-MODERADORA: Escuchemos la intervención de la doctora Ximena Puente de la Mora, Comisionada Presidenta del Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos.

-DRA. XIMENA PUENTE DE LA MORA: Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes.

A nombre de mis compañeras y compañeros que integramos el pleno de este órgano autónomo, saludo y agradezco respetuosamente al ciudadano Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, su presencia en la sede del INAI.

Es la primera vez que nos visita un Presidente, y éste gesto nos habla de la importancia del Jefe del Estado Mexicano que le da a la transparencia, y nos recuerda, también, que las políticas de transparencia son esencialmente políticas de Estado.

Saludo con un gran respeto al Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar Morales; al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Senador Pablo Escudero Morales; al Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Diputado Javier Bolaños Aguilar.

Le doy la más cordial bienvenida al Secretario de la Defensa Nacional, General Salvador Cienfuegos; al Secretario de Marina, almirante Vidal Francisco Soberón Sanz; a la señora Gobernadora del estado de Sonora y también Coordinadora de la Comisión de Transparencia de la CONAGO, Claudia Pavlovich Arellano; y al Encargado del Despacho de la Secretaría de la Función Pública, Javier Vargas.

Por supuesto, saludo con un gran respeto a mis compañeros integrantes del pleno: la Comisionada Arely Cano, Comisionada Patricia Kurczyn, Comisionado Francisco Javier Acuña, Comisionado Óscar Mauricio Guerra Ford, Comisionado Eugenio Monterrey, y Joel Salas Suárez, coordinador de este evento.

Distinguidos miembros del Sistema Nacional de Transparencia y organizaciones de la sociedad civil; especialistas, medios de comunicación.

A todos ustedes, les expreso nuestro agradecimiento por su presencia en el evento más emblemático del INAI: La Semana Nacional de Transparencia 2016.

Esta Semana de Transparencia, es una gran oportunidad para pensar en México, en lo que es y en lo que queremos que sea. Nuestro país atraviesa por momentos muy complejos. Son los tiempos del cambio, de las reformas, de la transformación. Estamos obligados a entender estas crisis simultáneas como dolores de crecimiento, de madurez, de aprendizaje.

Tenemos problemas, pero allá, afuera, también hay un gran país, lleno de sueños, de esperanza, vital, cargado de exigencias y de demandas. Hay una ciudadanía y una sociedad civil crítica, exigente, que vive en una democracia y que la ejerce a plenitud, con fuerza, con indignación, con irreverencia, como debe ser el respeto de sus derechos.

Hay un país, sin duda, más formado, más preparado, con redes sociales, con acceso a la información, que ejerce en estos pasillos y en los muros de esta institución, la exigencia de datos y de información cada vez más compleja y que accede a detalles que nunca antes en la historia se conocieron. Esto no justifica ninguna conducta indebida, ni los errores, ni las faltas, pero sí las explica y las contextualiza.

Como sociedad, como país, debemos entender el momento que vivimos y debemos advertir lo que estamos construyendo, lo que estamos haciendo bien y lo que debemos preservar y fortalecer.

Tengo una hija de ocho años, una niña a la que quiero convencer todos los días de que vale la pena ser mexicana y servir, desde las instituciones, a su país.

No nos podemos dar por vencidos. Que hay días difíciles, claro que sí; llenos de malestar, de tristeza y de desencanto. Pero detrás de esa mala tarde, de ese día de desaliento, de ese error o de esa falta, está un país grande, muy fuerte, con gente buena que sabe y que sabrá salir adelante.

La prudencia, la inteligencia y la madurez de esta generación, está en el saber entender los malos ratos y los ahora famosos malos humores, como estaciones de paso, como obstáculos que debemos superar.

La transparencia es un logro de esta generación de mexicanas y mexicanos. Desde el Grupo Oaxaca, hasta la construcción de esta nueva institución, de esta nueva ley, de contar con todo un Sistema Nacional de Transparencia, ejercicio inédito que nos convoca a encabezar esfuerzos y coordinarnos con los órganos garantes de las entidades federativas, la Auditoría Superior de la Federación, el Archivo General de la Nación y el INEGI.

La transparencia, es un derecho irreversible y parte esencial del ejercicio de nuestra democracia. Imperfecto y con una gran cantidad de retos legales, constitucionales, materiales, cibernéticos, políticos y presupuestales, pero un derecho que defenderemos siempre y que iremos mejorando y perfeccionando gradualmente.

La historia del México moderno ha pasado por el ejercicio diario de la transparencia, y ha alimentado con ella la crítica, que es el soporte y signo vital de la democracia.

Nadie queda a salvo. Todos, unos más, otros menos, nos veremos expuestos con la transparencia; pero debemos entender que ella es un instrumento honesto, valioso y justo de la ciudadanía, del ejercicio de los derechos, de la libertad y de la justicia.

Si es público que se sepa, que se sepa más y más. Que se corrija lo que tenga que corregirse. Nos tocaron días iniciales, fundadores y fundacionales, de una sociedad más transparente, libre en la que se sabe y se dice de todo.

Los políticos, los servidores públicos debemos resistir, y ser conscientes de que estamos y estaremos siempre expuestos al escrutinio público, pero, sobre todo, saber corregir.

La transparencia es un corrector; un corrector de instituciones, de errores, de desviaciones, de malas prácticas y de vicios. Un corrector de inercias, de aquella frase que dice: está mal, pero es que siempre se ha hecho así.

La sociedad y los medios hacen bien en criticar. Es, la crítica, el mejor instrumento para corregir el rumbo, convertirnos en mejores servidores públicos y ciudadanos, construir mejores instituciones.

No nos enojemos con la transparencia, no nos molestemos con el mensajero. Veamos en estas aportaciones, lecciones para hacer cada día mejor las cosas. Se requiere humildad y saber reconocer, pero ese es un elemento esencial de los liderazgos democráticos contemporáneos.

Por eso, es de llamar la atención, señor Presidente, que en su Administración se haya planteado dos grandes sistemas: el Sistema Nacional de Transparencia y el Sistema Nacional Anticorrupción.

Es una de las construcciones sistémicas y constitucionales más elaboradas desde la firma de la Constitución, que el año que viene cumplirá 100 años. Éste es el legado institucional más importante de la democracia.

Quizá no se valorará hoy ni mañana, pero estas ideas, en estas instituciones, en las personas que somos partes de ellas, se construye la mayor defensa de largo plazo de la democracia.

Los sistemas de transparencia y anticorrupción son verdaderos contrapesos del abuso del poder, y garantes del ejercicio crítico de la ciudadanía en democracia.

Será muy duro el inicio, no se comprenderá con facilidad, implica un cambio cultural, un peldaño hacia la construcción de una democracia más robusta, más consolidada, más de largo plazo.

La transparencia implica, también, el deber de responsabilidad, de hacer un buen uso de la información, de ser consciente del valor, pero, sobre todo, la fuerza de la información; saber cuidar a nuestro país en aquello que es necesario preservar.

Porque ésta es la clave. Ante las dificultades, México siempre ha salido adelante cuando se ha respondido a los gobiernos con institucionalidad, más que con personalidad, porque la transparencia no pertenece a nadie, no es autoría de un partido o de un grupo, o de la sociedad civil, no es de ningún poder, no es obra de ningún especialista.

La transparencia, es una gran obra colectiva; una gran institución del Estado mexicano, recién fundada, pero creada, como en su momento lo fueron las Fuerzas Armadas, el IFE y el INE, como fue la Seguridad Social, o la Salud, o la Universidad Nacional o el Politécnico.

Como una gran ciudad, se construye institución por institución, y esas no dependen de una crisis, de un mal rato ni de la elección de ningún país en el extranjero.

México es un país de instituciones, y las instituciones están funcionando, trabajando para hacer de México un gran país.

Amigas y amigos:

Han sido ya tres Semanas Nacionales de Transparencia organizadas por este pleno, cada una de las cuales han implicado un alto grado de responsabilidad, pero también grandes satisfacciones, como el primer lugar entre 110 países que ocupan nuestra Ley General de Transparencia en la clasificación global del derecho a la información, elaborado por el Centre for Law and Democracy, notificado al Instituto justo el día de ayer.

Logros como estos, nos han ayudado a redoblar nuestro compromiso institucional con la transparencia y, en especial, fortalecer mi convicción sobre la importancia de la lealtad a las instituciones como un profundo afecto y emoción, sobre todo, por la oportunidad de servir a mí país.

Valores que estimo como el patrimonio y legado más importante que quiero heredar a mi hija y las generaciones por venir.

Por eso, reitero, señor Presidente, señores titulares de los Poderes Legislativo y Judicial, distinguidas autoridades; en momentos difíciles, no nos desalentemos. Apostemos por la solidez de nuestras instituciones.

Recordemos que las y los mexicanos esperan lo mejor de nosotros, y que, para avanzar en la consolidación de la transparencia, es necesario trabajar para recobrar la confianza en el servicio público.

La transparencia es un valor, pero, sobre todo, una convicción.

Que las ideas, las propuestas y el diálogo que se aporten en esta Semana Nacional de Transparencia 2016, Información Pública para Combatir la Desigualdad, les sirvan a México para construir un mejor futuro.

Muchísimas gracias.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al Diputado Edmundo Javier Bolaños Aguilar, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

-DIPUTADO EDMUNDO JAVIER BOLAÑOS AGUILAR: Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señoras y señores integrantes del presídium, y que honran con su presencia este importante acto; señoras y señores Comisionadas y Comisionados del INAI y de los organismos garantes de las entidades federativas del país.

Señores representantes de las organizaciones de la sociedad civil, así como de los sindicatos y de la academia; medios de comunicación.

Señoras y señores.

 Agradezco la invitación del Instituto Nacional de Acceso a la Información a la inauguración de la Semana Nacional de Transparencia 2016; Un evento que se ha consolidado a través de los años como uno de los principales foros que orientan las acciones de la autoridad en todos los órganos de Gobierno para garantizar a la sociedad su derecho a la información. Este año, intitulado: La Información Pública para Combatir la Desigualdad.

El acceso a la información pública en nuestro país sólo se entiende con la participación decidida de mexicanas y mexicanos que han exigido que en nuestra Constitución se establezca el derecho a la información y la protección de datos personales, por lo que representa, sin lugar a dudas, una auténtica conquista ciudadana.

Derivado de las modificaciones a la Constitución, se ha construido un marco legislativo que contribuya a velar por el ejercicio de estos dos derechos humanos. También, ha contribuido de manera fundamental para su ejercicio. La labor comprometida de quienes integran el INAI, sin duda, así da cuenta de ello.

A todos ustedes, nuestro pleno reconocimiento.

Año con año, este importante Instituto lleva a cabo la Semana Nacional de Transparencia como un espacio de reflexión con distintos sectores de la sociedad mexicana e, incluso, de la comunidad internacional, con el propósito de contar con elementos para la toma de decisiones públicas en materia de transparencia.

Espacio que se ha consolidado como un referente en los debates sobre la transparencia; característica indispensable en los regímenes democráticos modernos.

Como lo reconoce el mismo Instituto, la desigualdad económica y social es una realidad que se ubica como una de las problemáticas más graves que aquejan a nuestro país.

Hay una coincidencia en la sociedad mexicana; en que el derecho fundamental a la información sirve para hacer valer otros derechos humanos.

A partir de su ejercicio, se puede reforzar el ejercicio al derecho a la justicia, a la salud, a la educación y contribuir al combate a la desigualdad económica y social, como hoy nos viene proponiendo el INAI.

Por ello, en el Congreso mexicano, donde se ha privilegiado el diálogo y del debate legislativo, se ha confeccionado la legislación que da sustento a la construcción y operación de las instituciones, procedimientos y otras herramientas para hacer realidad el derecho a la información de las y los mexicanos, y, por supuesto, el innegable derecho también de la protección de sus datos personales.

Sin temor a equivocarme, puedo señalar que los avances en la instrumentación de las leyes han sido significativos.

Podemos destacar que contamos con un conjunto de leyes en la materia que vienen a dar rumbo y certidumbre, que se ha fortalecido el derecho de acceso a la información pública con la ampliación del catálogo de los sujetos obligados, que se está fortaleciendo el componente institucional a través de la consolidación de un Sistema Nacional de Transparencia, para garantizar el efectivo ejercicio y respeto de los derechos de acceso a la información y de la protección de los datos personales.

Contamos con una Institución garante de estos derechos, con autonomía constitucional, como lo es el INAI. Establecimos una instancia de coordinación del Sistema Nacional de Transparencia, como lo es el Consejo del Sistema Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales.

No obstante, estos avances, todavía tenemos un amplio camino por recorrer.

En el Congreso mexicano se está confeccionando la legislación en materia de archivos y de protección a los datos personales. Ésta es una tarea que atenderemos con la misma responsabilidad que hemos alcanzado con las distintas fuerzas políticas.

En este sentido, con la mayor disposición para trabajar de manera coordinada, los Presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado de la República, hemos acordado diseñar las rutas para transitar en los procesos legislativos con la mayor celeridad posible. De esta manera, esperamos lograr resultados concretos en el ámbito que nos corresponde.

La tarea prioritaria de la política se enfoca en trabajar para construir un orden social sustentado en una mejor distribución de la riqueza, en mejores oportunidades de acceso a los beneficios de las políticas públicas. Por supuesto, en la generación de bien común.

La celebración de foros como éste, permite a México avanzar en la detección de áreas de oportunidad, en la que las autoridades deben actuar para garantizar los derechos de las personas. Pero, además, permiten dilucidar como el correcto ejercicio de un derecho. También, permite la satisfacción de otro o de otros.

De ahí, que la orientación que en esta ocasión se le da al derecho de acceso a la información y a la correspondiente obligación de las autoridades de proporcionarla, incidirá directamente en la consecución de la justicia distributiva; es decir, en la satisfacción de las necesidades elementales de aquel sector de la sociedad que se enfrenta a la desigualdad económica y social.

El proceso para consolidar el andamiaje del derecho a la información, sin duda, superó intenciones regresivas. Y gracias a la participación de la sociedad organizada, se logró incorporar iniciativas que le dieron fortaleza.

Contar con datos sobre contratos de obra pública, suministros y servicios de todas las dependencias, la forma cómo fueron adjudicados y el proceso en que se encuentran, proporcionados a los solicitantes en formatos abiertos, actualizados, accesibles, comprensibles y verificables, es apenas el inicio del camino muy necesario que debemos andar para recuperar la credibilidad de las instituciones.

Reitero. Es apenas una parte del tremendo y obligado esfuerzo que debemos hacer todos.

El reto de disminuir la pobreza, de propiciar el acceso a los servicios básicos de infraestructura, servicios públicos, salud, educación y empleo para los que nada tienen, sin duda, tienen un freno en la información dispersa de los programas a los que pueden acceder; que propicia, incluso, su aplicación discrecional. Y esto, sin duda, genera esquemas de corrupción; la corrupción que tanto le ha costado a nuestro país.

Por eso, hablar de transparencia, de acceso a la información, es hablar de futuro.

Señor Presidente:

El mejor México, es el que podemos construir todos juntos. Ya se hizo un gran esfuerzo con la aprobación de las reformas; la Educativa, la Laboral, la de Telecomunicaciones, la de Competencia Económica, la Política, la Energética, la de Transparencia y la de Combate a la Corrupción.

Decisiones que, por supuesto, no fueron fáciles, pero que se tomaron con una clara definición de prioridades, y la prioridad principal siempre fue México, antes de cualquier beneficio de grupo o de partido político.

Pero todas ellas serán letra muerta, mientras no se traduzcan, mientras no se reflejen en impactos positivos de disminución de la pobreza, de reducción de la desigualdad, en la generación de oportunidades, que finalmente es el detonante primordial del desarrollo del país. Que se traduzcan en un combate efectivo al cáncer de la corrupción.

Y en esa búsqueda, estamos nuevamente convocados todos. Todos, quienes tenemos la oportunidad de servir desde los espacios públicos, así como todos los sectores de la sociedad que, desde sus ámbitos, también tienen mucho que aportar. Y esto es, precisamente, el gran valor de este foro.

Estaremos atentos en conocer las reflexiones finales de los trabajos que inician; el intercambio de ideas de los importantes y reconocidos ponentes que participarán en las mesas de trabajo, serán de gran aporte para el cumplimiento de nuestras responsabilidades, por cuanto hace al innegable compromiso con los componentes de la agenda social.

Enhorabuena para todos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Sean tan amables de ocupar sus lugares para escuchar enseguida al Senador Pablo Escudero Morales, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

-SEN. PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias. Muy buenos días.

Saludo con mucho respeto al señor Presidente.

A los presidentes amigos; Secretarios; Gobernadora; Presidenta del Instituto. Es un placer estar con ustedes.

Venía, en la mañana, en el coche, en el tráfico, como veníamos todos ustedes, revisando las palabras que había que decir hoy con motivo de esta inauguración de esta Semana de Transparencia, y aproveché para hacer un recuento de dónde estábamos, de dónde estamos y hacia dónde vamos, porque muchas veces no tenemos el tiempo de hacer esta reflexión.

Y recordaba cuando yo llegué en la 61 a la Cámara de los Diputados, con los compañeros del PRI, del PRD, del PAN, como nos propusimos tener una agenda específica en transparencia, en fiscalización y en combate a la corrupción.

Y nos juntamos en esos momentos con el auditor superior, con nuestro amigo Juan Manuel Portal, y pusimos una agenda, imaginemos una agenda, una pequeña agenda.

Teníamos dos temas que queríamos lograr en esa legislatura, la primera era darle facultades a la Auditoría Superior de la Federación diferentes, pensábamos sólo en ese momento en que tuviera informes individuales. Estábamos convencidos de que no era suficiente el tener un informe, que no ayudaba en nada, que sólo era un tema de golpeteo político que se llevaba a la Cámara, sonaba unas semanas y luego no volvía a suceder nada.

Pensábamos en esa pequeña reforma y pensábamos también en un sistema de fiscalización. Un sistema que el Auditor había desarrollado, en el que habíamos colaborado algunos.

No podíamos proponer un sistema de fiscalización en la Cámara de Diputados sin pasar esa pequeña reforma. Nos costó muchísimo trabajo, nos costó años pasar esa pequeña reforma para fortalecer a la Auditoría Superior de la Federación.

Eso pasaba en esa Legislatura.

Después de ahí, mandamos a la Cámara de los Senadores y no pasó nada. Se congeló ahí.  Platicamos con el Auditor Superior, de las probabilidades reales de que el sistema de fiscalización pasara, y eran nulas.

Se optó, y en ese momento me parece que lo hizo bien. El Auditor Superior de la Federación optó por mejor firmar un convenio con la Secretaría de la Función Pública para empezar a fiscalizar, para que ese sistema que no podía ser llevado a la ley pudiera empezar a tener un resultado de alguna manera práctica.

Y eso era lo que sucedió en esa legislatura. Una Legislatura de frustración, que no hay que echarle la culpa a nadie. Yo no podría echarle la culpa al Ejecutivo en ese momento Me parece que a todos nos faltó mucho talento para sacar adelante las reformas que tanto necesitaban ese país.

Fue en esta materia, lo digo sinceramente, una legislatura de gran frustración.

Cuando se empezó a desarrollar en esta legislatura, allá en el Senado de la República, las probabilidades de tener una agenda importante en esta materia, cuando hablábamos con el equipo de transición de qué pensaban de qué había que hacer, cuando empezamos a hablar con las diferentes fuerzas políticas en el Senado de la República, con la sociedad civil.

Cuando vimos que íbamos a ser capaces de tener una gran reforma y cuando nos dimos cuenta que fuimos capaces de tener las grandes reformas en materia de educación, en materia de energía, en materia de trabajo y todas las que ustedes conocen, sabíamos que teníamos un espacio de oportunidad para tener estas grandes reformas.

Ahí nos dimos cuenta que esto podía ser una realidad. Y ahí empezamos otra vez.

Una reforma constitucional, para dar autonomía a la Procuraduría. No se había imaginado que esto pudiera haber pasado. Una reforma constitucional en materia de transparencia. Un organismo autónomo, como el que tenemos, fuerte, potente, con sus comisionados que no descansan ni una sola hora para sacar adelante los grandes retos de este país.

Un sistema de combate a la corrupción, también, que estuviera desarrollado con fiscalías especiales, con un fiscal en delitos electorales, con un fiscal especial en combate a la corrupción, y ahí empezamos a diseñar todas estas reformas; la primera etapa en las constitucionales, y la segunda, la más difícil, en las leyes secundarias; la Ley General de Transparencia, la Ley Federal de Transparencia. Como sufrimos para sacar adelante ésta, con nuestros amigos Comisionados.

Sin duda, sin duda alguna, cómo sufrimos con estas leyes, y de ahí empezamos a desarrollar todas las leyes secundarias que nos hacían falta para que esto fuera una realidad en materia de combate a la corrupción.

Y fuimos a la creación del Sistema, y fuimos a la creación y a la revisión de la Ley de Responsabilidades, que cuánto trabajo invertimos ahí, con nuestros amigos Senadores, con el Senador Raúl Cervantes para desarrollar una Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos que no tenía este país, con las garantías, con el desarrollo de audiencias, de pruebas, con todos los detalles, con uno de los nuevos tipos administrativos y, además de todo, con una revisión exhaustiva que siempre estuviera de la mano con la Constitución y con los Tratados Internacionales a los cuales nos habíamos obligado.

Sin duda, todo ese andamiaje institucional nos da el día el hoy uno de los sistemas más potentes que nunca este país se pudo haber imaginado.

Yo de eso estoy convencido y estoy convencido también de que vamos a medio camino, falta mucho por hacer, falta mucho por hacer y tenemos que salir empujando, esto no ha acabado.

Tenemos que ir por los pendientes que tenemos, Ley General de Archivos, indispensable, Protección de Datos, que la tenemos ahí con nuestros amigos Diputados, indispensable, una revisión a la Ley de Adquisiciones, una revisión a la Ley de Obra Pública y también a la de APP.

Es indispensable seguir con esto, si no el sistema va a estar incompleto. Que no quede duda; todo esto es una maquinaria perfecta que, insisto, está a medio camino.

Sin duda, los nombramientos que tenemos que hacer, ahora el Colegio que va a seleccionar a este Comité Ciudadano y la implementación de todo lo que ha sucedido.

En el camino hemos encontrado muchos obstáculos y muchos embates todos, todos, como decía la Presidenta Ximena, sin duda alguna y eso nos tiene que obligar a redoblar los esfuerzos.

Leía con atención hace algunos días las críticas que existía a la plataforma que está desarrollando el Instituto.

Yo quiero decirles que esa plataforma no es una responsabilidad de nuestro amigo Oscar Guerra, ni del Instituto, es una responsabilidad de la plataforma del Senado, de la Cámara de los Diputados, del Ejecutivo, de todos los que estamos en este barco.

Lo que se requiere ahorita es que trabajemos juntos para que esta plataforma que va muy bien llegue a consolidarse y que sea, sin duda alguna, la plataforma que podamos aprender de esos errores para la otra plataforma digital que tenemos que desarrollar, de eso debemos aprender.

Nuestro respaldo a nuestros amigos, es un compromiso de todos. Hay algunos que apuestan a que en este país no pase nada y que les gusta estar viendo cuáles son los inconvenientes.

No se desanimen, Comisionados. Todos ya lo vivimos, y nos falta mucho por hacer.

Estoy convencido que México está cambiando de manera exponencial. Y está cambiando de manera exponencial con toda esta serie de reformas estructurales y, en específico, en esta materia, y esta fotografía da cuenta de lo que está sucediendo en México.

Tener aquí, juntos, a los tres poderes; al señor Presidente Enrique Peña Nieto, que ha sido un eje fundamental de la transformación de todo un sistema, que lo digo, sinceramente, que en años pasados, legislaturas pasadas no fuimos capaces de aprobar. Ha sido eje fundamental de eso.

Tener aquí, sin duda, al Presidente de la Corte nos refleja el compromiso que hay. Un amigo, el Presidente de la Cámara de los Diputados. Y bueno, y qué puedo decir de los señores Secretarios.

Yo no me hubiera imaginado que estuviéramos aquí, en una reunión hablando de transparencia con el Secretario de la Defensa, ni con el Secretario de la Marina. Esta foto describe lo que está sucediendo en este país.

También, tenemos una Gobernadora comprometida con la transparencia. Una Gobernadora que sigue desarrollando su propia tecnología para estar en vanguardia. Una Gobernadora valiente que acaba de recibir un premio por el desarrollo de la tecnología en telefonía móvil para poder revisar licitaciones, contrataciones, servicios.

Una Gobernadora que la CONAGO le ha dado el encargo de presidir, para mi gusto, una de las comisiones más importantes de la CONAGO.

La Gobernadora viene aquí, a nombre de la CONAGO. Tenemos a los tres poderes, tenemos a la Gobernadora y tenemos a los señores Secretarios de Marina y de Defensa comprometidos con la transparencia, comprometidos con este país y comprometidos con una gran reforma de la que, estoy seguro, que la historia va a dar cuenta.

Y de pasada también va a dar cuenta de lo que todos hicimos.

Muchas gracias.

Les deseo mucha suerte.

Y me siento orgulloso de esta Legislatura.

Y me siento muy orgulloso de la transformación que estamos haciendo en este país.

-MODERADORA: Escucharemos las palabras del Ministro Luis María Aguilar Morales, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

-MIN. LUIS MARÍA AGUILAR MORALES: Muy buenas tardes.

Señor licenciado don Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señores Senadores; Senador Pablo Escudero, el Presidente de la Cámara del Senado de la República. Señor Diputado don Javier Bolaños Aguilar, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; doña Ximena Puente de la Mora, Presidenta del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

Señora Gobernadora Pavlovich. Bienvenida. Muchas gracias por su presencia con todos nosotros. Señores Secretarios, General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional, y el Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Buen día.

Don Aurelio, don Javier Vargas Zempoaltecatl, encargado del despacho de la Secretaría de la Función Pública.

Y, desde luego, a los integrantes de esta gran institución, el Instituto Nacional de Transparencia.

Bienvenidos todos, señoras y señores.

Agradezco la amable invitación del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, para estar presente en la ceremonia inaugural de la Semana Nacional de Transparencia 2016; un espacio abierto de diálogo, propuestas, debate y acuerdos, que ha sido convocado con el objeto de identificar la información pública, cuya oportuna divulgación y correcto suministro funge como catalizador para fortalecer e implementar acciones encaminadas al combate de la desigualdad económica y social en México.

La reforma constitucional de 2014, en materia de transparencia, modificó sustantivamente el modelo de acceso a la información pública a partir de la implementación de un sistema integral tendiente a garantizar homogéneamente el ejercicio pleno de los derechos de acceso a la información y, especialmente, la protección de datos personales en nuestro país.

Para el Poder Judicial de la Federación la rendición de cuentas es un referente permanente e irreductible para una administración de justicia eficaz, bajo la premisa de que el acceso efectivo a la justicia es el eje transversal de las acciones institucionales que estamos emprendiendo y un polo de atracción para el ejercicio de otros derechos, uno de los cuales, de manera evidente, es la protección del derecho humano a la información.

Resulta indudable la trascendencia de esta Semana Nacional de Transparencia, organizada por el INAI, orientada este año a promover la transparencia y el derecho de acceso a la información pública para combatir la desigualdad.

La desigualdad social económica es una realidad que se ubica como una de las problemáticas de mayor envergadura que aquejan a nuestro país. Se trata de un gravísimo problema con profundas raíces históricas y que, al permear prácticamente en todos los ámbitos, ha marcado profundamente la estructura social.

La desigualdad es un lastre con muchas facetas y con muchas dimensiones, que nos obligan a tomar medidas impostergables para mitigarla y erradicarla.  La desigualdad económica permea prácticamente en todos los rincones de la vida individual y social.

Como problema multidimensional, la desigualdad sólo genera más desigualdad, que al irse filtrando en todos los espacios de la actividad humana, con el paso del tiempo, crea mayores divisiones entre la sociedad, erosiona la cohesión entre los individuos y cada vez es mayor el número de mexicanos que comparten un mismo proyecto social.

La desigualdad es el prolegómeno de diversos conflictos sociales, crea sociedades fragmentadas y representa el principal obstáculo para el ejercicio pleno de los derechos humanos.

Sólo sin desigualad económica y social, será posible aspirar a la consolidación de un Estado democrático de derecho.

El preámbulo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales reconoce que no puede realizarse el ideal del ser humano libre, liberado del temor y de la miseria, a menos que se creen condiciones que permitan a cada persona gozar de sus derechos económicos, sociales y culturales, tanto como sus derechos civiles y políticos.

En esta tesitura, el Artículo 1º de nuestra Constitución consagra el derecho a la igualdad, al disponer que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado México sea parte.

En estrecha relación con la temática de esta Semana Nacional de Transparencia, el Artículo 25 de nuestra ley fundamental dispone que corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que sea integral y sustentable, que fortalezca la soberanía de la Nación y su régimen democrático y que mediante la competitividad, el fomento del crecimiento económico y el empleo y una más justa distribución del ingreso, permita el ejercicio pleno de la libertad y la dignidad de los individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad protege esta Constitución.

Entre los principios en materia de transparencia y acceso a la información pública enunciados por la ley, se contiene aquél que dispone que es obligación de los organismos garantes otorgar las medidas pertinentes para asegurar el acceso a la información de todas las personas en igualdad de condiciones con las demás y que está prohibida toda discriminación que menoscabe o anule la transparencia o acceso a la información pública en posesión de sujetos obligados.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que el derecho humano a la igualdad sustantiva o, de hecho, radica en alcanzar una paridad de oportunidades en el goce y ejercicio real y efectivo de los derechos humanos de todas las personas, lo que conlleva a que en algunos casos sea necesario remover o disminuir los obstáculos sociales, políticos, culturales, económicos o de cualquier otra índole que impidan a los integrantes de los grupos sociales gozar y ejercer de tales derechos.

El principio de igualdad y no discriminación se aplica de manera transversal a los demás derechos humanos, de modo tal que cualquier distinción, restricción, exclusión o preferencia constituye una violación del derecho citado.

La propia Suprema Corte de Justicia de la Nación ha señalado que el derecho fundamental a la igualdad, instituido por nuestra Constitución y reconocido por ella, no pretende generar una igualdad matemática y ciega ante las diferentes situaciones que surgen en la realidad, sino que se refiere a una igualdad de trato ante la ley.

Foros como éste, brindan una oportunidad invaluable para que cada uno en el ámbito de nuestras competencias ratifiquemos el compromiso de llevar a cabo las acciones correspondientes para generar oportunidades sociales accesibles a diferentes sectores de la sociedad, para fincar los cimientos de una sociedad más igualitaria, una sociedad no sólo con una mayor igualdad de oportunidades, sino también y, esto creo que es muy importante, con una mayor igualdad de resultados.

En el ámbito del Poder Judicial de la Federación, como sujetos obligados, estamos emprendiendo un esfuerzo sin precedentes para combatir la desigualdad mediante la transparencia como un elemento transversal de acción institucional y facilitando el acceso a la información de manera completa, oportuna, accesible en lenguaje sencillo para cualquier persona y sin discriminación por motivo alguno.

Ratifico, por tanto, nuestro pleno compromiso de seguir trabajando para disminuir las brechas de la desigualdad.

Señoras y señores:

La igualdad, como principio fundamental, es uno de los pilares básicos del Corpus Iuris de la protección nacional e internacional de los derechos humanos.

La noción de igualdad deriva directamente de la unidad de naturaleza del género humano y es inseparable de la dignidad esencial de la persona.

Resulta inadmisible crear diferencias de trato entre seres humanos que no correspondan con su única e idéntica naturaleza.

En nuestra Constitución actual, próxima ya a cumplir 100 años, la que establece todas las directrices para la consecución de una mayor igualdad entre mexicanos, nos hace ver que no perdamos de vista que la Constitución es la expresión jurídica más importante de que disponemos para tutelar el proyecto de vida de cada individuo, y para tutelar la vigencia y fortaleza del Estado mexicano.

Reitero mi agradecimiento al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, y estoy seguro que tendrán los mejores resultados de los trabajos que ahora comienzan.

Muchas gracias.