-MODERADORA: Queda en uso de la palabra la Secretaria General del Consejo Nacional de Población, licenciada Patricia Chemor Ruiz.

-LIC. PATRICIA CHEMOR RUIZ: Con su permiso, señor Presidente.

Señores Secretarios; Embajadores e integrantes de las diferentes Delegaciones de los países que nos acompañan; servidores públicos; representantes de los medios de comunicación; invitados todos.

Bienvenidos sean a México.

Nuestro país se congratula al ser sede de la Segunda Reunión de la Conferencia Regional de Población y Desarrollo, y recibir a países de América, Europa y Asia.

Hoy, estamos aquí, gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil para contribuir a la gobernanza regional para el desarrollo sostenible, con el firme propósito de construir espacios de decisión y compartir metas y objetivos.

El compromiso de México, como Gobierno y como Estado, con la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y con el Programa de Acción de la Conferencia de Población y Desarrollo y su seguimiento después de 2014, ha quedado de manifiesto, al hospedar hoy, aquí, esta Segunda Reunión.

Estaremos abordando las dinámicas de la población como eje del desarrollo sostenible, y la implementación del Consenso de Montevideo para la superación de las desigualdades en el marco de los derechos humanos.

El documento que los países adoptamos en 2013, en la Primera Reunión de la Conferencia Regional, incluye más de 100 medidas sobre las áreas estratégicas que nos orientarán para la formulación de políticas públicas, planes y programas bajo los principios de universalidad, igualdad, transversalidad, inclusión, solidaridad, equidad, dignidad y derechos humanos en la aplicación de los enfoques relacionados con salud, educación, comunidad, gobernabilidad y sostenibilidad para la implementación regional del Programa de Acción de El Cairo.

Es evidente la vinculación de los Objetivos del Desarrollo Sustentable y sus metas con las medidas prioritarias del Consenso de Montevideo, lo que nos da un marco conceptual y político, y una perspectiva a largo plazo para el avance de la erradicación de la pobreza y la desigualdad en nuestra región, en donde las personas y sus derechos humanos constituyen el centro del desarrollo sostenible, y esta Conferencia nos presenta la oportunidad de fortalecer esa vinculación con la Agenda 2030 y su implementación.

Durante los trabajos que habremos de realizar en esta segunda reunión, aspiramos a establecer indicadores en asuntos impostergables ya, para los países. Profundizaremos, por ello, en cuestiones de envejecimiento pleno y de calidad; cuidados, protección social y desafíos económicos; derechos, necesidades, responsabilidades y demandas de niños, niñas, adolescentes y jóvenes; de migración internacional y de protección de los derechos humanos de todas las personas migrantes; de desigualdad territorial, de movilidad espacial y vulnerabilidad.

Y abordaremos la fundamental y urgente situación de los pueblos indígenas de la región, su interculturalidad y sus derechos, así como el de las personas afrodescendientes, el combate al racismo y la discriminación.

Estamos hablando del compromiso que tenemos para incidir en la construcción de políticas públicas que beneficien a los cerca de 85 millones de personas afrodescendientes; más de 44 millones de indígenas; casi 71 millones de adultos mayores; poco más de 107 millones de niños; 111 millones de adolescentes; 106 millones de jóvenes y 8.5 millones de migrantes que hay en nuestra región.

Todos los temas serán abordados, por supuesto, desde una óptica transversal de igualdad de género y de derechos humanos, y con la firme convicción de poner en marcha la futura Agenda Regional en Población y Desarrollo.

Para llegar a este día, desde hace dos años hemos venido desarrollando un trabajo conjunto y, en este sentido, quiero agradecer a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, al Fondo de Población de Naciones Unidas, a los gobiernos integrantes de la Mesa Directiva de la Conferencia, a las organizaciones y redes de la sociedad civil, y lo subrayo, y a la academia, quienes desde sus mandatos y experiencia, colaboraron de manera participativa y constructiva en la elaboración de la guía operacional.

Quisiera concluir, destacando que el post 2015 llama a un cambio de paradigma que involucra a todos los sectores y actores, en una visión común, una visión para reafirmar la perspectiva del futuro que los gobiernos planteamos en la Agenda 2030.

Contemplamos un mundo en el que sea universal el respeto a los derechos humanos y la dignidad humana, el Estado de Derecho, la justicia, la igualdad y la no discriminación; donde se respeten las razas, el origen étnico y la diversidad cultural, y en el que exista igualdad de oportunidades para que pueda realizarse plenamente el potencial humano; y para contribuir a una prosperidad compartida.

Un mundo que invierta en su infancia, y donde todos los niños crezcan libres de violencia y la explotación. Un mundo en el que todas las mujeres y niñas gocen de la plena igualdad entre los géneros, y donde se hayan eliminado todos los obstáculos jurídicos, sociales y económicos que impiden su empoderamiento.

Un mundo justo, equitativo, tolerante, abierto y socialmente incluyente, en el que se atiendan las necesidades de los más vulnerables.

Por ello, el compromiso de los casi mil asistentes provenientes de 33 países, será trabajar superando diferencias y encontrando consonancias para no hacer de esta segunda reunión un esfuerzo estéril, sino concluir con un documento que constituya el aporte de nuestra región en materia de población y desarrollo, en el camino de la sostenibilidad para los próximos 15 años.

Gracias.

-MODERADOR: Interviene a continuación, la doctora Cristina Lustemberg, Subsecretaria del Ministerio de Salud de la República del Uruguay.

-DRA. CRISTINA LUSTEMBERG: Buenas tardes.

Licenciado, señor Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Señora Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena; señora Patricia Chemor, Presidenta del Consejo Nacional de Población del Gobierno de México; demás integrantes del Gobierno de México y organismos de cooperación internacional, y otros países de América Latina y el Caribe que nos acompañan.

Agradecemos al Gobierno de México, por recibir esta Conferencia; así como a la CEPAL, en su rol de Secretaría Técnica; al Fondo de Población de las Naciones Unidas, por su contribución permanente a mantener esta agenda a nivel regional.

Y en especial, a representantes de la sociedad civil y del ámbito académico, que han sido un pilar sustantivo de este proceso en los últimos 20 años en nuestra región.

Estimados todas y todos:

A punto de partida de la Primera Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, que se celebró en agosto de 2013, en Uruguay, se aprueba por parte de 38 países el Consenso de Montevideo, donde participaron también 24 organismos internacionales y 260 organizaciones no gubernamentales.

Uruguay la preside hasta el momento, junto con otros países que nos acompañan en la Vicepresidencia.

Se logra un acuerdo amplísimo en la región, basado en los Principios de Acción de Cali de 1994 y su seguimiento a partir del 2014, con el objetivo de construir un política de equidad, en base al ejercicio pleno de los derechos y decisiones conscientes de sus ciudadanos, como sujetos de derecho, y colocar en el centro de la acción al Estado, como el ejercicio pleno de una política de derechos humanos, donde los individuos y ciudadanos de nuestro país sean el eje del diseño de las políticas públicas.

Esto conlleva, en todos nuestros países de la región, a una profundización de la democracia, y estas políticas han tenido un claro énfasis en los derechos vinculados a la salud sexual y reproductiva.

El eje medular del Consenso de Montevideo, es la integración de la población al desarrollo sustentable con una igualdad y respeto de los derechos humanos, y se constituye en un marco de referencia para la implementación de políticas públicas dirigidas a erradicar la pobreza, la exclusión y la desigualdad, en un continente donde mantenemos claros indicadores de inequidad, vinculados, sobre todo, a tres inequidades que resumen los nueve aspectos que se pautaron en el Consenso de Montevideo: la inequidad de género intergeneracional y territorial que atraviesan casi todos nuestros países.

El Consenso de Montevideo da seguimiento a nueve ejes relevantes, como decía Patricia Chemor, recién, vinculados a los derechos de las niñas, niños y adolescentes como los pilares y sustentos.

Hay una frase de Gabriela Mistral, que a mí me gusta muchísimo, que siempre dice: El futuro de los niños es siempre hoy, y creo que resume porque una política en nuestros países vinculados a garantizar los derechos desde el inicio de la vida, es base y sustento de nuestra construcción en cada una de las sociedades.

Políticas y otro eje vinculante, envejecimiento y protección social que garanticen los derechos de las personas mayores, un acceso claro a servicios de calidad, vinculada la salud sexual y reproductiva que garanticen los derechos de las ciudadanas y particularmente de las mujeres, a tomar decisiones libres e informadas con respeto de su orientación, con mucho respeto a su orientación sexual, identidad.

Políticas vinculadas a la igualdad de género, a las políticas migratorias, afrodescendientes, de los indígenas en los países de la región, la desigualdad territorial que nos llevan a que nuestros países de América Latina, todavía tenemos indicadores de mortalidad materna que nos desafían.

En nuestro país llevamos a cabo una ley vinculada a la interrupción voluntaria del embarazo, como ustedes tienen acá, en el DF, vinculada, que nos ha permitido que Uruguay sea el segundo país, después de Canadá, que tengamos mortalidad materna más baja. Cifras de mortalidad infantil del 7.8 hoy, de las más bajas de la región.

Pero todavía nuestro país tiene muchísimos desafíos, con cifras vinculadas a la violencia de las mujeres; al feminicidio, que nos desafía a tener un especial énfasis en garantizar políticas públicas donde las mujeres participen de la vida social, con un acceso garantizado a la educación y una participación al mercado de trabajo formal.

Discutir esta guía operacional en estos días, con líneas de acción concretas, con metas e indicadores de resultados que permitan la evaluación y rendición de cuentas a nivel regional y nacional, donde la podamos vincular a la Agenda de Desarrollo Sostenible del año 2030, aprobada recientemente en las Naciones Unidas.

Debemos concretar en acción toda esta nueva agenda de derechos en cada uno de nuestros países. Éste es el desafío más grande que tenemos, que den cuenta y nos permitan como región avanzar.

Como representante del Presidente de mi país, del doctor Tabaré Vázquez, y siendo Viceministra de Salud de un país tan pequeño, donde sólo somos tres millones y medio de habitantes.

Y permítanme, soy pediatra de profesión en un país donde sólo nacen 48 mil niños. Nos desafía como país a garantizar derechos, a profundizar una nueva agenda de derechos, que ha sido liderada desde la primera Administración, en el año 2005, pero profundizada por el ex Presidente José Mujica, donde nos ha permitido construir nuevas leyes y marcos jurídicos de esta agenda y programas específicos que nos permitan avanzar en una política de derechos de protección social universales y focalizados, como programas vinculados a la primera infancia.

Y actualmente, tenemos el gran desafío en este tercer Gobierno: implementar un sistema nacional de cuidados, donde el cuidado no sea sólo vinculado a la responsabilidad de las familias, sino sea una corresponsabilidad clara por parte del Estado.

Transmitirles el claro y firme compromiso de Uruguay, en cada vez más concretar acciones vinculadas a estas nuevas acciones de derechos. Integrarnos de forma activa, como hasta ahora, al proceso regional, internacional y todo este respaldo al Gobierno de México y al pueblo de México a asumir este desafío.

Quiero terminar con una frase que dice nuestro Presidente actual, el doctor Tabaré Vázquez, y hacerla extensiva y comprometer a los países de la región de América Latina y el Caribe.

Él dijo así, cuando asumió el 1 de marzo: que en Uruguay ser niño no sea una condena, ser viejo no sea una carga y ser joven no sea un delito. Y yo le agregaría: que todas las mujeres tengan las mismas oportunidades e iguales, todas, de nuestro país.

Para lograr esto, nos estamos desafiando como país a soltar estos compromisos que hemos asumido a nivel internacional, y convocar a todos los países de la región, porque América Latina y el Caribe tenemos mucha desigualdad, pero somos un Continente donde tenemos una base unitaria y debemos poner en el eje y la construcción de nuestras políticas de población y desarrollo a los ciudadanos.

Que cada una de los ciudadanos y ciudadanas tengan iguales oportunidades, con una mirada de ciclo vital y de vida en cada una de las edades.

Muchas gracias.

Y en nombre de mi país, muchas gracias por estar hoy aquí.

-MODERADORA: Escucharemos las palabras de la maestra Alicia Bárcena Ibarra, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica de América Latina y el Caribe.

-MTRA. ALICIA BÁRCENA IBARRA: Muchas gracias.

Muy buenas tardes.

Excelentísimo señor Presidente, señor Enrique Peña Nieto.

Señor Secretario Miguel Ángel Osorio Chong.

Señores Secretarios y Secretaria, mucho gusto de que nos acompañen esta tarde tan importante para nosotros.

Quiero saludar, en especial, a Patricia Chemor, que ha hecho un trabajo espectacular. Muchas gracias a Patricia, al Consejo Nacional de Población, que asume esta Presidencia tan importante de la Conferencia de Población de América Latina y el Caribe.

Muchas gracias.

Quiero saludar en especial a todas las Delegaciones que nos acompañan, a los participantes de la sociedad civil, que han construido esta Conferencia de Población y Desarrollo, que es esta Conferencia de las personas. Por eso, estamos aquí.

Quiero saludar a los colegas de Naciones Unidas y, en especial, a Esteban Caballero, del Fondo de Población, con quien hemos hecho realmente una asociación para lograr estar aquí hoy, día.

Amigas y amigos:

Reciba, señor Presidente el testimonio de mi gratitud por su presencia, que es la expresión del compromiso de su Gobierno con la agenda de temas que hoy nos convocan y por la generosa calidez con la que México siempre nos recibe.

Gracias, también, por abrirnos y permitir que nuestros trabajos aquí, se inicien en esta importante Biblioteca de México, José Vasconcelos.

Éste es un trozo vivo de la rica historia mexicana que nos emociona y nos motiva.

Hoy, inauguramos esta Segunda Conferencia, bajo el mismo techo que hace 194 años cubrió y albergó la última noche de José María Morelos, forjador de la Patria y autor de Los Sentimientos de la Nación.

Y esta afirmación germinal que él decía en los párrafos de libertad, él señalaba: que la esclavitud se proscriba para siempre, y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales; y sólo distinguirá a un latinoamericano de otro, el vicio y la virtud.

De eso se trata esta Conferencia, señor Presidente.

Nos complace este encuentro en un país, en un país que es el mío, del que me siento orgullosa, donde la demografía se cultiva con enorme pasión, donde la necesidad de conocer el futuro se conjuga con el saber y el orgullo de su pasado.

Un país que cuenta con una ciudadanía madura y un acervo natural y cultural, que reclama pasos audaces por una mayor justicia social en el reparto de sus riquezas.

Y donde tantos actores, hombres y mujeres mexicanas, han luchado por desnaturalizar la desigualdad ofensiva, que aún oprime a nuestros pueblos.

Hace tan sólo un par de semanas atrás, celebramos el 70 Aniversario de la Carta de las Naciones Unidas, en Nueva York; 193 estados miembros de las Naciones Unidas renovaron su compromiso por la paz, los derechos humanos y el desarrollo.

Se retornó a la multilateralidad universal como mecanismo para forjar una Alianza para el Desarrollo Sostenible. Todos se dieron cita ahí, los grandes líderes del mundo regresan a las Naciones Unidas. Eso fue un hito de enorme magnitud.

Y ahí, también se adoptó una agenda transformadora con mirada larga, de horizonte 2030. Y la importancia de esta agenda se funda en que la comunidad internacional, no solamente los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado; yo diría los pueblos de la comunidad internacional, han marcado claramente en estos 17 objetivos con 169 metas, que debe ser una agenda universal indivisible, que abarca las esferas: económicas, social y ambiental.

Y eso será, creo, la hoja de ruta que nos marque la pauta del futuro.

Pero estamos viviendo tiempos muy difíciles. Nosotros mismos en la CEPAL vemos con preocupación la desaceleración económica mundial, la caída de la demanda en general del mundo, y una gran desaceleración del comercio internacional.

Por lo tanto, no va a ser fácil implementar esta agenda transformadora 2030, en un contexto cada día más complejo y más difícil.

Por eso, nosotros vemos en esta agenda un avance civilizatorio porque pone en el centro a las personas para que todos y todas puedan realizar su potencial con dignidad y en igualdad de condiciones.

El anhelo, sí, es que la prosperidad económica no se concentre en pocas manos, sino que se extienda a todos los hogares y lugares, pero ante todo, para que todos disfruten del progreso tecnológico y social en armonía con los recursos naturales y lo que nos ofrece el planeta.

Somos la primera generación que tiene la evidencia dura del riesgo que estamos causando al planeta, a la atmósfera, a los océanos. Pero también, es posible que seamos la última generación que puede hacer algo por revertir estos daños tan globales y tan fuertes.

La Agenda 2030 es un puente para construir la senda de crecimiento sostenible y de implementar las reformas institucionales y políticas que nos lleven a cerrar las brechas sociales en nuestra región, donde lo económico, lo productivo y la sostenibilidad ambiental, no están reñidos entre sí.

Gracias, señor Presidente, por convocar a su Gabinete. Aquí están los Secretarios de Estado, precisamente, que llevan adelante la política económica, la política social, la política territorial, la educativa, y creo que eso nos convoca y, desde luego, la ambiental.

Así es de que esto nos hace sentir acompañados, que se entiende la profundidad del cambio de paradigma en donde no queremos que los ciudadanos sean reducidos a consumidores, sino que puedan acceder a bienes públicos, como son, precisamente, la educación gratuita, la salud, la seguridad social, o donde las oportunidades no estén determinadas por el origen o la capacidad de pago.

La agenda se propone, por ejemplo, esta Agenda 2030, erradicar en su totalidad la pobreza extrema en el mundo. Gran meta.

Qué significa eso para América Latina y el Caribe.

Tenemos que sacar de la pobreza a 71 millones de personas. La única cifra aceptable de pobreza extrema en América Latina, es cero. Eso, creo, que debemos todos tratar de lograrlo.

Para la CEPAL, esta agenda es una oportunidad para hacer un balance. Sí, un balance de nuestros logros, e identificar los desafíos.

Nosotros pensamos que se ha construido, y gracias al apoyo de ustedes, los países de la región, una arquitectura regional. Esto es parte de la arquitectura.

Esta Conferencia Regional de Población y Desarrollo es uno de los nueve órganos subsidiarios de la CEPAL; tenemos nueve como éstos, que la CEPAL es Secretaría Técnica en donde trabajamos los temas de planificación, de la mujer, de lo social, y de la ciencia y la tecnología, un evento que acabamos de hacer aquí, en México, justamente, sobre la agenda digital, por ejemplo.

Por qué.

Porque se trata de integrar. Ya no podemos ver los temas separados. Tenemos que integrar estos temas para que, realmente, podamos lograr ese avance civilizatorio que se plantea la Agenda 2030.

Y la característica fundamental de esta Conferencia en particular, es que se centra en la perspectiva de derechos; de derechos humanos, donde el reconocimiento y el fortalecimiento del sujeto es el centro de atención; sus capacidades y la generación de oportunidades para su pleno desarrollo sin discriminación de ningún tipo.

Tiene gran importancia que se analice esto aquí, en México. Y que los países, nuestra expectativa, señor Presidente, en estos días, es que los países aprueben el Consenso de Montevideo, que fue un gran consenso progresista, con visión de futuro.

Nuestra expectativa aquí, es que los países aprueben una guía operacional para llevar adelante este Consenso de Montevideo, y que se pongan de acuerdo en un cronograma. Y creemos que con la ayuda de la mesa directiva y la Presidencia de México, esto va a ser posible.

Va a ser difícil, ya dijimos, porque la verdad no vamos a tener años fáciles para llevar adelante esta agenda. Pero sí sabemos que queremos poner en práctica estos compromisos e identificar un conjunto de indicadores precisos, comparables y medibles; porque lo que no se mide, no cuenta.

Y por eso, es tan importante que esta agenda de población y esta agenda de Montevideo tenga esa virtud, porque esta agenda lo que tiene, es que visibiliza las múltiples desigualdades que estamos enfrentando hoy día en nuestro continente.

Y también, habla de la urgencia de transformar y diversificar nuestra trama productiva.

Yo sé, con el Secretario Ildefonso Guajardo hemos hablado de esto muchas veces; diversificar la trama productiva para generar empleos de calidad, para aprovechar la abundancia de nuestros recursos naturales. Pero, para ello, tenemos que encarar los problemas de las generaciones presentes y futuras.

Y cómo lo podemos hacer.

Lo que nos ofrece, justamente, una conferencia como ésta, es entender cuáles son las proyecciones de población y las tendencias demográficas que nos permitan diseñar políticas coyunturales, pero también políticas con futuro.

Esta conferencia tiene como particularidad, y este grupo de expertos, porque en realidad todos son expertos en el área de demografía y población, nos permite saber cómo nacemos, cómo migramos, cómo nos movemos, cómo morimos, qué tipo de arreglos familiares conformamos y que son condicionados, en gran medida, por la posibilidad de ejercer derechos en distintos planos, así, por ejemplo, los derechos acceder a un empleo decente, a contar con una atención médica de calidad y gratuita, acceder a sistemas educativos o contar con información y medios para tomar decisiones en el plano reproductivo.

Ignorar la importancia del estatus demográfico y su cambio a la hora de diseñar e implementar políticas públicas, tiene como resultado ineficacia e ineficiencia.

Por ello, pensamos que este Consenso de Montevideo y esta guía operacional, puede ser importante para reforzar las intervenciones del Estado y de la sociedad para lograr la igualdad, tomando en cuenta esos escenarios demográficos que van a estar más cerca, y más temprano que tarde, van a llegar a nosotros.

Una mirada de largo aliento del comportamiento demográfico, nos demuestra que América Latina y el Caribe se está alineando y está convergiendo con otras regiones del mundo, pero también tiene algunas particularidades, porque hemos iniciado la transición demográfica o epidemiológica o urbana a una velocidad diferente y distinta entre nuestros países a la vez.

La región atraviesa una etapa muy singular en la que se superponen desafíos de fases medias de la transición demográfica con los propios de las transiciones más avanzadas, pero destaca, sobre todo, un periodo favorable aún vigente en muchos países para implementar esta Agenda 2030.

Y entre las transformaciones ocurridas durante la segunda mitad del Siglo XX, se encuentra el intenso crecimiento del volumen de la población regional.

Fíjense ustedes que nuestra población pasó de 169 millones de habitantes en 1950 a 635 millones en la actualidad; y de ésos 635, el 52 por ciento pertenece a una población entre cero y 29 años.

Los niños y las niñas entre cero y 15 años, suman 164 millones; 26 por ciento de la población, ya lo dijo Patricia también, y los jóvenes entre 15 y 29; 162 millones. Ahí, está nuestra apuesta; en los niños y los jóvenes.

Por eso, hay que aprovechar el bono demográfico, y ahí es donde este consenso y la guía, trata justamente de abordar estos temas para romper, como lo dijeron aquí bien, el círculo vicioso de la pobreza y la desigualdad.

Se trata de poner énfasis en la educación, con miras a la inserción productiva y al trabajo, erradicar la violencia juvenil y el acceso universal a la justicia.

Otro tema que aborda el Consenso, sin duda, es el tema del envejecimiento.

El envejecimiento es un fenómeno mundial. La que aquí habla, por cierto, va para allá muy rápidamente, pero en 2015, ya en nuestra región, la población mayor de 60 años sobrepasaba 70 millones de habitantes.

La expectativa de vida se ha ampliado como nunca antes en las últimas décadas. Hoy, ya la expectativa de vida es de 75 años.

Y qué significa esto.

Esto nos está poniendo una presión sobre los sistemas de protección social que fueron diseñados en la década de los 60. Entonces, hay costos de la salud de las personas mayores. Hoy esos costos de la salud de las personas mayores son tres a cinco veces más altos que los costos de salud de la juventud.

Cómo nos estamos preparando para encarar este tema del envejecimiento.

Y, también, cómo vamos a abordar el tema de los derechos de las personas mayores. Aquí, en el Distrito Federal, hicimos un gran encuentro internacional sobre el derecho de las personas mayores, y vimos que eran tan importantes los derechos de las personas que cuidan a los adultos mayores, como los que son cuidados.

Y que casi siempre esas tareas del cuidado recaen en las mujeres. Y que casi siempre son las mujeres las que están cuidando, y a las que no les pagan. Y se dice que no trabajan y trabajan todo el día pero no reciben remuneración.

Por eso, nosotros en este consenso y en esta guía proponemos que se aborde el tema de la seguridad social, la salud, el trabajo, la muerte digna y la discriminación de los adultos mayores.

Más de la mitad de la población, señor Presidente, son mujeres, somos mujeres. Por ello, la autonomía de las mujeres, la autonomía económica, física y política son requisitos, indispensables, para nuestra emancipación, y para el ejercicio pleno, pleno de nuestros derechos.

Por eso, se proponen medidas para eliminar todas las formas de discriminación y violencia.

Ojalá nuestro cuerpo deje de ser el territorio disputado. Y que la guía incorpora el reconocimiento, el valor económico y social del trabajo total remunerado y no remunerado, acciones para garantizar el acceso universal a la salud, sexual y reproductiva; y se trata de romper el silencio estadístico, desagregar toda la información por género para saber dónde estamos.

En la región, además, existen más de 800 pueblos indígenas, con una población estimada de 45 millones de personas con brechas profundas, y por ello, el consenso aborda medidas que se centran en el valor de la igualdad y la diversidad cultural, así como el respeto a sus derechos, incluyendo los derechos territoriales.

Por su parte, las poblaciones afrodescendientes, los Afrodescendientes alcanzan más de 120 millones de habitantes, con una enorme heterogeneidad demográfica y política, con desigualdades y discriminación racial, observadas y planteadas en el consenso.

Por eso, se llama a aplicar el Programa de Durban en toda su capacidad, para asegurar los derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales.

El tema de migración, México ha jugado un papel muy importante en este tema, señor Presidente, ustedes además presidieron en Naciones Unidas, esta conferencia que se hizo sobre migración internacional.

Qué tema más profundo el que está enfrentando hoy la humanidad; esta migración masiva, que ya no sabemos si son refugiados o migrantes económicos, que no sabemos cómo tratarlos, que va a cambiar la faz de Europa con esta gran migración, y que México puede contribuir en una forma muy importante a la definición de una agenda internacional, que no fue incorporada en la Agenda 2030, y que debemos luchar porque sea incorporada, porque los derechos de los migrantes son un tema prioritario, y porque tenemos que lograr la cooperación entre los países de origen, de tránsito y destino.

Por último. Se abordan dos temas de enorme importancia, la desigualdad territorial y los rasgos de la alta urbanización en nuestro continente.

Fíjense ustedes, que 80 por ciento de la gente de nuestro continente vive en ciudades.

Pero esto qué es lo que nos está mostrando.

Nos está mostrando también un persistente éxodo rural, y eso nos debe llevar a redefinir la reorganización territorial.

Por eso, en el consenso y en la guía se incorporan medidas para evitar la segregación y la vulnerabilidad en virtud de la localización espacial.

Creemos entonces, señor Presidente, señoras, señores, que traemos una agenda muy fuerte, muy potente.

Y que también, sabemos que en los próximos 15 años la población de América Latina y el Caribe va a aumentar en 87 millones de habitantes. Vamos a llegar a ser 721 millones, y que en el 2060 vamos a ser alrededor de 793 millones de personas.

Por eso, es tan importante ver cuál va a ser esa estructura demográfica de la población del futuro, para poder entonces hacer el llamado y a implementar las medidas ahora para hacernos cargo del llamado bono demográfico y superar este profundo desfase que existe entre la emergencia de nuevas necesidades y los riesgos, y un débil sistema de protección social.

Esta ruta tiene el soporte de la sociedad civil, yo estoy segura de ello. Esta agenda, es una agenda de las personas, de la sociedad civil, en realidad son ellos, son ustedes, los coautores de la mirada colectiva que hemos construido en el Consenso de Montevideo.

Ponemos a disposición de esta conferencia, señoras y señores, las capacidades de CEPAL, nuestra experiencia.

Entre ello, nuestras estimaciones y proyecciones de población y el banco de datos censales que tenemos junto con el Fondo de Población. Que yo creo que somos la única organización del mundo que tiene esta base de datos tan completa y tan profunda. Y queremos que esto esté al servicio de ustedes; de los países, de los pueblos.

Y por lo tanto, quiero agradecer aquí, en realidad, el apoyo tan grande del UNFPA; de Esteban Caballero. Y quisiera, señor Presidente, si usted me permite, rendir un homenaje de respeto y gratitud a un colega de la CEPAL: Dirk Jaspers.

Permítanme tomarme este atrevimiento, porque Dirk Jaspers lleva 34 años trabajando en la agenda regional de población. Él fundó, creó, consolidó, el Centro Latinoamericano de Demografía, el CELADE, que nos trae aquí. La profundidad de los trabajos es un trabajo colectivo, mucho coordinado por Dirk Jaspers, porque fue. Así es.

En 1981, este joven experto holandés, recién posgraduado de Demografía, llegaba a las oficinas de CELADE, en Costa Rica, para iniciar sus labores como analista. Menos joven y con más experiencia, en 2004, asumió la Dirección de CELADE.

Muchas gracias, Dirk, por toda tu entrega, tu dedicación.

Te lo digo con afecto, porque sé que ésta es tu última Conferencia de Población y Desarrollo.

Muchas gracias.

Quisiera también, agradecer y aprovechar la oportunidad de decirle al Gobierno de Uruguay, de la República Oriental del Uruguay, las gracias muy profundas, porque realmente nos hizo transitar en estos años tan importantes, y porque Uruguay y su papel innovador en diferentes asuntos de población y desarrollo, es muy valioso.

El incremento de la protección social, por medio de mecanismos que ponen en el centro la igualdad, el emergente sistema de cuidado con enfoque de género y generacional; la lucha por la tolerancia contra el racismo y la discriminación, el cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos y el acceso universal a la salud sexual y reproductivas, son ejemplos para toda la región que Uruguay nos pone.

Así es que, muchas gracias.

Amigas y amigos:

México nos ha brindado este gran marco para iniciar nuestros trabajos; una obra donde dialoga el pasado y el futuro; donde la cultura ocupa un espacio protagónico; donde cada piedra y cada nombre reviste su propio trascendental simbolismo.

Ocupamos ahora el salón de Octavio Paz; poeta y pensador mayor de nuestro Continente. Aquí, donde iniciamos los trabajos de esta Conferencia, resuenan sus palabras lúcidas.

América no es tanto una tradición que continuar, como un futuro que realizar. Esa es la tarea.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)