-MODERADOR: Hace uso de la palabra el ciudadano licenciado Manuel Velasco Coello, Gobernador del Estado de Chiapas.

-GOBERNADOR MANUEL VELASCO COELLO: Muchas gracias.

Estamos muy contentos de tener aquí, en Chiapas, a un gran aliado de todas y de todos los chiapanecos, al Presidente de todas y de todos los mexicanos y a un gran amigo del Municipio de Reforma y de todos los chiapanecos, a nuestro amigo Enrique Peña Nieto.

Los chiapanecos agradecemos siempre el apoyo que nos ha brindado el señor Presidente de la República. Por eso, queremos expresarle nuestro respaldo a las transformaciones que está impulsando para mover a México.

Sin duda alguna, hoy nuestro país tiene a un Presidente estadista, que está impulsando reformas legislativas, que durante muchos años estaban en una parálisis. Y para todas estas transformaciones, señor Presidente, usted tiene el respaldo de todos los municipios y del pueblo de Chiapas.

Muchas gracias por su presencia en la zona Norte de Chiapas. En todos los municipios de Chiapas se le quiere, y se le quiere mucho y, principalmente, estamos muy contentos. Contentos de tenerlo en la zona Norte del Estado de Chiapas en su cuarta visita al Estado de Chiapas.

Los chiapanecos tenemos hoy a un Presidente que se ve y se siente que es aliado de todos nosotros.

Usted, señor Presidente, cuando realizó su visita a Tabasco se comprometió a que con urgencia se diera la terminación de esta obra.

Esta obra que durante 12 años había quedado incompleta, pero que afortunadamente su Gobierno vio la urgencia de terminarla, que es una obra que va a tener gran beneficio para nuestras hermanas y hermanos tabasqueños para que no sufran las inundaciones que sufrían cada año.

Enhorabuena por esta gran obra, pero sobre todo, porque el Presidente Enrique Peña Nieto demuestra con esta obra que cumple con hechos.

Quiero darle la bienvenida a mi amigo, el Gobernador del Estado de Tabasco, a mi amigo Arturo Núñez, a quien le reconozco su gran disposición de trabajar conjuntamente para atender los temas comunes que comparten a nuestros estados.

Hoy, Tabasco y Chiapas estamos hermanados y trabajamos hombro a hombro, porque entendemos que nuestra misión está por encima de las diferencias partidistas y que tanto los tabasqueños, como los chiapanecos esperan de nosotros altura de miras y voluntad política para unir siempre esfuerzos a favor de Tabasco y de Chiapas.

Muchas gracias por su presencia aquí en el Municipio de Reforma, señor Gobernador.

A principios de año en el mes de enero, tuvimos la oportunidad de venir aquí con el Director de la CONAGUA junto con el Gobernador de Tabasco.

Y por eso quiero expresar mi reconocimiento al Director de CONAGUA, porque mostró decisión y firmeza para lograr que al día de hoy, El Macayo esté funcionando al 100 por ciento.

Pero, también, le pedimos delinear un programa de aprovechamiento sustentable del agua que retendrá este sistema y que podríamos darle uso en el sector agropecuario que beneficie a todos los municipios de esta región del Norte del Estado de Chiapas.

Amigas y amigos:

Nos sentimos muy contentos por el inicio de operaciones de esta segunda compuerta, que es un esfuerzo de gran calado para poder mitigar los riesgos, las inundaciones que afectan al Estado de Tabasco.

El Macayo, es muestra de lo que podemos hacer en materia de Protección Civil. Con obras de infraestructura preventiva para actuar antes de presentarse los desastres naturales, y no después cuando ya es demasiado tarde.

Pero, sobre todo, refleja lo que podemos hacer cuando trabajamos unidos, bajo el liderazgo del Gobierno Federal, las autoridades del Gobierno de Tabasco, del Gobierno de Chiapas y los municipios de ambos estados, hemos estado trabajando en unidad por esta obra.

Obras de infraestructura como ésta, que son vitales para salvaguardar la vida de miles de familias, deben hacerse bien, pero también, deben de hacerse pronto. Por eso, le reconocemos al señor Presidente que haya actuado con el sentido de urgencia que se requería para concluir El Macayo.

Que por su alcance representa un esfuerzo comparable a la obra del Túnel Emisor Oriente, que usted acaba de inaugurar en el Valle de México, y que si bien no son la solución definitiva para el problema de las inundaciones, sí ayudan a mitigar riesgos, a prevenir desastres, pero sobre todo, a salvar vidas humanas.

Señor Presidente:

Chiapas está caminando a su lado para ser parte de las soluciones que está impulsando su Administración. Y tenga la plena seguridad que nuestro estado seguirá aportando soluciones de fondo, como lo estamos haciendo con este sistema El Macayo, que fue construido en territorio chiapaneco.

Tal y como sucede con el sistemas de presas hidroeléctricas que tenemos en nuestro estado. Chiapas actúa generosamente de manera solidaria con nuestras hermanas y hermanos tabasqueños, y con un gran sentido de responsabilidad de cara a la Nación.

Pero, sobre todo, tenemos muy presente que todo aquello que hagamos ahora será de provecho y de beneficio para las futuras generaciones.

Sea usted bienvenido a su casa, señor Presidente.

Y sean bienvenidos todos nuestros hermanos de Tabasco y de Chiapas, a su casa Reforma.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Toma la palabra el ciudadano licenciado Arturo Núñez Jiménez, Gobernador del Estado de Tabasco.

-GOBERNADOR ARTURO NÚÑEZ JIMÉNEZ: Gracias, muchas gracias.

Ciudadano Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; ciudadano Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas, licenciado Manuel Velasco Coello; ciudadanos Secretarios de Estado; Director de la Comisión Nacional del Agua, que forman parte del equipo de colaboradores del Presidente Peña Nieto.

Ciudadanos representantes de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de Tabasco y de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de Chiapas; autoridades militares; señores Presidentes Municipales de Centro y de Reforma; señoras y señores representativos de la sociedad chiapaneca y tabasqueña:

Empiezo por reconocer al pueblo y al gobierno de Chiapas su anfitrionía en este evento en el cual se inaugura una obra fundamental de control hidráulico, que si bien se haya ubicada en territorio chiapaneco, beneficia especialmente a Tabasco y particularmente a Villahermosa, la capital de nuestra entidad federativa.

A chiapanecos y tabasqueños, señor Presidente, nos unen 672 kilómetros y medio de límites compartidos; las cuencas de varios ríos, sobre todo las del Grijalva y del Usumacinta; así como la condición de estados colindantes con Guatemala, como parte de la frontera Sur, pero sobre todo nos unen también lazos afectivos y relaciones familiares que hoy refrendamos en este nuevo punto de encuentro entre Chiapas y Tabasco.

Gracias por todo ello, amigo Gobernador Manuel Velasco Coello.

Los tabasqueños y las tabasqueñas que nos hemos encontrado aquí, venimos a ser testigos de la puesta en operación de la estructura de control denominada: Compuerta de Macayo, con la que el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, cumple la palabra que comprometió en Villahermosa el 14 de enero del presente año, apenas a 45 días de haber iniciado su periodo constitucional de Gobierno, en el sentido de que esta obra se concluiría en los siguientes seis meses a partir de aquella fecha. Y aquí estamos, puntuales, en el cumplimiento del compromiso.

Es por ello que hoy le decimos muchas gracias, señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

En particular, las obras de El Macayo, en combinación con un manejo adecuado de las extracciones de las presas, nos pueden garantizar un mantenimiento más permanente en los niveles del Río Carrizal, evitando vaivenes drásticos e incontrolados.

Con ello, se aseguran la estabilidad de otras obras necesarias, de vital importancia para lograr un plan integral de manejo del agua en las zonas bajas del estado.

Quedan pendientes la planeación y construcción de obras de control y de cauces de alivio en los Ríos Samaria, De la Sierra y Usumacinta. Estamos ciertos que, con el apoyo del Presidente Peña Nieto, avanzaremos progresivamente en la concreción de esas metas.

En esa dirección avanzaremos este año 2013, con el convenio Gobierno del Estado-CONAGUA, que suscribimos el 21 de marzo pasado, el cual incluye obras de infraestructura para el control de inundaciones, obras para el aprovechamiento del agua con fines productivos, obras para el drenaje y el alcantarillado en las ciudades y los principales centros de población en Tabasco, así como obras para el suministro de agua potable, lo que representa una visión integral en la gestión del agua, como la habíamos venido reclamando los tabasqueños.

El agua, ese recurso vital para el florecimiento de las civilizaciones y la supervivencia de individuos y de sociedades, en ocasiones nos deja sentir su poderío, a través de su presencia masiva e incontrolable.

Cuando ello ocurre, pueden alterarse dramáticamente las condiciones de vida de núcleos poblacionales enteros, que se ven marcados, entonces, por la incertidumbre y la zozobra.

En Tabasco sabemos perfectamente de qué estamos hablando. Hemos visto como en breve tiempo puede desaparecer el patrimonio de las familias, romperse las cadenas productivas, dañarse la infraestructura pública, generarse insalubridad y, lo que es mucho más grave, perderse vidas humanas.

Tan sólo en los años recientes, y a partir de 2007, cuando se registró una gran inundación en Villahermosa, Tabasco ha enfrentado múltiples situaciones de emergencia con mayor o menor intensidad.

A sabiendas de que aquí se ubica la región más baja del país, desde siempre hemos anhelado reducir los riesgos inherentes a nuestra condición geográfica y contar con las obras necesarias para enfrentar de mejor manera las adversidades naturales.

Adversidades, que hay que decirlo, se vuelven más inclementes cuando no sabemos cómo relacionarnos de manera armónica con la naturaleza, cuando somos omisos frente a la deforestación o cuando se permiten irresponsablemente los asentamientos humanos en zonas de riesgo.

Es pertinente recordar que desde 1888 cuando se emite el decreto de la primera Ley Federal sobre Aguas que permitió al Gobierno Federal enfrentar esta problemática, hasta el día de hoy cuando se inaugura la Compuerta El Macayo, obra fundamental del Plan Hídrico Integral para la prevención de las inundaciones, hemos recorrido un largo y complejo y con frecuencia doloroso trayecto.

En Tabasco hemos dicho que vamos a hacer todo lo posible para dejar atrás las épocas amargas de las inundaciones, que lo haremos pensando no solamente en los habitantes de Villahermosa, sino de todo el estado. Ya no hay justificación alguna para discriminar a nadie frente a desastres como los que hemos vivido.

Y no puede ser soslayado que en la ruta de construcción de la Compuerta El Macayo, pero también, en el impulso del conjunto de obras, estudios, proyectos y acciones que sustentan ahora el Programa Hidráulico de Tabasco, la intervención y el apoyo de la Comisión Nacional del Agua han sido fundamentales.

Reconozco por todo ello, que en todo lo que vale la determinación y la solidaridad de su titular que sin vacilaciones ha impulsado vigorosamente la concreción de este programa, que implica la inversión de una muy importante cantidad de recursos.

Muchas gracias al doctor David Korenfeld y, por supuesto, a su equipo de trabajo, tanto de oficinas centrales, como de las delegaciones locales en Chiapas y Tabasco.

En este contexto no sería justo dejar de mencionar algunos hechos especialmente significativos en los que participaron, también, mexicanos de otros tiempos comprometidos con el desarrollo del país.

Mexicanos que supieron ver que no se trataba solamente de construir presas de regulación y diques para controlar el agua, sino utilizarla y encauzarla para promover el crecimiento y el bienestar social.

Evoco aquí los nombres de otros dos muy destacados mexiquenses: el Presidente Adolfo López Mateos y su Secretario de Recursos Hidráulicos, Alfredo del Mazo Vélez, a quienes Tabasco, en particular, y la región del Sureste, en general, deben mucho en su incorporación al moderno proceso nacional de desarrollo. Entre otras obras relevantes, impulsaron la construcción de la primera presa sobre el sistema Mezcalapa-Grijalva, la Presa de Malpaso.

Los evoco con afecto, reconocimiento y gratitud.

Con sus peculiaridades, aciertos y omisiones, el país ha seguido tratando de encontrar respuesta a esta tan añeja, como compleja problemática. La creación de la CONAGUA en 1989, dependiente de la ya para entonces Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, significaría un eslabón crucial dentro de este largo proyecto.

Hoy este importante organismo ya vinculado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, tiene una misión prioritaria en el desarrollo, la sustentabilidad y la seguridad nacionales.

En la circunstancia actual quienes tenemos algún tipo de responsabilidad pública, estamos, sin duda, obligados a extraer las mejores lecciones del pasado, y contribuir a la creación de un nuevo paradigma acorde con las circunstancias del presente.

Como lo es a nivel mundial, hoy el tema del agua es absolutamente estratégico para México y en particular para Tabasco.

En la era del cambio climático y de la expansión muchas veces descontrolada de los asentamientos humanos, la agenda del presente y el futuro está marcada por la planeación orientada a la preservación, manejo y buen uso del vital líquido.

La regulación adecuada del desarrollo territorial, la salvaguarda de los derechos de las personas y, en consecuencia, una adecuada gestión de los riesgos de desastre.

Ciertamente, vivir bajo la sombra del peligro y la vulnerabilidad es inaceptable.

Todos, y especialmente las autoridades públicas, tenemos una tarea que cumplir para evitarlo, para preservar el medio ambiente, consolidar una infraestructura de control, prevención y alerta temprana, incrementar nuestro conocimiento científico y tecnológico, actualizar nuestros ordenamientos jurídicos, concientizar a la población, así como planear mejor el desarrollo y expansión de nuestras comunidades.

En todos esos frentes hoy, junto con el Gobierno Federal, comunidad científica, representantes de diversos sectores sociales y organismos internacionales, así como los gobiernos estatales y municipales, estamos trabajando en la premisa de que deben protegerse siempre, en cualquier medida que se tomen los derechos de las personas y ser sensibles frente a su situación y sus necesidades.

Desde Tabasco haremos todo lo que esté a nuestro alcance para dar cumplimiento a lo establecido en el Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sobre el derecho al agua y el uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, bajo un esquema de cooperación y corresponsabilidad.

Con la ayuda de la planeación, el conocimiento y la participación ciudadana tendremos cada vez mejores bases para desterrar el flagelo de las inundaciones y reencontrarnos de una manera más armónica y amigable con la naturaleza.

Hemos avanzado en la definición de un programa para la gestión integral del agua y en el Plan Estatal de Desarrollo, que presentaremos la próxima semana, se incluyen objetivos, estrategias y líneas de acción específicas para el control de las inundaciones y el aprovechamiento productivo de este recurso.

En ese contexto la inauguración hoy de la Compuerta El Macayo, es para Tabasco un símbolo de esperanza y solidaridad republicana en el marco del federalismo mexicano, un ejemplo de lo que puede hacerse cuando hay voluntad, visión de Estado sobre las prioridades nacionales y regionales.

Por ello nuevamente muchas gracias, señor Presidente, y muchas gracias también al pueblo tabasqueño que con su tenacidad, fortaleza y vitalidad a toda prueba, es el origen y el destino de todo lo que hacemos.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Tiene la palabra el ciudadano doctor David Korenfeld Federman, Director General de la Comisión Nacional del Agua.

-DR. DAVID KORENFELD FEDERMAN: Muy buenos días.

Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; señores Gobernadores del Estado de Chiapas y Tabasco; señores Secretaria y Secretarios del Gobierno de la República; distinguidos miembros del presídium; honorable auditorio.

Con su permiso, señor Presidente.

El cambio climático y las condiciones hidrológicas de esta región la hacen vivir situaciones especiales. Razón por la que el pasado 14 de enero, usted presentó en Tabasco el Plan Nacional contra Contingencias Hidráulicas, comprometiéndose a que el Gobierno de la República instrumentaría estrategias de mitigación de riesgos por inundación.

Como parte de este Programa, iniciamos la modernización del Servicio Meteorológico Nacional, para que los datos que se generen tengan mayor precisión y nos permitan alertar oportunamente y prevenir mayores daños

Estamos llevando a cabo en todo el país una supervisión detallada del estado físico que guardan las obras hidráulicas de protección a centros de población, así como los cauces de ríos y sistemas de desalojo de aguas pluviales, comprobando que la infraestructura federal funcione adecuadamente.

Están preparadas, en caso de ser necesario para brindar una respuesta rápida y oportuna a la población, como en estados de Veracruz y Chiapas, 32 brigadas de personal especializado, 228 planes de emergencia de zonas urbanas y ríos, 20 centros regionales para la atención de emergencia, que disponen de más de mil 200 unidades de equipo y maquinaria para los parámetros de alertamiento de lluvias en las 59 zonas urbanas más importantes de México.

También, hemos establecido criterios más rigurosos en el monitoreo de 204 presas principales del país, y para los 380 sitios de ríos y conductos superficiales más importantes.

Ahora bien. En lo que se refiere particularmente a Tabasco, usted instruyó a la Comisión Nacional del Agua y a otras dependencias del Gobierno de la República a llevar a cabo una serie de acciones con la finalidad de mitigar riesgos.

Respecto a ellas, le informo lo siguiente:

En relación a la orden que dio, de realizar conjuntamente con las autoridades locales una gira de supervisión de las obras para el control de inundaciones que se han construido recientemente y las que aún están en proceso para verificar el estado real, llevamos a cabo la supervisión y recabamos juntos, con el Gobierno del Estado de Tabasco y los gobiernos municipales, para elaborar el diagnóstico y un programa de las acciones pendientes.

Se firmó un convenio un convenio de trabajo con el gobierno Estado de Tabasco y el Municipio de Centro, Macuspana y Balancán, para delimitar, con claridad, las obras y acciones que cada uno debe llevar a cabo. Todo ello con una visión integral de que el agua privilegie a todo el estado por igual.

Este hecho sin precedente simbolizó que se están emprendiendo 185 acciones como éstas, conjuntamente un trabajo estratégico y coordinado.

Y se trata de un instrumento más allá de jurídico, que delimita de manera clara las responsabilidades de cada uno de los involucrados y refleja la voluntad y el compromiso de todos, a través del cumplimiento oportuno de lo que le corresponde a cada quien.

A través de este convenio, se entregaron al gobierno estatal, los mapas que contienen la delimitación de las zonas de riesgo, para que se tomen las medidas pertinentes con Protección Civil para la población asentada en estos sitios.

Respecto al Sistema de Alertamiento Temprano en Tabasco y Chiapas, le informo que se encuentran funcionando y se entregaron 37 estaciones climatológicas y 20 hidrométricas que transmiten en el Centro Hidrometeorológico Regional Frontera Sur y que en caso de registrar alguna eventualidad nos darán la oportunidad de coordinar esfuerzos para evitar mayores riesgos.

En la planicie costera continuaremos realizando estudios y proyectos necesarios que nos permitan efectuar los ajustes a los modelos hidráulicos, como es el caso del mejoramiento de las descargas del Río Samaria, al Golfo de México, que nos ayudará a definir las obras y a realizar para proteger a las poblaciones aledañas a dicho río.

Asimismo, tanto en Chiapas como en Tabasco, sobre el cauce del Río Samaria se realizarán obras como la estabilización de sus márgenes, la ampliación de la sección hidráulica de los puentes, el dragado y la ampliación del cauce piloto, así como el reforzamiento y la sobrevelación de los bordos margen izquierdo y derecho que, en su conjunto, darán mayor seguridad a la población.

Y fueron petición muy clara del señor Presidente Municipal de esta localidad y del señor Gobernador del estado.

Y, en particular, a la instrucción que dio de concluir la estructura de control El Macayo en un plazo no mayor a seis meses, el día de hoy esta obra estratégica para la mitigación de los riesgos de inundación en Villahermosa y su zona conurbada, se encuentra concluida y lista para operar durante esta temporada de lluvias 2013, funcionando de la siguiente manera:

En el Alto Grijalva, el agua escurre por cuatro presas de regulación, entre las que destacan La Angostura, que es la de mayor capacidad de almacenamiento en el país, y Chicoasén, la que genera mayor energía eléctrica.

Al salir de las presas, el río cambia de nombre al Mezcalapa y llegamos hasta aquí, a unos metros donde estamos, lugar donde el río se divide en dos: por un lado el Río Samaria, con un mayor caudal y que se desvía hacia el Golfo de México y, por el otro lado, El Carrizal, sobre el que nos encontramos, que atraviesa la Ciudad de Villahermosa.

La capital tabasqueña, además del Río Carrizal, recibe agua de los Ríos Pichucalco, Teapa, Puyacatengo, y de los de la Sierra, todos se unen al Carrizal y formal nuevamente el Río Grijalva antes de llegar al Golfo. Y se unen al Chilapa y al Usumacinta.

Esto significa que en Villahermosa, en temporada de lluvias, pueden llegar a pasar hasta 8.5 millones de litros por segundo, una cantidad de agua que es tres veces superior a la que utilizamos todas las ciudades de México al mismo tiempo.

De manera, que El Macayo tiene una importancia estratégica para el control de inundaciones. Su función por el Río Carrizal es que no pasen más de 850 metros cúbicos por segundo, que es la cantidad que puede llevar este río sin representar riesgos a la capital tabasqueña.

Para ello, la estructura desvía el agua excedente de ese volumen hacia Río Samaria, por lo que fluye hasta el Golfo de México, protegiendo así la seguridad y el patrimonio de muchos habitantes de Villahermosa y de poblaciones aledañas.

Con todas estas acciones estamos implementando una política integral de prevención y mitigación, que incluye acciones y obras de protección a centros de población, que son fundamentales, pero que se complementan con elementos medioambientales, de planeación urbana y de ordenamiento territorial.

Todas estas obras y acciones que nos permiten contar con infraestructura adecuada para hacer frente de manera eficaz a los fenómenos de la naturaleza son fundamentales, pero no podemos ser ajenos a que es posible que en determinado momento las depresiones, las tormentas tropicales o los huracanes rebasen nuestra capacidad instalada.

Por ello, es muy importante comprender nuestra relación con el agua, y atender oportunamente las recomendaciones de las instancias de Protección Civil.

Señoras y señores:

Concluir esta Estructura de Control El Macayo en el plazo señalado por el Gobierno de la República, es una gran muestra de la transformación hídrica del país bajo el liderazgo del señor Presidente.

Será un proceso que habrá de dar resultados a corto, mediano y largo plazo, pero que garantiza sustentabilidad y desarrollo. Es claro que con esfuerzos aislados no podemos resolver retos como los que enfrentan Tabasco y Chiapas como región hidrológica, necesitamos seguir trabajando en equipo y sumar propositivamente para construir soluciones dinámicas, basadas en consensos y diálogos.

En ese sentido, quiero reconocer la voluntad de los señores Gobernadores y Presidentes Municipales, pues en todo momento han estado dispuestos a colaborar y a crear una sola visión hídrica de esta región.

Continuaremos juntos manteniendo los esfuerzos para que el funcionamiento óptimo de esta infraestructura se dé. Por eso, es importante siempre en este tipo de eventos, seguir haciendo y reiterando que las autoridades municipales juegan un papel fundamental, pues garantizan en todo momento el correcto funcionamiento de la infraestructura que está bajo su responsabilidad.

Para ello, señor Presidente, tan sólo en este año la Comisión Nacional del Agua, a través del Programa PASU entregará 360 millones de pesos para mejorar la infraestructura de desalojo municipal principalmente desde la capital del Estado de Tabasco.

Señor Presidente:

En todo el territorio nacional la Comisión Nacional del Agua ha implementado acciones necesarias para disminuir los riesgos durante esta temporada de lluvias y de huracanes.

Existe coordinación con todos los niveles y órdenes de Gobierno, hicimos convocatorias pertinentes para que se revisen condiciones de operación de la infraestructura y nos aseguremos concluir obras estratégicas, como es ésta, en tiempo y forma, como la que va a entregar el día de hoy.

Continuaremos realizando nuestro mayor esfuerzo para terminar las siguientes pendientes y construir las que se requieran en el futuro, generando así la oportunidad de mejorar la seguridad hídrica de los mexicanos.

Sólo con voluntad de todos, manteniendo una alerta permanente y sumando los esfuerzos que cada uno realiza desde su ámbito de competencia lograremos disminuir los riesgos posibles por la temporada de lluvias y con ello contribuir a la construcción de un México más próspero.

Enhorabuena y muchas felicidades, señor Presidente, señores Gobernadores, por esta obra que les da más seguridad a sus entidades federativas.

-MODERADOR: Hace uso de la palabra el ciudadano arquitecto Jorge Francisco Navarro López, Presidente del Colegio de Arquitectos Tabasqueños, Asociación Civil.

-ARQ. JORGE FRANCISCO NAVARRO LÓPEZ: Buenas tardes.

Señor Presidente de la República Mexicana, licenciado Enrique Peña Nieto.

Buenas tardes, señor Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas, licenciado Manuel Velasco Coello.

Buenas tardes, señor Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco, licenciado Arturo Núñez Jiménez.

Señores y señoras que nos acompañan en el presídium y a todos: Buenas tardes.

Es del dominio público que Tabasco ha estado sometido a graves inundaciones en el pasado reciente. Si bien existieron causas naturales, las afectaciones multimillonarias a la economía del estado nos atañen directamente.

El desorden en los asentamientos humanos, la deficiente planeación y falta de ejecución de la misma, aunado a la corrupción y negligencia de años anteriores que, entre otras cosas, fueron la causa de postergación, omisión o deficiente construcción de obras estratégicas para disminuir la vulnerabilidad del estado.

Consideramos como un ejercicio fundamental para este momento histórico, el hecho de que debemos reflexionar, a través de la ética: en qué estamos fallando, porque es evidente, y hay que reconocerlo, en todos los sectores y en todos los niveles hemos tomado decisiones erróneas, creciendo y creciendo a contrasentido de las condiciones de nuestro entorno natural.

Por eso, es imperativo reconstruir a la brevedad el Sistema de Planeación Territorial y Urbana, restaurar paulatinamente el orden en el territorio e impulsar, con vigor y gran visión, la infraestructura y equipamientos necesarios para revertir en el territorio el indicador de alta vulnerabilidad por riesgo de inundaciones y avanzar hacia una mejor calidad de vida.

Hemos visto con beneplácito, desde las consultas ciudadanas del Plan Estatal de Desarrollo del Estado de Tabasco, que el licenciado Arturo Núñez Jiménez tiene clara la importancia de estas acciones. Y en esa jerarquía, las está impulsando.

Confiamos plenamente en la visión de Estado y la capacidad de gestión de nuestro Gobernador.

En correspondencia a esa gran tarea, el Colegio de Arquitectos Tabasqueños A.C. propuso, a través de la Agenda para el Desarrollo Urbano Competitivo del Estado de Tabasco, cinco ejes rectores, de los cuales el primero, denominado Vulnerabilidad del Territorio y Asentamientos Humanos, es de carácter prioritario.

Por lo que coincidimos plenamente, señor Presidente, con su compromiso del 14 de enero pasado, de elaborar, a través de la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, SEDATU, y en coordinación con los gobiernos respetivos, el Programa de Ordenamiento Territorial de la Cuenca de la Frontera Sur, entre otras acciones, quedando claro que no hay civilización que prospere si no se garantiza la seguridad de su territorio.

En ese sentido, celebramos la construcción de la compuerta denominada El Macayo. Consideramos su conclusión como el inicio de una nueva etapa de vida de nuestro estado, minimizando con ello, el grado de vulnerabilidad, principalmente en la Ciudad de Villahermosa y gran parte de su Zona Metropolitana.

Esta infraestructura, sin duda alguna, será de gran beneficio para los tabasqueños, ya que garantiza el desenvolvimiento de las actividades económicas y propicia con mayor fuerza la inversión empresarial.

Sin embargo, sería un error considerar al agua como un enemigo y diseñar únicamente infraestructura para su control, desperdiciando su carácter de recurso estratégico tan valioso y escaso en otras latitudes.

Al agua hay que aprovecharla y conducirla de forma productiva. Debemos recuperar la convivencia con el agua que aquí en Tabasco llegó a formar parte de su cultura.

Para ello, insistimos, respetuosamente es importante invertir en planificación o dicho de otro modo, hay que invertir en el futuro y proteger el hábitat de las futuras generaciones, lo cual brinda la oportunidad de impulsar con toda confianza la construcción de viviendas, infraestructura, equipamiento urbano con soluciones innovadoras y sustentables.

Señor Presidente:

Estamos seguros que acciones como la de esta magna obra, abrirá nuevos caminos de éxito productivo y grandes posibilidades de desarrollo, lo mismo en el territorio que en la participación ciudadana, dándonos la seguridad que requerimos los tabasqueños en nuestro estado.

Muchas gracias.

-MODERADOR: A continuación se proyectará el video El Macayo.