-MODERADORA: Interviene enseguida el Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Luis Videgaray Caso.

-SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Muchas gracias.

Muy buenas tardes.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; distinguidos miembros del presídium.

Muy buenas tardes a todas y a todos.

Hoy es un día en que damos un paso más en un proceso que, sin duda, ha sido un proceso largo, complejo, de acuerdo político trascendente, pero que atiende uno de los temas más importantes de la agenda pública, particularmente de la economía nacional: el endeudamiento de los estados y de los municipios.

Cómo llegamos a este día. Vale la pena recordarlo.

Aquí, en Palacio Nacional, el 1º de diciembre de 2012, el Presidente Enrique Peña Nieto, en el discurso con motivo de su Toma de Posesión, anunció 13 decisiones presidenciales.

Una de ellas fue precisamente promover que habría una reforma al marco constitucional y legal para darle un límite, establecer orden e introducir los principios de responsabilidad en la materia del endeudamiento de los estados y los municipios.

A partir de ese momento, inició un proceso de diálogo, de debate y de acuerdo político en el Senado de la República.

A partir de iniciativas presentadas por distintos grupos parlamentarios, firmadas con la autoría de legisladores, muchos de ellos aquí presentes, a quienes reconocemos su trabajo, finalmente el Congreso de la Unión, en un proceso, hay que decirlo, largo y a veces por el procesamiento parlamentario, distinto a lo que típicamente ocurre con otras iniciativas, llegó después de casi dos años a un acuerdo político; a un acuerdo para llevar a cabo una reforma constitucional que establezca los principios de orden, de transparencia, de sustentabilidad financiera en el manejo de las finanzas de los estados y los municipios, y el principio de responsabilidad en la deuda pública.

Semanas más tarde, la mayoría de las legislaturas locales aprobaron esta reforma constitucional, que en mayo pasado fue promulgada por el Presidente Enrique Peña Nieto.

Ahora, el Presidente Enrique Peña Nieto envía a la Cámara de Diputados, por así disponerlo la propia reforma constitucional como Cámara de origen, las iniciativas reglamentarias para darle operatividad a esta importante reforma.

Quiero destacar que, como parte de este proceso, el Ejecutivo Federal y el Congreso de la Unión han tomado diversas medidas complementarias para fortalecer la hacienda de los estados y los municipios.

Una de ellas, por ejemplo, como resultado de la Reforma Hacendaria de 2013, es el fortalecimiento de las participaciones federales.

Quiero destacar, por ejemplo, que tan sólo en el periodo de enero-julio de este año, y aquí mis amigos gobernadores no me dejarán mentir, las participaciones federales a los estados han estado 15 mil millones de pesos por arriba de lo programado conforme a la Ley de Ingresos, aprobada por el Congreso de la Unión para este año.

Y quiero destacar que el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, invariablemente ha entregado con puntualidad las participaciones federales a los estados de la República.

El Congreso de la Unión ha generado importantes reformas que fortalecen a las haciendas públicas municipales.

Una de ellas, hay que destacarlo, es la reforma a la nómina educativa, en un proceso derivado de las reformas educativa y hacendaria, que permiten ahora que sea el Gobierno Federal el que asume directamente el pago de la nómina de los maestros federalizados.

Este proceso termina de fondo con una de las presiones estructurales más importante que vivieron las haciendas estatales en los últimos 20 años.

Es, también, un proceso que promueve la transparencia, que promueve el orden en el manejo de la nómina y las finanzas públicas.

Y quiero aquí agradecer a los gobernadores del país, de los 31 estados en los cuales se aplicó este proceso de descentralización de la nómina educativa, que hoy podemos decir es ya un éxito, está funcionando la nómina magisterial, en todos los estados se paga puntualmente cada quincena.

Muchas gracias, señores gobernadores.

Hay otras reformas, hay otros cambios que, también, favorecen a los estados.

Por ejemplo, un reclamo muy sentido, muy insistente, durante muchos años, que era que los estados y, también, los municipios conservaran, se les participara el impuesto que se retiene a los trabajadores estatales y municipales.

A partir de este año se ha llevado ya a cabo esta modificación, y los estados han recibido más de 12 mil millones de pesos, tan sólo en enero-julio por concepto de esta modificación.

Asimismo, como parte de las reformas hacendaria y energética, han habido cambios que permiten que mayores recursos se destinen a aquellos municipios donde se llevan a cabo las actividades extractivas, tanto minera como petrolera.

Y hoy están ya recibiendo las comunidades, las localidades, donde se lleva a cabo esta importante actividad económica, la derrama justa que les corresponde, a través de la implementación de estos fondos.

Es decir, el Ejecutivo, los gobiernos estatales y el Congreso de la Unión han tomado pasos decididos para fortalecer a las haciendas públicas municipales.

Pero, sin duda, hay una asignatura pendiente que es parte de la exigencia ciudadana en todo el país: establecer un principio de orden, responsabilidad y transparencia en el manejo de las deudas de los estados y municipios.

Cómo está México comparado con otros países en su nivel de endeudamiento.

México es un país con un bajo nivel de endeudamiento de los estados y los municipios, si lo comparamos con otras latitudes.

Según la última cifra el endeudamiento de estados y municipios apenas suma el 2.9 por ciento del Producto Interno Bruto.

Esto se compara, por ejemplo, con Argentina que tiene un siete por ciento, Brasil 12 por ciento o los Estados Unidos que prácticamente es 18 por ciento; es decir, y hay que decirlo con claridad, México no tiene un problema de sobreendeudamiento de los estados y los municipios.

Sin embargo, sí hay dos aspectos que debemos señalar y atender, como se están atendiendo en esta iniciativa del Presidente de la República.

Primero. La tendencia.

Entre el año de 2008 y 2013 la deuda de los estados y municipios creció del 1.7 por ciento del PIB al 3.1.

Esta tendencia se ha revertido en los últimos dos años, sin embargo, el desempeño de los años 2008 a 2013, donde hubo un acelerado crecimiento de este endeudamiento, todavía en un nivel bajo, es uno de los determinantes y de las motivaciones para llevar a cabo esta reforma constitucional y ahora legal.

Y segundo, hay que señalar que si bien son una minoría, existen entidades federativas que presentan ya niveles muy altos de endeudamiento o problemas financieros para el pago de proveedores y contratistas.

Esta ley, estas leyes, representan un instrumento eficaz del Estado mexicano para atender estas consideraciones y estos problemas focales, y lo van a hacer a través de tres principios que son esenciales a las democracias modernas: el principio de responsabilidad, el principio de transparencia y el de colaboración.

Responsabilidad porque se establecen distintos controles, distintos indicadores que, a partir de ellos, cambian las condiciones de política pública y de acceso al financiamiento de los estados.

Dicho en palabras muy simples, aquellos estados y municipios que han alcanzado niveles altos de endeudamiento, no podrán seguir endeudándose, así lo establece la Constitución y así lo confirman estas propuestas de ley que hace el Presidente de la República.

Pero también aquellos estados y municipios que han tenido un desempeño responsable, de bajo endeudamiento podrán acceder a recursos para financiar proyectos, inversión pública productiva en mejores condiciones.

Ese es el espíritu de la reforma constitucional que hoy se hace operativo con esta iniciativa.

El principio de transparencia, que parte de que los estados y municipios hagan públicos todos y cada uno de los pasivos con los que cuentan, de tal manera que la ciudadanía pueda conocer y exigir el buen manejo de la deuda de los estados y los municipios en los que habitan.

Y, finalmente, el principio de colaboración. Un principio de colaboración que surge en buena medida del proceso parlamentario en el cual los estados, el Congreso de la Unión y el Ejecutivo Federal, todos, tienen un papel que jugar para hacer que este nuevo sistema de responsabilidad hacendaria funcione.

Estamos seguros que el Congreso de la Unión, que ha atendido este problema con creatividad, con talento y con responsabilidad, habrá de conocer y estudiar también con el mismo dinamismo estas iniciativas que presenta el Presidente de la República.

Y estamos seguros que será por el bien de México, por el bien de las finanzas públicas y sobre todo por un desarrollo responsable y sostenido.

Muchas gracias.

Y muchas felicidades.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Diputado Julio César Moreno Rivera.

-DIP. JULIO CÉSAR MORENO RIVERA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; Senador Miguel Barbosa Huerta, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República; doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

Doctor Eruviel Ávila Villegas, Gobernador del Estado de México y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores; señores Gobernadores; distinguidos integrantes del presídium.

Es para mí un honor pronunciar un mensaje en representación de la Cámara de Diputados, en este Palacio Nacional, escenario fundamental de la historia de México, en el que el día de hoy seremos testigos de la presentación de las iniciativas correspondientes a la legislación secundaria en materia de disciplina financiera de las entidades federativas y los municipios, derivadas de la reforma constitucional, aprobada por la presente legislatura.

A lo largo de los últimos tres años, el Congreso mexicano se caracterizó por realizar profundos cambios a nuestra legislación, que sin duda redundarán en un México mejor para todos.

Los Diputados que tuvimos el privilegio de conformar esta legislatura, considerada por algunos como histórica, trabajamos para alcanzar acuerdos con base en nuestras coincidencias en favor de todos los mexicanos.

Uno de ellos, sin duda, fue el acuerdo sobre la necesidad de regular la manera en que se solicitan, garantizan y ejercen los empréstitos de las entidades y municipios.

Por lo que sin filias partidistas o dedicatoria a gobierno alguno, nos dimos a la tarea de modificar nuestra Constitución, para evitar el endeudamiento indiscriminado y en algunos casos irresponsable de varios gobiernos en sus diferentes niveles, que a lo largo de la historia han hecho de esta práctica un ejercicio recurrente, pues resulta preocupante, sólo para dimensionar este problema, que en cifras representa el 3.1 por ciento del Producto Interno Bruto, es decir, rebasa uno de los rubros más importantes para nuestro país, como lo es el de la educación.

Esta situación, en muchos casos, se ve reflejada en gobiernos que heredan de administraciones anteriores, un endeudamiento que compromete sus finanzas públicas.

Esto se agudiza cuando los gobernantes en funciones no ponen orden en la crítica situación con la que reciben sus gobiernos; y, por el contrario, aumentan la deuda recibida, lo que repercute en menos obras y servicios en beneficio de sus ciudadanos.

Por lo que en San Lázaro, donde su conformación representa la pluralidad de nuestro país, realizamos un arduo trabajo que nos permitió coincidir en una reforma para enfrentar desde el Congreso esta grave problemática a las finanzas públicas.

Sin duda alguna, a los representantes populares nos alertan los datos que señalan a entidades federativas, cuyas deudas han crecido de manera importante en los últimos años.

Algunas llegan a alcanzar más del 100 por ciento de sus participaciones federales, y otras padecen de un alto nivel de endeudamiento al día de hoy.

Por lo anterior, el interés para atender este tema se vio reflejado en los planteamientos que fueron realizados desde el inicio de la legislatura por prácticamente todos los grupos parlamentarios, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores.

Destacando que en la construcción del instrumento normativo no fue un proceso sencillo. Escuchamos voces que exigían una regulación, pero, también, voces insensibles que pedían mayor endeudamiento para sus estados en plena discusión y debate sobre el tema.

Su aprobación en el Congreso mexicano y posteriormente por los congresos locales, nos demostró que el interés nacional para enfrentar esta problemática predominó sobre cualquier otro en lo particular o de grupo.

Por lo que reconocemos la disposición de los congresos de los estados para concretar tan necesaria reforma a nuestra Carta Magna.

En la actualidad, sabemos que las entidades federativas enfrentan grandes desafíos por la insuficiencia de sus ingresos para cubrir el gasto público, lo que se traduce en la principal causa del crecimiento de las deudas que adquieren los gobiernos estatales.

Así, los registros de sobreendeudamiento en algunos estados y municipios nos hablan de la necesidad de armonizar límites, criterios y principios que normen la capacidad de pago para evitar que en con el paso del tiempo su deuda ponga en riesgo la estabilidad financiera en su entidad con repercusión en todo el territorio nacional.

Celebro que los legisladores hayamos modificado nuestra Constitución, sin perder de vista el objeto primordial de garantizar que los gobernantes, en el mediano y el largo plazo prioricen un responsable manejo de sus recursos públicos, con el fin de que generen condiciones de disciplina financiera en beneficio de sus gobernados.

Hoy, con la presentación de estas iniciativas, se cumple con lo mandatado en los transitorios que aprobamos en su momento y ahora corresponderá a la Sexagésima Tercera Legislatura asumir la responsabilidad de discutir y, en su caso, aprobar las leyes secundarias que permitan tener resultados tangibles sobre la reforma a nuestra ley suprema.

Desde el Legislativo, nos congratulamos que en dichas iniciativas se mantenga el espíritu de la reforma constitucional y tenga como propósito, entre otras cosas, lograr el equilibro financiero, así como crear un registro público único para transparentar las obligaciones del pago, entre otras cosas.

Pero sobre este punto, quiero destacar el cumplimiento del principio de transparencia al obligar a los gobiernos a inscribir y publicar de manera oportuna y transparente la totalidad de sus empréstitos y obligaciones de pago en un registro único, lo que constituye una herramienta fundamental de rendición de cuentas ante los ciudadanos.

Con ello lograremos complementar las modificaciones y adiciones realizadas a nuestra ley fundamental, estableciendo una nueva etapa en la forma en que se manejan los recursos públicos, mismos que así contribuyen al fortalecimiento de las finanzas municipales, estatales y nacionales, otorgando confianza a los mexicanos en donde los gobernantes sean responsables al contraer deuda, respetando su autonomía constitucional, que es un elemento primordial del pacto federal, pues en la medida que cada quien asuma su responsabilidad en que el país saldrá fortalecido y con ello nuestro futuro como nación está garantizado.

Señor Presidente de la República.

Distinguido auditorio:

No puedo dejar de reconocer a mis compañeras y compañeros Diputados de esta Sexagésima Segunda Legislatura, caracterizada por la participación activa y plural, así como por la tenacidad para alcanzar grandes acuerdos en reformas trascendentes para la vida nacional.

Hago público mi agradecimiento a todos ellos por otorgarme la confianza de presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, por lo que reitero mi aprecio y reconocimiento a los coordinadores de los distintos Grupo Parlamentarios, quienes con su experiencia y gran oficio político, impulsaron la construcción de grandes consensos en aras de un México mejor.

Desde que asumí el encargo procuré conducir los trabajos de la Cámara con toda institucionalidad, respetando el debate de las ideas, a partir de su valiosa pluralidad con que se conforma, por lo que ha sido un honor compartir con mis compañeros legisladores momentos y decisiones trascendentes, donde se honra la palabra con altura de miras en beneficio de nuestra Nación.

En el recinto de San Lázaro, aportamos lo que estuvo en nuestras manos para que nuestro país sea mejor, para hacer de México un lugar propicio para el desarrollo de una humanidad libre, justa y democrática, demostrando que independientemente de nuestra filiación partidista, es posible llegar a acuerdos con respeto, tolerancia, compartiendo un proyecto de Nación que nos permita construir el país que todos deseamos.

Enhorabuena por estas iniciativas.

Muchas gracias a todos.

-MODERADOR: Realiza su intervención el Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República y de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Senador Luis Miguel Barbosa Huerta.

-SEN. LUIS MIGUEL BARBOSA HUERTA: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señor Secretario de Hacienda, Luis Videgaray; señor Presidente de la Mesa Directiva, Diputado Julio César Moreno.

Gobernador Eruviel Ávila, Presidente de la CONAGO; señores Gobernadores.

Al arranque de esta legislatura, al arranque de esta Administración Pública, había mucha tensión en la opinión de la sociedad mexicana por los adeudos que se estaban dando a conocer de muchas entidades federativas, de muchos gobiernos de estados y de muchos municipios.

Hemos afirmado que en menos de tres años los modelos existentes en nuestro país, en nuestro sistema jurídico, en nuestro sistema democrático, se modificaron.

Eran modelos que ya no eran asimétricos con nuestra propia sociedad; que ya no eran asimétricos con las realidades que existían en otros países del mundo.

Y hubo transformaciones, las transformaciones que se dieron a llamar reformas estructurales, básicamente contenidas en reformas a nuestra Constitución.

Y para el tema del endeudamiento público de entidades federativas y de municipios, también alcanzaba la opinión sobre asuntos de falta de transparencia y de corrupción.

Es así como se inicia en el Senado de la República, con la Secretaría de Hacienda, este debate.

Qué hacer para generar reformas que garantizaran la responsabilidad hacendaria, la estabilidad en las finanzas públicas.

Es así como se empieza a construir este modelo, de esos modelos que había que actualizar, le estoy mencionando en nuestra realidad mexicana.

El debate sobre este asunto evidenció, no el trabajo armonizado entre las Cámaras, lo debo de confesar; evidenció la competencia entre las cámaras.

Si la cámara de origen tuvo que haber sido la de Diputados, si las facultades, si en el caso de los órganos de control cuando se diseñó la figura de la comisión bicamaral para poder analizar los ajustes que se iban a plantear en las deudas, todo eso se dio.

Finalmente, después de casi tres años de ejercicio parlamentario, se pudo alcanzar el acuerdo que fue contenido en la reforma constitucional.

Hoy estamos nosotros acompañando al titular del Ejecutivo para anunciar la presentación de la iniciativa de ley de disciplina financiera de las entidades federativas y de los municipios.

Se trata de mantener la conducción ordenada de nuestra economía, de la nación, de la federación, de los estados y de los municipios.

Debo, en nombre del Senado, hacer un reconocimiento a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a su titular, al doctor Luis Videgaray, por la conducción de control en las finanzas públicas y en la estabilidad hacendaria.

De verdad, señor Secretario, las crisis, los momentos complicados, hay que transitarlos con orden, no con desorden; no con decisiones que puedan atender solamente a reclamos para satisfacer opiniones reclamantes. Sino, a veces con desgaste, asumir decisiones que garanticen la responsabilidad hacendaria, la estabilidad en las finanzas públicas y, desde luego, en el término acuñado en esta reforma, la disciplina financiera.

Esta reforma constitucional, esta iniciativa que se presentará en cumplimiento al transitorio segundo del decreto que fue publicado en el mes de mayo, debe ser vista como parte también del fortalecimiento al federalismo, no como injerencia a las decisiones en las entidades federativas.

Asegurar la responsabilidad hacendaria y la estabilidad de las finanzas públicas en estados y municipios es parte del fortalecimiento del federalismo.

Establecer el compromiso de garantías soberanas para que los estados puedan conseguir mejores condiciones en sus empréstitos y obligaciones frente al sistema financiero, es muy importante.

La federación se comprometió, se comprometió con una realidad, que si bien no representa una asfixia a la economía nacional, sí representa asfixia para algunas entidades y para muchos municipios.

No lo es en el marco general de la economía del país, pero sí lo es para algunas entidades federativas y algunos municipios.

Que se pueda limitar la contratación de deuda también significa transparencia; que haya un registro único de deudas, de empréstitos y obligaciones, es transparencia y desde luego la transparencia evita la corrupción.

Yo sí creo en la honestidad y en el desempeño de la labor de los gobiernos de las entidades federativas.

Nuestro reconocimiento, señores Gobernadores. Pero también creo en el marco de la ley y creo que entre, haya una legislación mucho más clara, mucho más abundante y que establezca verdaderas atribuciones de cada uno de los servidores públicos, podremos rendir mejores cuentas a la nación.

Gracias y felicidades a todos, por estar avanzando en esta renovación de los modelos que ya no eran asimétricos, los modelos en México que ya no eran asimétricos con la propia realidad de su sociedad y menos con las realidades de otros países del mundo.

Gracias.

Buenos días.

-MODERADOR: Escuchemos las palabras del Gobernador del Estado de México y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, doctor Eruviel Ávila Villegas.

-GOBERNADOR ERUVIEL ÁVILA VILLEGAS: Muy buenas tardes.

Quiero agradecer al señor Presidente de la República, al licenciado Enrique Peña Nieto, esta generosa invitación que les hace a los Gobernadores de nuestro país.

Saludo al señor Senador Luis Miguel Barbosa Huerta, Presidente de la Comisión Permanente y Presidente de la Mesa Directiva del Senado; al Diputado Julio César Moreno Rivera, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Al señor Secretario Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público; a quienes integran el presídium; a mis compañeros Gobernadores; a quienes integran las asociaciones de municipios de nuestro país de diferentes expresiones políticas; señoras y señores.

Quiero reconocer, en nombre de la Conferencia Nacional de Gobernadores, en nombre de mis compañeros Gobernadores, la vocación federalista del Presidente de la República, con la presentación de esta importante iniciativa.

El ejercicio de Gobierno en una democracia implica, sobre todo, el reconocimiento de nuestros límites.

Los gobiernos debemos satisfacer necesidades ilimitadas con recursos, muchas veces, insuficientes. Por eso, es que muchos gobiernos han optado, hemos optado por el endeudamiento.

De ahí la importancia de ser eficientes al utilizar los recursos públicos, los recursos que, finalmente, son del pueblo.

Esta iniciativa de Ley Secundaria es un paso más en la arquitectura institucional de México, y permitirá dar vida a la Reforma Constitucional de disciplina financiera promulgada este año.

Lo hará siendo fiel a los mejores principios de México, un federalismo corresponsable, la transparencia en el uso de recursos públicos y la efectividad en el gasto.

Al Secretario Luis Videgaray le reconocemos por trabajar para cambiar las condiciones de adversidad de la economía global.

Coincidimos, doctor, en que gastar menos y gastar mejor en beneficio de la economía de las familias, es el objetivo de todo Gobierno.

Gracias a la visión transformadora, a las reformas que impulsó, que impulsa el señor Presidente de la República, el licenciado Enrique Peña Nieto, hemos logrado incrementar las participaciones en las entidades federativas del país.

Hemos logrado tener una mejora recaudatoria, transparencia, rendición de cuentas. Pero, claro, falta por hacer.

Por ello, ahora se suma esta iniciativa de ley que no persigue prohibir la deuda, sino que la regula para hacer uso de ella con mayor responsabilidad.

Un estudio de la UNAM refiere que en el país el nivel de la deuda se mantiene, todavía, en niveles controlables, y que el problema de deuda no es generalizado.

Coincide con la tesis del doctor Videgaray.

El Banco Mundial afirma que la buena gestión de la deuda pública es fundamental para el desarrollo económico de cualquier país.

Por ello, es importante que impulsemos la disciplina financiera.

México, afortunadamente, avanza con mejores prácticas gubernamentales con el fin último de alcanzar el crecimiento sostenido.

Los gobernadores, señoras y señores, la Conferencia Nacional de Gobernadores recibimos con entusiasmo esta iniciativa y la respaldamos desde este momento porque fortalece al federalismo, promueve finanzas públicas sanas y, sobre todo, en el más puro espíritu de democracia, promueve controles sobre el gobierno en favor de los ciudadanos para ofrecerles los mejores resultados.

Quiero destacar alguna de las características importantes de esta iniciativa de ley.

Los créditos serán para inversiones productivas, no para gasto corriente.

La deuda pública ahora sí será pública y estará sujeta a auditorías, contempla límites para el endeudamiento público, respeta la soberanía de los estados y la libertad de adquirir deuda.

Algo muy importante, contempla sanciones a quien incumpla la Ley de Disciplina Financiera, contempla medidas preventivas, por ejemplo, en caso de desastres naturales, mejora la planificación de las finanzas públicas.

Y algo que agradecemos mucho al Gobierno de la República, al Presidente Peña Nieto en especial, es que la federación por primera vez podrá ser un aval para aminorar los costos de las deudas en los estados.

A los gobernantes nos debe de quedar muy claro que nos debemos al pueblo, a la gente, porque la gente es la que nos pone en estas responsabilidades, el pueblo es quien nos confía sus recursos, que son del pueblo, nos permite administrarlos.

Y de ahí lo menos que podemos hacer es corresponderle a la gente con eficacia, con disciplina, con honradez, con transparencia y, precisamente, esta Ley de Disciplina Financiera permite corresponderle al pueblo como se merece.

Hoy quiero reconocerle al señor Presidente de la República las valientes reformas transformadoras que permiten a México ya recibir beneficios concretos y ésta, precisamente, esta iniciativa de ley es también parte de todas las reformas transformadoras históricas para nuestro país.

Por ello, señor Presidente, hoy le quiero expresar, en nombre de la Conferencia Nacional de Gobernadores, toda nuestra solidaridad, todo nuestro apoyo para seguir acompañándolo en la construcción de este gran país para seguir moviendo a México, pero, sobre todo, para que la gente pueda seguir construyendo y escribiendo su propia historia de éxito, tal y como usted se lo ha propuesto.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO, SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)