos Humanos y los convenios internacionales que México ha suscrito en esta materia.
 
            Cuarta línea de acción: Coordinación. Hoy tenemos mejores bases para lograr una eficaz coordinación entre las propias instituciones Federales, entre éstas y los estados, y las de los estados con las de los municipios.
 
            Un elemento clave de este esfuerzo ha sido crear cinco regiones operativas, lo que permite reorganizar los recursos del Estado, para dar una respuesta acorde a los retos y necesidades de cada una de estas cinco regiones.
 
            El objetivo es que las cinco zonas cuenten con policías capacitados, mejor remunerados y con equipamiento y tecnologías adecuadas para cumplir con eficacia sus responsabilidades.
 
            Las áreas involucradas han estado de manera regular y periódica en un permanente trabajo de coordinación. Ayer el Secretario de Gobernación estuvo en distintas regiones, concluyendo, la última, en el Estado de Chihuahua. Seguramente hoy por la madrugada, después de que yo hablé con él.
 
            Y ésta es una labor permanente, porque lo que estamos logrando es una efectiva coordinación de esfuerzos entre el orden Federal, los órdenes estatales y de ahí hacia los órdenes locales.
 
            No estamos queriendo competir con ninguna autoridad. Está muy claro que esta tarea por la seguridad y la justicia de los mexicanos involucra al Estado en su conjunto, y eso implica la colaboración y corresponsabilidad, no sólo de los Poderes de la Unión, sino de todos los órdenes de Gobierno. Y no en un afán de competir, sino más bien en un afán de que cada parte haga la tarea que le corresponde y esto nos permita dar los resultados esperados, que es darle a la sociedad mexicana condiciones de mayor seguridad y de mayor justicia.
 
            Quinta línea de acción. Transformación institucional. La responsabilidad de salvaguardar y preservar el orden en el país, debe sustentarse en instituciones sólidas, profesionales y sobre todo confiables para la población.
 
            Éste me parece que ha sido un ejercicio y un objetivo reiterado, claramente señalado, no sólo por nosotros, sino por gobiernos que nos han antecedido. Y aún no hemos logrado, realmente, concretar este objetivo, sin por ello menospreciar o dejar de reconocer los avances que se tienen.
 
            Hoy, tenemos instituciones mucho más sólidas, más fortalecidas, con mayores capacidades. Pero necesitamos mejorarlas, perfeccionarlas, para garantizar la vigencia  plena del Estado de derecho.
 
            Por eso, hemos dado prioridad a la agenda de cambios y reformas estructurales para mejorar la seguridad pública del país, así como para garantizar una procuración y administración de justicia efectivas.
 
            Y sexta línea de acción: Evaluación y retroalimentación. Cualquier política que no está sujeta permanentemente a una evaluación y que sea a través de los resultados que se puedan realmente obtener como evaluemos qué tan eficaces están siendo las políticas que sigamos, eso nos permitirá, primero, mantener las líneas de acción que estén resultando efectivas y, eventualmente flexibilizar y ajustar aquellas acciones o políticas que deban mejorarse, a partir de la evaluación que estemos obteniendo.
 
            Reitero, en este marco, mi agradecimiento a la Red Nacional a Favor de los Juicios Orales y el Debido Proceso, por enriquecer la política de Estado por la seguridad y justicia de los mexicanos.
 
            Celebro que el tema central de este Quinto Foro sea compartir ideas, opiniones y experiencias por una adecuada implementación de la Reforma Penal.
 
Como les dije hace un año, estoy convencido del avance que significa el Sistema de Justicia Penal Adversarial y Oral que mandata nuestra Constitución desde el 2008.
 
            Refrendo mi compromiso de trabajar junto con las autoridades estatales y los Poderes Públicos para que la Reforma Penal, la más relevante, sin duda, en el último siglo y que ha significado un  parteaguas dentro del sistema de justicia de nuestro país, sea una realidad en todo México.
 
            Con ella, se agilizarán los juicios, se resolverán más casos y se asegurará la equidad a las partes. También, se privilegiará la solución de conflictos, en vez de imposición de penas. Y esto será posible mediante mecanismos alternativos, como la conciliación y la mediación para la pronta reparación del daño.
 
            Asimismo, se garantizará el debido proceso a cualquier persona y, sobre todo, se crearán cimientos sólidos para brindar una justicia pronta y expedita, como lo mandata nuestra Constitución.
 
            Todo ello, a su vez, permitirá cumplir una condición indispensable para la plena vigencia del Estado de Derecho: que la sociedad confíe en sus instituciones y en las autoridades.
 
            Por todas esas razones, tenemos que acelerar el paso, para lograr el funcionamiento de la reforma, primero en el ámbito Federal, donde ya estamos trabajando de manera muy cercana y coordinada con el Poder Judicial de la Federación, y también en lo que es tarea y responsabilidad de las entidades federativas, especialmente de aquellas que todavía no lo tiene, 29.
 
Hoy sólo tres lo tienen plenamente, tres estados; 29 tienen ya avances, algunos mayores, otros menores. Pero es del interés nacional que a la par que en el orden Federal estamos trabajando, también en los órdenes locales se concite este mismo esfuerzo. Y pronto, como lo prevé la Constitución, en el 2016, tengamos en todo el país, en los órdenes locales y en el orden Federal, la vigencia plena de este nuevo Sistema de Justicia Penal Oral y Adversarial.
 
            Estoy consciente de que la correcta implementación de la Reforma Penal requiere de la participación corresponsable de todos los órdenes de Gobierno y de los Poderes de la Unión.
 
            Estoy muy claro, como lo señalaba Alejandro Martí hace un momento, me corresponde como Presidente de la República el trabajar a favor de este propósito.
 
            Y hoy, ante ustedes, ratifico mi plena voluntad y compromiso institucional de usar todos los recursos y medios del Estado para hacer este objetivo una realidad.
 
            Para este año ya se están ejerciendo recursos que están autorizados dentro del Presupuesto Federal, precisamente para la instrumentación tanto en los órdenes locales como en el orden Federal.
 
Para agilizar y homologar su aplicación, también estamos promoviendo la creación de un Código Único de Procedimientos Penales, que regirá en la República en el orden Federal y en el fuero común.
 
            Debemos tener presente que si bien en el país hay una sana división de poderes y competencias, todos compartimos un objetivo superior: Abatir la corrupción y la impunidad, que lastiman, ofenden y agravian a nuestra sociedad.
 
            Señoras y señores:
 
            Con reformas transformadoras y una reingeniería institucional, los responsables de un delito serán sometidos a la justicia y serán sancionados con las penas que prevé la ley.
 
            El reto es lograr una actuación eficaz de la autoridad en un marco de protección y absoluto respeto a los Derechos Humanos.
 
            Alcanzar la paz, la seguridad y la justicia que reclaman los mexicanos es un desafío que exige el compromiso y la coordinación del Estado en su conjunto. Es un reto que demanda el trabajo corresponsable y articulado de los Poderes de la Unión, de los tres órdenes de Gobierno, de la sociedad civil organizada y de los propios ciudadanos. Éste es un tema en el que todos estamos comprometidos.
 
            Yo quiero concluir mi intervención dejando un testimonio de reconocimiento, de felicitación y de agradecimiento a la sociedad civil organizada, tan involucrada, tan comprometida en favor de esta causa.
 
            De igual forma, a participantes de los otros Poderes de la Unión, a ministros, a senadoras, senadores, diputadas y diputados Federales; y por igual, en los órdenes locales, quienes han hecho de este tema una bandera, una causa para asegurar de que en México tengamos muy pronto un nuevo sistema de justicia, como lo prevé la Constitución con estas características oral y adversarial, insisto, que ha transformado el sistema que tradicionalmente habíamos llevado en este país por varias décadas. Ante este reto, todos estamos comprometidos.
 
            Primero, felicito a quienes han participado y a quienes han hecho su esfuerzo mayor y comprometido en favor de este proyecto.
 
Y hago votos porque realmente el compromiso y corresponsabilidad de autoridades, de poderes y de la sociedad en general, nos permitan realmente tener en este país un sistema de justicia que realmente venga a darle a los mexicanos condiciones de mayor seguridad y de justicia plena.
 
            Muchas gracias y muchas felicidades.
 
            Si me lo permiten, voy a proceder a la declaratoria inaugural, agradeciendo a esta muy honrosa distinción, que los organizadores de este evento hoy me confieren, para que en el marco de los trabajos que habrán de realizar, realmente se alcancen los objetivos y realmente cumplan con estos propósitos nobles en favor de la justicia y seguridad en nuestro país.
 
            Procedo a la declaratoria inaugural de este Quinto Foro de Seguridad y Justicia.
 
En México, Distrito Federal, siendo las 12 horas del día 7 de mayo del 2013, es muy grato declarar inaugurado el Quinto Foro sobre Seguridad y Justicia por una Adecuada Implementación de la Reforma Penal, seguro de que sus ideas y propuestas contribuirán a acelerar esta transformación institucional tan anhelada, y seguro estoy, de enorme beneficio para todos los mexicanos.
 
            Muchas felicidades.