-MODERADOR: En uso de la palabra el licenciado José Francisco Olvera Ruiz, Gobernador del Estado de Hidalgo.

-GOBERNADOR JOSÉ FRANCISCO OLVERA RUIZ: Muy buenas tardes a todas y a todos.

Hoy, como siempre que tenemos el privilegio de tener  entre nosotros a nuestro amigo, es un día de fiesta, es un día especial, un día memorable para las y los hidalguenses.

Pero en lo particular, cuando además de contar con su distinguida presencia, nos vienen a entregar obras como de lo que hoy seremos testigos, indiscutiblemente se convierte en una fecha histórica para la entidad.

Este hospital tenía muchos meses de que debió haberse concluido, pero sólo gracias a su apoyo y a su impulso, es que hoy podemos entregarlo a la sociedad.

Por ello, con gran jubilo, hoy y siempre, le damos la más cordial bienvenida al Presidente de Hidalgo, al Presidente de todos los mexicanos, al Presidente Enrique Peña Nieto.

Agradezco la presencia de un hombre de Hidalgo, de un amigo de Hidalgo que ha comprometido proyectos cuando tuvo la oportunidad en la Ciudad del Conocimiento. Por ello, con aprecio recibimos aquí a quien fuera Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero hoy es digno Secretario de Salud Federal, al doctor José Narro Robles.

Bienvenido, José. Gracias por su presencia.

A quien nos coordina de manera permanente y con quien tenemos un gran contacto en muchos  proyectos y quien está a cargo del estado dentro del Programa de Atención a Entidades Federativas. Gracias y bienvenida, la maestra Rosario Robles Berlanga.

Muchas gracias por su presencia.

Saludo a Francisco Guzmán Ortiz, Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República; al Diputado Ernesto Gil Elorduy, Presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del estado; al Magistrado Juan Manuel Menes Llaguno, Presidente del Honorable Tribunal Superior de Justicia.  

Al General de Brigada Diplomado de Estado Mayor, Sergio Armando Barrera Salcedo, Comandante de la 18ª Zona Militar.

Saludo a los Presidentes Municipales de Santiago Tulantepec y de Tulancingo, a las y los servidores  públicos del Gobierno de la República, que acompañan en esta tarde; a las y los Diputados Federales que nos distinguen con su presencia.

A Legisladores locales; a Secretarios del gabinete del gobierno del estado.

Muy en particular, permítanme saludar al personal del Sector Salud de Tulancingo, porque ellos también merecían por fin unas oficinas dignas y esta tarde habrán de recibirlas.

Gracias a integrantes de la sociedad civil de la región de Tulancingo y municipios aledaños.

Y saludo de manera especial y agradezco la presencia de mi esposa, Lupita Romero.

Gracias, Lupita por acompañarnos.

Por más de 36 años, el Hospital General de Tulancingo dio servicio a la población.

En su momento cuando Tulancingo era pequeño podría darse abasto, hoy es insuficiente ya que a esta región acuden no sólo gente del municipio, gente de alrededor de 12 o 15 municipios sin dejar de tomar en cuenta a las personas que recibimos de la Sierra Norte de Puebla, de Tlaxcala, de una parte oriental de Veracruz.

Por ello, es que esta instalación se había convertido en una necesidad por demás imprescindible.

Sin embargo, se inició su construcción bajo la visión, bajo el liderazgo y el ahorro económico del licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, anterior Gobernador, pero en su momento, el Gobierno de la República que a él le tocó convivir, con quien a él le tocó coordinarse, no dio los recursos oportunos ni de manera adecuada. Fue hasta la presente la Administración que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto, que los recursos se combinaron tanto de la Secretaría de Salud Federal como de la Secretaría de Hacienda.

Y, hoy, este hospital que tiene una inversión de más de 800 millones de pesos entre la obra y el equipamiento, es para la región de Tulancingo una realidad.

Esta obra en consecuencia tiene incorporada independientemente de los aspectos tecnológicos, la sensibilidad, la decisión y el empeño diario que se pone desde el Gobierno Federal.

Así es como Hidalgo actualmente se consolida en materia de salud pública, gracias a infraestructura como la que hoy recibimos.

En Hidalgo contamos con 455 centros de salud: cinco unidades de especialidades diversas; cinco unidades especiales para la atención de la mujer; seis hospitales ampliados; cuatro nuevos hospitales como éste, junto con el de Metztitlán, Zimapán y Actopan, que están en proceso y muy pronto los veremos concluidos.

Así estamos atendiendo, junto con el sector Federal, a más de un millón 700 mil personas que, afiliados a diferentes programas, reciben la atención de salud cotidiana.

Con esto garantizamos entre el Sector Salud, el Seguro Social y el ISSSTE la atención al 88.3 por ciento de la población.

Hemos puesto énfasis en la atención a la mujer, por ello, ampliamos las unidades especializadas para el cuidado de su salud: el Centro Oncológico de Tula y el área de urgencias del Hospital Obstétrico de Pachuca, beneficiando a más de 647 mil mujeres, con una inversión de más de 200 millones de pesos.

Igualmente, nuestra niñez es una prioridad.

En esta administración se ha incrementado la talla, con estos datos: en tamaño gracias a los cuidados de alimentación y de salud que proporciona el sector, junto con el DIF estatal, la talla se ha incrementado en crecimiento en 1.5 centímetros en menores de dos años, y el descenso de la tasa de mortalidad para menores de cinco años pasó de 19.2 al 16 por ciento.

Para lograrlo ha sido fundamental el apoyo que el Gobierno Federal ha dado. Con ello, demuestra su convicción y decisión de lograr un México próspero, incluyente, que permita a todas y a todos los mexicanos contar con las mismas oportunidades de desarrollo y la salud, que es la más importante para lograr este desarrollo.

Muy pronto veremos concluida en la Ciudad de Tepeji del Río, lo que se conoce como Ciudad de las Mujeres.

Obra que se construye junto con la Secretaría de Desarrollo Social. La obra en proceso va en un 70 por ciento, y hemos contado con el compromiso de la Secretaria Rosario Robles, que muy pronto habremos de verla, no sólo terminada desde el punto de vista físico, sino, también, equipada y operando.

Será, esperemos, una Ciudad de las Mujeres para servicio de este sector tan necesario y tan importante.

Amigas y amigos:

Con la inauguración de este hospital regional cumplimos una aspiración de todas y de todos los hidalguenses: garantizar el derecho a la salud a toda nuestra gente, sobre todo la más vulnerable.

Señor Presidente:

Gracias a su visión y voluntad, y pese al volátil entorno financiero internacional bajo su liderazgo, con decisión y firmeza ha logrado usted hacer que la población pueda contar con más y mejores servicios en distintos ámbitos, por lo que su política social ha resultado un gran éxito.

Por ello mismo expreso, en nombre del pueblo de Hidalgo, nuestro más profundo agradecimiento y reconocimiento por su apoyo y respaldo solidario.

Por lo que ello nos permite trabajar de manera cercana y coordinada entre los tres órdenes de Gobierno y cerca de la población.

Todo esto es gracias a la voluntad del Presidente, sin duda alguna, Enrique Peña Nieto.

Hoy, al entregar esta obra, juntos estamos construyendo el México que queremos y anhelamos, en el que construimos diariamente condiciones de bienestar y de mayores oportunidades para todas y para todos.

Es así como, sumando esfuerzos, logramos otorgar más obras y acciones que mejoren la calidad de vida de nuestra población.

Es así que, con el apoyo del Presidente Enrique Peña Nieto, mantenemos en vivo la construcción de Hidalgo como tierra de trabajo.

Una vez más: Muchas gracias, señor Presidente.

-MODERADOR: A continuación se proyectará el video: Inauguración del Hospital General de Tulancingo.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADOR: Toma la palabra el doctor José Narro Robles, Secretario de Salud.

-SECRETARIO JOSÉ NARRO ROBLES: Muchas gracias.

Muy buenas tardes tengan todas y  todos ustedes.    

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Muy distinguido señor Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo, licenciado José Francisco Olvera Ruiz; a los titulares de los Poderes del estado.

A la señora Secretaria de Salud del estado; a mi amiga la Secretaria Rosario Robles. Me da muchísimo gusto compartir con ella; a los Presidentes Municipales.

Y a todos los representantes del Estado de Hidalgo: funcionarios, servidores estatales y Federales que se encuentran aquí; y de manera muy especial a los trabajadores, a los colegas trabajadores de la salud de este Hospital General de Tulancingo

Quiero empezar por agradecer la presentación que de un servidor hizo el señor Gobernador. Y comentar que, efectivamente, no es ésta la primera vez que yo estoy, señor Presidente, en Hidalgo. No es la primera vez, por supuesto, que me dirijo a la población, pero sí es la primera vez que vengo acompañando al Presidente de México, en una gira de trabajo de él.

Y además, para hacer la entrega de algo que yo no arranqué, que prácticamente yo no terminé, porque ya estaba extraordinariamente avanzado, pero que me llena de orgullo, de satisfacción, poder estar acompañando al Presidente de México y en presencia de todas y todos ustedes.

Y hacer unas cuantas reflexiones y, les ofrezco que seré breve.

El primer punto que yo quiero tocar es que todos lo sabemos y a veces lo repetimos con mucha frecuencia y puede pasar desapercibido, pero la salud es muy importante. La salud para una persona, para un individuo o para una comunidad, tiene una singular importancia. Sin salud, ni en lo individual, ni en lo colectivo, puede haber el desarrollo de las potencialidades individuales o el progreso de una colectividad.

Segundo. Para el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, el tema de la salud es una de las grandes prioridades.

Y hoy ese dicho, ese argumento se está transformando en una realidad.

Yo he dicho en alguna oportunidad que sin discurso no hay recurso, pero cuando hay discurso, cuando hay recurso se tienen que ver los resultados.

Y hoy entiendo que en el ánimo general, dice: por fin. Aquí la señora me hacía el comentario de más vale tarde que nunca.

Yo digo: Más vale ahora y hoy es un buen día y hoy es una extraordinaria oportunidad, porque va a arrancar una nueva historia dentro de la salud de los hidalguenses y, en particular, de la gente de la región cercana a este sitio.

Yo quiero tomar un par de minutos de ustedes para decirles que además de este muy bello hospital, funcional, completo, lleno de posibilidades para los colegas trabajadores de la salud, para atender las necesidades más frecuentes, aquí en esta región estamos empezando a aplicar un modelo de atención integral que de nueva cuenta, señor Presidente, yo me he encontrado ya en pleno desarrollo.

Y que pretende articular los niveles de atención, que busca que exista una coordinación y una comunicación completa entre lo que técnicamente denominamos el Primer Nivel de Atención; la atención ambulatoria, la atención que se presta en un Centro de Salud y lo que pasa en un hospital de segundo nivel como éste para que pueda haber una integralidad en la prestación de los servicios.

Aquí, en Hidalgo y en otras tres entidades federativas estaremos a lo largo todo este año ensayando este modelo de atención.

Quiero reiterar algunas cosas también muy concretas y referirme a quienes nos hacen el favor de acompañar para decir: la salud no empieza en el hospital; la salud no empieza en la atención médica. La atención a la salud tiene que empezar en muchos otros sitios. Y la salud de cada uno de nosotros y de nuestras familias tiene que empezar en nuestro propio domicilio.

Por eso, hoy lo que estamos aquí haciendo, aparte de entregar, señor Presidente, un hospital que ya de suyo vale mucho, hoy lo que estamos haciendo, siento yo, es establecer una alianza.

Una alianza entre los trabajadores de la salud, una alianza con los niveles de Gobierno y una alianza en la que la participación de la comunidad resulta ser lo más importante, lo fundamental.

Salud es atención médica, sí, pero mucho más allá. Salud es vivienda, agua potable, drenaje. Salud es vías de comunicación, es empleo. Salud es muchas cosas.

No quiero decir con esto que todo le toque a la Secretaría de Salud, por supuesto, pero sí quiero decir que necesitamos una articulación, una coordinación entre todas las áreas para poder conseguir el objetivo final; y el objetivo final que se ha planteado el Presidente de todos los mexicanos, es alcanzar mejores niveles de salud, tener mucho mejor, más años en la vida y más calidad en esos años de vida.

Con más salud, con más y mejores recursos para su cuidado, México combate la desigualdad y la pobreza. México progresa con acciones como la que el día de hoy nos está convocando.

Con la articulación de los tres niveles de Gobierno, aquí presentes, con el compromiso de los trabajadores de la salud, y con la participación activa de la comunidad, avanzamos, sin duda, en el objetivo de conseguir un México incluyente como el que merece nuestra sociedad.

Por su atención, muchas gracias.

-MODERADOR: Invitamos respetuosamente al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, a llevar a cabo la develación de la Placa Inaugural del Hospital General de Tulancingo, acompañado del Gobernador del Estado de Hidalgo; el Secretario de Salud; la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano; el Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República; el Presidente Municipal de Santiago Tulantepec de Lugo Guerrero y; el Presidente Municipal de Tulancingo, Hidalgo.

(DEVELACIÓN DE PLACA) 

-MODERADOR: Tiene la palabra la ciudadana Verónica Arcega Santillán, derechohabiente y vecina del Municipio de Tulancingo, Hidalgo.

-C. VERÓNICA ARCEGA SANTILLÁN: Buenas tardes.

Agradezco la oportunidad que se me da para dar el testimonio del trabajo que día a día se lleva aquí en nuestro Hospital General de Tulancingo.

Saludo al licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Mexicanos.

De igual manera, al licenciado Francisco Olvera Ruiz, Gobernador de nuestro estado y al presídium.

Me llamo Verónica Arcega Santillán. Hace 34 años llegué a vivir a Tulancingo, ya soy más de Tulancingo que de México.

En agosto de 2013, perdón, es que estoy muy nerviosa.

En agosto del 2013 me diagnosticaron un absceso en el glúteo derecho y eso fue deteriorando mi salud.

Primero, me atendí en una clínica particular.

Después, como fue muy grave, la misma institución nos dijo que iba a ser muy caro que me siguieran atendiendo ahí, por lo cual decidieron mis familiares pasarme al Hospital General, porque yo contaba con el Seguro Popular.

Así lo hicieron y fui admitida.

Mi salud se deterioró más. Llegué en coma, entonces tuvieron que entubarme.

Para mí familia y para mí fue reservado mucho el que si tenía yo uno por ciento de vida; que si no iba yo a vivir.

La enfermedad se complicó porque perdí tejido. Nadie sabía realmente qué iba a pasar conmigo, el azúcar se fue a un nivel muy alto; bajé muy rápido de peso y realmente mis familiares tenían un pie en la funeraria y otro en el hospital.

Quiero agradecer a todos los médicos y enfermeras que estuvieron en mi caso, ya que a pesar de mi gravedad ellos decidieron seguir atendiéndome, interviniéndome lograron rescatarme y poco a poco, mi salud fue mejorando.

En un resumen, mi vivencia fue 45 días en el hospital, 25 en coma, 14 operaciones, seis meses  para volver a intentar caminar, porque yo estaba un huesito.

Y la verdad es que quiero agradecerle a Dios que haya mandado a las personas adecuadas en ese momento de mi vida, ya que tuvieron la sabiduría, la paciencia y el amor para seguirme atendiendo, a pesar de que decían que yo iba a fallecer.

Quiero decirles que ahora soy orgullosamente voluntaria. Me acerqué al hospital para poder seguir apoyando a las personas que, a  lo mejor no tan graves como yo, pero que tienen una necesidad de mejorar su salud.

Este momento es muy especial.

Le doy un sensible agradecimiento al licenciado Peña Nieto, al licenciado Olvera Ruiz, porque con esto hoy queda plasmado esta magna obra que beneficiará a la población y  que si a mí, con pocos recursos, pudieron apoyarme y pudieron sacarme adelante, hoy con orgullo, los hidalguenses reconocemos su esfuerzo.

Gracias a todos los que me apoyaron y los que estuvieron a mi lado, a lo mejor nada más con una oración, porque por la gravedad no podían estar físicamente conmigo y ahora puedo platicarles mi historia.

Agradezco su amable atención.

Buena tarde.