Señoras y señores.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar a María Elena Morera, agradecerle ésta muy atenta invitación para asistir a la inauguración de este foro, el segundo que realiza, precisamente, para fortalecer y enriquecer las orientaciones hacia los gobiernos constituidos, a partir de la cada vez mayor participación de la sociedad, en la definición de la ruta, los mecanismos y formas de atender el problema de la inseguridad en el país, y en las distintas entidades, localidades, en la capital de nuestro país.

Yo le felicito a ella, a quienes integran esta asociación, a las varias asociaciones de la sociedad civil organizada que se han involucrado, que se han comprometido; que están en esta gran disposición de trabajar junto a los gobiernos, precisamente para lograr una mayor eficacia en las políticas públicas que definamos para atender el problema de la inseguridad.

Aquí se ha destacado de manera reiterativa por parte de quienes me han antecedido en el uso de la palabra, el tema de la seguridad pública ha sido, en los últimos años, el más sensible, el más notorio, el de mayor preocupación entre la sociedad mexicana.

Y eso, sin duda, ha llevado a una definición clara del Gobierno de la República a hacer de este tema uno de su mayor prioridad. El haber sido definido entre las cinco grandes metas nacionales que mi Gobierno se ha trazado, y en el que venimos trabajando, precisamente, para lograr el México de paz y de tranquilidad al que aspiramos todos los mexicanos.

Por eso, María Elena, muchas gracias por esta invitación.

Muchas gracias, y mi reconocimiento, también, a la claridad de la exposición, a la apertura y a la confianza que se ha logrado entre el Gobierno y la sociedad civil para hablarnos con toda franqueza, con toda apertura, propiciando confianza, pero, también, en un invariable compromiso para que juntos, sociedad y Gobierno, podamos actuar con mayor eficacia, dejando muy claro que la obligación que es irrenunciable al Estado mexicano de dar seguridad a los mexicanos, recae precisamente en el Gobierno, recae en el Estado mexicano.

Pero que esta labor se ve, sin duda, fortalecida y enriquecida con la participación de la sociedad civil.

Muchas gracias y felicidades, María Elena, por esta invitación.

Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Muy distinguidas autoridades aquí presentes.

Representantes de la sociedad civil organizada.

Distinguidos mandos de la Policía Federal, de la policía del Distrito Federal, de distintas agrupaciones de seguridad del país.

Me da mucho gusto saludar al señor Gobernador del Estado de Chiapas, que participa en este foro.

Y, sobre todo, a esta distinguida concurrencia, que representa a la sociedad civil organizada, ocupada y preocupada por este tema que, sin duda, preocupa a todos los mexicanos, que es el de la seguridad.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Una de las principales, como ya lo señalaron, y más sentidas demandas de los ciudadanos sigue siendo la seguridad pública. Lograr que el Estado de Derecho prevalezca en toda la geografía nacional es un desafío mayor que seguirá exigiendo del Estado mexicano: tiempo, determinación y amplios recursos materiales y humanos.

Pero que no haya duda: Estamos convencidos, ésta es la convicción que tiene el Gobierno de la República de que sí es posible lograr el México de paz que nos hemos propuesto alcanzar.

Quizá tome tiempo. Quizá sea el esfuerzo que dediquen varias administraciones, como los que se han hecho en el pasado, la que habremos de hacer y que yo espero la gestión o los esfuerzos dedicados durante esta gestión, realmente sean una importante contribución a lograr este objetivo, que logremos de este esfuerzo mayor eficacia y mejores resultados.

Es cierto. Podrá haber en el pasado resultados alentadores y luego frustrantes ante el crecimiento nuevamente de la criminalidad.

Pero aquí para nosotros resulta alentador que en las primeras mediciones a la comisión de algunos delitos, vayamos en una notoria y sensible disminución, como advertimos que en la comisión de otros delitos también ha habido incrementos sobre la comisión de estos delitos.

Esto significa para nosotros que el esfuerzo que estamos desplegando está dando primeros resultados. Nunca hemos echado campanas al vuelo. Nunca hemos asumido actitudes triunfalistas.

Estamos claros que estamos en la medición de las primeras acciones que hemos llevado a cabo, sobre todo en la estrategia que con toda puntualidad definimos en el marco del Consejo Nacional de Seguridad Pública, que pone énfasis en la prevención, en una real y efectiva coordinación de esfuerzos entre órdenes de Gobierno, en una mayor profesionalización de nuestras policías, en una labor que difícilmente se habrá de agotar.

Ésta debe ser una labor constante y permanente, si tomamos en cuenta la constante rotación que también se vive en las distintas corporaciones policiacas.

No es solamente lograr certificación de todo un cuerpo de seguridad. Un cuerpo que no es estático, que tiene movilidad, que tiene rotación y que hay que ir perfeccionando los modelos de certificación que, como bien apuntaba María Elena, son perfectibles, hay que ajustarlos.

Esperar de ellos que den el resultado deseado. El tener simplemente una evaluación sobre los policías que tenemos que nos den mínimos o garantías mínimas de que reúnen el perfil adecuado.

De que el Gobierno tendrá que dedicar cada vez, en la medida de sus capacidades, mayores recursos en la preparación, en la profesionalización, en las percepciones que tengan nuestros policías, precisamente para asegurarles, también, un mejor horizonte a cada uno de los miembros de las agrupaciones policiacas.

Ésta es una tarea que se ha hecho en el pasado, que se ha venido afinando, que también entendemos que el modelo o, más bien, la forma en la que el crimen organizado se va desplegando, se mueve y se comporta, exige de las policías una mayor profesionalización.

Hoy estamos viendo en distintas corporaciones policiacas un entreveramiento, entre las que tenían un modelo o forma de actuar más apegada a conductas o para hacerle frente a conductas delictivas del pasado, a una que demanda mayor profesionalización, precisamente para estar a la altura de responder a las formas de actuar del crimen organizado en el presente.

Que el Estado, por otro lado, también, y fue otra de las aristas fundamentales señaladas dentro de la Estrategia de Seguridad, es el mayor uso de inteligencia, para dar golpes precisos y certeros, recurriendo menos a mecanismos o a formas que alienten violencia, cuando uno de los objetivos centrales en la política en materia de seguridad pública es combatir la violencia.

Y eso es lo que hemos venido observando y es lo que hemos venido trabajando.

Las primeras cifras, insisto, son alentadoras. Por más que algunos se ocupen de decir que no son ciertas o que algo se oculta detrás de las cifras que se han dado a conocer, y por más que el Gobierno se ocupa de compartir con la sociedad civil, con la representación de la sociedad civil organizada de cómo se establece o cuál es la fuente o la forma que da sustento a la estadística en materia de seguridad, que no la crea el Gobierno.

El Gobierno alimenta, contribuye con alguna información. Pero tenemos otras instancias de evaluación, INEGI entre ellas, que son organismos autónomos, que tienen su propia base de formación de su estadística y que todo esto nos da parámetros para hacer una evaluación efectiva y real.

En todas estas evaluaciones, no importando cuál es la fuente, de las varias fuentes, algunas periodísticas, todas, al final de cuentas, coinciden en algo: ha habido en los últimos meses una disminución sensible, especialmente en la comisión de homicidios dolosos, sean vinculados al crimen organizado o no lo sean, pero ha habido una disminución sensible. Lo cual viene a alentarnos en lo que venimos haciendo porque, sin duda, da cuenta de que está habiendo primeros resultados.

Seguiremos trabajando de manera muy vehemente en lograr una mayor coordinación, como la está habiendo con los otros órdenes de Gobierno que, debo decirlo, se han involucrado de manera decidida, están participando.

No se están quedando atrás. Se han comprometido con el Gobierno de la República a que hagamos un esfuerzo conjunto, a que lo estemos evaluando permanentemente.

Aquí está el Secretario de Gobernación que dentro de los muchos temas de los que tiene de ocuparse, uno sin duda, porque es el encargo y el mandato que tiene del Presidente de la República es precisamente prestarle la mayor atención al tema de la seguridad.

Y eso lo ha llevado a tener giras itinerantes por todo el país, de manera periódica y regular, para evaluar, junto con los Gobernadores de las distintas entidades del país, el avance sobre las acciones que cada orden de Gobierno ha comprometido llevar a cabo. Y ahí están los primeros resultados.

Sin duda, nos falta avanzar en otros objetivos: en la profesionalización policiaca, en los temas de desarrollo humano, que deben tener las corporaciones policiacas; en la mejora de las retribuciones y percepciones, en la manera de certificar a nuestros policías.

Buscamos, al final de cuentas, en todo este proceso, ir logrando una auténtica renovación de nuestras corporaciones policiacas, para lograr mayores capacidades, mejores aptitudes, mayor profesionalización de nuestras policías.

Porque es cierto, ese es eslabón más importante que existe entre el Estado y la población, el que se dé a través de la policía. Es el contacto inmediato de una sociedad cuando demanda o espera vivir en un entorno de tranquilidad y de confianza.

Y ver a un policía debe significar darle tranquilidad a la población y no lo contrario como lamentablemente ocurre en varias partes, que a veces ver a un policía sólo genera temor, desconfianza, y a veces invita a la población a apartarse de quien debiera prestarle confianza y seguridad.

Ésta es una labor que tiene muy clara el Gobierno de la República. Es una tarea que está inscrita entre los objetivos centrales de esta Administración. Y que lograr el resultado esperado no puede estar desvinculado de lograr los otros grandes objetivos que también se ha trazado mi Administración.

No puede ser visto el tema de la seguridad pública como un tema único y aislado de los otros que el Gobierno se ha trazado.

Tenemos que mejorar la calidad de la educación, como estamos trabajando, y donde advertimos que los frutos se verán, quizá, en un mediano plazo, cuando tengamos una mejor formación del capital humano que tiene este país, de una sociedad predominante joven.

Tenemos que lograr una reducción sensible de los niveles de pobreza y marginación que hay en nuestro país. Y donde está muy claro, los programas sociales que tiene el Gobierno, si bien en alguna forma ayudan a mitigar los efectos de la pobreza, en sí mismos no resuelven esta condición.

Lo que nos permitirá realmente lograr un mejor entorno social de mayor inclusión, será asegurar que México pueda crecer de manera acelerada y sostenida en los próximos años, porque esa es la forma de abrir espacios de desarrollo individual para una sociedad.

De abrir un horizonte promisorio y de esperanza a cualquier mexicano, a cualquier estudiante, como de los muchos que aquí hoy nos acompañan.

El realmente tener un entorno donde puedan ellos lograr o hacer lo que se propongan llevar a cabo, es porque tengamos o logremos un entorno de crecimiento económico mayor.

Por eso, todos los objetivos que están trazados para esta Administración están íntimamente vinculados. No se pueden ver de manera desagregada. Todos tienen que ver uno con el otro.

Y están todos orientados a lograr un México de paz, de mayor bienestar para las familias mexicanas, para todos los mexicanos, en un ambiente, en un entorno de mayor seguridad, de paz y de tranquilidad.

Yo por ello quiero, en este espacio, felicitar ampliamente a todas las organizaciones de la sociedad civil que de manera organizada han estado participando ya por décadas, cuando recordamos aquella Marcha del Silencio en 2004, precisamente ante esta demanda tan sentida que había entre la sociedad, especialmente de la capital del país y que recogía el ambiente que se vivía en otras partes de la República Mexicana ante el clima de inseguridad.

Fue la voz de la sociedad que se dejó sentir y escuchar ante este clima que había de inseguridad. Es cierto, no es un tema resuelto, ni es un tema agotado.

Yo reitero, para el Gobierno de la República ésta es y seguirá siendo una de sus más altas prioridades.

Y en ello quiero agradecer, reconocer la participación de la sociedad civil, porque hemos estado trabajando junto a ustedes, María Elena.

El estar hoy aquí es precisamente para dejar en claro y sobre todo testimoniar que en todo momento estamos abiertos a escuchar, a no dejarnos ir con el canto de las sirenas o pensar que las políticas que hemos definido son las que tienen razón o son con las que lograremos realmente, por sí mismos, los resultados deseados.

Necesitamos de la sociedad civil para evaluar, para medir, para recoger el testimonio sobre lo que vayamos logrando, sobre lo que no estemos alcanzando y que necesitemos apretar el paso para nutrir con lo que ustedes habrán de hacer en este espacio el día de hoy, de compartir experiencias, de aportar elementos que habremos de recoger para enriquecer aún más la política pública del Gobierno de la República.

El Gobierno de la República, insisto, tendrá invariablemente disposición al diálogo, a la apertura y a escuchar a la sociedad civil, dejando muy claro y entendiendo muy bien que la responsabilidad de dar seguridad a los ciudadanos recae en el Estado mexicano, en todos los órdenes de Gobierno, en todos los Poderes de la Unión.

Todos tenemos tarea que acometer, a qué dedicar esfuerzos y cumplir con la sociedad mexicana. Así lo estamos haciendo y seguiremos trabajando en esta ruta.

Y yo espero que espacios como éste realmente vengan a alentar, vengan a animar el esfuerzo que juntos estamos haciendo para lograr el México de paz y de tranquilidad que todos los mexicanos queremos.

Finalmente, quiero desearles éxito en este foro que están ustedes llevando a cabo, porque, reitero, habrá de nutrir lo que los distintos órdenes de Gobierno tengamos que hacer en esta materia.

Yo espero que a partir de este encuentro, en uno siguiente que tengamos en el marco del Consejo Nacional de Seguridad Pública, donde por cierto hemos abierto mayor espacio de participación a las organizaciones de la sociedad civil para que sean voz, que esté presente y que sea escuchada en este Consejo, con cinco integrantes que recientemente se integraron y que fueron definidos por la propia sociedad civil organizada.

Yo espero, que sea en el marco de este Consejo o en otro espacio de diálogo que tengamos, que podamos seguir avanzando y seguir construyendo las mejores acciones y políticas que nos permitan alcanzar el México de paz y de tranquilidad.

Hago votos porque así sea.

Y deseo el mayor de los éxitos a este foro que han ustedes organizado.

Muchísimas gracias y muchas felicidades.