-MODERADOR: Escuchemos la intervención del doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

-SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Con el permiso del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el licenciado Enrique Peña Nieto.

Es un gusto saludarles a todos y darles la bienvenida a Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo. Saludo a los integrantes del presídium; a los distinguidos invitados.

Muchas gracias por estar aquí.

El día de hoy, culmina un largo proceso para agregar a nuestro sistema de coordinación fiscal y a la arquitectura financiera del país, una pieza fundamental que hacía falta para dotar de certidumbre, de transparencia y de responsabilidad a nuestro sistema hacendario.

Hoy, llegamos aquí, tras haber recorrido un largo camino y, en cierto sentido, ésta, la Promulgación por parte del Presidente de la República de esta ley, cierra, o concluye por lo menos, tres procesos a lo largo del tiempo.

El Primero. Es el que inició el 1º de diciembre de 2012 aquí, en Palacio Nacional. En su discurso con motivo de la Toma de Posesión, el Presidente de la República anunció 13 decisiones. Una de ellas, la número 11, decía lo siguiente:

La deuda de algunos estados y municipios ha llegado a niveles inaceptables, lo que pone en riesgo a las finanzas públicas de las presentes y futuras generaciones.

Y dijo el señor Presidente en ese discurso: Con el objeto de encontrar la solución inmediata, había de presentarse una iniciativa al Honorable Congreso de la Unión en materia de responsabilidad hacendaria y deuda pública de las entidades federativas y municipios. 

Al día siguiente, al anunciarse el Pacto por México, firmado por el Presidente de la República y los dirigentes de las principales fuerzas políticas del país, en el compromiso 68 de dicho instrumento de acuerdo político, se señaló:

Se expedirá una nueva Ley Nacional de Responsabilidad Hacendaria y Deuda Pública para las Entidades Federativas y Municipios, para controlar el exceso de endeudamiento de las entidades federativas y los municipios, regulando la fuente de pago y a las garantías de la Federación para el endeudamiento subnacional.

Hoy, tras un proceso político intenso, tras un análisis técnico, cuidadoso, culmina el proceso legislativo. Éste es un proceso legislativo en el que participaron ambas Cámaras del Congreso de la Unión, en las Legislaturas 62 y 63.

Quiero hacer el más amplio reconocimiento desde la Secretaría de Hacienda, a Senadoras y Senadores de la República, a Diputadas y Diputados tanto de la 62 como de la 63 Legislatura, que han hecho posible, en primer lugar, la Reforma Constitucional que fue Promulgada por el Presidente de la República el año pasado, y hoy, la Promulgación de esta ley.

Por qué México necesita un marco de disciplina financiera y de responsabilidad hacendaria en la materia específica de deuda pública de las entidades y municipios.

Es importante señalar que México no tiene un exceso de endeudamiento subnacional. La deuda agregada de los estados y municipios, representa el 3.1 por ciento del Producto Interno Bruto.

Esta cifra, si la comparamos con la de otros países, es claramente una cifra baja. Por ejemplo, en Estados Unidos esta cifra representa el 17.9 por ciento; en Brasil es el 12.4 por ciento, en Argentina es el 7 por ciento.

El hecho de que en México sea solamente 3.1 por ciento, nos debe de dar a todos una tranquilidad fundamental, que hoy la deuda de los estados y municipios no representa un riesgo macroeconómico para el país.

Sin embargo, hay dos consideraciones por las cuales resultaba imperioso establecer un mejor marco para el control y transparencia de la deuda de los estados.

En Primer lugar. Porque si bien hoy en día, tenemos un nivel bajo, tuvimos una tasa acelerada de crecimiento de la deuda de los estados y municipios a partir del año 2008. Con la crisis financiera global de aquellos años y la consecuente caída de los ingresos de los estados y municipios, se presentó una acelerada tendencia de endeudamiento.

En 2008, la deuda de los estados y municipios era de apenas 203 mil millones de pesos. Para 2013, esta deuda ya era de 482 mil millones de pesos; es decir, se advertía una tendencia al inicio de la Administración en el incremento acelerado de la deuda. Todavía a niveles bajos comparados internacionalmente, pero sin duda, la tendencia era ya una llamada de atención.

Y, en segundo lugar. Hay un conjunto de entidades que representan altos niveles de endeudamiento. Existen, hoy en día, seis entidades federativas cuya deuda representa más del 130 por ciento de sus ingresos por participaciones Federales.

Sin duda, estos casos, que, si bien no ponen en riesgo la sustentabilidad macroeconómica del país en su conjunto, representan un reto importante para la viabilidad de las finanzas públicas en las entidades correspondientes. Por lo tanto, el Congreso de la Unión puso manos (inaudible).

Hay que recordar que ésta es una iniciativa que surge del trabajo, particularmente, en el Senado de la República, de los distintos grupos parlamentarios que presentaron diferentes iniciativas. Y que después, y habrán de recordarlo aquí, los Legisladores presentes, los muchos Legisladores aquí, presentes; hubo un intercambio no siempre sencillo entre las Cámaras del Congreso de la Unión.

Pero, a final de cuentas, hemos llegado al final del camino. Y hoy, tenemos la ley reglamentaria de aquella reforma constitucional, que permite establecer certidumbre, transparencia, y algo muy importante; límites objetivos al exceso de endeudamiento en los estados y municipios.

Este proceso, también, culmina algunas de las modificaciones muy importantes que se han hecho bajo el liderazgo del Presidente Enrique Peña Nieto, en esta Administración, con respecto al fortalecimiento de las finanzas de las entidades federativas.

Hay que recordar que, como parte de la Reforma Hacendaria, por ejemplo, se creó el nuevo fondo del ISR, que hace participables los impuestos retenidos a los trabajadores de los estados y municipios al cien por ciento, dando un fortalecimiento considerable a las entidades federativas.

Se han logrado transferir ya, en el año pasado, más de 50 mil millones de pesos adicionales a los estados y municipios; o la creación en la Reforma Energética del fondo, un nuevo fondo para los estados productores de hidrocarburos, el cual implicó la entrega de tres mil 400 millones de pesos adicionales para los estados productores de hidrocarburos, el año pasado.

Se han mejorado las reglas y se han dado más certidumbre a las reglas. Por ejemplo, para el establecimiento del Fondo para la Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas, lo cual ha permitido este año ya transferir más de 10 mil millones de pesos adicionales a las participaciones federales a los estados.

Este fortalecimiento de las finanzas de los estados y municipios, un crecimiento de más del 4.5 por ciento en promedio cada año en las participaciones federales de los estados, por encima del crecimiento de la economía, pone en evidencia el inminente compromiso del Presidente de la República y del Congreso de la Unión, por fortalecer las finanzas públicas de los estados y los municipios.

Pero este fortalecimiento tiene que venir de la mano de un marco apropiado de disciplina y responsabilidad financiera, y esto es lo que hoy se logra, con la promulgación de esta ley.

Finalmente, me quiero referir a un proceso más amplio, a un proceso que empieza en 1995, con la crisis económica que vivió nuestro país en aquél momento; que implicó, al igual que para muchos deudores; deudores hipotecarios, empresas, también implicó una crisis en el endeudamiento de los estados y los municipios.

En aquel entonces, se llevó a cabo un programa de rescate financiero de los deudores, estados y municipios, que implicó la conversión de las deudas a UDIS, y que detonó un proceso de reforma al mercado de deuda de estados y municipios.

Se modificó el reglamento al Artículo Noveno de la Ley de Coordinación Fiscal a principios de la década pasada, inició un mercado de emisiones bursátiles, se utilizaron nuevas fuentes de pago adicionales a las participaciones federales, como es el impuesto a la nómina, o incluso ingresos municipales, para crear un nuevo mercado de deuda de estados y municipios.

Este mercado, sin embargo, se puso a prueba a partir de la crisis económica global de 2008, y derivó en una muy clara tendencia de exceso de endeudamiento en algunas entidades, que puso en evidencia que el sistema necesita no solamente definir mecanismos apropiados para definir la fuente de pago y dar certidumbre a los acreedores, sino que también requiere controles; controles específicamente en los montos de endeudamiento y en la transparencia con la que se informa la naturaleza del endeudamiento a los estados y los municipios.

Hoy, al promulgarse la ley por parte del Presidente de la República, asumimos un compromiso como autoridad competente para ejercer esta nueva ley.

Ejerceremos, señor Presidente, conforme a sus instrucciones, la ley a plenitud, y lo haremos de la mano, haciendo equipo con los estados y los municipios para construir un mejor marco hacendario y un mejor futuro para las próximas generaciones.

Muchas gracias, y muchas felicidades.

-MODERADORA: Corresponde la siguiente intervención al licenciado Gabino Cué Monteagudo, Gobernador del estado de Oaxaca y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

-GOBERNADOR GABINO CUÉ MONTEAGUDO: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señor licenciado Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público; señoras y señores servidores públicos del Gobierno de la República presentes en este importantísimo evento; muy estimados Legisladoras, Legisladores, Senadoras, Senadores de la República.

Muy estimados colegas y amigos gobernadores de los estados de la República que hoy nos acompañan; señoras y señores de los medios de comunicación.

Amigas y amigos, todos:

A nombre de la Gobernadora de Sonora, del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y de los Gobernadores del país, agradecemos su amable invitación para participar en este significativo y trascendente acto de Promulgación de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios de nuestro México.

Un nuevo ordenamiento legal que moderniza nuestro marco jurídico para dar respuesta a la exigencia de la sociedad para que los recursos lleguen a sus verdaderos beneficiarios de manera transparente y eficiente, y con ello, así, evitar el uso discrecional del erario público, así como recurrir al endeudamiento indiscriminado que ponga en riesgo la estabilidad y el desarrollo de los municipios, de los estados y de nuestra Nación. 

Los nuevos tiempos de la democracia que abrazan a México, exigen el fortalecimiento y la mejora continua de los gobiernos, porque sólo así estaremos dando respuesta a los anhelos de una sociedad cada vez más informada y actuante, que demanda a sus gobernantes orientar los presupuestos nacionales a las mejores causas de la República.

En la Conferencia Nacional de Gobernadores tenemos muy claro que los cambios que nos demanda nuestro pueblo, deben expresarse en una elevada responsabilidad pública para no empeñar el destino de nuestro México y de los estados federales por decisiones coyunturales, alejadas a la planeación y a la disciplina presupuestal.

De ahí, la enorme relevancia y pertinencia de esta nueva Ley de Disciplina Financiera; nos permitirá equiparar, en los tres Órdenes de Gobierno, el manejo responsable y sustentable de las finanzas públicas.

Por esta razón, la Conferencia Nacional de Gobernadores expresa su reconocimiento al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y desde luego, a las y los Legisladores del Congreso de la Unión, por haber culminado exitosamente el proceso legislativo del cual emana la nueva Ley de Disciplina Financiera, una herramienta imprescindible para la transparencia, para la rendición de cuentas y la eficiencia que exige a los gobiernos nuestra sociedad.

Se trata, como aquí se ha señalado por parte del Secretario de Hacienda, de un nuevo paradigma de gobernanza, que privilegie a la orientación del gasto público para la atención de las necesidades más urgentes de nuestra gente, así como para el aprovechamiento de las potencialidades de cada región del país, a través de la implementación de proyectos de inversión que promuevan el desarrollo social y económico de los estados y municipios, bajo una sólida planeación y una rigurosa evaluación costo-beneficio.

Se dispone, también, la creación de un sistema de alertas que nos ayudará a identificar de manera oportuna el nivel de endeudamiento de los estados y municipios, y mantenerlos en los parámetros saludables y, con ello, establecer medidas de ajuste y fijar techos de endeudamiento autorizados para el siguiente ejercicio fiscal, evitando así el crecimiento insostenible del endeudamiento.

Los Gobernadores de México reconocemos que la nueva ley ayudará a fortalecer la cultura de la prevención en materia de desastres naturales, a través de la previsión responsable de recursos económicos que permitan la atención de las personas y las actividades productivas afectadas, sin demérito de las de las finanzas públicas y la programación presupuestal.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

A nombre de los Gobernadores del país, expreso nuestro más amplio beneplácito por la expedición de la nueva Ley de Disciplina Financiera; representa una garantía para que los recursos nacionales se canalicen de manera eficiente para impulsar el desarrollo social y productivo de México, y sobre todo, porque el nuevo marco normativo presupuestal incorpora un sistema de estímulos a las entidades y municipios del país que manejen con prudencia y responsabilidad los recursos del pueblo.

Destaco, finalmente, que el consenso de los Gobernadores de México pondera favorablemente la adopción de un conjunto de mecanismos que buscan mejorar el seguimiento, la evaluación y la rendición de cuentas de los recursos que la Nación asigna al desarrollo social de los mexicanos.

Estamos conscientes que, para lograr un efectivo ejercicio del gasto público en favor del desarrollo social, nos obliga a todos honrar nuestra obligación común e irrenunciable de hacer más por quien menos tienen.

Siempre, la prioridad es México, y nuestro deber es trabajar en unidad y con un destino común para mejorar la calidad de vida de las y los mexicanos.

Por su atención, muchas gracias.