Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Muy respetados asistentes.

Pero, sobre todo, a las mujeres y a los hombres que no habiendo nacido en México, por voluntad propia han decidido hacer de México su casa y, sobre todo, tomaron la decisión de ciudadanizarse mexicanos.

Sean ustedes bienvenidos a ésta, que es su casa. La han sentido suya desde hace ya tiempo atrás, pero ahora lo formalizan con esta decisión y, sobre todo, al recibir la Carta de Naturalización que les acredita legalmente como ciudadanos e hijos de México.

Sean todos bienvenidos.

Ésta es una fecha especialmente emotiva para todos los aquí presentes. Es un día que recordarán como el inicio de una nueva etapa en sus vidas, sobre todo al recibir, como lo he señalado ya, esta Carta de Naturalización, que les acredita como ciudadanos de México.

Hoy reciben esta Carta y con ello se hacen orgullosamente mexicanos. Con ella se abren las puertas de nuevas oportunidades y de grandes expectativas que, estoy seguro, cado uno de ustedes alberga en sus corazones.

En nombre de los mexicanos, ahora sus compatriotas, les doy la bienvenida formal a esta gran familia, que es México.

Optar por otra nacionalidad es un acto trascendental. Adoptar una nueva Patria es una de las decisiones más importantes que puede tomar una persona. Es una elección que se hace con la razón, pero sobre todo, es un deseo que nace del corazón, cuando se encuentra en un país de gente amable y un cálido hogar, como es el que siempre, estoy seguro, anhelaron.

En el mundo de hoy, hay un amplio horizonte de posibilidades para elegir. El que hayan escogido a México como esta elección es motivo de alegría y satisfacción para todos nosotros, para todos los mexicanos, que vemos crecer esta familia con la presencia de todas y todos ustedes.

Hoy, México les refrenda su hospitalidad y les agradece la confianza que le han tenido al hacerlo su nuevo hogar.

Sé que detrás de su decisión hay experiencias gratas y positivas con México, al que ustedes ya conocen y quieren profundamente.

Siéntanse orgullosos de ser parte de un país que sabe y reconoce que su mayor riqueza está en su gente.

Ésta es una Nación consciente de que sus mujeres y hombres representan la mayor esperanza para el futuro.

Éste es un país que sabrá valorar su participación y recompensar su esfuerzo diario.

Hoy, se unen oficialmente a una tierra de gente solidaria y generosa, de personas cálidas y afectuosas, que hoy les han abierto sus puertas, las puertas de este hogar, que es México.

Hoy, se unen a un país que históricamente ha estado abierto a recibir a sus hermanos del mundo.

A una Nación que una y otra vez ha sido un destino generoso para quienes, ante la adversidad o el deseo de un mejor porvenir, salieron de sus naciones de origen.

Se unen, además, a un México ahora en movimiento, a un país con un futuro prometedor.

Como ustedes lo han venido constatando, éste es un gran momento para estar y vivir en México, porque aquí hemos iniciado una importante transformación.

Estamos trabajando para lograr un México en paz, un México incluyente, de igualdad de oportunidades.

Queremos alcanzar un México con educación de calidad para todos, por eso ahora tenemos ya una nueva reforma en materia educativa.

Un México próspero que pueda crecer de manera sostenida y sustentable.

Y aspiramos, a partir del logro que vayamos teniendo internamente, asumir, también, una mayor responsabilidad global, especialmente en favor de las grandes causas de la humanidad.

Concretar estos objetivos requiere el esfuerzo y el compromiso de todos los mexicanos, de quienes nacieron en esta tierra y de ustedes, quienes han decidido hacer de México su nueva Patria.

Sé que con su trabajo, creatividad y talento serán actores fundamentales para alcanzar estas grandes metas que ahora todos compartimos.

Señoras y señores:

Esta ceremonia representa, ante todo, un nuevo comienzo.

Es un momento trascendente en su historia personal y, seguro estoy, en el de sus familias. Es una ocasión propicia para hacer una renovación de propósitos y de esperanza.

Una renovación de su presente y especialmente de su futuro.

Ser mexicano implica recibir la protección de nuestras leyes y el respaldo de nuestras instituciones.

Pero ser mexicano no sólo supone derechos. Como todo gran privilegio, también conlleva altas responsabilidades.

Ser mexicano significa cumplir las normas y respetar el Estado de Derecho. Significa creer en este país y en su gente. Implica forjar a nuestros hijos como buenos ciudadanos, como mujeres y hombres de bien.

Ser mexicano es más que una nacionalidad. Es un compromiso. Es asumir una responsabilidad con el país que los adopta como hijos y con las personas que hoy los reciben como hermanos.

Ser mexicano es un compromiso que nos atañe a todos por igual, a los mexicanos por nacimiento o por adopción. Es un compromiso que debemos asumir siempre.

Cada día tenemos una nueva oportunidad para demostrar nuestro agradecimiento a esta Patria generosa.

Desde aquí, invito a todos los mexicanos, de todas las regiones y estados del país, a que renovemos nuestro compromiso con México.

Los invito a que todos los días refrendemos nuestra lealtad y nuestro amor por este gran país. Reafirmemos el honor y orgullo de ser mexicanos, a través de nuestra entrega diaria, de nuestro esfuerzo permanente, y hagamos que el trabajo solidario, la generosidad y la colaboración, sigan definiendo nuestra identidad como Nación.

Seamos conscientes de que el futuro de México está en nuestras manos. Depende de lo que estemos dispuestos a hacer por esta gran Nación.

A los aquí presentes, y a todos los que han elegido a México como su hogar, los llamo, también, a contribuir en la transformación que México necesita para liberar todo su potencial, toda su capacidad, en beneficio de quienes son, hoy, mexicanos.

Juntos podemos lograrlo. Juntos haremos de México el país de oportunidades y de prosperidad compartida. Hoy comienzan una nueva etapa en su vida. Hoy llegaron a esta Residencia Oficial como extranjeros, y hoy salen como ciudadanos orgullosamente mexicanos.

Les deseo éxito y les refrendo el respaldo invariable del Gobierno de la República.

Sigan aprovechando al máximo las oportunidades que México hoy les ofrece. Amen y defiendan a éste, su país. Cuiden y protejan a ésta que, desde ahora, es también su Patria.

Muchas gracias.

Si me lo permiten, voy a proceder, a quienes han decidido ya ser mexicanos, a tomarles la Protesta de Ley, al haber recibido su Carta de Naturalización.

Señoras y señores:

Protestan ustedes asumir con toda responsabilidad los derechos y las obligaciones que conlleva la adquisición de la nacionalidad mexicana.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchas felicidades y enhorabuena, mexicanas y mexicanos, todos de bien.

Bienvenidos.

Muchas gracias.