Señoras y señores.

Muy buenas tardes, a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto estar aquí, en Durango, con varios motivos que nos convocan el día de hoy.

En primer lugar. Quiero saludar a los señores Gobernadores, particularmente al Gobernador del Estado de Durango, a quien le agradezco su hospitalidad, su mensaje de bienvenida, que al igual que lo hiciera el señor Gobernador del Estado de Sinaloa, se suman de manera entusiasta al trabajo, al esfuerzo y, sobre todo, a este impulso transformador que el Gobierno de la República ha venido realizando en los últimos meses.

Quiero, también, saludar a los Gobernadores de entidades vecinas que se benefician, precisamente con la obra que hoy inauguramos.

Al Gobernador del Estado de Zacatecas, al Gobernador del Estado de Coahuila, al Gobernador del Estado de Tamaulipas, de Chihuahua, a quienes agradezco su presencia.

Y de todos ellos, agradecer la coparticipación que han tenido para la realización de esta obra, porque si bien es una obra que ha dedicado importante inversión por parte del Gobierno Federal, estas obras sólo pueden materializarse cuando las autoridades locales acompañan el esfuerzo del Gobierno Federal, cuando coadyuvan a la liberación del derecho de vía, a que podamos facilitar la realización de la obra material, como a la obra que hoy estamos entregando.

Por eso, señores Gobernadores, quiero expresarles en nombre del Gobierno de la República, mi reconocimiento y mi gratitud para la materialización de esta importante obra para el desarrollo de esta región del Norte del país.

Muchísimas gracias.

Quiero saludar a los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial de las entidades aquí, hoy presentes.

A las distintas autoridades del Gobierno de la República, de los gobiernos estatales.

A Senadores de la República.

Legisladores Federales.

Presidentes Municipales, particularmente a los Comandantes de la Región Militar y Naval de esta región Norte del país, a quienes saludo con respeto y con afecto y con reconocimiento a su trabajo cotidiano, precisamente, para coadyuvar al impulso transformador del país.

A los señores empresarios y constructores del país.

Y de manera particular a las empresas constructoras que participaron en la realización de esta obra, a quienes les representan, les saludo con respeto y con gratitud por su compromiso para, el día de hoy, el Día del Caminero, entregar esta importante obra de desarrollo.

En este día que celebramos el Día del Caminero, de manera muy particular quiero saludar a los camineros que están hoy aquí presentes.

A los hombres que con su trabajo diario han venido trabajando y esforzándose, precisamente en la construcción de caminos, carreteras y autopistas a lo largo y ancho del territorio nacional.

No sólo a quienes han contribuido a la realización de esta obra, que felicito y agradezco su presencia, pero desde aquí quiero saludar a todos los camineros, a todos los hombres que en distintos espacios de participación y de trabajo, precisamente han dedicado su esfuerzo cotidiano y permanente a la construcción de los caminos, carreteras y autopistas que unen a esta gran Nación.

Para todos ustedes mi reconocimiento y felicitación en este Día del Caminero.

Y al tiempo que saludo desde aquí a todos los camineros del país, quiero saludar, de manera muy particular, a toda esta distinguida concurrencia.

Saludar a esta gran representación de la sociedad duranguense, de Sinaloa, a las autoridades eclesiásticas, empresariales, organizaciones de la sociedad civil.

Y de manera muy señalada, a todos los jóvenes que de Durango y de Sinaloa se han dado cita, y que de manera entusiasta participan en este acto.

A todas las mujeres, a las mujeres de Durango que invariablemente han sido solidarias, y que generosamente me han expresado su adhesión y su bienvenida en ocasión de visitar nuevamente el Estado de Durango.

Muchísimas gracias a las mujeres y a los hombres que están hoy aquí presentes.

Gracias por su presencia.

Insisto, saludo a todas las autoridades aquí presentes, a señores exgobernadores del Estado de Durango que también nos acompañan.

A los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Hoy son varios los motivos que nos convocan en este acto.

En primer lugar, como ya lo he señalado, es felicitar a los camineros del país, a quienes, insisto, han dedicado sus esfuerzos, como aquí lo hemos escuchado, a la construcción de todos los caminos, carreteras y autopistas que transitan por la geografía de nuestro territorio, pero que al mismo tiempo unen a los mexicanos.

Unen distintas regiones, poblaciones, comunidades de toda la geografía nacional y que eso, al final de cuentas, nos da sentido de identidad y de pertinencia a esta gran Nación.

Esa es la trascendencia de las grandes arterias que unen a los mexicanos, la construcción de estas vías que al final de cuentas son rutas y vías de progreso y desarrollo para la Nación, que al hacerlo no sólo nos identifican y nos unen a las distintas regiones, sino también permiten el desarrollo de las distintas regiones de nuestro país.

Porque las carreteras y caminos que transitan nuestra geografía permiten realmente impulsar el desarrollo económico de nuestra Nación, favorecen a que la distancia o el tiempo que lleva ir de un lugar a otro sea más corto, sea más rápido, sea más seguro.

Favorece también a que los productos que favorecen al abastecimiento de las distintas regiones, también pueda hacerse en menos tiempo y con ello disminuir el costo de los productos.

Nos vuelve más productivos al disminuir los costos de producción y de traslado en lo que tiene que ver con el aprovisionamiento de toda la cadena productiva de muchos de los productos que se generan en el país y después llevarlos al consumidor final o exportarlos a otras partes del mundo.

Eso es lo que hacen las carreteras. Eso es lo que hacen los caminos que transitan por la geografía nacional.

También favorecen a que otros servicios, como los servicios de salud, los servicios educativos, la atención del Gobierno se acerque a las comunidades, a veces apartadas, que necesariamente se ven beneficiadas cuando llega el camino o la carretera que les comunica con otros centros poblaciones de mayor desarrollo.

Los caminos y carreteras también, además de darnos sentido de identidad, favorecen al desarrollo turístico, al desarrollo económico de todo el país.

Esa es la trascendencia y por eso el 17 de octubre, con la historia que nos ha referido el ingeniero Clemente, nos permite ubicar muy bien la trascendencia e importancia que tiene reconocer a los camineros de nuestro país, a quienes por generaciones y en esta época, hacen de su trabajo aquello que permite realmente seguir construyendo caminos, carreteras y autopistas para el desarrollo del país.

Y hoy les quiero decir a los camineros de México: estamos preparados, como lo hemos venido estando y han seguido trabajado, porque el plan carretero y de impulso a infraestructura carretera que este Gobierno tiene trazado, es muy ambicioso.

Vamos a construir más caminos, más autopistas y más carreteras, más puertos, más vías de ferrocarril porque precisamente de ello depende el desarrollo económico y social que tenga nuestro país.

Al presentar el Plan Nacional de Infraestructura anticipamos una inversión muy ambiciosa que queremos dedicar a la infraestructura del país: 1.3 millones de millones de pesos, entre la participación del sector público y privado, es el objetivo que nos hemos trazado.

Esto, sin duda, nos permitirá entregar un país mejor comunicado, con mejores puertos, con mejores vías de ferrocarril, que nos integren y comuniquen de mejor manera.

Por eso, señores camineros, felicidades en su día, reconocimiento y convocatoria para que sigan trabajando en este proyecto ambicioso que el Gobierno de la República tiene trazado para el desarrollo del país.

Queremos hacer de México un centro logístico de alto valor agregado. Ya quienes me han antecedido en el uso de la palabra han hecho referencia a la importancia e impacto que tendrá la obra que hoy estamos entregando y a la que en un momento más habré de referirme.

Pero al hacerlo, han dejado muy en claro que México tiene una ubicación geográfica relevante que tenemos que aprovechar en beneficio de los mexicanos para impulsar su desarrollo y para impulsar la dinámica económica del país. Porque éste es el elemento central que permitirá cambiar el entorno en nuestro país.

Son varios los retos que tenemos por delante y que los estamos enfrentando, a través de impulsar reformas transformadoras.

No queremos administrar la inercia, no queremos mantenernos pasivos. Queremos mover la conciencia nacional, precisamente para cambiar de fondo y de raíz.

Y tenemos retos en materia educativa, en materia de seguridad pública. Pero todo esto está íntimamente vinculado al entorno o al crecimiento económico que México tenga.

Por eso, he señalado que un motor fundamental para lograr una mejor atención y eficacia en otros retos que tenemos, es lograr el México próspero que nos hemos propuesto alcanzar y llevar a cabo.

Que eso significa crecer económicamente, imprimirle al país una nueva dinámica económica para que todo mexicano, desde cualquier espacio donde se desenvuelva, pueda además de escribir su propia historia de éxito, tener un espacio de oportunidad y de crecimiento individual.

Lo haga trabajando en alguna empresa, lo haga, también, en su propio negocio y que ese negocio pueda prosperar, pueda crecer, pueda ampliar su horizonte de crecimiento y de expansión como negocio.

Para eso necesitamos que la economía tenga una mayor dinámica y las carreteras, sin duda, son arterias fundamentales para lograr este acelerado crecimiento económico de forma sostenida.

México, insisto, queremos hacer de México este centro logístico, porque somos un país que está geográficamente ubicado en Norteamérica, en Centro y Sudamérica y que somos la entrada a todo este gran mercado.

Y que tenemos que elevar, también, las condiciones de competitividad para que México sea más atractivo por su ubicación geográfica, por la red de carreteras que circulan por la geografía nacional. Pero también, lo sean por la calidad y la economía o el costo más económico que tengan los insumos que se demandan para producir en el país.

Porque fundamental será elevar la productividad entre los mexicanos para crecer económicamente de manera más acelerada.

Por eso, en este entorno, en esta óptica y en este objetivo es que hoy me congratulo de, junto con ustedes, en este espacio que yo apelaría que guardaran todos en su memoria, porque, sin duda, es una fecha histórica, porque todos ustedes están siendo parte de la historia en la construcción de la infraestructura más relevante y trascendental para el país.

Hoy estamos entregando una obra de especial relevancia, la Autopista Mazatlán-Durango, pero que no sólo conecta estas dos importantes ciudades, sino que además, se suma o se conecta con otras importantes autopistas que prácticamente integran de mejor manera siete entidades del país de esta región Norte de México.

Esta autopista que se ha venido construyendo desde el año 2001 y que ha tomado tiempo por la complicación y por la gran ingeniería, y aquí permítanme hacer reconocimiento a los ingenieros mexicanos por lo que han puesto en aptitud, y en capacidad y en tecnología en la realización de esta obra.

Ésta es una obra de alta especificación pero, sobre todo que ha demandado una gran habilidad y una gran capacidad de los ingenieros de México. Tiene 115 estructuras, 61 túneles. Ha tomado todo este tiempo para su construcción.

Y hoy estamos entregando el último tramo, de 60 kilómetros, casi 61 kilómetros que faltaban para la total operación de esta autopista.

Y que, reitero, no sólo conecta a estas dos ciudades importantes del país, Mazatlán-Durango, sino que, además, integra, prácticamente se convierte en una autopista que conectará al Golfo con el Pacífico.

Y con otras autopistas, por ejemplo, de Chihuahua a Mazatlán ahora sólo tomará siete horas recorrerla; de El Paso a Mazatlán 10 horas; de Matamoros a Mazatlán aproximadamente 14-15 horas. Ésta es la distancia y éste es el tiempo que tomará acercar a estas ciudades, por sólo citar algunas.

Y, por igual, acerca a otras ciudades que tienen mucho que prometer e importante desarrollo que alcanzar, a partir de esta infraestructura carretera que hoy estamos entregando.

Por eso, insisto, son ustedes testigos de la entrega de una importante obra, trascendental para el desarrollo del país. Obras como éstas son las que queremos seguir construyendo e impulsando en la geografía nacional.

Esta autopista interoceánica es una que sin duda va a impulsar la actividad económica, la actividad turística.

Es, además, una carretera muy bella. Es una carretera de gran belleza escénica.

Que además de brindarle seguridad a quienes transiten por ella, podrán disfrutar de los paisajes, podrán disfrutar de las playas de Mazatlán; podrán disfrutar de las ciudades con belleza arquitectónica, como Durango, como Zacatecas, que son ciudades patrimonio de la humanidad.

Que también favorecerán al turismo de aventura y de otro tipo, que estaremos impulsando con esta autopista.

Son muchos, muchos los beneficios que traerán aparejada la apertura y operación total y plena de esta autopista.

Por eso, me congratulo, me felicito de estar una vez más aquí, en Durango, de poder saludar a la gente noble de esta entidad, lo mismo que de Sinaloa, que se han dado cita en este encuentro y en la inauguración de esta carretera.

Ustedes serán los primeros beneficiarios de esta obra y también pone por delante el reto que tiene el Gobierno de la República para seguir impulsando la construcción de más autopistas y de más carreteras que comuniquen de mejor manera las distintas regiones y entidades de nuestra República Mexicana, porque queremos que el país tenga un crecimiento armónico; que el desarrollo económico y social de México esté por igual en todas las regiones y entidades del país, que no sólo se dé en algunas partes de la República Mexicana, sino que lo mismo que está ocurriendo y habrá de ocurrir en el Norte del país, lo mismo esté pasando en el Sureste mexicano.

Por eso aquí, hoy comprometo que el Gobierno de la República seguirá trabajando en las reformas que darán marco a que el Gobierno tenga capacidad o mejores capacidades para elevar la competitividad del país, al lado de la sociedad mexicana y que también esto motive que más obras, como la que hoy estamos inaugurando, estemos construyendo y desarrollando en otras regiones de nuestra República Mexicana.

Aquí, el Gobierno está cumpliendo con algo que nos trazamos al inicio de esta Administración y que a menos de un año estamos entregando el 20 por ciento, casi el 20 por ciento de lo que faltaba entregar de esta obra, estos 60 kilómetros de los 230 kilómetros que tiene en su totalidad la Autopista Mazatlán-Durango.

Me felicito de estar con ustedes, de acompañarles en la entrega de esta importante obra que será para beneficio de estas entidades del país, que se verán mejor comunidades y la contribución que harán al desarrollo y progreso de toda la Nación.

Muchísimas felicidades.

Quiero concluir con un mensaje de reconocimiento a todos quienes hicieron posible esta obra, a todos los camineros del país nuevamente, a todas las autoridades involucradas y sobre todo mi gratitud por la hospitalidad que me han dispensado en esta honrosa visita que hago al Estado de Durango.

Muchísimas gracias.