• Por ello, debe incorporar las agendas de derechos humanos, desarrollo económico y social, cooperación internacional y cambio climático, afirmó.

 

  • Reiteró el ofrecimiento de México de organizar una reunión internacional preparatoria para concretar en 2018 este importante acuerdo global.

 

  • Copresidió la Mesa Redonda de la Reunión de Alto Nivel sobre la Respuesta a los Grandes Desplazamientos de Refugiados y Migrantes.

 

El Presidente Enrique Peña Nieto aseguró hoy que el Pacto Mundial para una Migración Segura, Regular y Ordenada hacia el Logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Pleno Respeto de los Derechos Humanos de los Migrantes, “al que aspiramos, debe ver en el migrante a un aliado del desarrollo y, por lo tanto, incorporar las agendas de derechos humanos, desarrollo económico y social, cooperación internacional y cambio climático”.

Al copresidir la Mesa Redonda de la Reunión de Alto Nivel sobre la Respuesta a los Grandes Desplazamientos de Refugiados y Migrantes, junto con Marcelo Rebelo de Sousa, Presidente de la República Portuguesa, en el marco de sus actividades en la 71ª Asamblea General de las Naciones Unidas, subrayó que ante la realidad de la migración “sabemos que no hay soluciones fáciles, ni caminos cortos”.

“Sin embargo, en esta ocasión iniciamos un diálogo que debe privilegiar la corresponsabilidad y la cooperación entre Naciones. Es tiempo de poner en práctica una visión incluyente y solidaria; el éxito dependerá de la voluntad y la responsabilidad de todos los países”, apuntó.

Dijo que esta Mesa “es un primer paso para analizar el fenómeno migratorio y avanzar hacia un Pacto Global para la migración segura, regular y ordenada”. En esta ruta reiteró el ofrecimiento de México “de organizar una reunión internacional preparatoria para concretar en 2018 este importante acuerdo”, ya que, dijo, el nuestro es un “país que por su geografía e historia es una nación de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes”.

El Presidente Peña Nieto destacó que “el mundo no puede darle la espalda a quienes ya enfrentan el dolor de separarse de sus familias, de su hogar, de la vida que estaban construyendo”.

Recordó que, en 2015, de acuerdo al informe del Secretario General de las Naciones Unidas, el número de migrantes internacionales y de refugiados alcanzó los 244 millones de personas; de ellas, alrededor de la mitad son mujeres y la tercera parte son jóvenes.

La dimensión del reto, continuó, “nos demanda construir una alianza global que atienda tanto las causas y factores que originan la migración, como los impactos económicos, sociales y culturales que provoca en las naciones de tránsito y destino”.

En la sede de la Organización de las Naciones Unidas expuso que se deben diseñar y articular “políticas migratorias que garanticen la protección efectiva de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas”.

Reiteró que “si bien no existen soluciones únicas, para México fue un gran logro que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconociera a los migrantes como sujetos de derecho, y aliados indispensables del desarrollo de los países de origen y destino”.

Indicó que “bajo este enfoque, es indispensable superar visiones que criminalizan el fenómeno e impulsar políticas globales que impacten positivamente en la vida de los migrantes”.

El Mandatario mexicano señaló que es una realidad que va a continuar, puesto que ya sea por la persistencia de conflictos armados, por factores económicos, o por los efectos devastadores del cambio climático, millones de personas siguen saliendo de sus países enfrentando grandes riesgos, condiciones de precariedad e, incluso, de criminalización.

Enfatizó que “todos los gobiernos del mundo tenemos la obligación ética de actuar para proteger la integridad y la vida, los derechos y la dignidad de los migrantes, pero al mismo tiempo garantizar un pacto global que alcance pleno consenso. Debemos también respaldar a los gobiernos y ciudadanos de los países de tránsito y recepción”.

Así, agregó, “todos podremos aprovechar plenamente las ventajas y oportunidades que genera la migración”.

“El diálogo que hoy iniciamos nos brinda la oportunidad histórica de fortalecer un planeta diverso, incluyente y equitativo, que fomente la prosperidad de todos sin racismo ni discriminación”, apuntó.