-MODERADORA: Escuchemos las palabras del doctor José Narro Robles, Secretario de Salud.

-SECRETARIO JOSÉ NARRO ROBLES: Buenas tardes tengan todas y todos ustedes

Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Señora, señores Secretarios; señor Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores; señores Presidentes de las Comisiones de Salud y Derechos Humanos de la CONAGO. 

Señores Gobernadores de Chihuahua, Jalisco y Quintana Roo; señores Rectores; señor Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; señoras, señores representantes de los medios de comunicación, apreciados académicos, participantes de los foros

Señoras y señores: 

Sean todos ustedes muy bienvenidos a este edificio emblemático; al recinto que alberga un momento trascendente para nuestra sociedad; a la sede en la que se diseñan y evalúan los programas preventivos y de atención a la salud.

Bienvenidos a la casa de la salud de los mexicanos.

Hoy, culmina un proceso convocado por el Titular del Ejecutivo Federal para analizar el complejo tema del uso de la marihuana. Después de un ejercicio de libertad y tolerancia, las conclusiones y las propuestas para avanzar se hacen públicas.

En este ejercicio, participó un importante grupo de expertos, académicos, especialistas e integrantes de la sociedad civil, que fueron parte de la discusión para diseñar políticas públicas para atender las nuevas realidades en torno al tema de la regulación y los usos de la marihuana.

Una vez más, la sociedad mexicana y sus distintos sectores decidieron dar la cara. Antes que rehuir el desafío, se optó por enfrentar la realidad. Por encima de mantener lo establecido, se prefirió buscar el camino de la mejoría.

Se hizo, mediante la organización de un gran debate en el que prevalecieron la responsabilidad y el respeto, de un esfuerzo ejemplar de participación inteligente e informada, cuyos resultados contribuirán a resolver problemas y a explorar vías para atender las necesidades de la colectividad.

Se trata, sin duda, de un ejercicio que hizo a un lado la consigna de todo o nada; de uno en el que se privilegió a la salud por encima de otros elementos. De un proceso del que todos podemos sentirnos satisfechos.

Con el nuevo modelo que será propuesto, sería posible, de aprobarse, tener mejores posibilidades terapéuticas, mayor investigación y desarrollo en la materia, al tiempo que se dejará de criminalizar y perseguir al consumidor.

Por supuesto, que el Gobierno de la República continuará cumpliendo con sus responsabilidades.

La lucha contra los grupos criminales no se debilita y tampoco se afloja el combate contra las adicciones. Por el contrario, emprenderemos una campaña más intensa para prevenir el uso y el abuso de las sustancias adictivas.

El esfuerzo demandará la participación de todos. Por supuesto, de las instituciones públicas, pero también de las familias y los grupos, de los distintos sectores y del conjunto de la sociedad.

Señor Presidente:

Frente a su determinación de darle centralidad a la salud en el tema del consumo de drogas y la disminución de su demanda, la Secretaría de Salud y las instituciones públicas que integran el sector, se manifiestan listas para asumir su responsabilidad de cara al desafío.

Lo haremos, con la puesta en marcha de programas preventivos eficientes, con la coordinación para mejorar nuestra capacidad de atención médica a quienes lo requieren y con una regulación sanitaria más ágil y robusta, pero también, con mayor capacidad resolutiva. En especial, lo haremos con la convocatoria a todos los que deben intervenir en los procesos.

Su decisión demuestra, señor Presidente, que en medio de las debilidades y paradojas del mundo actual, es deseable, pero también posible, poner al ser humano su dignidad y sus derechos fundamentales en el centro del interés de los esfuerzos públicos.

Mi reconocimiento por ello, y por la confianza que nos compromete.

Mi agradecimiento, por tomar las decisiones que el país reclama.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Veremos la proyección del video de los foros del Debate Nacional sobre el Uso de la Marihuana.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra al maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, Rector General de la Universidad de Guadalajara.

-MTRO. ITZCÓATL TONATIUH BRAVO PADILLA: Señor Presidente de la República.

Distinguida Secretaria y Secretarios que nos acompañan; señores Gobernadores; señor Subsecretario de Derechos Humanos; señor Presidente de la Comisión de Derechos Humanos.

Estimado señor Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; distinguidos representantes de las entidades públicas e instituciones de educación superior que nos acompañan.

Agradezco, en primer término, la oportunidad de dirigirme a ustedes hoy, que se presentan las conclusiones del Debate Nacional sobre el Uso de la Marihuana.

Los foros convocados por el Gobierno de la República, que hoy concluyen, y en los que participó una nutrida cantidad de especialistas, investigadores, académicos, profesionales de la salud, periodistas, así como integrantes de la sociedad, dan cuenta de que México es capaz de debatir y abrir a la ciudadanía la discusión pública de los asuntos de interés común.

En cierta manera, este acto representa una importante culminación de varios debates que vienen ocurriendo; el convocado por el Congreso, éste, que nos ocupa y el amplio debate que especialistas, instituciones y sociedad vienen llevando a cabo desde hace ya varios años.

Con la participación de 22 instituciones de educación superior, y coordinadas, como ya se expresó aquí, en las sedes de las universidades de Quintana Roo, Autónoma de Coahuila, Autónoma de Ciudad Juárez, de Guadalajara, y culminando con la participación de la UNAM, se debatieron todas las posturas de manera plural, abierta e incluyente.

Sería imposible intentar aquí, describir todos los contenidos que se vertieron en cada una de las mesas donde se expresó toda la gama de opiniones posibles, que van de extremo a extremo sobre la problemática.

En el conjunto de ideas, se identifica el debate científico sobre los posibles efectos y consecuencias. Pero también, las preocupaciones giraron alrededor de una cuestión nodal; si la política actual hacia el uso de la marihuana llevará o no a una solución, o sobre cuál es, precisamente, la mejor política pública.

Quisiera aportar, respetuosamente en mi opinión, sobre los razonamientos medulares en torno al tema que nos ocupa.

México pasó de ser un país eminentemente de paso, a un país de tránsito, producción y consumo, con lo que el problema adquirió una importante dimensión social.

 El daño que la marihuana produce en sus consumidores, podría ser menor que los problemas que se generan por perseguirla. La prohibición no ha sido acompañada de mecanismos adecuados para revertir los niveles de corrupción e impunidad en el sistema financiero y de impartición de justicia.

El sistema de justicia ha llevado al encarcelamiento a miles de consumidores y portadores de pequeñas dosis, haciéndolos acreedores a penas que deberían reservarse para faltas mayores.

El delito de posesión simple produce la décima parte de los presos federales acusados por delitos contra la salud.

A nivel internacional, la estrategia sobre el tratamiento a las drogas ha mostrado cambios significativos.

En la Unión Americana, 23 estados han aprobado el uso medicinal de la marihuana. Cuatro más, incluida la capital, la han autorizado para uso recreativo, además de estar en puerta definiciones, por lo menos, en otros cinco estados.

Países en América Latina, como Chile, Colombia, Jamaica, Guatemala, Argentina y Uruguay, han dado pasos importantes o se encuentran trabajando sobre la regulación del cultivo y consumo de la cannabis.

En tanto en México se permite la posesión hasta de cinco gramos, el límite internacional, convencionalmente aceptado para el uso personal, es de una onza; es decir, 28 gramos.

En el caso de nuestro país, destaca la tesis del Ministro de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, la cual sustenta el consumo personal de la marihuana con base en el derecho constitucional al libre desarrollo de la personalidad y la autodeterminación.

También, son relevantes, tanto la iniciativa de Reforma a la Ley General de Salud, promovida por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, como la que se presentó en el Senado de la República.

Como lo menciona el doctor Juan Ramón de la Fuente, un hecho demostrado por la ciencia, es que las drogas, ya sean lícitas o ilícitas, son potencialmente dañinas para la salud de quienes las consumen, sobre todo en menores de edad.

En contraste, se sabe que algunas drogas suministradas en dosis adecuadas pueden tener efectos terapéuticos sobre algunos padecimientos, como ya ha sido señalado por el señor Secretario de Salud.

El riesgo de volverse adicto entre los usuarios de la marihuana, es del nueve por ciento, mientras que el del alcohol es del 15 por ciento y el del tabaco del 32 por ciento.

Los adictos a la marihuana tienen derecho a recibir apoyo mediante programas de prevención y rehabilitación, y no a ser tratados como delincuentes. 

Con la prohibición, sólo ha aumentado la fragilidad de los consumidores y del conjunto de la sociedad, exponiéndolos al crimen organizado.

En este orden de ideas, la responsabilidad y la contribución específica de las universidades al planteamiento correcto del problema, y su solución, debe ser de total información a la sociedad y de formación integral a los jóvenes, además de aportar investigación científica respecto de los efectos y consecuencia.

Apenas hace dos días, en la Sesión Especial de la Asamblea de Naciones Unidas sobre Drogas, usted, señor Presidente, emitió un mensaje que significa un importante avance a la postura del Gobierno mexicano:

Señaló, por una parte, el fracaso de la política prohibicionista para inhibir la producción, el tráfico y el consumo de drogas; y por la otra, sustentó la necesidad de definir una estrategia desde una perspectiva de derechos humanos, prevención y salud pública, que ponga en el centro el bienestar de las personas.

Nuestro reconocimiento, señor Presidente, por haber recogido buena parte de las expresiones que se manifestaron en los foros, y haberlos llevado a la Cumbre de Naciones Unidas.

Coincidiendo con esta postura, y retomando algunos otros elementos, como Rector de una institución de educación superior, considero que debe abrirse el paso a la despenalización y legalización regulada de la marihuana.

De hecho, las universidades debemos formar consciencia permanente contra cualquier tipo de adicción tanto sustancias lícitas, como ilícitas.

Se trata de decir no a que los jóvenes o adultos que de manera regular o esporádica consumen cannabis, sean tratados como delincuentes.

Hablar de la despenalización regulada no es para que el consumo se extienda, sino para que, mediante una estrategia de regulación, se canalicen recursos institucionales a su prevención y tratamiento, dando prioridad a la salud pública y a los derechos humanos.

No para poner en manos de los adolescentes más droga, sino que para que, con una adecuada regulación, se evite que llegue a ellos.

Cuando hablamos de legalización regulada, lo que se propone, es trascender el esquema donde la prohibición produce ganancias extraordinarias que favorecen la expansión del mercado negro y, con ello, el incremento en los actos de violencia y el sostenimiento de la corrupción.

Las universidades y sus autoridades no queremos más consumo. Debemos centrarnos en la formación de individuos responsables y libres a través de la educación sin prejuicios, científica y que atienda el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano, tal y como lo sustenta el Artículo 3º de nuestra Carta Magna.

Es urgente la transformación de las políticas prohibicionistas. Aún así, y con todo y ello, es necesario señalar que la legalización regulada por sí sola no será panacea para resolver los múltiples problemas asociados al consumo de la marihuana, sino que a la par, deben generarse políticas públicas integrales que permitan aliviar el problema.

Felicito la organización de este debate nacional. En él se demuestra la enorme vitalidad de una sociedad civil interesada en participar cuando se abren los cauces respetuosos y democráticos de participación.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Realiza su intervención, el doctor Gabino Cué Monteagudo, Gobernador del estado de Oaxaca y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

-GOBERNADOR GABINO CUÉ MONTEAGUDO: Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; señora licenciada Claudia Ruiz Massieu, Secretaria de Relaciones Exteriores; doctor José Narro Robles, Secretario de Salud.

Muy estimados amigos y colegas Gobernadores; señoras y señores representantes de las organizaciones de la sociedad civil; de las instituciones de salud; de la comunidad científica; de las universidades de México.

Servidores públicos, académicos y expertos; amigas y amigos de los medios de comunicación que hoy nos acompañan.

Señoras y señores:

El debate público sobre el uso de la sustancia psicotrópica, como la marihuana, es un tema de relevancia histórica y global, no sólo responsabilidad de un país o de un Estado en particular, no sólo de una institución o de una organización; se trata de una alta responsabilidad que compete a nuestra generación.

De ahí, la enorme trascendencia de los cinco foros nacionales del debate sobre el uso de la marihuana, organizada tan exitosamente por la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Salud del Gobierno de la República.

Un ejercicio transparente e incluyente que, a juicio de la CONAGO, habrá de contribuir para que las instituciones del Estado mexicano normen una decisión fundada en los consensos de las organizaciones de la sociedad civil, en las opiniones ciudadanas y, desde luego, en las voces expertas de la comunidad científica y académica del país que participaron en los foros.

La Conferencia Nacional de Gobernadores agradece en todo lo que vale la invitación para participar en este importante ejercicio democrático, que tiene sentido y fundamento en nuestras aspiraciones comunes de encontrar nuevas soluciones a la problemática asociada al uso de la marihuana, donde la prioridad sean las personas, los derechos humanos y la salud.

Una temática cuya trascendencia hoy se debate a escala global, originando que infinidad de naciones se expresen en la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Drogas, donde nuestro país, en voz del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ha fijado la postura de México con base en las conclusiones de estos foros nacionales.

Con ello, México asume una postura responsable y firme en la búsqueda de un nuevo consenso internacional que convoque a la sociedad de naciones para combatir los riesgos asociados al uso de las drogas, a través de un enfoque de derechos humanos y de salud pública, que privilegie la prevención y suprima la criminalización de los consumidores.

Un nuevo enfoque que, sin declinar en el combate permanente a la delincuencia organizada, permita a México explorar las ventajas terapéuticas, el aprovechamiento científico e industrial del cannabis, además de regular su mercado.

Un nuevo modelo de políticas públicas que privilegie y fortalezca las estrategias de prevención para mantener a la ciudadanía, especialmente a las niñas, niños y jóvenes, libres del flagelo de las adicciones.

De esta manera, señoras y señores, México asume notable activismo y liderazgo en el uso responsable y ético del cannabis, al ponerlos al servicio de la salud y de la innovación científica, cuando por más de ocho décadas su uso ha sido objeto de estigmación y prejuicio social.

En la CONAGO, tenemos plena certeza que las instituciones del Estado mexicano, bajo la guía del Presidente Enrique Peña Nieto, sabrán estar a la altura de los desafíos de nuestro tiempo, asumiendo la responsabilidad generacional para decidir con amplios consensos, el presente y el futuro de México.

Sólo así, sociedad y gobierno, podremos avanzar en nuestro anhelo de construir un México de paz, de seguridad, de salud y bienestar, y de creciente progreso para todos.

Muchas gracias. 

-MODERADORA: Sean tan amables de ocupar sus lugares para escuchar las palabras del señor Raúl Elizalde Garza, padre de la niña Graciela Elizalde.

-SR. RAÚL ELIZALDE GARZA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República.

Licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; doctor José Narro Robles, Secretario de Salud; señores Gobernadores; miembros del presídium.

Señoras y señores presentes:

El día de hoy, vemos culminado un gran ejercicio de justicia.

Todo comienza por la orden de un Juez de Distrito, donde se concede a mi hija, Graciela Elizalde Benavides, la autorización para recibir un medicamento o un tratamiento a base de un derivado de la cannabis.

También, no debemos olvidar la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde reconoce un derecho fundamental, el uso de la cannabis.

Con esos antecedentes, nuestro señor Presidente ordena la celebración de este debate nacional sobre el uso de la marihuana. En este gran ejercicio, escuchamos voces a favor y en contra de lo que era el uso de la marihuana, pero en algo pudimos estar todos de acuerdo; y esto era en el uso medicinal y terapéutico de la planta, y en el respeto de los derechos humanos de las personas que lo consumen.

El caso de nuestra hija es un caso de éxito. Esta planta ha logrado reducir en un 80 por ciento sus crisis en frecuencia e intensidad. Mi hija es otra persona de hoy en día, cuando empezó con el tratamiento. Nos ha cambiado la vida este remedio, nos ha cambiado la vida a nosotros, como padres de familia y, lógicamente, a mi hija.

Esta planta que ella está consumiendo, este tratamiento es no psicoactivo. En algunos lugares del mundo ni siquiera es considerado como marihuana, es considerado como cáñamo o gen o cannabis no psicoactiva. Y esta planta puede cambiar la vida no solamente de mi hija, sino de muchas personas que están ahorita sufriendo.

Aplaudimos, y estamos muy contentos por el mensaje que el Presidente de la República dio el día de antier ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Si bien éste no es el final de la carrera, es un paso muy importante que está tomando México con el mundo.

Estamos hablando, finalmente, de prevención y regulación, en vez de hablar de prohibición. Estamos hablando de investigación de medicamento y usos terapéuticos, en lugar de dar la vuelta o dar la espalda a las personas que están sufriendo. 

Pero esto sólo es el comienzo. Tenemos un gran trabajo por delante. Y digo un gran trabajo por delante, porque como miembro de la sociedad civil, tenemos que ser incluidos en esta regulación, como lo estamos siendo hasta este momento.

Es una realidad que nuestra Ley General de Salud se encuentra obsoleta en cuestión de regulación de la cannabis. No es posible que productos no psicoactivos sean comparados con productos psicoactivos, como productos del cáñamo comparados con productos de marihuana, aún en contra, esto, de los tratados internacionales.

Tenemos que cambiar este paradigma que se encuentra hoy; cambiar nuestra legislación para buscar que las personas tengan un acceso a estos tratamientos.

Repito. Queda muchísimo trabajo por realizar. Es sólo el comienzo.

Tenemos que ver cómo vamos a realizar las reformas. Tenemos que, primeramente, cambiar esta ley que dice que toda la cannabis está prohibida; tenemos que hacer diferencia entre cáñamo industrial, que es lo que toma Grace, o gen, que no es psicoactivo, y hacer la diferencia de la marihuana o cannabis psicoactiva

Es urgente tener acceso a suplementos, medicamentos, remedios terapéuticos a base de esta planta de la cannabis. Necesitamos que el acceso sea rápido, constante y seguro.

Tenemos que ver la posibilidad de realizar investigación científica en México. Estamos seguros que tenemos uno de los mejores investigadores en el país. Tenemos que ser punta de lanza en investigación en todo el mundo, y también, necesitamos producción nacional de estos tratamientos.

Es muy importante no desviar la atención de que necesitamos nosotros mismos producir estos remedios terapéuticos, medicamentos, siempre regulados por el Gobierno.

Quiero terminar con los puntos más importantes:

Es urgente hacer esta reforma a la Ley General de Salud.

La prohibición ya terminó. Es tiempo de prevención. Es tiempo de regulación efectiva. Es tiempo de hacer valer el precepto constitucional de la salud.

Muchas gracias.