-MODERADOR: Escuchemos las palabras que dirige el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

-SECRETARIO SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA: Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Respetables integrantes del Gabinete Legal y Ampliado; funcionarios del Gobierno de la República; distinguidos integrantes de las planas mayores de las Secretarías de Marina y de la Defensa Nacional.

Almirantes, Generales, Capitanes y Jefes, Oficiales, Marinería y Tropa; Comandantes de las Unidades que serán galardonadas.

Integrantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores.

Compañeros de armas:

Muy buenas tardes.

El cumplimiento del deber, es el pilar que rige la conducta de toda mujer y hombre de armas.

Tenemos claro este precepto; forma parte de nuestro diario devenir al interior de los cuarteles y en las múltiples misiones asignadas.

Cumplimiento del deber, es concepto institucional que forja permanentemente a cada marino y soldado en los campos de adiestramiento o en las aulas de los planteles militares.

El deber se cumple con convicción, entrega y pasión; invoca obligación, requiere obediencia y exige disciplina. Pero sobre todo, demanda respeto irrestricto al Estado de Derecho.

El Reglamento General de Deberes Militares, dice que deber es el conjunto de obligaciones que a un militar impone su situación dentro del Ejército.

El cumplimiento del deber es, a menudo, áspero y difícil, y no pocas veces exige penosos sacrificios. Pero es el único camino asequible para el militar que tiene consciencia de su dignidad y de la importancia de la misión que la Patria le ha conferido.

El militar debe encontrar en su propio honor, el estímulo necesario para cumplirlo con éxito.

La propia regulación militar dispone que el servicio de las armas exige que el militar lleve el cumplimiento del deber hasta el sacrificio, y que anteponga el interés personal, la soberanía de la Nación, la lealtad a las instituciones y el honor del Ejército.

Distinguido auditorio:

Esta explanada, es el lugar propicio para ejemplificar este principio; lleva el nombre del valiente soldado Damián Carmona, que perteneció el 5° Batallón del Potosí, y quien el 27 de abril de 1867, en el sitio de Querétaro, durante la Intervención Francesa, sin titubear, permaneció defendiendo su puesto de combate, después de resultar desarmado por la explosión de un proyectil, solicitando otro fúsil para seguir cumpliendo el deber que la Patria le había conferido.

Muestra de arrojo y referente para reconocer a las unidades de la Armada, del Ejército y de la Fuerza Aérea, con menciones honoríficas por su destacado desempeño durante las tareas para coadyuvar a reducir la violencia en el país.

Recompensa que, por ley, se otorga a militares o unidades castrenses que realizan acciones meritorias y que constituyen ejemplos dignos de ser emulados.

Recompensa que fortalece el espíritu de cuerpo de las corporaciones y el ánimo individual de valientes mexicanos que no han dudado en exponer su integridad física y, por el contrario, pusieron de manifiesto su valor, profesionalismo y vocación de servicio en beneficio del bienestar social de nuestros connacionales.

Conductas que hoy, nuevamente, nuestro Comandante Supremo reconoce y premia, y que nosotros agradecemos.

Distinguidos invitados.

Compañeros de armas:

Esta Ceremonia de Entrega de Reconocimientos, también tiene como marco la fecha en la que conmemoramos el Natalicio de don Benito Juárez; prócer de la República, de la libertad y de la justicia.

Hombre de firmes principios que, junto con otros distinguidos mexicanos, nos enseñó a cumplir con nuestro deber a pesar de la adversidad. Nos convocó a sumar voluntades a pesar de la divergencia y a defender a toda costa uno de los bienes más preciados de la Patria: nuestra soberanía.

Como herederos de estos sólidos ideales, tenemos la obligación, todos, de continuar trabajando para preservar estos legados, de seguir empeñándonos por el bienestar común.

Anhelos que podemos, también, impulsar, con el deber de atender y cuidar lo más valioso que poseemos: nuestras familias.

Hacer patria, es tarea que inicia en el hogar.

Fortalezcamos las células sociales, enraizando valores en nuestros hijos, robusteciendo los sentimientos nacionales con nuestros familiares y cohesionándonos socialmente.

Distinguidos comandantes de las corporaciones galardonadas:

Al mando de sus destacadas tropas, continúen actuando con arrojo y sensatez, con valentía y con prudencia, con decisión e inteligencia en cada misión que se les asigne.

Prosigan como hasta ahora, cumpliendo con lealtad, honor y compromiso. Sigan conduciéndose en todo momento apegados a la ley y preservando los derechos fundamentales. Tengan siempre presente que México es nuestra primera prioridad, y su gente, el centro de nuestro accionar.

Recuerden que en las instituciones armadas no se permiten conductas inapropiadas que trasgredan las normas y que vayan en contra del respeto a las personas.

Con nuestro buen proceder, mantendremos el prestigio institucional, la confianza que nos deposita la sociedad, y honraremos la memoria de nuestros compañeros que han caído cumpliendo con su deber.

Compartan con sus subordinados este reconocimiento que hoy reciben de manos de nuestro Comandante Supremo, y que lleva implícita gratitud y esperanza de muchos mexicanos y, de manera especial, el ejemplo para todos los que integramos las Fuerzas Armadas.

Reconocimiento que hago extensivo para sus respetables familias y seres queridos, quienes son soporte toral que los motiva a desempeñarse de manera eficiente.

Preservemos el legado del deber que nos heredaron el Presidente Juárez y el soldado Damián Carmona, haciendo frente, con voluntad y entereza, a cualquier reto que se nos presente.

Mantengámonos firmes, sin bajar la guardia, en pro de nuestra gran Nación.

Los felicito por este significativo logro.

Como alto mando del Ejército y Fuerza Aérea, me siento muy orgulloso de todos ustedes, y tengo la certeza que nuestro Comandante Supremo comparte este sentimiento.

Señor Presidente:

Las mujeres y hombres integrantes de las Fuerzas Armadas y nuestras familias, nos sentimos honrados de contar con su presencia en este evento; deferencia que, una vez más, nos demuestra amplia empatía y liderazgo.

Se encuentran aquí, con usted, comandantes  de diversas unidades militares de tierra, mar y aire, desplegadas a lo largo y ancho del territorio nacional, que estamparon en sus misiones el sello indeleble que los caracteriza: lealtad con honor.

Estas unidades demostraron elevada responsabilidad para con la sociedad y, como muchos mexicanos en otros ámbitos, le están cumpliendo al país.

Tenga la seguridad que así como ellos, el resto de sus tropas, bajo su decidida guía, continuarán sirviendo con integridad, entrega y pasión a las mejores causas de México.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

-SECRETARIO VIDAL FRANCISCO SOBERÓN SANZ: Me es muy grato encontrarme nuevamente en estas instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional. Especialmente, cuando se trata de reconocer a mexicanas y mexicanos que anteponen el bienestar de la Nación al suyo propio.

Y más grato aún, que el licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, nos honre a los soldados, pilotos y marinos de México, con su presencia.

Señor Presidente:

Lo saludo de manera respetuosa, y le expreso mi más sincero agradecimiento por esta deferencia, la cual eleva la moral y el espíritu de las Fuerzas Armadas mexicanas.

Saludo a mi compañero de armas, el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional; hombre de convicciones, con quien comparto el gran deber de servir a México.

Saludo con aprecio y gratitud al licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación.

Al maestro Renato Sales Heredia, Comisionado Nacional de Seguridad; y al licenciado Eugenio Imaz Gispert, Director General del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, con quienes las Fuerzas Armadas hemos conformado un gran equipo para alcanzar el México que todos queremos.

Agradezco la compañía de los integrantes de este presídium, quienes hoy se han dado cita en este evento tan significativo.

Aprecio de manera especial la cobertura de los medios de comunicación.

Personal de Generales, Almirantes, Jefes, Capitanes, Oficiales, Clases, Tropa y Marinería.

Señoras y señores:

El desarrollo nacional debe de ser tarea de todos, y para lograrlo, se requieren condiciones que garanticen la seguridad y la paz de los mexicanos.

Hace tres años, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada de México, recibimos la encomienda de hacer frente al flagelo de la delincuencia; problemática que afecta a la sociedad y que se expande, inclusive, más allá de nuestras fronteras.

Salir a las calles para combatir de frente a los transgresores de la ley, es un reto que demanda grandes sacrificios.

Una entrega que hoy reconocemos a quienes con determinación, y especialmente con lealtad por México, han hecho frente a lo que otros habían ignorado ya sea por miedo, por incapacidad, o bien, por complicidad.

En tal sentido, debo señalar que muchos soldados, pilotos y marinos, pasan días, semanas o, inclusive, meses lejos de sus familias.

Defensores de la Nación cuyos hijos e hijas deben vivir largas ausencias y, en ocasiones, enfrentar la irreparable falta de sus seres queridos, quienes lamentablemente han perdido la vida en cumplimiento de su deber.

A las apreciables familias de quienes lo dieron todo por México, les manifiesto nuestra gratitud y condolencias, así como el orgullo que sentimos por ellos.

Sabemos que este reconocimiento no sustituye la ausencia del padre, del esposo, del hijo, del hermano que tuvo que zarpar a otros mares, como resultado de enfrentar a quienes atentan contra la paz y la tranquilidad de los mexicanos.

Una gran misión que hoy, más que nunca, demanda preparación profesional, capacitación constante y, sobre todo, espíritu de cuerpo.

Asimismo, en las unidades operativas del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México, existe la responsabilidad permanente de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos.

La fuerza del Estado es, y siempre será, una fuerza controlada; una fuerza que busca la paz y rechaza a toda costa la violencia. Nuestra única y verdadera fortaleza radica en la confianza del pueblo, no en el poder letal de las armas.

Los soldados, pilotos y marinos de México, estamos táctica y operativamente listos para la defensa. En ningún momento para la agresión.

La diferencia entre quienes toman un arma en sus manos para transgredir el orden público, y quienes elegimos la carrera de las armas, es que a nosotros nos impulsa el deber, el honor, la lealtad y el patriotismo.

La profesión militar se basa en principios y valores. La ausencia de éstos, vulnera nuestro código de conducta.

Aquellos que han sido señalados por las organizaciones de derechos humanos y la sociedad por presuntas violaciones, ahora se encuentran a disposición de un juez civil, quien determinará si es efectivo lo que se les imputa, haciendo notar que en algunas ocasiones se piensa de manera anticipada que nuestro personal es culpable.

Sin embargo, siempre debe de existir, en primera instancia, el principio de presunción de inocencia de cualquier ciudadano, en tanto el juez de la causa no declare su responsabilidad, mediante sentencia condenatoria.

En todo momento, las Fuerzas Armadas Mexicanas hemos mostrado disposición de colaborar con las instancias correspondientes para esclarecer cualquier acto en el que se encuentren involucrados nuestro personal, la conducta de nuestros elementos. Así lo hemos hecho, y así lo seguiremos haciendo.

Actuar a favor de la justicia, es conducirse con imparcialidad y con estricto apego a la ley.

En las Fuerzas Armadas, habemos profesionales capaces de garantizar de manera integral la seguridad de los mexicanos. Ejemplo de ello, son los integrantes de las unidades operativas a las que hoy homenajeamos.

Personal al que reconocemos por su destacada labor, y al que le manifiesto que son el orgullo de las Fuerzas Armadas Mexicanas; son el orgullo de México.

Con sus acciones, han impedido en gran medida que los grupos delincuenciales logren sus fines de interrumpir la paz, la tranquilidad y, en algunos casos, hasta la vida de nuestros conciudadanos.

Ustedes, han hecho posible llevar ante la justicia a perseguidos criminales que tanto dañan a la sociedad.

Su valor, entrega y compromiso, significan el éxito de importantes y destacadas operaciones a favor de la Nación. Recuerden siempre, que somos fuerzas de paz y de ayuda solidaria.General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

Estimado amigo:

Me honra compartir contigo este momento, en el que tenemos el orgullo de ver galardonados a estos elementos que se han distinguido entre los mejores.

Como alto mando de la Armada de México, felicito a nuestros hermanos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos por su gran labor.

Salvador:

De manera especial, reconozco tu liderazgo al frente de la Secretaría de la Defensa Nacional, factor que ha sido determinante para alcanzar los logros obtenidos hasta ahora.

Sabemos que la ruta a buen puerto se determina por los legítimos sentimientos y deseos de la ciudadanía, de vivir en una nación más segura y más justa.

Por ello, seguiremos trabajando hombro a hombro, para alcanzar los objetivos que nos ha trazado nuestro Comandante Supremo.

Hoy, más que nunca, soldados, pilotos y marinos estamos unidos; somos una sola fuerza

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Mexicanas:

Sabemos el gran significado de servir a la patria. Y por ende, entendemos también el enorme compromiso que significa morir por ella, como lamentablemente ha quedado patente.

Todos los días, y sin descanso, las Fuerzas Armadas realizamos operaciones a lo largo y ancho de nuestro territorio; su espacio aéreo y sus mares, en contra del tráfico de drogas, armas y personas, el secuestro, de la violencia o de la injusticia, ya que lo único que queremos, es el bienestar de esta gran Nación.

Así, respaldamos la política de su Gobierno para alcanzar un México en paz.

Cuenta usted con soldados, pilotos y marinos de lealtad, convicción y entrega.

México cuenta con unas Fuerzas Armadas, cuya inquebrantable voluntad está dispuesta a enfrentar cualquier desafío.

Nuestros conciudadanos cuentan con mexicanas y mexicanos que, al igual que ellos, tenemos claro que donde hay seguridad, hay desarrollo,  y existe un mejor futuro.

Enhorabuena, soldados, pilotos y marinos de México.

Muchas gracias.

-MODERADORA: De conformidad con lo estipulado en los Artículo 70 de la Ley de Asensos y Recompensas del Ejército y Fuerza Aérea,  y 63 de la Ley de Recompensas de la Armada de México, el licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, hará entrega de Menciones Honoríficas a las Unidades del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, por su destacada participación en operaciones de combate al narcotráfico y para reducir la violencia en el país. 

(ENTREGA DE MENCIONES HONORÍFICAS)